27 mayo, 2011

Dos Palillos de nuevo

Venía de un día y una noche difíciles. Durante el día, un recorrido nostálgico por la ciudad donde nací, me devolvía a la cruda realidad: somos de donde vivimos, no de donde venimos, y la ciudad que yo tenía en la cabeza, la mis recuerdos de infancia, ha desaparecido para no volver. Por la noche, en sueños, había sufrido un accidente de aviación y había muerto en él. Desperté y recordé: en los momentos previos al impacto, había disfrutado de las vistas de un lago, de un precioso bosque y había pensado "mira qué me va a pasar". Y basta. Existía y dejé de existir. Mientras vivimos, sentimos. Cuando morimos, dejamos de hacerlo. No hubo dolor, no hubo sentimiento amargo. Moléculas en disolución. Espíritu libre.

Wok de verduritas tiernas de Dos Palillos

La reconciliación con la vida fue espléndida. Coincidencias de esa vida, al día siguiente, habíamos quedado con unos conocidos, muy conocidos por su perfil profesional, pero todavía no amigos. ¡Y con sus santas, que lo son casi tanto como la mía! (Entre paréntesis, ¡esto del conocimiento previo a la amistad durará poco porque la sintonía fue grande!). Mañana en plena "Spanish Revolution" y mi nueva ciudad, Barcelona, que olía a "flower power" por sus cuatro costados: dia limpio de primavera, luz sin matices que todo lo llena, buena temperatura. Paseo agradable y Dos Palilllos. Directamente y sin florituras: su cocina es una de las tres mejores de la ciudad para mí, en estos momentos. Llena de contrastes, de sencilla y buena técnica, con colores y sabores. En un momento óptimo. Nuestros nuevos amigos no la conocían, mi santa tampoco y disfrutamos de lo lindo.

Los aperitivos fríos, las tempuras, los dumplings, los woks, las brasas, las huevas con sus combinaciones de ácidos, salados, dulces, texturas y puntos de cocción ofrecen un panorama de gran nivel. Y la carta de vinos sigue mostrando una cuidada y atenta reflexión sobre cómo combinar esa cocina, que es y no es asiática, con vinos hispanos y europeos (en su gran mayoría). A un excelente champagne básico de André Clouet para los aperitivos (cómo me gusta Bouzy...), siguió un extraordinario Mâcon-Villages de Pierrette y Marc Guillemot-Michel, el Quintaine 2008: una chardonnay de enorme profundidad, vibrante, que surge de la copa como caballo desbocado (recordaba el joven Pur Sang de Daguenau) y acaba siendo domado a duras penas. Puro placer para muchos años. No estuvo a su altura habitual, en cambio, el Ronco dei Tassi Fossarin 2009. Necesita mucha botella todavía y la malvasía se mostró cansina y algo pesada. Recuperamos tono gracias a Tamae y a Bodegas Tradición, con su enorme palo cortado, que le hizo la corte a una panceta al temaki, con un ligero toque cantonés. Espléndido. Y rematamos con el conocido pero no menos bello Auslese de Bürklin-Wolf del 98, Wachenheimer Rechbächel, que explotó en boca en compañía de un ninyo yaki de chocolate y jengibre: qué guiño...

Samarreta_Japo_Dos_Palillos

Había sobrevivido a un trauma sentimental (la muerte de mi ciudad de nacimiento). Había despertado de otra muerte, ésta soñada (el "accidente aéreo", que me confirmó en mi epicureismo militante). Habíamos ganado cuatro nuevos amigos (tuve la fortuna, además, de saludar a uno "viejo", pero no menos querido: E.) y había confirmado que Dos Palillos es una de las grandes cosas que hay en mi nueva ciudad. ¿Qué más podía pedir...? Tener la posibilidad de mostrar mi agradecimiento. A los amigos ya les llegará su momento. A Albert, Tamae, Takeshi y todo el equipo, una pequeña mano para que puedan vender las camisetas solidarias que idearon tras el terrible terremoto en Japón. Vida y muerte: un círculo que no se interrumpe jamás (la cepa y el vino, en el fondo, no son otra cosa...). La noticia ha huido de primera plana, pero la tragedia tremenda sigue allí. Y la venta de esas camisetas (poneos en contacto con el restaurante porque las venden también a distancia) irá, directa, a uno de los pueblos de pescadores que conoce Tamae. Merece la pena.

8 comentarios:

encantadisimo dijo...

El mundo es un pañuelo. Fue un placer saludarte.

J. Gómez Pallarès dijo...

Lo mismo pensé, yo E. Y hace un rato estaba pensando: ¿cuánto tiempo ha pasado desde que hemos compartido mesa?...demasiado...hermanos Kao, Shangai, queridos y comunes amigos. Asia nos llama, amigo. Tendríamos que encontrar algún buen pretexto en forma de subcontinente India!!! A ver qué propones, que de eso, en Barcelona, voy algo cojo. Tengo una buena referencia en el Poble Nou, junto a la Rambla, pero no encuentro mi nota...
Salut!
Joan

rafa bernabé dijo...

Me gustó amigo Joan, buena gente, ese señor Encantadísimo. He disfrutado leyendo una y otra vez, y sabes que me vino a la mente, ahora que dicen que ese órgano, es más vital que el músculo de la vida, pues ni más ni menos que La Zamba de los Mineros (Jaime Dávalos-Gustavo Leguizamón):

Pasare por Gualfín,
Me voy pa' Corral Quemao,
A lo de Marcelino Ríos
Para corpacharme con vino morao

Yo soy ese cantor
Nacido en el carnaval,
Minero de la noche traigo
La estrella de cuarzo del culampajá

Molino del maray
Que muele con tanto afán,
Marcelino pisando el vino,
Paredes el oro de culampajá.

Yo no sé, yo no soy,
Andoy porque andoy nomás,
Cuando a mí me pille la muerte
Tan solo la zamba me recordará.

La zamba de los mineros
Tiene sólo dos caminos
Morir el sueño del oro,
Vivir el sueño del vino


Salud amigo

Rafa

J. Gómez Pallarès dijo...

Me dejas sin palabras, querido Rafa: tú sí que eres un crack!!!
Un abrazo,
Joan

rafa bernabé dijo...

No, maestro de las palabras, no, sin palabras te quedas cuando escuchas esta inmensidad de Mercedes Sosa interpretando la Zamba. Para el que guste :

http://www.youtube.com/watch?v=tZsVouKPMyI&feature=related

Salud

J. Gómez Pallarès dijo...

Morir el sueño del oro, vivir el sueño del vino...menudas palabras. Y lo de corpacharse con vino morao...bufff...Hoy me voy a corpachar con un Morgon de Marcel Lapierre 2010, sin sulfitos. Acaba de llegar y ya me he agenciado con algunas botellas!!!
A tu salud irá, compañero. Por cierto, hoy me he topado con otro radical libre del mundo del vino: Ricardo Pérez Palacios...para que digan que no tenemos a gente haciendo vinos de narices en este país!
Joan

Anónimo dijo...

Este sitio es realmente interesante. Alguna vez me dejo caer por allí.
Sencillo, pero con una cocina sabrosa y los vinos y cervezas que proponen todavía la realzan más.
En algún momento sus empleados me hicieron sentir como en casa.
Saludos.

Bentley

J. Gómez Pallarès dijo...

Una vez más coincidimos, Bentley! Y es cierto: por mucho que vaya cambiando una parte del personal, quien sigue te hace sentir cómodo.
Saludos!
Joan
PS. Sobre la cerveza, nada diré. A ratos me gusta, pero confieso que en Dos Palillos o tomo vino (tranquilo o espumoso) o té verde.
Saludos,
Joan

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