29 abril, 2010

Tast amb Llops


Tast amb Llops

El objetivo confeso que más me interesa de Tast amb Llops (ya para la 4ª edición) es que las bodegas participantes (todas de Gratallops, más dos ilustres invitadas, Vall-Lllach y Descendientes de J.Palacios) tratarán de poner de relieve la personalidad de los vinos del municipio e intentarán mostrar que ésta es consecuencia de las peculiaridades climáticas y características edafológicas diferenciales de la zona. La cita es en Gratallops, en la Plaça de Dalt, el próximo sábado, 1 de mayo, de 18 a 21 horas. Allí estaré, si los dioses lo quieren, por primera vez, para seguir sacando conclusiones de lo que se ha convertido en un auténtico portaestandarte del Priorat: el Priorat-Villages (Poboleda, Porrera, Gratallops, Torroja,...), por llamarle de alguna manera, fenómeno ya reconocido por la DOQ. La cita es especialmente interesante porque además de los vinos, habrá aperitivo-buffet y música en directo.

27 abril, 2010

Tast a Torroja

Tast Ca'l Compte 2 de maig de 2010

Els meus amics de Ca'l Compte, l'Anna i el Joaquín, organitzen per segon any (amb la col.laboració de l'Ajuntament de Torroja), un tast de priorats a la terrassa de casa seva. Després de molt voltar pel Priorat, crec que Torroja té alguns dels millors terrers de la zona i, a més, crec que la casa de Ca'l Compte és de les més ben conservades i boniques de la contrada. Està, a més, en un punt estratègic, gairebé al bell mig físic de la DOQ, i la visió del Montsant des de la casa és d'aquelles coses que cal haver vist. Si, a més, es pot contemplar l'espadat amb una copa a les mans d'Aixalà i Alcait, de Combier-Fischer-Gerin, de Llicorella Vins, de Mayol Viticultors, de Celler Melis, de Sabaté i Mur Viniters, de Terroir al Límit i de Vins d'Alta Qualitat (tots ells amb vinyes a Torroja), la felicitat i el plaer estan garantits. El tast costa 15 euros i inclou la copa i un aperitiu. El diumenge, 2 de maig, d'11 a 14 h.


Terrassa de Cal Compte

22 abril, 2010

Ramón Coalla

En una entrada reciente, en la que hablaba del vino rosado de Mas Oller, Sibaritastur comentó que "el problema de Coalla es que en su web sólo sale una minima parte del Stock, hay que pasarse por alli o llamar por tlfno." Hubo un intercambio de informaciones y comentarios, centrado en la venta a distancia de algunas empresas que tienen tienda y venta presencial al mismo tiempo. Es un tema que me gusta, lo confieso, porque admiro la logística que hace falta para que un servidor de Ustedes, repanchigado en su cómodo asiento, pueda seleccionar, en el mundo entero, aquello que más le apetezca para que, al cabo de dos / tres días, alguien llame a tu puerta con una caja con el vino deseado. Hace falta mucho acierto y, además, arrojo comercial y empresarial porque es tema complejo: muchas expectativas y un buen margen para decepcionarlas. Hace falta también, en mi opinión, grandes dosis de transparencia y de información para que la gente no se sienta frustrada en su búsqueda: por ejemplo, en el caso que se comentó, en que alguien que sabe qué hay en una tienda, es incapaz de encontrarlo en la web de esa tienda. O, por poner otro ejemplo, en el caso en que una gran empresa, externaliza su venta telemática a otra empresa y los empleados de la primera dicen que no saben nada de aquello que hace la segunda.

Creo con sinceridad que uno de los mayores placeres del amante del buen vino es husmear en las tiendas, buscar y encontrar aquello que uno deseaba y, ¡mucho mejor!, aquello que uno no esperaba encontrar. Pero no todo el mundo puede vivir cerca de enotecas bien surtidas y, claro, en la era de internet, la venta a través de portales se ha convertido en una herramienta imprescindible de la nueva economía vínica. También se ha convertido en una herramienta que hace que las distancias emocionales sean cada vez menores y que el placer, cada vez más, esté al alcance de un click. El dueño de la tienda y de la página web que suscitó aquellos comentarios y esta breve reflexión, Ramón Coalla, de Coalla Gourmet, es persona a la que admiro. No le conozco en persona, pero he seguido su trayectoria y he visto como ha hecho evolucionar su empresa familiar hasta cotas que sus antecesores apenas imaginaron. Sé que Ramón pasa a veces por este cuaderno y le echa una ojeada. Ésta vez, también, y hace unos días me mandó una nota para explicarme por qué en su página web no tenía todo aquello que se encuentra en la tienda. De paso, me explicaba un poco la historia de Coalla. No quiso publicar en abierto y como comentario / respuesta al post estos párrafos por no parecer que se otorgaba un plus de publicidad. Lo hago yo, con su permiso, porque me apetece, porque aclara las cosas que nos preguntábamos algunos en ese hilo y porque ser el empleado / redactor / jefe de redacción / dueño único de este blog tiene sus ventajas, qué caramba. Uno decide, sin más, lo que cree más oportuno. Ahí van, pues, las palabras de Ramón:

"Joan, efectivamente, ya sabes que de vez en cuando me paso por tu blog aunque no suelo participar. Sobre las dudas que os asaltan acerca de nuestras actividades, estas son algo tan sencillo de explicar como que somos tenderos desde hace 55 años y que la pequeña empresa familiar ha ido evolucionando con los tiempos. Siempre pretendiendo dedicarnos a los vinos y alimentación de buena calidad, aunque en los últimos tiempos le hemos dado más énfasis al mundo del vino. Primero una tienda (la de Uria), luego la tienda especializada en vinos y gastronomía (Coalla Gourmet), la distribuidora, el aula de catas, la tienda online, la importadora y por último una nueva enseña comercial que queremos potenciar: Get&Go.
A pesar de llevar 55 años dando guerra, aún nos consideramos muy noveles y vamos aprendiendo día a día. Esta es una de las razones por la que nuestra tienda online tiene carencias, al igual que se pueden detectar carencias en el resto de nuestros departamentos. Sin duda, nosotros procuramos que esas carencias sean menores cada día, pero ya adelanto que siempre tendremos alguna ¡Nunca seremos perfectos!
Respecto a la falta de referencias en nuestro website, vamos poco a poco y no queremos meter todo el surtido porque tenemos miedo a fallar con roturas de Stock no previstas. Vender por Internet es muy complicado y has de mostrar una credibilidad intachable, no es lo mismo que te compren físicamente que a través de una pantalla, generalmente el cliente es más desconfiado en éste último caso. Para nosotros es mucho más coherente y primordial dar un servicio impecable a través de nuestra web que colocar de golpe y porrazo nuestra tienda física en la red y presumir de la cantidad de referencias que tenemos. Garantizo que no seríamos capaces a dar un servicio impecable de esa manera y ese no es nuestro estilo. Siempre odié aquello de ofrecer en una carta de vinos, en una pantalla de ordenador o a través de un escaparate vinos o productos que después no tienes disponibles. En todo caso, cualquier persona puede consultarnos por email la disponibilidad del vino en el que tengan interés. De hecho, así lo hace mucha gente.
Vuestros blogs son una fuente inagotable de aprendizaje, por la parte que me corresponde muchas gracias por vuestra aportación.
Saludos
Pd. En nuestra tienda física tenemos la mayor parte de los vinos de Carlos Esteva de Can Rafols y otros que no aparecen en nuestro website
Ramón Coalla. COALLA GOURMET"

Rosé d'un Jour 2008

Uno de los mayores placeres de la tienda telemática de Ramón es tener a mano la producción de un emblema de la agricultura ecológica en Francia: Mark Angeli. Y una de las joyas de la producción de Angeli es su vino rosado, Rosé d'un Jour (en este caso 2008), Vin de France porque la AOC Rosé d'Anjou rechaza, año tras año, a este, con plena conciencia, inclasificable vino. Mi amigo Víctor publicó hace un tiempo una nota donde explicaba las características básicas de este rosado, hecho con la variedad grolleau gris de una sola parcela y con uva afectada parcialmente por la botrytis cinerea. 2008, como en general sucede con cualquier etiqueta de este genio irreductible, es distinto a 2007 y, de hecho, no suelen salir dos botellas exactamente iguales. A algunos parecerá un defecto, para mí es una virtud y un aliciente de este tipo de vinos, nacidos de la biodinámica. 2008, ahora mismo, es un rosado casi denso y algo glicérico y con generosos cristales de sal de tartárico en el cuello de la botella. Es un vino de un precioso color coral rosado en pleno, revuelto, arrecife. Es un vino con bastante azúcar residual (me atrevería a decir que más de 20 gr/L) y con una mínima pero perfecta segunda fermentación en botella (mi botella, claro). 11% de alcohol para un rosado que yo he tomado sobre los 12ºC. Es un vino antiguo (lo decía un hijo mío, con una nariz de gran intuición), que conserva el sabor de aquello que ya no es pero fue. Un vino sin filtrar ni estabilizar, un vino "jus de raisin fermenté, sans sulfites ajoutés". Humedad y amabilidad al mismo tiempo, madroño estrujado en tu mano en la mañana de otoño. Es un vino que suena mucho a descube: abres el grifo, sale el zumo fermentado, una copa, y ahí está el vino. Zarzaparrilla. Échale unas fresas de Ordesa a una de esas gaseosas caseras de cuando éramos niños, imagina un sirope de la mejor y más pura grosella con un poco de sifón. Todo suena a antiguo, todo suena a noble, todo sabe a auténtico. Una gran experiencia, absolutamente recomendable aunque no fácilmente explicable o asumible. Ante Angeli uno se descubre porque nunca se sabe qué pasará cuando se abra su botella. Es el tipo de sensaciones que me gustan ante un vino y Ramón Coalla me ayuda, como tantos otros, a materializarlas de vez en cuando. ¡Gracias!

Este post es absolutamente natural y ha sido escrito sin aditivos de ningún tipo y tal y como ha salido del teclado. No lleva correcciones, ni conservantes ni otros aditivos políticamente correctos. Ha salido tal y como lo siento y ha sido escrito en un trayecto de AVE Madrid-Barcelona, en la vigilia del dia de Sant Jordi de 2010. Osea, ahora mismo, a las 19,06 minutos de este día de gracia en que Madrid lucía bonita y los campos y frutales están en flor, con millones de abejas completando gozosas su labor.

18 abril, 2010

El País "ataca" de nuevo

¿Qué nos pasa? ¿Hemos perdido el sentido crítico cuando leemos algo? ¿Quienes escriben en los grandes medios piensan que todo les está permitido y que por escribir, pongamos de nuevo en El País, pueden decir lo que quieran? Leo el artículo en "Tendencias, Gastronomía", de anteayer en El País (16 de abril de 2010, p.52: la foto es de esa página) y pienso "qué mala suerte tiene esta gente con sus colaboradores, no dan una de derechas". Lo siento pero es que ya estoy harto de que no informen adecuadamente, sobre todo cuando su público objetivo es la gente joven, la gente a la que puede llamar la atención un titular como "El vino se quita el polvo" y un artículo cuyo objetivo es, a lo que parece, informar de "tendencias y novedades" para "un nuevo consumidor sin complejos". Cuando uno publica en el periódico de mayor difusión de España, la responsabilidad es muy grande. El lector y la historia del periódico se merecen un respeto mayor.

Botella_Amber_Rouge_Grape_D_Or El Pais 16 abril 2010

Me concentro en el último apartado, "El cava, en alza", que no tiene desperdicio en cuanto a desinformación para la gente joven (para la mayor que no sepa de qué va el asunto, ¡también!). Empieza con un rotundo "las premiadas Bodegas Gramona, con su espléndido Frisant de Gel, buscan introducir a los jóvenes en el mundo del cava". El Frisant de Gel de Gramona es un vino hecho con uva Gewürztraminer. Sólo por ese "detalle", el vino no podría ya ser llamado "cava" porque se trata de una variedad de uva que el consejo regulador de la DO Cava no permite. Tampoco puede ser llamado "cava" (como muy bien saben los amigos de Gramona: ya se cuidan ellos de no llamar "cava" en su web y en su etiqueta a este vino "frizzante") porque la segunda fermentación que hacen en este vino llega a los 2,5 bars, mientras que la mínima que se pide en los "cava" (¡segunda fermentación en botella!) es de 3,5 bars. Jaume Gramona habrá querido quizás, con este vino, introducir a la gente en el mundo de los vinos dulces de "hielo" (con crioextracción en cámara de la uva, a -24ºC), con cierto aire de "moscato d'Asti", pero jamás en el mundo del cava. Para esto bien que tiene una extraordinaria producción entre la que hay alguno de los mejores cavas de la DO.

El segundo dislate "duele" como el primero: "el grupo Barbadillo ha elaborado el primer espumoso andaluz". Aquí, mira por donde, la palabra "espumoso" ha sido utilizada con corrección (aunque después se carga la autora ese efecto benéfico al determinar a todos los vinos descritos en este párrafo como "Todos estos cavas rivalizan por un nuevo consumidor...") porque esto de Barbadillo, Brut Beta, claro, tampoco es "cava" (Andalucía no está entre las provincias españolas amparadas en la DO Cava). Donde se equivoca Cristina Alcalá es en decir que se trata del primer espumoso andaluz: el Brut Nature de los Valenzuela de Barranco Oscuro lleva ya muchos años poniendo a la vigiriega en las copas, también en formato espumoso. Y en la Contreviesa. Se remata el asunto hablando del espumoso cuyo mayor mérito parece ser el de contener en su interior polvo de oro en suspensión. Para esto no tengo palabras, de veras, porque cada cual encuentra el "glamour" donde le parece oportuno. Me molesta, de nuevo, que este espumoso (que tiene una variante hecha con zumo de manzana, no digo más) sea, de nuevo, encuadrado en el general, por final, "todos estos cavas...".

Para rematar el asunto, la dirección comercial de Verema se ha apresurado, el 16 de abril mismo, a calificar de "excelente crónica de Cristina Alcalá" el artículo del que os comento el párrafo sobre el cava. "Una gran persona y profesional como la copa de un pino. No en vano, es la comisaria de Iberwine este año. Me ha encantado la descripción que hace, de verdad. Mis felicitaciones. -Dirección Comercial Verema.com-". Nada puedo decir de la firmante, Cristina Alcalá, más allá de lo que le he leído: no la conozco personalmente. Y seguro que tiene muchos méritos para comisariar Iberwine este año, detalle que tiene que interesar a mucha gente, claro. Sólo pido dos cosas: 1. que ella misma o los redactores que le encomiendan la página, se lean dos veces las cosas antes de mandarlas a la imprenta. 2. Si alguien quiere referencias sobre cómo encontrar vinos de la DO Cava (o espumosos, también) que rivalicen por un "nuevo consumidor sin complejos", que pregunte: seguro que encontrará a un montón de gente interesada en darle buena y contrastada información. ¿Y los de Verema, en qué andarían pensando? Finalizo: ya sé que a Iberwine no iré y a otros muchos sitios, tampoco. Pero prefiero decir lo que pienso cuando bebo un vino y opinar sin ataduras y con atención cuando leo sobre ellos. Y los de El País, que dejen ya de darme fines de semana.

15 abril, 2010

Mas Oller Aquarel.lo rosé 2008


Mas Ollé Aquarel.lo rosé 2008

El espíritu inquieto de Carlos Esteva parece no conocer límites. A esa inquietud debemos un montón de vinos interesantes, desde la reivindicación de una de las mejores merlot peninsulares (Caus Lubis), también en su versión rosado (Gran Caus), pasando por una de las más interesantes pinot noir (Ad fines) y terminando por dos blancos imprescindibles, hechos con variedades complejas en su relación con ese territorio: incroccio manzoni (El Rocallís) y chenin blanc (La Calma). Todo ello hecho, además, desde los confines del sur de la DO Penedès, en las estribaciones del Garraf, en un terruño al que ha sabido arrancar algunas de sus más vibrantes esencias, (su Xarel.lo Pairal, por ejemplo) y en una bodega que hunde, ahora literalmente, sus raíces en la tierra que le da el sustento: Can Ràfols dels Caus.

El común de los mortales se pondría a descansar y a sacar rédito de la fama bien ganada. Pero él no es así. Hace unos años (2000) arranca un proyecto nuevo en una tierra y clima que nada tienen que ver con el Garraf. Mas Oller, en la DO Empordà (en Torrent, Empordanet) fue de lo más destacado, en mi opinión, que probé en el último Fòrum Gastronòmic de Girona. Su tinto con muy poca crianza (con garnacha, syrah y algo de CS), Pur, seduce por su carácter frutal, su amabilidad, su atrevimiento y frescura. Esa misma garnacha la encuentro ahora, también con un poco de syrah en su rosado Aquarel.lo. Siempre me han gustado los rosados con garnacha (confieso mi debilidad por el Brunus Rosé 2008 y 2009) y los que llevan sólo syrah (ahí me quedo entre el Radix de Parés Baltà y el Viña Aljibes). Encontrar ahora esa mezcla de garnacha y syrah, en el Aquarel.lo 2008 me ha gustado de veras.

Destaca (es una debilidad mía) el carácter más vinoso del rosado, con una presencia y un empaque grandes en boca. Destaca también su color, tan atractivo, casi bermellón, de clarete redomado. Fruta madura del madroño en boca, cerezas de la primera cosecha y un mínimo tono vegetal, el descanso de un año en botella (hablo de la añada 2008) le sienta de maravilla a este tipo de rosados. La conjunción del poderío y textura de la garnacha con el frescor y carácter vibrante de la syrah en rosado es realmente buena. Si le añadimos que el vino sale por 9 euros, la apuesta es casi segura para quienes buscan algo más que una nariz resultona o cierto carbónico en los rosados de añada. Este es un rosado de carácter y temperamento. De los que a mí me gustan, vaya.

12 abril, 2010

Monvínic en Food and Wine


Sala tastos Monvínic

Estábamos con Julien y un amigo con el que comparto gustos e inquietudes (su nombre queda en el anonimato) comentando por dónde "atacábamos" el nuevo y fascinante catálogo de primavera de La Part dels Àngels, cuando su móvil sonó con una importante noticia. Él la comentó con alegría y yo retuve el dato hasta que llegué a casa y pude contrastarlo. En su número del mes de abril, la revista Food and Wine situaba a Monvínic como uno de los cinco mejores locales de vinos por copas del mundo, en cuanto a su capacidad de combinación de vino y comidas ("pairing practice"). Siempre he pensado que el vino tiene que ser entendido con sus comidas (de aquí el título, hace casi ya demasiado, de este cuaderno de notas). Y casi siempre he creído (con Alfredo) que "un pasto senza vino è come un giorno senza sole".

Y desde que la cocina de Sergi de Meià y su equipo se consolidó, tengo el firme convencimiento de que el mayor potencial de la idea de Sergi Ferrer-Salat es, precisamente, el que Food and Wine acaba de destacar. Más allá de que sea un centro cultural del vino de enorme potencial (con sus cursos, catas, biblioteca...), más allá de que siempre encuentres a los mejores interlocutores para conocer de vinos, Monvínic es uno de los mejores sitios donde aprender cómo combinar la comida con sus vinos. Porque tienen cada día más de 30 botellas distintas en rotación por copas, porque tienen más de 3000 referencias en la carta, porque tienen a algunos de los mejores especialistas en explicar y razonar las combinaciones y porque tienen un equipo de cocina y un producto de estación y del momento que vale un potosí. Ya lo saben Ustedes: junto con Oeno Wine Bar de Dubai, Terroirs de Londres, L'Avant Comptoir de Paris y Ash St. Cellar de Sydney, Monvínic de Barcelona. Por lo menos, aquí puedo ir andando...

09 abril, 2010

Off Intervin

Malena, en el Observatorio del Vino, hacía fortuna con la expresión "off Alimentaria". Se refería, en su post, a una sesión de vino y buena comida montada por Stefan Lismond en La Generosa de Barcelona. La sesión tuvo lugar, como tantas otras cosas, al socaire de Intervin (Alimentaria) y no puedo negar que ese efecto de atracción masiva de la feria, que no dudé en criticar en su entidad global, es también una de sus cosas positivas. Creo que en el reverso de esa moneda (Intervin) hay muchos anversos, uno de los cuales, claro, es la propia reconversión de la feria. Mientras eso llega, la gente afina sus posibilidades de contacto, de negocio o, simplemente, de facilitar felices encuentros entre productores, consumidores y vendedores. No pocos de los primeros (no daré nombres pero no hago más que citar aquello que se me comentaba) han decidido dejar de pagar metros en Intervin y, en cambio, no quieren dejar de estar en ese "off Intervin" que se está tejiendo sobre la marcha. La Música del vi (6è Moviment) de Quim Vila (también su tercer concurso de cata por parejas), es uno de ellos. O los encuentros de Doce Autores y sus vinos, de Carlos Esteva (Can Ràfols dels Caus), es otro. O las Cenas con los Bodegueros, de Jordi Melendo. O el encuentro de Stefan Lismond. O el II Salón de los Vinos Naturales, de Benoît Valée. O tantos otros de los que no conozco nada de nada. Existe vida fuera de la gran feria y apetece saber de ella. Yo pude estar en alguna de estas sesiones y me llevé buena impresión de algunos vinos, tuve algunas sorpresas y no pocas confirmaciones.


Uva, por Juan Pérez, Ibiza a pie de foto

Lo que menos me gustó de La música del vi fue la posición de los vinos del Priorat y del Montsant en un ángulo sin apenas ventilación. A las cuatro de la tarde no había quien probara nada allí...Lo que más: el Palacio de la Llotja es uno de los edificios bonitos de Barcelona, gótico enharinado de neoclásico, pero con espacios muy interesantes, desde el patio hasta la azotea. Vila Viniteca trabaja al lado y la elección era natural, pero en cualquier caso es una gran elección, si exceptuamos esa sala...Empecé con un Crémant de Loire de Langlois-Château, muy refrescante y cremoso, buen aperitivo sin duda. De los vinos blancos que probé me quedo con unas pocas confirmaciones: el ribeiro de Emilio Rojo 2008, con una mineralidad, una pureza y un leve chisporroteo en boca que siguen enamorándome. El Ctònia 2009 de Masia Serra (en pruebas, todavía no envasado definitivamente), monovarietal siempre de garnacha blanca, pero con menos madera que en años anteriores (50%, resto inox), con una verticalidad y unos olores de campo de gran potencial. El Remelluri 2007, sorprendente siempre, siempre agradable, con unos aires de rebotica medicinal grandes y el Ossián Capitel 2008. Punto y aparte para este verdejo de cepas de 150 años, pisado como se hacía antes, vinificado con su raspón (¡¡¡puedo asegurar que eso duele mucho en los pies!!!) y con una leve oxidación intencionada del mosto, que persigue su mayor conservación con los años. Levaduras autóctonas por parcelas, cada cual las suyas y sólo se mezclan al final. Impresionante, mineral profundo, suena a Leflaive o a Niepoort, un vino de otra galaxia. Para comprar (no sé ni qué vale...) algunas de las 1200 botellas (qué desgracia), a ser posible em formato mágnum, y guardar largamente. La sorpresa fue el Can Credo 2009 de Recaredo, un monovarietal de xarel.lo de intensa floralidad y cultivo biodinámico. Será una bomba. Recaredo, por lo demás, apabulló al resto de espumosos presentes con una selección, ni más ni menos, que del Turó d'en Mota 2000 y del Reserva Especial 2001. Del primero diría "joder, qué champagne del Penedès!". Del segundo, me quedo con un aire calcáreo tremendo y con una mineralidad fósil que parece más propia de Breuer...Impresionantes ambos. De los tintos confieso que me dediqué concienzudamente a hacer una cata horizontal de todos los 2007 que pude. Quería sacar conclusiones y la verdad es que me quedé algo decepcionado. Veo la uva que fotografió Juan Pérez y pienso ¿dónde está la fruta en el vino? Encontrar, en nariz y en paladar, encontré poca. El día y la luna no acompañaban, quizás, pero el resultado fue en general algo desalentador. Los que más me gustaron ese 22 de marzo de 2010 fueron el Artigas 2007, de Mas Alta (DOQ Priorat), mucha fruta, buena garnacha, fresco. El Mauro básico 2007 (VT Castilla y León). El Abadía Retuerta selección especial 2007 (VT Castilla y León). El Beryna 2007 (DO Alicante) con una mineralidad casi sanluqueña. De Jiménez-Landi (DO Méntrida: sin duda, de lo probado, la mejor cuadrilla de tintos de la sesión), me quedo, esa tarde, con el Sotorrondero 2007. Termino con una explosión de fruta que dará que hablar, también: La Vinya del Vuit 2007 (DOQ Priorat).


Carretera con plátanos, por  Vincent Dancer

La segunda Cena con los Bodegueros es un acontecimiento que organiza el amigo Jordi Melendo en Monvínic, cada dos años también. La idea es muy buena, aunque el formato merecería, quizás, una parcela más directa y menos formal para que los consumidores / bebedores / escribientes pudiéramos "interrogar" con mayor comodidad a los bodegueros presentes. En cualquier caso, me lo pasé de primera con las presentaciones de Jordi, con las descripciones combinatorias entre vinos y platos de César Cánovas, con las explicaciones de los bodegueros y con los platos de Sergi de Meià. De la cena, en general, me quedo con el conocimiento, las frases y el sentir enológico y vital de Raül Bobet. Sus vinos me interesan mucho, ya lo sabéis. Ahora sé por qué: la persona que hay detrás. Cuando habla de sus viñedos de montaña e identifica su vida en soledad (¡su compañera va a su aire!) con la energía que transmite el Castell d'Encús y con cómo se transmite eso a la cepa y él intenta transportarlo al vino, casi se me pone la piel de gallina. Fue una casa y una bodega pero podría haber sido un templo zen... De la sesión gastroenofílica, me quedo con la combinación de guisantes del Maresme con menta y el Taleia 2008 de Raül Bobet: frescor, sesquiterpenos, poca extracción, suavidad y amabilidad, balsámicos. Una maravilla, de nuevo, imbatible con los guisantes recién llegados. Me atrajo mucho el monovarietal de sangiovese (Maremma toscana!) de Lorenzo Zonin, Carandelle 2008. Otro convencido de la biodinámica que produce una sangiovese con levaduras autóctonas, poca extracción, taninos muy amables, fragancia brutal y una capacidad grande para buscar la esencia de la marisma toscana . Esa fue la segunda combinación impresionante, con unos rigatoni al sugo y gratinados: casi me sentí en cualquier osteria cerca de Lucca. Zonin no sé cómo es, pero su vino es un "antisupertoscany" de narices. La tercera combinación bonita de la noche fue la de los postres de músic con el VND Dolç de Bàrbara Forés 2006, un monovarietal de garnacha que conozco bien y que volvió a gustarme mucho. Sobremadurada y deshidratada la fruta en la planta, el mosto fermenta en bota de roble y se cría en él durante 16 meses. Óxido, panal, mieles, acetatos, uva pasa, higos pajareros, es un vino que mejorará con los años.

Quería hablar, aquí también, del encuentro en casa de Carlos Esteva (el 24 de marzo de 2010: mal día, con un nodo tremendo encima de nuestras cabezas, aunque con algunos grandes vinos que se mostraron con bastante plenitud) pero será ya otro día. Este texto queda demasiado largo y conviene cortarlo aquí. ¿Conclusión? Sólo quiero proponer una: incluso tratándose en ocasiones de los mismos bodegueros (algunos de los que he citado ahora estaban en Intervin), la ocasión propicia hace que uno se acerque a los vinos de otra forma. Creo que los formatos son importantes y para un consumidor inquieto y con ganas de conocer (ése es mi caso) y no de negociar, el "off Intervin" resulta mucho más interesante y atractivo. Hay que seguir desarrollando formatos en esa alternativa, buscar otros caminos.

La foto de la uva, perfecta en su esfera y movimiento en el aire, es de Juan Pérez, en Ibiza a pie de foto, a quien agradezco muy sinceramente que me la mandara. La segunda foto, de la carretera entre plátanos, es de Vincent Dancer.

02 abril, 2010

L'Impero della luce


P3310396

No creo que sea casualidad que una de las pinturas que preside la casa de Peggy Guggenheim en Venecia sea L'Empire des Lumières de Magritte. La colección de la Sra. Guggenheim, que reposa en el jardín trasero de la casa junto a sus perros, es una de las maravillas de esta ciudad y muestra con sensibilidad y finura los entresijos de un espíritu inquieto que supo cómo gastar una gran fortuna, nacida del naufragio del Titanic (heredó la de su padre, muerto en ese viaje). Puede que, en principio, tenga poco que ver con la historia de Venecia (la gente vamos allí, en general, para ver y sentir otras cosas), pero la he vivido como una etapa imprescindible de la estancia, que hay que saborear al final de la misma: sólo cuando has vivido los cielos y visto las aguas de Venecia, sólo cuando has paseado de noche y has oído cómo llovía sobre los canales, sólo cuando has entendido el papel fundamental del arte y todas sus expresiones en la vida de esta ciudad a lo largo de los últimos ocho siglos, puedes comprender que la pulsión vital y artística de Peggy Guggenheim tuviera que suceder en Venecia. En su "stanza spaziosa" reposa uno de mis cuadros preferidos, el de Magritte, pintado en 1954. Aquí está la mejor expresión de la ciudad: luz y color, texturas y volumen, reposo y silencio. Al borde del canal. Venecia.

P3310401

Por supuesto...no a cualquier hora ni en cualquier lugar, no en cualquier momento del año, tampoco. Entre octubre y abril, los meses ideales pueden ser los del primer otoño y los del inicio de la primavera (con la excepción del Carnaval, claro). Nosotros hemos tenido mucha suerte: llegamos cuando la ciudad empezaba a salir del duro invierno y éramos pocos los turistas, y nos hemos ido con la llegada del apogeo pascual (cómo estaba el aeropuerto a la vuelta...) y con los primeros vuelos de vencejos sobre el canal de la Giudecca. Venecia es una ciudad de mil callejas llenas de agua, de espacios laberínticos que se abren en "campi" espaciosos, de sorpresas que uno tiene que ir descubriendo poco a poco. Tuvimos el acierto, además (gracias al consejo de un querido amigo), de dormir en La Calcina, la que fuera casa de John Ruskin en el Dorsoduro. Junto al auténtico pulmón de la ciudad (el canal de la Giudecca, en la foto), la pensión ofrece una situación estratégica y un acomodo de otro siglo. Una habitación con vistas al Redentore (en la foto) y una acogida, también de otros tiempos, hizo el resto. No cometeré el atrevimiento de proponer visitas o itinerarios más allá de aquello que mejor hemos comido y bebido (cada cual tiene que saber realizar ese otro itinerario), pero tener dos de las tres obras mayores de Palladio en la ciudad (San Giorgio Maggiore y el Redentore; la tercera, San Francesco della Vigna, queda más lejos), junto a una parada clave del transporte público (Zattere), me hizo realmente feliz. ¡Y con la ciudad a un tiro de vaporetto! Hemos tenido sol, hemos tenido viento (del sur y del norte), hemos tenido frío y lluvia, hemos tenido nubes y claros, hemos tenido "acqua alta" incluso (¡qué espectáculo poder verla desde el salón de la pensión con un buen amaro Averna en las manos!). Intensidad, pues, sensibilidad y arte por todas partes.

P3310411

También en la comida, por supuesto, y, menos, en la bebida. Cuando son dos los que viajan y uno bebe muy poco (no soy yo...), estás bastante "vendido" en el tema de las botellas: tienes que ir muchas veces por copas y, vaya, no en todas partes encuentra uno la oferta de Monvínic...He bebido alguna cosa interesante, sí, pero sobre lo que mejor puedo escribir es sobre aquello que hemos comido. Lo más interesante son los "cicheti", sin duda, la máxima expresión de la cocina al instante y popular veneciana. "Montaditos" hechos al momento en alguno de los mejores bares y "osterie" de la ciudad, desde la buena mezcla entre creatividad y clasicismo del Cantinone Gia Schiavi (Fondamenta Nani 992), con un superior "salsa tartara di tonno e cacao amaro"; hasta el más tradicional (cerca del mercado de Rialto) Dai zemei (Ruga vecchia San Giovanni 1045), con unas deliciosas combinaciones vegetales y con quesos. Encontramos cerrada una referencia que teníamos clara (All'arco, calle dell'arco 436), pero ya caerá... De los restaurantes, "trattorie" populares que hemos pisado, me quedo con tres: Da Alberto (calle Larga G. Gallina 5401), donde tomamos un delicioso risotto con bacallà mantecato (una de las especialidades de Venecia: digamos que se parece mucho a una brandada de bacalao); Da Ignazio (calle Saoneri 2749), un restaurante de otro tiempo (cocina regentada por ancianas de manos sabias y servido por camareros con americana blanca y lazo negro) donde tomamos un "misto di pesce", fritura de gran pericia muy fresca, y uno de los mejores platos de la estancia: "sepioline" con su tinta y "pollenta alla griglia", un prodigio de suavidades y sabores mezclados de mar y campo. Aquí cayó un muy buen Ribolla di Oslavia riserva di Primosic 2006, oro viejo con un punto de oxidación, aires de "macchia" mediterránea y gran presencia en boca. No me olvido del mejor flan casero que haya tomado en mi vida, lo juro.

El tercer lugar tradicional que merece ser visitado es la Enoiteca Mascareta (calle Lunga S. Maria Formosa 5183), de Mauro Lorenzon. Doy el nombre porque el tipo es un personaje de cuidado: disfrazado (o no...) con chaleco multicolor y lazo a juego, tejanos y zapatillas deportivas, este cincuentón domina el escenario con gran maestría, socarrón y campechano. Te monta unos platos combinados de pescados en conservas variadas (su salmón marinado y su atún resultaron geniales) y de embutidos y quesos, que dan ya para varias cenas. Tiene una bodega importante pero aquí, sí, fue el único sitio donde su propia selección de vinos por copas me convenció. Lo tiene claro: te pone la botella y tú pagas por lo que bebes. Si queda en la botella, lo liquida en otra mesa. Tuvimos suerte y el raboso del piave La Salute 2005 lo estrenamos nosotros: fresco y jovial, mínimo carbónico todavía, taninos moderados, extracción suave, vegetal y con aromas de cereza, casó muy bien con el embutido. No era un raboso tradicional pero supo a gloria. Con los pescados, sacó Mauro su prosecco, (botella para nosotros también) el único que merece mención aquí: nacido de la colaboración entre él e Ivan Geronazzo, procede de los colli Trevigiani, no conoce más levaduras que las del viñedo (Rive Longhe) y no tiene ni filtraciones ni estabilizaciones. Tenía algo de azúcar residual (sería brut), pero su burbuja estaba muy bien, era fresco y con aires de lima-limón. Bien. Quedó para otra ocasión (estaba cerrado cuando íbamos a por él...) Do Mori (Sotoportego dei do Mori 429), una dirección muy recomendada. De los sitios que suelen identificarse como de cocina "creativa" (modernos, vaya...), confiamos sólo en uno: Anice stellato (Fondamenta della Sensa 3272), con un local muy agradable y junto al canal y puente que da acceso al gheto. Con las mesas fuera, éste tiene que ser un sitio muy recomendable. Al estilo de las antiguas casas de comidas italianas y francesas, aquí se comparte mesa (no tuvimos suerte...no entraré en detalles) y un ambiente amable y jovial. Nuestros dos segundos estuvieron muy bien: unos filetes de gallo de San Pedro (en el mercado del pescado de Rialto tenían piezas fantásticas y a un precio mucho mejor que el que pagamos aquí) con radicchio de Treviso y unos "moeche" (cangrejos de tamaño mediano) y alcachofas en fritura. Todo sabroso y muy al punto. Los vinos, discretos y los postres, peor.

P3290169

¿Vivir y morir en Venecia? Nos pareció, a mi santa y a mí, que es una ciudad dura y exigente para los ancianos. Si son millonarios, seguro que no hay problema. Es cierto, también, que la cultura de la ayuda, de echar una mano para pasar el puente o subir al vaporetto con el carro de la compra, está muy arraigada. Pero al final, siempre estarás tú solo ante el escalón, y en Venecia ¡hay muchos! En fin...este final viene a cuento porque cuando una ciudad te atrapa mucho siempre piensa uno "¿podrías acabar tus días aquí?" Tras visitar el cementario de San Michele, tras entender por qué son como son los cielos del Tiepolo y los azules y rojos de Bellini, y tras reconocer que nos queda mucho por ver, conocer, probar, beber y comer, sí tenemos claro que pasaremos más temporadas en la Serenísima. Y si las Parcas cortan mi hilo aquí, ahora mismo me pienso (y dejo por escrito) si sigo con mi Cimittero acattolico per gli stranieri al Monte Testaccio de Roma o me vengo para San Michele de Venezia: esto de tener una isla entera por cementerio, y tan bella, me dejó anonadado. Igual me abro un Foja Tonda 2005 de Albino Armani ahora mismo para meditar sobre el asunto...