16 diciembre, 2010

Postales de Turín (iv)

Il Consorzio a Torino, il posto

Es el restaurante que, a no dudarlo, nadie puede perderse hoy en una estancia en Turín.. Il Consorzio. Apenas lleva año y medio abierto (para la vecchia Torino, ¿eso qué es...?), pero están haciendo mella y creando estilo con una manera de hacer las cosas tan sencilla como eficaz: su recibimiento, el calor que desprende el local y sus propietarios, son los de las osterie de toda la vida. La cocina busca una restauración más adaptada a los tiempos, pero muy respetuosa con el producto. ¿El símbolo? Este toro que preside la entrada: el toro rampante, como sabéis, es el icono de la ciudad (Augusta Taurinorum), pero ellos han querido metamorfosearlo, darle un aire de contemporaneidad, que es el que representa el dibujo. "Respetuosa con el producto", por lo demás, es una expresión ya muy gastada. Pero cuando se dice en Turín, en pleno corazón del "reino" de Slow Food, la cosa toma otro aire.

Tajarin con il tartuffo al Consorzio

La carta empieza con un agradecimiento a los productores y está llena, llena de productos que son presidi Slow Food, productos muy artesanales y en riesgo de desaparición en todo el mundo, también en Italia. Ellos los conocen, los utilizan y, como no puede ser de otra manera, convierten a esos productores en sus mejores aliados (junto con los clientes...). Leed la carta y lo veréis: todos los platos que llevan el icono del caracol, ¡son presidi! Dos de las pastas que tomamos (hechas en la casa) me han dejado un recuerdo que será difícil de borrar: unos gnocchi de calabaza con una salsa de gorgonzola muy suave y dados de pera muy enteros (qué interesante contraste); y unos tajarin sencillos, de huevo con trufa blanca de la zona, rallada al instante (en la foto). No tengo palabras para la textura, fina, liviana de ese tajarin y para el telúrico acompañamiento.

Quinto quarto al Consorzio, la megliore trippa della mia vita

De los segundos, el agnello di montagna rezumaba autenticidad y su salsa, mojada en los panes que Il Consorzio cuece en su horno (con su masa madre...), fue de delirio. Yo seguí en el mío: siempre que veo en Italia algún representante de la cucina povera me tiro a él. El Quinto Quarto es eso: una selección de tripas y de sesos rebozados en cuatro apuntes sobre pizarra. El guiso de tripa (en la foto) fue de lo mejor, más sabroso y delicado que he comido jamás en el reino de los "despojos". Para los postres, seguimos sin movernos de la tierra, donde otra de las reinas es la avellana: turrón, helado, mazapán, mezclados en una fresca y golosa caricia. La carta de vinos es tema aparte. Lleva título, Eccessi e riflessioni, y responde de manera fiel, sin duda, a la pasión de los propietarios por el vino de algunas zonas (Champagne, Loire, Piemonte sobre todo) y por ofrecerlo a precios muy razonables. Ante mi sorpresa por esos precios y su poca diferencia con la tienda, se me quedaron mirando como extrañados y comentaron: "es que a nosotros nos gusta que la gente beba". Chapeau! ¡A mí también! Nosotros tomamos un barbera d'alba de Bartolo Mascarello, 2006, que estuvo poco sobrio, muy frutal (frambuesa, ciruelas pasas, también violeta) y bastante esférico, muy varietal. Perfecto con la calabaza, mal con la trufa, delicioso con la tripa y el cordero. Confieso que si la variedad de vinos tranquilos y espumosos por copas hubiera sido mayor, mi capacidad de combinación y de disfrute con la comida hubiera aumentado. En cualquier caso, este detalle no empaña para nada la percepción que nos llevamos: Il Consorzio es uno de los mejores y más accesibles (por precio y por acogida) restaurantes que he pisado en Italia en los últimos años.

Gelato di turroni di nociola, guauuuu, al Consorzio


Postscriptum. Algunos otros restaurantes, trattorie, osterie de interés en Turín y alrededores (para viajeros tenaces y gastrófilos empedernidos): Ristorante Sotto la Mole; Ristorante Pizzeria Alla Mole; Ristorante Tre Galline; Trattoria della luna (San Giorgio Canavese, Torino); Trattoria Dai Saletta; Ristorante Il ristoro dei Mercanti. ¡¡¡Todo muy piemontés y en casi todos los casos, muy buena RCP!!!

24 comentarios:

Jose dijo...

:-)

Jose

J. Gómez Pallarès dijo...

Buen sitio, Jose!

Anónimo dijo...

Barbabuc en Novello
La Trattoria della posta en Monforte d`Alba
salut
PD algún comentario del Fastvinic?¿?
enrique

J. Gómez Pallarès dijo...

Muchas gracias por el complemento, Enrique! A ver si la gente se anima y completamos un mapa filogastronómico deTurín y alrededores! Sobre Fastvínic. Solo puedo decir que necesito tiempo y un poco de calma en el lugar para digerir y entender. Tenemos la suerte de que son muy dinámicos y abiertos y a la que vean que algo no funciona lo cambiarán. A mí lo que menos me gustó fueron los vasos. Cuando los vi a lo lejos, pensé 'qué buena idea, impitoyables', però no...habrá que ver si fue solo esa noche o es una apuesta clara. Para el resto y para el local (tema importante aquí) necesito una visita calmada. Joan

Anónimo dijo...

Hola Joan,
Parecía premonitorio de lo que leería en tu post, pues anoche hablaba con unos amigos sobre la Ostería del Boccondivino; lugar sencillo de buena materia prima, lista de vinos amplia y precios comedidos.
La lista de vinos aun siendo amplia y variada, con ejemplos a destacar, Burbujas: Beaufort y Ledru; Blancos: Gravner y Koffererhof; Tintos: Cascina Tavijn y Emidio Pepe; Dulces: Passito di Pantelleria.
Tiene una grave ausencia que son los vinos de Jerez.
Y personalmente me quedo con la lista de Birre Artigianali.
Para cuando un lugar en España, con la política de selección y precios que ayude al consumo. (Aunque la gran diferencia entre ambos países, es que en Italia las bodegas y por ende, las distribuidoras apoyan mucho a los establecimientos)
Sensacional tu descripción del viaje en tres entregas.

Felices Fiestas
Bentley

J. Gómez Pallarès dijo...

Me satisface de veras, Bentley, que lectores tan acreditados y cultivados en las artes gastronómicas (entre las que incluyo el buen beber), piensen que tiene algún interés este tipo de notas. A ratos miro el único índice estadístico que mantengo vivo (el que lleva el propio programa Blogger) y cuando veo que los posts más leídos son los que hice sobre los vinos de Mercadona y una metáfora enovisual sobre el otoño de hace un par de años, me quedo casi perplejo...
En Turín lo pasamos muy bien, pero escribiendo estas notas tampoco lo he pasado mal! Y supongo que se nota: el Piemonte es tierra de promisión para gente como nosotros y la Osteria del Boccondivino, está, sin más, en el centro neurálgico de lo que, en la capital, representa Slow Food, en la Via della mendicità (qué nombres...).
Me permito, con todo, apuntar que la carta de Il Consorzio es, en algunas zonas, más madura y meditada (en una cierta dirección)que la de la osteria. También tienen cervezas artesanas (más de 10). En cuanto a champagne, aunque falten cosas que, para mí hoy, son imprescindibles (Emanuel Brochet, por ejemplo; Francis Egly, por ejemplo; Françoise Bedel, por ejemplo) tienen una selección de muy padre y señor mío, con Ledru, Prévost, Pierre Larmandier, Benoît Lahaye -increíble pero saben quién es...-, Beaufort también, etc. Destaco las burbujas de Thierry Puzelat porque debe ser de los pcos italianos que las tiene, sabe quién es y conoce además al vigneron...Entre los blancos, por supuesto también tienen a Gravner pero destacaría más la selección del oeste francés, donde Mark Angeli, Mosse destacan, así como las maravillas (dulces y no) de La Stoppa. Y paro porque no pararía. La carta de vinos de Il Consorzio, para un sitio con los precios y el corte de local que conocí, es de lo mejor que he visto en Italia en bastante tiempo. Salir de allí pagando 40 € por cabeza, todavía hoy, me parece casi inverosimil. Por supuesto, si no hubiera ido con mi familia (dos hijos que todavía no beben alcohol) la cosa se hubiera disparado algo más, pero vaya, tampoco mucho.
Muchas gracias de nuevo por tu comentario.
Y felices fiestas y mejor año!!!
Joan
PS. Por cierto, y hablando de Italia, ayer cené con el nero d'avola de Ariadna Occhipinti, 2007, y todavía me saltan las lágrimas...qué vinazo!

Anónimo dijo...

Perdonar, con esto me refería a, Il Consorcio.
La lista de vinos aun siendo amplia y variada, con ejemplos a destacar, Burbujas: Beaufort y Ledru; Blancos: Gravner y Koffererhof; Tintos: Cascina Tavijn y Emidio Pepe; Dulces: Passito di Pantelleria.
Tiene una grave ausencia que son los vinos de Jerez.
Y personalmente me quedo con la lista de Birre Artigianali.

J. Gómez Pallarès dijo...

Ya me parecía que metía la pata...pero nunca he estado en la Osteria del Boccondivino, así que pensé que las cartas tenían un grab parecido...
En fin...yo también les comenté que no me parecía bien que el único vino español de la carta fuera un rioja hecho por un francés, por muy interesante que sea.
Saludos,
Joan

Jose dijo...

Ay Joan, las vías de los buscadores y de lo que busca "la masa" son así, que les da por buscar Mercadona y es un noparar ;)
La verdad es que hay días que al echar un ojo me arrancan la risa.

Cuando nuestro blog estaba en blogger la gente buscaba mucho todo lo relacionado con la latitud y la longitud. Ahora, en el alojamiento ya no tan nuevo, buscan mucho acerca de Champagne, otoño y niebla.

Saludos,

Jose

J. Gómez Pallarès dijo...

El otoño, sus vinos, la niebla, ese recogimiento que lleva el clima es algo que interesa mucho, sí señor. En este blog también. Me quedé tan sorprendido por lo de Mercadona que estuve mirando un rato esas estadísticas y como no entiendo nada, lo dejo ya.
Estoy pensado en cerrar este blog, abrir otro anónimo y empezar a decir lo que realmente pienso. Me estoy ajamonando y aburguesando demasiado aquí.
Le voy a dar unas cuantas vueltas con la ayuda de algo rico rico, alguna cosita de Tarlant, de Bedel, de Zilliken, de Occhipinti, de Clerico, de Orto Vins (menudo exitazo el suyo en la Guia de Vins de Catalunya 2011!!!), de Mas Doix...no sé, hoy me he levantado caprichoso y arisco. Y vaya, no sé si lo he llegado a verbalizar nunca, pero he llegado a un nuevo punto de acuerdo con Theise: voy a dedicar el resto de esta reencarnación a beber vinos sólo de la vieja Europa, que es donde la uva y la tradición saben mejor que en ninguna otra parte del mundo qué se hacen.
Un abrazo,
Joan

J. Gómez Pallarès dijo...

Aunque bien pensado, ¿por qué narices tengo que ocultarme bajo un anonimato para decir lo que pienso de lo que bebo y como?
Joan

Jose dijo...

A partir de determinada edad uno o se ajamona o se amojama ;^)

Se gana uno, con los años, muchas obligaciones, pero ¡qué narices! algunos derechos también, como el decir lo que uno piensa, quiere y siente sin más tapujos que los propios para taparse un poquillo las vergüenzas. ¿Anonimato? ¡y una leche! ¡soy el que soy y digo lo que digo, quiero y siento!

Saludos,

Jose

Jose dijo...

Por cierto, ahora que veo que has escrito "sólo"; mal que le pese a la RAE seguiré utilizando la tilde acentual en palabras como "sólo" y monosílabos como "sí".
Cierto es que ellos regulan las reglas ortográficas, así como reflejan los vocablos utilizados por el general de los hablantes... pero sí esa general se adorna en la estulticia y así ha de reflejarse porque la ortografía es muy dificiiiil, conmigo que no cuenten, que me bajo en esta estación (¡de penitencia ortográfica!).

Saludotes,

Jose

P.S. ¡Y seguiré luchando contra el infinitivo apache a base de imperativos bien formados!

J. Gómez Pallarès dijo...

Yo me siento, ahora mismo, en un momento de buen jamón curado, mñas que de mojama.
Y sí, últimamente sólo escribo de lo que me gusta y, claro, también pruebo y veo cosas que no me gustan.
Así que iremos compaginando!
Joan

J. Gómez Pallarès dijo...

Caramba, Jose, te has ido a comer dejando ese número...???

Jose dijo...

Ouch! ¡Dichosa fagocitosis la mia! ;) Me fui en el comentario 12 y vuelvo en el 14. Esto de la moderación de los comentarios tiene estas cosillas, que no sabe uno el ordinal por el que va, pudiendo haber comentarios pendientes de moderación.

Por otro lado, ese plato de tripas varias de la fotografía me recuerda a uno que probé hace meses. Se trataba de la tradicional oreja de cerdo a la plancha, con su ajo, peregil y toda la gelatina propia. Nada raro en las tapas mesetarias al uso. Sin embargo esta se encontraba presentada en trozos muy menudos, dentro de un cilindro ligerísimo de masa de pan tostada y acompañada por un airecillo de salsa brava. Tapa liviana, plena de sabor y para comerse una cantidad que fuera siempre número primo.

Saludotes,

Jose

J. Gómez Pallarès dijo...

También llevas razón, Jose: yo me lo miro desde las tripas y no sé qué es lo que ve la gente desde fuera...
Desde esas mismas tripas, hago un homenaje a Ratatouille: la tripa que hacía mi abuela, cortada tal ycomo la describes, simplemente con tomate, aceite, ajo y peregil, también. Esa combinación no creo que vuelva a encontrarla jamás...cosas de cuando los niños comíamos tripa, hígado y sangre de pollo frita. Por todos los dioses, cómo han cambiado las cosas...no sigo que me echo a llorar.
Esta tapa tuya tiene buena pinta. Me recuerda a otro cuperclásico reinventado en Bilbao: una tapa de rabo de toro, servida en bikini y con aire (humo, vamos) de pimientos. Una gozada!
Joan

Jose dijo...

Sigh... Esta "Generación Solomillo", que ya creció con los refrescos de cola sobre la mesa a la hora de comer (y no con el vino), está arruinando el futuro alimenticio y la cultura asociada de toda una generación :-(

El aire al que hacía referencia era en el sentido ferraniano del asunto. Vaporosa espumilla con sabor a salsa brava. Bien de sabor y textura; en buen equilibrio con la tapa.

Saludotes,

Jose

J. Gómez Pallarès dijo...

Me confundí de "aire". El mío era de cebolla, aunque el pimiento estaba al lado (maldita memoria) y, de hecho, era más humo que aire: a las pruebas me remito. En ese bitoque he comido alguna de las tapas mejores de mi vida:
http://www.devinis.org/2010/03/bilbao.html
Un abrazo,
Joan

J. Gómez Pallarès dijo...

Se quedó en el tintero de la moderación tu comentario sobre la RAE, Jose, y sobre la trivialización que proponen de la ortografía. No hay más poderosa herramienta de codificación del lenguaje, sea cual sea el idioma en el que se hable. Ni tampoco mejor espejo de su evolución y de su historia. Hemos vivido, desde principios del siglo XX, varios de estos grandes cambios, en el castellano, enel catalán, en el francés y en el alemán, sobre todo. Y siempre la tendencia del regulador ha sido la de acabar acercándose a la lengua hablada y a facilitar una aplicación más comprensible de la ortografía. El problema, claro está (y es la base de lo que comentas) es que la gente cada vez comprende menos, cada vez está peor preparada y si la ortografía que nos proponen los reguladores sigue adaptándose a ese fenómeno (hoy, EPS habla de eso a propósito de Belén Esteban), llegaremos a mínimos que, para mí, tampoco son admisibles.
Acentuar "sólo" o no hacerlo; acentuar "sí" o no hacerlo, no es decisión que deba basarse en su comprensión o incomprensión por parte del comnún de la ciudadanía. Quien no sepa, que aprenda la diferencia entre un adjetivo y un advervio o entre un adverbio y una conjunción.
Ya sé que es muy sencillo hablar desde una posición como la mía, alguuen que, poco o mucho, vive ligado al mundo de la enseñanaza, donde lo que digo es, casi, perogrullo. Y digo casi, porque ya han llegado a la universidad los estudiantes reflejo de esa sociedada la que quiere acercarse la RAE. Hay que luchar para que la gente aprenda correctamente las cosas básicas. Y hay que adaptarse a otras. La lengua es algo vivo, por supuesto, y evoluciona. Y el regulador tiene que modular esos tiempos. Pero el día en que se renuncie definitivamente a saber si se afirma o se condiciona (por mucho que ayude el contecto...), habremos bajado unos cuantos escalones...Sólo deseo que mi querido amigo y maestro, José Manuel Blecua, elegido esta misma semana Director de la RAE, tenga la sensibilidad y la capacidad de reconducir la situación.
Saludos en una fresca y brumal mañana barcelonesa.
Joan

Jose dijo...

Ciertamente Joan me produce un absoluto desasosiego, digamos, intelectual, lo que ocurre desde hace tiempo con la lengüa (con todas, que también la alemana tuvo y tiene lo suyo y quienes defienden como quintacolumnistas la adopción del inglés como lengua para la federación). No sólo con la lengüa, si no con todo lo relacionado con el conocimiento, humanismo y artes en general. Con todo aquello que de verdad nos hace humanos.

Todo aquello que contribuye a la creación de los cimientos culturales y avance de la civilización es "deconstruido" en aras de su simplificación. En lugar de educar, hacer crecer el conjunto del conocimiento de la sociedad, se trata de asumir lo más bajo como lo correcto.

Un individuo sin cultura, sin conocimiento, es más manejable. Una sociedad culta, formada, clama y reclama sus derechos, intenta encaminarse hacia una sociedad justa, en la que los necios, los incultos y los ladrones de futuros no tienen cabida.

La cultura esencial, cada vez, tiene menos espacio para subsistir. La RAE parecía un reducto hasta ahora inconquistable. Ya están cayendo sus muros... Deprimente.

Saludotes,

Jose

J. Gómez Pallarès dijo...

"Todo aquello que contribuye a la creación de los cimientos culturales y avance de la civilización es "deconstruido" en aras de su simplificación. En lugar de educar, hacer crecer el conjunto del conocimiento de la sociedad, se trata de asumir lo más bajo como lo correcto."
Me he pasado media mañana de mi domingo estupefacto ante alguna de las afirmaciones que perpetraba Luís Tolosa en EPS sobre los vinos de súper. Y voy a escribir una pequeña reflexión sobre el asunto.
No me conformo con esta era de pensamiento débil.
Saludos,
Joan

Jose dijo...

No he encontrado el artículo en la edición digital. En su lugar me he tropezado una fotografía de una apetecible becada, en la que el pie de foto decía que era un lomo de gacela (http://www.elpais.com/articulo/portada/Bocados/sorprendentes/elpepusoceps/20101219elpepspor_17/Tes). En fin, quedaremos a la espera de que nos cuentes.

Saludos,

Jose

J. Gómez Pallarès dijo...

En un alarde de criterio editorial, en efecto, en la versión de EPS de hoy no sale el artículo que, junto con el de Belén Esteban, podría parecer más popular, el de los Vinos de supermercado. Dos muestras más, ambas, de pensamiento débil...
A ver si lo repaso esta tarde y lo saco hoy o mañana.
Un abrazo, a la espera de abrir una de las primeras botellas del primo más desconocido de Domenico Clerico, Francesco.

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