15 marzo, 2011

Bott Geyl Les Éléments 2008

Bott Geyl Les élements 2008

Deiss, Zind Humbrecht, Ostertag, Trimbach, Frick pero también Tempé, Josmeyer y Bott Geyl. Alsacia da para muchas, muchas cosas en el mundo del vino y si bien una parte importante de la atención (y con razón) se la llevan los vinos con azúcar residual (Gewurzträminer y moscatel, sobre todo), las vinificaciones en seco de Gewurzträminer, de pinot gris y de riesling pueden llenar tu olfato y tu paladar de cosas interesantes. Cuando viajas, aunque sea mentalmente, y has probado buena parte de los grandes riesling alemanes del Mosela, del Palatinado, del Rheingau...Alsacia parece quedar un poco en segundo plano y bebido lo bebido a estas alturas de mi vida, probablemente con razón. Pero siempre hay que estar atentos porque ¡nunca se sabe cuando saltará la liebre!

A mí me saltó hace unos años en TerroirVino, en Génova. Casi escondidos y pasando desapercibidos entre la multitud de bodegas italianas, el joven matrimonio que lleva ahora el Domaine Bott Geyl (en Béblenheim, Alsacia), llamaba la atención. Eran jóvenes, sí, eran hermosos, también, pero sobre todo hablaban con pasión y orgullo cuando te llenaban la copa. Me quedé en un segundo plano, empecé a beber sus muscats y Gewurzträminer y me quedé prendado. Será la edad pero me cuesta ya que esta uva me atraiga. Y los Bott Geyl lo hicieron. Me acerqué de nuevo, me fijé en las manos de él (vigneron de los de verdad) y me quedé a charlar. El resumen es sencillo: "todo sucede en el viñedo". Su práctica es ecológica, su modo de hacer discretamente biodinámico (incluso en las tisanas...). Desde entonces, son una de mis bodegas predilectas en Alsacia.

Sus lieux-dits y grands crus ofrecen tanto riesling, como Gewurzträminer o pinot gris, pero a mí me gusta contrastar las cosas con los básicos. En Bott Geyl se llaman Les Éléments y el otro día, para mi sorpresa, vi que tenían algunas botellas en La Vinacoteca. Compré la mar de contento este 2008 (12,5%) por 11€ y me quedé prendado por su frescor impecable, por su acidez algo melosa, compensada, penetrante pero no lacerante. Dos años de reposo le han dado un aplomo bonito, pero con esa alegría que le da el toque de citronela, de hierbaluisa, de lima y de hierbabuena. Es una acidez que se concentra en los laterales del paladar y penetra con alegría. Su mineralidad es muy tenue, delicada. Un buen vino a un precio muy interesante.

Es un vino * * * ↑

10 comentarios:

Smiorgan dijo...

Yo sólo he probado un par de Rieslings alsacianos (Léon Beyer y Bestheim) y algunos del Mosela (Barzen, St. Urbans-Hof).
Acidez fantástica (a veces desbocada en sus años mozos) de los alsacianos; y más complejidad, más envolventes y más seductores los alemanes. Todo desde el punto de vista de mi escasa experiencia.
Eso sí, como ya dije, esta uva engancha.
Saludos.

J. Gómez Pallarès dijo...

A mi edad madura, querido S., tengo claro ya que sñolo hay dos uvas blancas que sirven para todo y que pueden dar grandes alegrías a mi cuerpo, sea cual sea su estado de recolección y su modo de vinificación- Y son la riesling y la chenin blanc. Así de claro lo digo. La Gewürztraminer no sirve para todo. La moscatel podria servir pero jamás llegará a las cotas de algunos secos de chenin del Loire. Y así ad infinitum. Tenemos grandes castas blancas también en España, pero nadie me ha mostrado que una de ellas sirva para loq ue sirve una riesling. Y así sucesivamente. No digo ni que sea bueno ni malo. Simplemente constato una percepción de mi vida como bebedor!
La riesling engancha y en amora mucho, sí señor. Y la chenin blanc, para mí, exactamente igual.
Saludos!
Joan

Jose dijo...

Riesling y chenin blanc... y yo que en ocasiones las confundo en la copa :-/

Saludos,

Jose

J. Gómez Pallarès dijo...

Qué me dices, chaval!!!
Yo es que cada día ando más loco con la chenin blanc: bebí el otro día un Savennières de Eric Morgat, Le Clos, 2005, sencillamente espatarrante.
A cada tierra lo suyo, conste: que estos días ando con garnachas blancas y xarel.los de mucho cuidado, pero vaya, dan para lo que dan y no sirven para todo tipo de maduraciones y vinificaciones.
Saludos,
Joan

Jose dijo...

Como lo oyes... como lo lees. Le he encuentrado, en ocasiones, a la chenin blanc unos coscorrones de hidrocarburos, el dulzor y el amargor cortados con el cuchillo de la acidez, que se me hacen un lio y un tirabuzón y no sé si es riesling o no. Soy así de canuto, ¡qué le voy a hacer! ;-)
Le tengo ley a la riesling, le tengo cariño a la chenin blanc, la "tapada".

Saludos,

Jose

Jose dijo...

Esto ehem... encuentrado -> encontrado, que sólo corregí la mitad del palabro y ha sido peor el remedio que la enfermedad...

Saludos,

Jose

J. Gómez Pallarès dijo...

Supongo, Jose, que habría que hablar de productores porque yo, pongamos por caso, también soy bastabte coscorrón en el tema de la identificación a ciegas de uvas y zonas, pero confieso que esa confusión no me había pasado por la cabeza. La que más me sucede: Ribera con años y Chatoneuf-du-Pape, por ejemplo. Me cuesta un montón...
Joan

J. Gómez Pallarès dijo...

Errare humanum est, corrigere diuinum!
Iohannnes

Jose dijo...

Sin ir más lejos tengo en la memoria el Jo Pithon Les Pepinnieres. Tan chenin blanc que parecía riesling o la reversa :-?

Saludos,

Jose

J. Gómez Pallarès dijo...

Los vinos de Jo Pithon son muy verticales, profundos, con un punto de oxidación este Pepinnières (por lo menos las botellas que he bebido) que no suele asomar en los rieslings. Pero como siempre, de gustibus, etiam phisicis, nil disputandum!!!
A trabajar!
Joan

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