29 junio, 2010

Domaine Goisot

marieta al raïm

El Domaine de Jean-Hugues y Ghislaine Goisot fue mi gran descubrimiento en la presentación de vignerons que preparó La Part dels Àngels hace ya cierto tiempo. Polakia hizo un espléndido resumen general que me permite, ahora, concentrarme en los Goisot. Yo había leído alguna cosa del Domaine, pero no había probado sus vinos en la mejor de las condiciones posibles: ¡charlando con quienes los hacen! Y ello fue posible gracias a Julien: su trabajo para que conozcamos mejor los vinos de la Borgoña y la Champaña jamás será suficientemente reconocido. El Domaine Goisot tiene viñedos en Saint-Bris-le-Vineux y en Irancy, en el corazón del Auxerrois y en la parte más septentrional de la Borgoña, junto a Chablis. Su cultura es la de la zona y su historia remonta al siglo XIV. Tienen la gran suerte, además, de que algunos de sus vinos más emblemáticos (los "Corps de Garde") envejecen en bodegas subterráneas del siglo XI en el centro de Saint-Bris.

Ellos no le dan importancia al detalle (¡aunque para mí la tenga!) porque su máxima es que "el vino se hace en el viñedo y no en la bodega". La frase casi siempre suena hueca, pero cuando la escuchas de gente como los Goisot, cuando pruebas sus vinos, cuando te documentas y lees cuanto se ha escrito sobre ellos, sabes que es la pura verdad. Y eso, a alguien como yo que busca la expresión más pura y natural de los vinos de cada terruño, le gusta y le emociona. Su manera de acercarse a la cepa es la biodinámica y por eso, en sus campos y en su página web, los insectos (¡la mariquita!) son el símbolo del equilibrio y del gobierno de la naturaleza sobre sus habitantes. En el viñedo, no hay más que productos de la tierra para la tierra. Con la vinificación sucede lo mismo: es la más tradicional posible, con presiones suaves sobre la uva, con selección enorme de la misma, con largas fermentaciones para que el vino diga lo que la uva tiene que decir y lo que el terruño le aporta. Ni más ni menos.

Saint-Bris-le-Vineux por Dick White

Son vinos sin artificios, vinos sanos, vinos que evolucionan y que respetan y hacen respetar el viñedo del que proceden. Había probado alguno de sus Bourgogne Côtes d'Auxerre Corps de Garde, hechos con lo que allí se conoce por pinot noirien: un pinot noir de gran frescura, a medio camino entre el granate y el rubí, con aromas delicados de moras y arrayán, un vino fino en boca pero con carácter, con taninos suaves, sí, pero que (para mi paladar) está entre Pommard y Volnay: finura consistente, vamos. Un gran pinot noir que suele conseguirse a precios muy ventajosos para nuestros bolsillos y que últimamente se encuentra también por copas en Monvínic. Mis amigos de Vinos Dulces.com (¡a pesar del título del negocio!) tienen también algunas botellas más añejas. Decía que había probado sus tintos, pero saltó la sorpresa y se apoderó sin compasión de mi nariz, cuando probé por primera vez uno de sus blancos. Saint-Bris Corps de Garde 2008, hecho con algo que en la etiqueta figuraba como "fié gris"...

"Fié gris", me aclararon, es sinónimo de sauvignon blanc en la zona. Sauvignon blanc, gris, rosé...fié gris que había sido una de las uvas características del Auxerrois y que la filoxera había arrasado por completo. Los Goisot, atentos a todos los detalles de su trabajo y de su historia, la han recuperado y la replantaron, los primeros, en dos hectáreas (casi serán las únicas de la zona) que no llegan todavía a los veinte años. Las plantaron en "foule", con una densidad mayor de la habitual, para que la cepas produzcan menos, para que compitan más entre ellas por la alimentacion y la uva sea, en consecuencia, mucho más compleja en sus sabores. El vino ofrece una mineralidad de vértigo, primero contundente, después mucho más fina (empecé la cata con ese vino y la terminé, dos horas después, con él...), fruto (¡esto lo he sabido después!) de los "lieux dits" de donde procede la uva: côte de la Canne, Cornevin y Moury, suelos del Jurásico superior, con una profundidad de hasta 80 metros, en que las brechas de lumaquela y otros fósiles alternan con suelos calcáreos. Este vino es esta tierra, sin más. Con un color amarillo bastante intenso, completaron las sensaciones unos aromas bellos de flor blanca, entre el jazmín y la rosa, y unos destellos de fruta que se movían entre el membrillo y el albaricoque. Un vino de gran presencia en boca, que se puede tomar como vino joven (hablo de un 2008), a 10-11ºC, pero que envejecerá muy bien y en unos años, con algo más de temperatura, hará pareja de ensueño con cualquier parte guisada del pato. He tomado una segunda botella de este 2008 hace bien pocos días y en solo dos meses ha ganado ya en perfil y finura: es un vino muy recomendable.

El Domaine Goisot tiene como símbolo la mariquita, que lo es de la unión entre la vida natural de los insectos y el viñedo. La mariquita corretea por su página web tanto como por sus viñedos. La viticultura que practican respeta el medio ambiente y la historia de la que proceden y la vinificación que hacen mima la expresión de su tierra tal cual es. Se ha convertido en una bodega de referencia en la parte más septentrional de la Borgoña.

La fotografía del hermoso paisaje de Saint-Bris-le-Vineux es de Dick White.

24 junio, 2010

Septiembre en mi vida

Nit de Sant Joan 2008 per fastshoot bcn

Ha pasado la noche de Sant Joan en la ciudad y pronto tendremos la luna llena sobre el mar de Barcelona. Estallan las hogueras y la pólvora, la noche más larga del año, empieza el verano y, en cambio, yo me siento a primeros de septiembre. Primeros de septiembre en mi vida, con el verano muy presente pero cerca ya de los olores del otoño. 50 años. No hay más que decir. No sé qué es la crisis de los cincuenta, aunque a veces pienso que la crisis de verdad llega cuando la niegas o no la reconoces. Pero mi cuerpo funciona más o menos bien, la cabeza me da todavía buenos ratos y mi capacidad de emocionarme, de tener ideas y proyectos, de encontrar ilusiones en mi interior, de estudiar y de conocer, de ser curioso en pocas palabras, permanece intacta.

Foc de Sant Joan per jordillar fotos

Me pregunto, con todo, cuanto durará esta fase de mi vida que, de hecho, poco tiene que ver con la edad cronológica. Veo amigos mayores que yo, los veo con ilusión y nervio, con ganas de hacer cosas todavía y pienso "¡que me dure a mí también!". El mundo del vino se ha convertido, un poco, en el camino de mi vida. Un camino agradable y con pocas cuestas, que me permite ir arriba y abajo con comodidad y facilidad: conozco un nuevo vino, lo pruebo y me recuerda los campos de cereal de mi infancia en la Alta Anoia. Huelo otro y me lleva a las playas de mi adolescencia en el Maresme. Un tercer vino me hace pensar en las puestas de sol de mi primera edad madura en Ravello. Y así, arriba y abajo, entre recuerdos y nuevos proyectos, de la mano de la cepa y de sus frutos. Desde que llegó el solsticio de verano y hasta que llegue la próxima luna nueva celebraremos estos años, mi mujer y yo. Hemos bebido y reído con amigos y familias, hemos comido a gusto. ¿Qué es una fiesta, en este rincón de mundo entre el mar y la montaña, sin buenos vinos, buena comida y una mesa llena de conversación?

Hemos disfrutado, en una amable complicidad entre Cèsar Cánovas y Sergi de Meià, de una flor de calabacín, tiernamente rebozada y rellena de jamón Joselito y queso, con un Vincent Pinard Sancerre Florés 2008; o de un bonito de Tossa con vino negro y cebollitas, con un sorprendente Gernot Heinrich Neudsiedlersee Blaufränkisch 2007; o de una pieza de ternera minimamente sellada, con un cada vez más atractivo Goisot d'Auxerre, Corps de Garde 2006. Hemos descubierto los fabulosos bánitsas, de mil sabores mediterráneos (aunque los hagan unos amigos búlgaros) y los hemos tomado con un delicioso y siempre sorprendente fié gris de los Goisot, Saint Bris Corps de Garde 2008; con un tánico y muy amable champán de Françoise Bedel, Entre Ciel et Terre (pinot meunier en pureza) y con un Tabaneras 2007 (de la DO Ribera de Duero), perfilado y ligero como pocos riberas. Por supuesto, ha habido más vinos y comidas, más encuentros y emociones, más sorpresas y felicitaciones. Nos hemos sorprendido, sí, con la calidad y sabores de la estupenda coca de Sant Joan, fruta y nada más, hecha por un pastelero japonés, Ochiai. Y la hemos tomado con un excepcional Muskateller Auslese 2007 de Basserman-Jordan (Palatinado), tan fresco y floral al mismo tiempo...


Pero la fiesta se acaba. Los días empiezan a encogerse cuando llega septiembre, aunque su luz sea preciosa, el aire claro y el fresco del atardecer acompañe y acaricie nuestros cuerpos. Septiembre, el septiembre de mi vida, me gusta y diciembre...¡diciembre queda todavía lejos!

Lou Reed canta una de las mejores versiones que conozco de "September Song" de mi admirado Kurt Weill. Sirva la canción de sonoro agradecimiento a todos los amigos que, por un camino u otro, me han hecho llegar su pensamiento y su felicitación. ¡Muchas gracias a todos por estar ahí!

La primera foto es de fastshootbcn. La segunda de jordillar, ambas en flickr.

Setembre de la vida

Nit de Sant Joan 2008 per fastshoot bcn

Ha estat nit de Sant Joan a la ciutat i aviat tindrem la lluna plena sobre el mar de Barcelona. Esclaten les fogueres i la pòlvora, la nit més llarga de l'any, comença l'estiu i jo, en canvi, em sento a primers de setembre. Primers de setembre de la meva vida, amb l'estiu ben present però a punt ja d'ensumar tardor. 50 anys. No cal dir més. No sé què és la crisi dels cinquanta, encara que a vegades penso que la crisi de debó és negar o desconèixer la crisi! Però el meu cos funciona més o menys bé, el meu cap em dona encara bones estones i la meva capacitat d'emocionar-me, de tenir idees i projectes, de trobar il.lusions dins meu, d'estudiar i de conèixer, de ser curiós en dues paraules, segueix intacta.

Foc de Sant Joan per jordillar fotos

Em pregunto, però, quant durarà aquest temps de la meva vida, que ben poc té a veure, de fet, amb l'edat cronològica. Veig amics de més edat i els veig amb il.lusió i trempera, amb ganes de fer coses encara i penso "que em duri a mi també!". El món del vi s'ha convertit, una mica, en el camí de la meva vida. Un camí planer i agradable, que em permet anar amunt i avall amb comoditat i facilitat: conec un nou vi, el tasto i em recorda els camps de blat i ordi de la meva infantesa a l'Alta Anoia. N'oloro un altre i em du a les platges de la meva adolescència al Maresme. Hi ha un tercer vi que em fa pensar en les postes de sol de la primera edat madura a Ravello. I, així, vaig amunt i avall, entre records i nous projectes, de la mà del cep i dels seus fruits. Des que va ser solstici d'estiu i fins que arribi la lluna plena primera celebrarem els anys, la meva dona i jo. Hem begut i rigut amb amics i familia, hem menjat de gust. Què és la nostra festa, en aquest racó de món de mar i muntanyes sense bons vins, bon menjar i una taula amb converses al voltant?

Hem disfrutat, en una conxorxa deliciosa entre Cèsar Cànovas i Sergi de Meià, d'una flor de carbassó, tendrament rebossada i farcida de pernil Joselito i formatge amb un Vincent Pinard Sancerre Florés 2008; o d'un bonítol de Tossa amb vi negre i cebetes, amb un sorprenent Gernot Heinrich Neudsiedlersee Blaufränkisch 2007; o amb una peça de vedella mínimament segellada i un cada cop més atractiu Goisot Côtes d'Auxerre Corps de Garde 2006. Hem descobert els fabulosos bànitsas, de mil sabors de la Mediterrània (encara que els facin uns amics búlgars) i els hem pres amb un deliciós i sempre sorprenent fié gris dels Goisot, Saint-Bris Corps de Garde 2008, amb un tànic i molt amable xampany de Françoise Bedel, Entre Ciel et Terre (pinot meunier en puresa) i amb Tabaneras 2007 (de la DO Ribera de Duero), perfilat i lleuger com pocs riberas. Hi ha hagut més vins i menjars, més trobades i emocions, més sorpreses i felicitacions. Ens hem sorprès amb la qualitat i sabors de l'estupenda coca de Sant Joan, de fruites i prou, feta per un pastisses japonès, Ochiai. I l'hem presa amb un Muskateller Auslese 2007, tant fresc i floral al mateix temps, de Basserman-Jordan, del Palatinat...



Però la festa s'acaba. Els dies comencen a escurçar-se quan arriba setembre, encara que la llum hi és preciosa, l'aire clar i la fresca del vespre acompanya i acarona els cossos. Setembre, el setembre de la meva vida, m'agrada i desembre...desembre encara queda lluny!

Lou Reed canta una de les millots versions que conec de "September Song" del meu admirat Kurt Weill. Serveixi de sonor agraïment a tots els amics que, per un camí o un altre, m'han fet arribar el seu pensament i la seva felicitació. Moltes gràcies a tots per ser-hi!

La primera foto es de fastshootbcn. La segona de jordillar, ambdues a Flickr.

21 junio, 2010

Nuvola Café


Nuvola 1

La fórmula es sencilla, lo difícil es encontrar personas con la capacidad, la inteligencia y la sensibilidad suficientes como para que la conviertan en éxito. Thomas y Reza, de Nuvola Café, son de esta raza y me colocaron, sin quererlo aunque con premeditación, el adjetivo "bistronómico" (¡que tanto he usado yo también!) en el lugar que le corresponde: la anécdota del pasado, reciente sí, pero pasado. ¿Cómo calificar una cocina que funciona sin parar de 13 a 18 h., con un menú de rabiosa calidad que cambia cada dos días, por un precio de 9,5 €? Estos jóvenes se han reinventado y nosotros vamos a disfrutarlo con ellos. Son supervivientes, todos los que trabajan en el local, de experiencias traumáticas anteriores en el mundo de la gastronomía profesional. Todos aprendieron la lección y maduraron su elección. Ahora han podido llevarla a cabo. ¡Qué gozada! A comprar cada día y a mezclar las tradiciones locales, catalanas e italianas, con las del Mediteráneo en el sentido más amplio, con breves pero jugosos excursus allí donde Eva y Adán retozaron al compás de la mejor fruta (el valle entre el Tigris y el Eufrates).

Nuvola 2

El día que estuve en Nuvola Café tenían, como primeros, burrata di Corato con ensalada mixta, crema fría de pepino y queso o risotto de primavera. Yo tomé el risotto de la foto superior, sencillo, completo y muy sabroso, hecho además con carnaroli...De segundos tenían un "mar i muntanya" de conejo con gambas, una dorada con crema de espinacas o un salteado de verduras con huevo duro y coriandro. Ya sabéis de mi debilidad por los maridajes planianos: cayó el conejo que estaba tierno y muy resultón con las gambas y su jugo. Acompañó de maravilla como vino de la casa un Valpolicella ligero, fresco y con mucha fruta, servido además en copa de respeto (Thomas no juega con esas cosas...). De postres tenían quesos italianos, delicia de chocolate con mascarpone de cacao o quarck a la nuez moscada, con plátano y cereales (en la foto). Esa deliciosa mezcla del derivado lácteo con el toque de especia, fruta madura y cereal me devolvió al Edén del que nunca tuvimos que salir. Muy bien.

Repito por si alguien no lo leyó antes: me cobraron 9,5 €. Me rio yo de lo bistronómico desde ya mismo...La gente del barrio está encantada (hablan maravillas de los chicos y de su cocina, servicio y carácter). Ellos dominan el espacio y el escenario, se les ve cómodos en sus nuevos papeles y en su trato afable con la gente y, caramba, me pareció que se lo estaban pasando de primera mientras trabajaban. Me gusta lo que comí, me gusta lo que vi y bebí (cayó, de extra, una copa de uno de los grandes amaros del mundo: el sudtirolés Kräuterbitter del "indio" Saltner: único en sus aromas de monte) y me alegro mucho por ellos y por nosotros. En Barcelona acaban de darle otra vuelta de tuerca al concepto de "bar" y de "menú". Sí señor.

17 junio, 2010

DO Catalunya i II Concurs de Blocs


Flyer_Cloenda_bo_cara

La Denominació d'Origen Catalunya està de festa: celebra el seu desè aniversari!!! Al llarg d'aquests darrers mesos, els seus responsables s'han sotmès a un programa intensiu de tastos guiats per tot el país, per fer conèixer quins cellers i quins vins mostren el bo i millor d'aquesta DO peculiar. La culminació dels 10 primers anys d'existència serà la festa a la que, amb el permís de la DO, també jo us convido. Com dèia aquell conegut MW fa ben poc (parlant d'unes garnatxes del Campo de Borja), no hi ha com tastar els vins i comparar-los amb el que un té al cap, per saber on són en el panorama vitivinícola.

Flyer_Cloenda_bo_contra

Precisament això és el que la DO i alguns dels seus cellers més representatius ens permetran a tots dissabte proper, 19 de juny de 2010, a partir de les 12,30. La cita és a la Sala Marqués de Comillas de les Drassanes Reials de Barcelona (Museu Marítim, Avda. de les Drassanes, s/n) i el tast costa uns mínims 3 €. Jo penso ser-hi tot el dia i treure'n conclusions! És la primera vegada que es fa una mostra d'aquest tipus! Un altre alicient que tenim els enoblocaires que escrivim des de Catalunya en les nostres llengües oficials és que a les 17 h. es farà el lliurament del Premi de la II edició del Concurs BlogDOCat al millor blog vitivinícola català. Hi ha hagut un bon grapat de blocs participants, hi ha hagut blocs de primera fornada i blocs nous o renovats. I hi ha la lògica expectació per saber què haurà decidit el jurat d'enguany. A veure si ens hi trobem tots plegats!

13 junio, 2010

Les jeunes filles

Cata Hermitage Juanma Bellver Grippat

La capilla de Saint-Christophe se encuentra en la cima de la colina de l'Hermitage (escribo con H- porque desde 1138 y hasta el siglo XIX así se escribía; a partir de ahí, se impone el etimológico "ermitage", sin h-). Una ermita, claro, es aquel lugar en que vive, reza y pasa sus horas un ermitaño, consagrado a Dios, a limpiar sus pecados y los de los demás (¡ésa es condición indispensable!). Así, cuenta la tradición, sucedió con el caballero Gaspard de Stérimberg: herido tras la cruzada de 1224 contra los Albigenses, probablemente arrepentido por la conducta que los cristianos ortodoxos tuvieron con los herejes de su misma sangre (todavía resuena en los campos de batalla la famosa frase de Arnaldo de Amalrich: "¡matadles a todos que Dios ya reconocerá a los suyos!"), fundó en 1235 esa ermita y se retiró con el permiso de su Reina, Blanca de Castilla.

No contento con la redención de sus pecados, debió girar su vista alrededor y se dió cuenta de que Fenicios, Griegos y Romanos habían pasado ya por esa zona, Ródano arriba (en el departamento del Drôme) y habían dejado sus restos de vitis vinifera. Bendito sea el caballero y sus descendientes que pensaron que tan importante como comer era beber con dignidad, porque en ese siglo XIII renació la tradición de la cepa en la zona, que se fortaleció en pleno siglo XVIII, con una breve estancia (y palabras elogiosas) de Luis XIII de Francia y Navarra. Hasta hoy. Lo que algunos consideran el secreto mejor guardado entre los vinos blancos de Francia (los tintos son otra historia en Hermitage), no es más que un secreto a voces: han sido, desde el siglo XIX, los vinos blancos mejor pagados y, por lo tanto, valorados y aquellos que todos quieren tener en su mesa. Han sido (no sé ya si lo son, lo confieso) grandes vinos de guarda (según añadas, de 25 años para arriba) y eso les ha elevado al Olimpo de los escasos vinos inmortales, con algunos pocos otros ejemplares (hablo de blancos secos, no espumosos, sin crianza oxidativa demasiado intencionada) procedentes de España (con viura mayoritaria), de Alemania (riesling), de Francia (con chenin blanc) y de Italia (verdicchio, sí, y fiano).

El 25 de mayo pasado, el periodista Juan Manuel Bellver introdujo a unos pocos privilegiados en el escasísimo mundo de las bodegas y botellas de Hermitage (AOC) blanco. Contó, para la selección, caza y adquisición de las raras botellas, con la inestimable ayuda de los amigos de Monvínic y de su codirectora, Isabelle Brunet, in primis, que lleva Hermitage y todo lo que sea centro y sur de Francia en las venas y en el corazón. Para mí fue una ocasión de privilegio, por el lugar, por la compañía, por algunos de los vinos encontrados y probados (jamás habían pasado por mi paladar) y por todo lo que aprendí. Bellver insistía e insistía (tras breve descripción de Isabelle del tipo de público voraz que tenía ente si) en que él no era enólogo ni técnico y que según qué preguntas no podría contestarlas. Ni falta que le hacía. Armó lo que algún teórico podría llamar una "cata emocional", a base de su amplísima experiencia en la zona, a base de lo mucho que ha comido y bebido en ella y a base de lo mucho que ha escuchado y conoce de la música francesa. Sí, sí, música. Porque cada vino iba introducido por una canción que Juanma maridaba con él. Experiencia sensacional fue ésa, sin duda, que supera y amplia cualquier pregunta sobre el ph o la acidez total que se hubiera querido hacer...


Chevalier de Stérimberg

La marsanne y la roussane, siempre en proporciones desiguales a favor de la marsanne, son las protagonistas. Una pequeña colina de no más de 2,5 km de este a oeste y 1 km de norte a sur (135 ha) las alimenta.También las protege, en buenas pendientes con inclinación sur, del frío y duro mistral del norte. No se puede hablar de una composición del suelo. La appellation es pequeña pero la complejidad, sobre todo, a diferentes alturas de la colina, es grande: las partes más altas (Hermitage, Maison-Blanche, la Croix) son de suelo de löss, arenas y arcillas mezcladas con residuos graníticos; mientras que lo que son propiamente los "coteaux" (Meal, Beaumes...) contienen desde cascajo compactado por la calcificación a terrazas de piedra calcárea (la parte central, la más importante) y suelos compactos, de piedra y arenas, calcáreos pero permeables. La parte baja de la colina (Greffieux, la parte baja de Bessards) es de suelos también calcáreos, más de limos y arcillas por las frecuentes crecidas del río. Altitudes variadas, suelos diversos, buena insolación, mucha tierra calcárea, pendientes, humedad cercana = grandes vinos, y de guarda. Eso es Hermitage.

No haré una descripción detallada de toda la cata. No creo que tenga mucho sentido. Saqué mis buenas conclusiones, he estado pensando en ellas no pocos días y, al hilo de una de las canciones que nos puso Juanma (¡por favor, quiero la lista!), titulo este post y os las ofrezco: "Les jeunes filles d'au-jour-d'hui", se titulaba la canción (creo recordar...). No sé qué futuro tendrán las añadas y vinificaciones que probamos, digamos desde el 2001 para acá (Chapoutier, Ermitage Le Meal; L'Orée 2001; Tardieu-Laurent Hermitage 2004; Jaboulet Hermitage Chevalier de Stérimberg 2006; Guigal Hermitage Ex-voto 2001; Chave Hermitage 2004), pero les encontré un interés limitado. Si me fijo en el precio de las botellas, el interés es ya limitadísimo. Su futuro, su capacidad de envejecimiento, me despierta dudas, sobre todo si las comparo (y lo hice, a fe), con las añadas más antiguas. Éstas me convencieron muchísimo más, me cautivaron por completo algunas de ellas, las que ofrecían una mayor proporción entre marsanne y roussanne sobre todo. No sé por qué, pero así fue.

Jean-Louis Grippat Hermitage 1986 fue uno de los casos. Empezamos mal, con un TCA de libro, pero la segunda botella aguantó las dos horas y media de cata. No estaba en su mejor día, pero la viveza y la presencia de ese vino fueron brutales. Lo comparé largamente con el Guigal Hermitage Ex-Voto 2001 (Grippat se jubiló en 2001 y vendió sus viñedos a Guigal) y aluciné de cómo pueden cambiar las cosas en unos pocos meses. Le vamos a dar un voto de confianza pero la oxidación de Guigal era muy notable, dominaba todo y quedaba muy atrás de las percepciones que ofreció Grippat. Guigal es un mito en la zona, por supuesto, por todo lo que ha hecho por ella (por Saint-Joseph, por la Côte-Rotie), pero creo que con este 2001 no empezó bien en Hermitage. "Les jeunes filles" de hoy en día se vieron superadas por "les jeunes filles" de antaño...Lo mismo sucedió, aunque con diferencias mucho mayores, con el cambio de dueño en Paul Jaboulet Ainé & Fils, con su Hermitage Chevalier de Stérimberg 1990, y en Jaboulet Hermitage Chevalier de Stérimberg 2006, ahora en manos de una joven llamada Caroline Frey (2006 es su segunda añada). El vino de los anteriores propietarios, de 1990, fue uno de los mejores de la noche. Por supuesto, le favoreció que fuera el único embotellado en mágnum, pero fue uno de lo grandes. Mostró lo mejor de Hermitage blanco: una sequedad y un perfil de puro acero, una mineralidad y un punto de oxidación de extrema elegancia, un frescor de primera magnitud (ese ligero balsámico de la aguja de pino) y un deje de fruta de secano (membrillo seco todavía en la rama), que te deja anonadado. Esta botella se puede encontrar por encima de los 220 euros. Compartirla entre 10 (es una mágnum), a 22 euros, puede ser una de vuestras grandes experiencias vínicas. Si la encontráis, claro. Comprar un Jaboulet del 2006, en cambio, sobre los 70 euros, puede ser una de vuestras grandes frustraciones. Un cero casi absoluto en mis notas.

De nuevo, las jóvenes de antaño seguían espléndidas en su madurez, mientras que las de hoy pasaban bastante desapercibidas. Me llegué a preguntar si tendría que ver con mi edad...Del resto, quiero destacar a Michel Chapoutier, el único biodinámico integral de la zona (desde el 2000), un tipo especial que hace vinos únicos para momentos únicos. Si coges ese momento...bufff... De lo probado esa noche, llegó a un buen nivel su Ermitage L'Ermite 2001 (de los jóvenes, el que más me gustó), este sí, sólo con marsanne, un vino duro, sin concesiones, brillante, con resina de pino, sequedad, un poco de bollería fina y almendras amargas. Acabó con aromas entre el tilo y la acacia, gran acidez en boca, algo de vicks vaporub y cierto amargor final. Si tuviera dinero, de esta Ermite 2001 compraría algunas botellas y las olvidaría en el fondo de la bodega por unos años...pero está sobre los 200 euros... Lo que probamos de Chave me gustó poco o nada, lo de Tardieu-Laurent, Guigal y Jaboulet queda ya dicho, y del resto de Chapoutier, gran discreción también. Última conclusión: no basta con tener un gran nombre y mejores cepas y viñedos para hacer un gran vino en Hermitage. De hecho, ni en Hermitage ni en ninguna parte...

Jeunes filles d'Etiez, 1930, dans pascaltornay.romandie.com

La foto "Jeunes filles d'Etiez, années 1930" procede de Pascal Tornay.

09 junio, 2010

Enoteca d'Italia: ¡cumpleaños!


motorino maresciallo all'enoteca d'Italia

Ellos no son conscientes del detalle, creo...pero la Enoteca d'Italia y este cuaderno de notas enófilas nacieron con cinco días de diferencia. Escribía mi primera nota en De vinis el día 1 de junio de 2006 y Hal y Leo, Leo y Hal abrían su tienda en el barrio de Gràcia y su negocio de distribución el 6 de junio de 2006. Han sido cuatro años muy intensos, para ellos y para mí. Ha llovido, ha nevado, han pasado los amigos, han muerto personas, han nacido hijos...nos hemos encontrado en nuestra pasión por la cultura que se mueve alrededor del vino. Mi amor por Italia, por sus gentes y sus tierras, por su gastronomía y sus vinos, se ha consolidado con la ayuda y la curiosidad insaciable de Hal y Leo. Me han hecho descubrir un montón de vinos interesantes en su tienda, me han permitido conocer a grandes viticultores (Hofstätter, Foradori, La Stoppa, Badaluco de la Iglesia...desde el Alto Adige hasta Sicilia), me han hecho participar en muchas actividades bonitas, me han hecho descubrir restaurantes alucinantes e incluso, juntos, nos hemos involucrado en algunos proyectos comunes. Siempre con un único objetivo: beber grandes vinos italianos, disfrutarlos, explicarlos.

Celebran su cumpleaños con botellas y copas de prosecco durante toda esta semana, del 7 al 13 de junio. Así que todos estáis invitados, en su nombre, a pasar por Santa Magdalena 12 (en el barrio de Gràcia, de Barcelona), para tomar una buena burbuja italiana y para descubrir, sobre todo, las novedades que siguen trayendo (del Piemonte, con Damilano y Hilberg), para que os expliquen que ya tienen una página web donde podéis comprar on-line todos aquellos vinos de los que tanto se ha hablado aquí y que tan poco accesibles parecían y para descubrir (si alguno no lo conoce...) el espíritu de franca convivialidad que reina desde hace cuatro años en la Enoteca d'Italia. Desde hace poco, en su flamante Angolo Rosso!, donde podréis tomar vinos por copas y charlar sobre lo divino y humano, mientras notáis, poco a poco, cómo la tierra gira más lenta bajo vuestros pies, se detiene por completo y os permite un momento de auténtico y humano descanso. Ragazzi, vi auguro il meglio per i prossimi anni!!!

angolo rossonell'Enoteca d'Italia

06 junio, 2010

Vinya Sanfeliu rosat 2009

Vi rosat natural, de viticultura ecològica, trepat 2009 , sense sulfits, vi de taula, zona dels Valls del Corb, 12%, no conté sulfits afegits, no conté res afegit, només hi ha raïm, a 565 metres d'altitud, pluviometria 2009 a la finca: 404 l/m2, sòl calcari, sense tractaments de coure ni cap tòxic a la terra, fermentat amb els seus propis llevats, no hi ha cap additiu enològic, tampoc s'ha sotmès a clarificacions ni filtratges, pot presentar sedimentació en l'ampolla, cal servir-lo fresc.


Jordi Sanfeliu por Marcelo Isarrualde


"Teniu a les mans un vi extremadament natural, amb vida i llibertat. Imagineu el que això significa"?

La meva feina és senzilla avui. El que el lector acaba de llegir és el que en Jordi Sanfeliu ha escrit a l'etiqueta del seu nou vi rosat de trepat. L'havia tastat fugaçment d'una prova, mostra d'ampolla, fa mesos. I vaig retenir les sensacions al cap: em va semblar que la cosa valia la pena... Aviat li arribaria el moment de la veritat! I ja hi som. Darrera de la vinya i el vi, la persona: Jordi Sanfeliu. La foto, de Marcelo Isarrualde, ho diu tot. Franquesa, sinceritat, naturalitat: "un negoci de persones per a persones basat en la confiança i el sentit comú". Ja se sap com són aquests!: diuen el que fan i fan el que diuen. Ja sabeu que m'agraden!

Pebre vermell i varietal, molt varietal, però sense estridència. Nervi i lleugeresa amb l'ampolla acabada d'obrir. Faré la prova, em dic, i li donaré vint-i-quatre hores a la nevera (un rosat...): guanya presència i corpulència en boca. Es fa més llaminer: una mica de xarop de grosella amb aquell punt del carbònic de quan érem petits. De beure àgil i agradable, té un regust mineral especial, terra molla a l'estiu després d'un ruixat, una mica d'esbarzer, també, i un punt de cereal torrat: pa d'espelta, bon llevat! És un vi fresc i molt agradable, aigua fresca per a les tardes de calor que ens esperen. L'he comprat per 8 euros a la nova distribuidora Vino Bodega.

Postscriptum. Jordi será uno de los viticultores que, con sus vinos, animará el Petit Comité de mañana, 7 de junio, en Madrid (en el Club Social de Actores, Dr. Fourquet, 28, metro Lavapiés). Le acompañará uno de los impulsores del evento, Samuel Cano (con sus vinos de "Patio", versión manchega del "garage" bordelés) y Fabio Bartolomei (Vinos Ambiz, Ambite-Madrid); Julian Ruiz (Bod. eco. Bruno Ruiz, Vinos Ruiz-Villanueva, Quero-Toledo); Josep Garriga (Mas Garrian, El Molar-Tarragona) y Alfredo Maestro (Vinos Almate, Peñafiel- Valladolid). Más alguna sorpresa que, seguramente, saltará...

Postscriptum ii. Ahora que me doy cuenta...éste es mi primer post bilingüe. Así me ha salido, lo prometo, y así se va a quedar. Por lo demás, aquí lo importante es que los vinos hablen, más que las personas. Así que ya sabéis: para Dr.Fourquet 28.