03 noviembre, 2010

Una giornata particolare

Manuel y Josie Camblor

Tomo prestado el título de la película de Ettore Scola. Ayer fue un día especial, particular, único. Una de esas raras ocasiones en que aquello de que tanto hemos hablado, se hace realidad. El espíritu del reconocimiento. Cuatro años escribiéndonos, leyéndonos, conociéndonos en exclusiva a través de la red, se rompen de golpe. Se hacen pedazos en un abrazo que vivo como puro, auténtico reconocimiento. Conocí a Manuel y a Josie Camblor. Le vi entrar por la puerta de casa, es decir, de Monvínic (dicho sea con el debido respeto a los dueños verdaderos, ¿eh?) y tuve la sensación del reencuentro. Nunca nos habíamos visto en persona, pero sabíamos cómo éramos. Sabíamos qué nos gustaba, qué bebemos, qué pensamos, qué leemos. Éste es uno de los milagros del mundo de los blogs que no se da en los demás medios de comunicación actuales: permite el intercambio, facilita la profundidad (si uno la quiere, claro), allana el conocimiento. No nos habíamos encontrado nunca y verse, fue darse un abrazo y saberse, ya, entre amigos. ¡Qué sensación tan reconfortante!

perdiu en escabetx amb farcellet de col, de la besàvia de Sergi de Meia

El resto es, casi, lo de menos. Buñuelo de bacalao íntegro, de los de antes. Caviar de trucha de río de Tabascán, puro sabor, bocanada de río y de monte. Anguila ahumada con melocotón y manzana: qué aromas...Salteado de setas. Marymontaña de ensalada de setas, butifarra confitada y gambas de Palamós: desequilibrio extremo de los sentidos, pura perversión del placer cuando la cabeza jugosa de la gamba topa con la seta y un trozo de butifarra en tu boca: si Pla viviera, comería aquí.. Lengua de ternera (ya he hablado de ella en otras ocasiones: tenía que ser el plato principal de Manuel, cómo no, ¿verdad, Josie?). Liebre a la Royale: profundidad en el pozo de la tradición. Perdiz con col y vinagreta: mi abuela y la bisabuela de Sergi de Meià intercambiaban recetas en mercados parecidos, la Catalunya más tradicional en el plato. Postres habituales, con una mención especial para el divino casamiento del queso de Veciana con la pera y las nueces.

Sancerre de la hija de Edmond Vatan, La Néore 2008: la sauvignon blanc más esferica que yo haya tomado jamás. Wachau (Federspiel), grüner Veltliner Im Weingebirge de Nikolaihof, 2009: una de las más complejas, perfumadas y poliédricas. Chinon, Domaine Bernard Baudry, Clos Guillot 2007: quizás el rey de la noche, una cabernet franc de una frescura y pureza varietales de gran altura. Barolo, Domenico Clerico Ciabot Mentin Ginestra 2000: nariz de seda y paladar de coz. Once años no son nada: necesita otros diez. Nahe, Dönnhoff, Hermannshöhle Auslese 2006: en palabras de Manuel, "el vino de todos los vinos, el aroma de todos los aromas", lo tiene todo, lo da todo. Champagne, David Léclapart, L'Artiste 2005 (Blanc de Blancs de Trépail): la chardonnay más tánica, una de las más vinosas, aunque su burbuja y complejidad no tuvieran la noche. Nosotros sí la tuvimos. El pretexto, casi lo de menos, fue la comida y el vino. Lo de más fue el encuentro de los amigos alrededor de la mesa: descubrir que el camino que nos tiene que llevar a nuestra Ítaca personal, pasa por ellos y por gozar de su charla y de su compañía, claro, con buenos platos y mejores vinos. Quizás, decía Manuel, haya que explicar menos el vino y gozarlo más. Pues eso: bebamos, vivamos y gocemos mientras los dioses nos lo permitan. Con blogs y sin ellos, ahí nos encontrarán, ¿verdad, amigo?

8 comentarios:

Adictos a la Lujuria dijo...

Cerca estabamos entre Riojas alaveses si bien esta vez no fui fiel a la tradición de acabar los encuentros vinicolas en Monvinic,una lastima.

Saludos

J. Gómez Pallarès dijo...

Para mi desgracia, llegué muy tarde del trabajo y fui directo a Monvínic, David...Habíamos quedado con Manuel y Josie para estar un buen ratillo en los riojas alaveses, pero al final ni ellos ni yo pudimos acudir. Una lásima, en efecto.
Joan

Mariano dijo...

Jo, qué envidia. Dos monstruos de tal calibre en una mesa... lo que tiene que dar de sí eso. De verdad que pagaría la entrada de un concierto de Madonna por un ratito, aunque fuera de la sobremesa y solo con derecho a beber agua del grifo...

J. Gómez Pallarès dijo...

Los "mostruos" de verdad, Mariano, además de Manuel y de Josie (que tiene una percepción olfativa espectacular, aunque su disco duro de datos sea el cerebro de Manuel), fueron nuestros acompañantes: Víctor Franco, que ganó con Jesús Barquín el último premio de cata a ciegas por parejas de Quim Vila (Víctor sí que sabe...), Victor Cardona, que sabe de champagnes como nadie en este país. Alfred Arribas, que profundiza cada vez más en su conocimiento de la tierra del Priorat y del Montsant y que nos va a dar futuras y grandes alegrías. Y un servidor. El nivel de disfrute y de aprendizaje mutuo fue grande: por esa mes circulaba de todo y había qu eestar muy atento para no perderte comentarios e informaciones interesantes!!!
Saludos,
Joan

SIBARITASTUR dijo...

Casi nada los que estabais y lo que hicisteis allí. Ese camblor de sangre caliente, jejejejeje.
a ver cuando nos conocemos coño.....

J. Gómez Pallarès dijo...

Ya ves, S., si no te cuidan en casa, tienen que cuidarte los amigos!!!
Por lo demás, confieso que a ese Camblor de sangre caliente y caribeña, que existe, hay que añadirle otro Camblor de reposada y profunda reflexión. No dice las cosas sin más y porqué sí. Es un tipo reflexivo. Eso sí, cuando la suelta y se entusiasma, se suelta, eh!?

manuel dijo...

En su momento (o sea, pronto), escribiré mis propias impresiones sobre esta maravillosa velada en Monvinic, esa especie de "Mothership" de película de ciencia ficción para enómanos. Hay ideas que aún he de organizar. Por suerte nuestro amable camarero me dió aquella chuleta con los platos, vinos, etc. que habíamos consumido. Eso facilita las cosas.

Joan, conocernos "en vivo y a todo color" parece retrospectivamente una feliz inevitabilidad. Si algo tiene la auténtica pasión por el vino es que tiende a fomentar nexos entre la gente que la vive igual de intensos que lo que sienten por el vino mismo.

Fue un gran placer, amigo. Y lo repetiremos sin que pase otro casi-lustro, espero.

Por cierto, hablando de "monstruos": Algo que no debe escapárseme comentar es lo de mi sentimiento de orgullo viendo a quienes esencialmente consideraba "los chicos aquellos que conocí en Verema", los Víctores. Recuerdo bien aquella visita a Barcelona hace siete años, en la que eran apenas entusiastas que se iniciaban en temas en los que hoy son verdaderas autoridades. Nada de gente impulsada por modas, Franco y Cardona son enómanos de los de antes, que discretamente han venido cultivando una magnífica erudición. Eso vale mucho.

¿Y qué decir de mi querido amigo Alfredo Arribas? Lo que está haciendo en el Montsant y Priorat me ha impresionado.

¿Ya le entraste al libro de Terry? Lo acabé en la primera hora del vuelo a Nueva York. Es lo que debe leer todo el que quiera ver un futuro en el vino.

Un fuerte abrazo,

M.

J. Gómez Pallarès dijo...

Querido Manuel,
aunque a los Víctores he entrado más tarde que tú, hace ya más de tres años que les disfruto y coincidoplenamente contigo: gente entusiasta y muy sabia, a los que sólo mueve la pasión por el vino. Ellos han tenido la suerte de empezar jóvenes en esto y a mí me cuesta montones seguirles (vaya, hay muchas zonas en las que necesitaría dos o tres reencarnaciones para llegar a probar todo lo que ellos llevan bebido y conocido). Pero siempre que puedo y se dejan (que es más bien poco, para mi desgracia), me arrimo a su sombra y aprendo. Por supuesto, callo más quehablo...
Anteayer me bajé el libro de Theise y ando ya con la introduccion. Aunque auntes, como suelo hacer, me leí el final!!!
Un abrazo fuerte y que la rentrée te sea leve!!!
Joan

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