28 noviembre, 2010

Leyendo entre vinos: Fidèle

Theise Reading between the Wines

El hombre, el mito, la leyenda. Terry Theise. Un tipo hecho a si mismo, un tipo que descubre su pasión por el vino gracias al atlas de Hugh Johnson (ahora con Jancis Robinson). Un tipo que forja su carácter a base de coche y de km a través de la vieja Europa. Un tipo que construye su gusto y su paladar a base de minuciosidad, de método y de conocimiento sobre el terreno: de pocas pero claras ideas. Muchos años de informes, muchos vinos en su portfolio de Skurnik, todos los "vignerons" conocidos y bebidos en su casa: LA referencia en Alemania, Austria, Champagne. De mayor quiero ser como él... Si lo tenía más o menos claro tras leer varias añadas de sus comentarios y probar alguno de sus vinos, con su libro lo tengo ya diáfano. Éste tipo escribe las cosas sobre el vino y sobre cómo hay que aproximarse a él que a mí me gusta leer, cosas con las que me identifico de una manera espontánea, sin haber pensado mucho en ello antes. La lectura se está convirtiendo, además, en una sucesión de deliciosos "momentos Theise". Había reservado esta etiqueta en el cuaderno para los moscateles que más me gustaran y sorprendieran ((la moscatel es una de las uvas preferidas por Theise, ¡y por mí!). Pero la rompo para recomendar vivamente la lectura de este libro (por ahora sólo en inglés...) y ¡la de un champagne!

Caramba, sí, un champagne y no un moscatel, porque mientras bebía una de las botellas del cuvée Fidèle de Bertrand y Hélène Gautherot (han caído dos estos últimos días...), pensé mucho en Theise. Y, caramba también, porque Vouette&Sorbée no está en el portfolio de Champagne 2010 de Terry. El Fidèle que he encontrado ahora en el mercado (sobre los 37 €: sí, muy caro, pero merece la pena) lleva fecha de degüelle de 14.12.2009. 11 meses: he ahí uno de los consejos de Theise en el apéndide de su último portfolio: "But I strongly prefer Champagne with at least 4-6 months on the cork, depending on the wine. Earlier than that and they often taste like an orchestra tuning up, cacophonous and disorganized.." Todos los productores de vino espumoso tendrían que poner esa fecha en sus botellas. Todos. La casa está en Buxières-sur-Arce (Aube) y casi todo el viñedo reposa sobre tierras calcáreas del Jurásico superior (período kimmeridgiano: ¡entre 150 millones y 700 mil años!). La plantación es mayoritaria de pinot noir pero la influencia y cercanía de Chablis está llevando más y más chardonnay a la casa (su cuvée Blanc d'Argile). Agricultura biológica, certificación Démeter. Desde 1998 no entra en el viñedo o en la bodega nada que no sea natural. ¡1998! La fermentación es natural gracias a las levaduras del viñedo y de la pruina de la uva. Todos sus champañas hacen la maloláctica. No hay clarificación ni estabilización ni dosaje Extra brut todo.

Es un vino que conviene abrir por lo menos una hora antes de ser bebido y que agradece temperaturas no muy bajas: ideal sobre los 10º-11ºC. Pura expresión de ese suelo de arcillas y calcáreo del sur de la Champagne, la pinot noir (es un blanc de noir) se percibe con una finura casi de filo de navaja. Metálica. Espeluznante pureza. Tremenda acidez. Naranja sanguina. Zumo de pomelo. Fresitas del bosque a medio envero. Vinoso y delicado al tiempo. La burbuja necesita oxígeno. Empieza casi muerta y al cabo de una hora, su integración en el vino es asombrosa. Pequeña, mínima, se hace presente en el paladar con su precisa aportación. Coral roto...He vuelto al vino tres días después: ¿¡72 horas abierta una botella de champagne, léase espumoso!? No os asombréis. Una de las diferencias entre un buen vino y un gran vino, entre un buen vino industrial y un gran vino natural es que el primero muere rápido, una vez abierta la botella. El segundo, si se abre en el momento adecuado, vive y vive. Fidèle estaba mucho mejor a los tres días. La fruta, ácida, estaba más viva y presente que antes. Un posgusto de bayas silvestres (arándano rojo) se hizo bien patente. Y se completó con un ligero amargor de endrina y un bello cítrico de piel de naranja amarga.

He aquí un vino que es la expresión pura de las ideas de un hombre, Bertrand Gautherot, y de su entorno (tierra + cultura + cepa = vino, es decir, el auténtico concepto de terruño, tal y como lo define Theise). Un vino, además, Fidèle, que me ha parecido muy representativo de las ideas que estoy leyendo en este libro. Un champagne y un libro que hay que leer y beber. ¿En qué orden? Vosotros elegís, pero a mí, ¡esto de leer vinos cada vez me gusta más!


Vouette et Sorbée Fidèle, degollado 14.12.09

27 comentarios:

jordi dijo...

Habrá que buscar este Fidèle theiseano, aunque no parece fácil encontrarlo por aquí.
La lectura del libro de Theise -esa mezcla de historia sentimental del vino, evocación intelectual de la complejidad sensorial del vino, reflexión estética del vino como cultura y, en fin, narración vitalista y madura de alguien que ha encontrado su "lugar en el mundo" vinculándose al vino tanto en lo pequeño, cotidiano y común como en lo sofisticado, exigente y singular- me ha llevado a pensar por primera vez que puede hablarse en serio del vino. Y no tengo claro si me conviene verlo así, pues no siempre es bueno que una afición se convierta en una obsesión.

Salut,

Jordi

J. Gómez Pallarès dijo...

Tu descripción del contenido del libro de Theise, Jordi, es buena y precisa, caramba, pero lleva a una conclusión distinta a la que llegué yo: yo me quedo con la pasión pero prefiero el divertimento a la obsesión. No conozco personalmente a Theise, pero no me suena a obsesivo, sinó a profundamente vitalista y apasionado.
Los vinos de Vouette-Sorbée se pueden comprar, en Barcelona, en Lavinia (tengo L'Argille ahora en la rampa de salida!!!) y en la red (si no estás en Ronda!!!), en la tienda virtual de Fernando Angulo (Weirdo).

Jose dijo...

Todavía estoy comenzando el libro. No resulta fácil entre prisas y carreras encontrar unos minutos, al menos, diarios en los que leer tranquilo. Me hace falta cierta predisposición de ánimo para hacerlo.

Desde mi punto de vista Theise habla en este libro desde una pasión vitalista, no obsesiva. Algo que conlleva en esencia el disfrute, sin más parafernalia alrededor.

Saludos,

Jose

J. Gómez Pallarès dijo...

Mi primera impresión, Jose, aún no conociendo al tipo, también es ésa. Supongo que por eso me siento mñas cercano a qué hace y a cómo lo hace: a fondo y a saco en lo que te gusta, sin más historias que las de pasártelo bien y aprender por el camino. Supongo que eso me lo hace la edad también: hace veinte años iba por la vida de otra forma... Theise, sus vinos y su aproximación me han llegado en buen momento, vamos.
Y ese Fidèle, con ese degüelle, está ahora mismo que se sale, vamos...
Joan

jordi dijo...

Sin duda lleváis razón con lo de la pasión vitalista de Theise. Un tipo admirable. Lo que ocurre es que para ejercerla como uno desearía (o sea, con la intensidad precisa para disfrutarla en todas sus dimensiones relevantes) requiere de una dedicación y constancia (quizás no sea acertado llamar a esto "obsesión" por la connotación patológica que pudiera tener, completamente alejada del disfrute genuino) que uno no puede permitirse por tener otras restricciones vitales a las que atender. Digamos que el vino retratado por Theise como metáfora civilizatoria resulta una realidad "demasiado" atractiva.

J. Gómez Pallarès dijo...

Para mí, el vino tal y como lo retrata Theise, es una de las formas más genuinas y sabrosas, junto con la gastronomía, de meterse dentro de un paisaje, dentro de una tierra, dentro de la historia de las personas que la habitan.
No importa, entiendo yo, cuántas botellas tomes, no importa cuanto controles o sepas de ese territorio. Importa la calidad y la atención con la que bebes. Ya sé que no todos estarán de acuerdo, pero yo me siento muy identificado con esa manera de hacer las cosas. Ha habido, aquí mismo y en el pasado, interesantes debates sobre cómo hay que hacer eso y algunos han reivindicado que no hacen falta tantas monsergas: bebes, disfrutas (o no), y punto.
Respeto ese punto de vista, pero no es el mío. El mío es el de Theise: quiero conocer, quiero hablar con la gente, quiero pisar terruño, quiero beber y comer en ese ambiente siempre que pueda. Quiero sumergirme en todo eso. Supongo que esa es una de las razones, como comfiesa Theise, por las que no me gusta nada beber a ciegas. Necesito saber. He aprendido a desapegarme de la etiqueta, de las famas adquiridas, etc., y a opinar por mí mismo. Me siento bien con esa manera de beber y de conocer.
Se me está poniendo interesante esto!
Saludos,
Joan

jordi dijo...

Coincido en esto, Joan. Con el libro de Theise me ha pasado que a cada rato me decía: ¡caramba, pero si ésta es la forma como me gusta vivir esto! (a mi modesta escala, claro). Lo de poner en cuestión la sacrosanta cata a ciegas es precioso y profundo (y la comparación con el músico virtuoso que pasa desapercibido en el metro uno de sus innumerables hallazgos retóricos): ¡para beber y entender bebiendo necesitamos contextualizar! Como tú dices: quiero saber, y punto.
Saludos,
Jordi

J. Gómez Pallarès dijo...

Yo ya entiendo que la gente suele hacerlo como juego y para pasarlo bien, eso de la cata a ciegas. Pero reconozco que me confortó ver que mi percepción d esa historia es la misma de Theise. Yo no me lo paso bien ni abro mis horizontes descalabrando cerebro y pupilas para reconocer/adivinar si ese pinot noir es neozelandés, mallorquín o de Volnay. Me lo paso bien de esa otra forma, conociendo todo de un vino e intentando comprender el por qué de sus cosas.
Salut,
Joan

Jose dijo...

La edad nos cambia Joan y eso es bueno. Madurar. Crecer. Es lo contrario lo que no tiene sentido alguno.

Con el tiempo uno aprende a disfrutar de otras cosas o aprende a disfrutarlas de otro modo.

Hay cosas que si con veinte años no se hacen o no se hacen de determinado modo, es que no se tiene corazón. Si se hacen de ese modo con cuarenta años, es que no se tiene cabeza.

Saludos,

Jose

J. Gómez Pallarès dijo...

Pues sí, Jose, a ratos alucino de lo que me gustaba hace tan sólo diez años y de lo que he aprendido en los últimos cinco, de lo qu ehe descubierto y de como "he abierto mis orejas"!!!
Joan

Jose dijo...

Hace diez años, en los principios del 2000, fue cuando comencé a probar el vino de otra manera. Hasta entonces, me repugnaba.
La vida de más vueltas que una campana de iglesia.

Saludos,

Jose

J. Gómez Pallarès dijo...

Caramba, Jose, mucho has recorrido en muy poco tiempo. Yo comencé a los 7 años con Kina San Clemente da unas ganas de comerrr....
En fin...que lo importante es el camino, da igual cuando haya empezado y hacia donde nos lleve!
Joan

J. Gómez Pallarès dijo...

Desde un teléfono "inteligente" borré este mensaje de Jose, en vez de publicarlo...:
"Espacio y tiempo. Es curioso lo relativo de estos dos conceptos. Si miro hacia atrás siento como si apenas hubiera dado un par de pasos trémulos.

Saludos,

Jose"

J. Gómez Pallarès dijo...

Y ahora contesto!!!
El espacio es curvo y el espacio nos curva. Por eso las botellas son curvas y los taninos esféricos (cuando el vino es bueno)!!!
Y que viva Einstein!!!
Joan

EuSaenz dijo...

Fantástica esa Cuvée Fidele, Joan. Lo he definido como el "Baby Selosse" pues sigue bastante las directrices del maestro y el precio es sensiblemente más bajo. Con tres añitos de guarda tras degüelle está superior. Y no dejes de probar el Rosé de Saignée, es un poco más caro pero tremendamente original.

Saludos,
Eugenio.

J. Gómez Pallarès dijo...

Lo tengo en cartera, querido Eugenio, aunque en la rampa de "salida" está L'Argille, con un degüelle de casi un año, pas mal...
Mira tú lo importante que es que la gente se vaya concienciando de mirar la contraetiqueta (o donde esté escrito) de mirar el degüelle y pautar su consumo de champagne o cava en las mejores condiciones posibles.
Saludos,
Joan

Jose dijo...

... y de que los productores de espumoso (e incluyamos en el saco a los de generosos) la incluyan en su etiquetado...

Saludos,

Jose

J. Gómez Pallarès dijo...

Todavía no he podido echarle el guante a ninguno de los Colet-Navazos que circulan por el mercado, Jose...No sé si llevan fecha de degüelle!!!
De todas formas, la idea de acabar pariendo un espumoso de palomino fino tiene su miga. Los que llevamos años bebiendo el espumoso de vijiriega de Barranco Oscuro lo tenemos claro: hay un largo camino por andar en el sur en ese ámbito de la segunda fermentación...pero de verdad, no con esos juegos de taller o simulaciones que, a lo que parece, són los dos ensayos de Sergi Colet con el Equipo Navazos.
Saludos,
Joan

Jose dijo...

Veremos por dónde salen estos espumosos Colet-Navazos.
También el Navazos-Niepoort me pareció el año pasado un cierto experimento que, por otro lado, no me satisfizo.

Saludos,

Jose

J. Gómez Pallarès dijo...

Estoy casi a punto para una sesión con estos espumosos, de la mano de un amigo que los ha seguido muy de cerca (Polakia!).
Por lo demás, discrepo en cuanto al Flor de Caliza: a mi me dio en plenas pituitarias en una primera cena con Jesús Barquín y las otras dos botellas que he probado me han devuelto un vono "antiguo", un vino, por lo demás, muy "niepoort" en su flor, en su incipiente oxidación. Me sonó, quizás sí, a experimento pero casi más a recuperación de algo que fue hace mucho y qu ehabía dejado de ser.
Joan

Jose dijo...

Ya nos contarás que tal las gaseosas.

Por otro lado, ese vino blanco creo que es realmente bipolar. Gusta o no. Sin apenas término medio. Bueno, quizá yo si estoy en el término medio de la indiferencia, pero para mi eso es realmente negativo.

En cualquier caso veremos también esta añada en qué para.

Saludos,

Jose

J. Gómez Pallarès dijo...

No sé, Jose, pero me da que el proceso de vinificación de este vino enmascarará un poco el valor y las diferencias de cada añada. Es sólo una intuición, por supuesto, con el escaso valor que eso tiene.
Ante las gaseosas, expectante estoy, sí!
Joan

Mariano dijo...

Buscaba cosas sobre el Fidele que compré el otro día y, leñe, ¡siempre acabo en el mismo sitio!

Ya te contaré

Joan Gómez Pallarès dijo...

Disfrutarás, no tengo dudas...por lo demás, si tienes ocasión de su Argille, anota también otro nombre que descubrí hace poco: Demarne-Frison. Son casi vecinos con Vouette&Sorbée y hacen un BdB tan bueno o, casi, más que el Argille!!! Se llama Lalore. Mi próximp post irá sobre ellos.
Saludos,
Joan

Mariano dijo...

Tomo muy buena nota, si tienes alguna idea de quien lo distribuye me dices... Aunque ultimamente me encuentro más Pinotero que Cramantero

Con esto, y dejando aparte champañas que se pasan de los 50 machacantes, de Madrid ya solo me quedan los Tintoreros (y Tierra, que aun no lo conozco) por saquear.

Joan Gómez Pallarès dijo...

Demarne-Frison lo trae Fernando Angulo, de Placerego, en Ronda y Cádiz. Pero ahora mismo no tiene venta por internet de champañas. Si te interesa, ya lo comentamos en privado.
Tener como reserva a los tintoreros, no es poco...allí hay mucho interesante!

Ferran dijo...

La fecha de degüelle, esa gran desconocida! Mira que me fastidia abrir determinados espumosos sin saberla, es como una lotería. No hace mucho, en la "festa del cava" que organiza el Petit Celler en Manresa lo hablábamos/discutíamos con algunas bodegas, y muchas, sobretodo las que no la ponen, se empeñaban en no querer reconocer su importancia. Insistían en la importancia de la añada (evidentemente!) pero le quitaban toda la importancia a la fecha de degüelle. En fin, paciencia....
Saludos,

Ferran

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