20 noviembre, 2010

Climats du vignoble de Bourgogne

Mersault Perrières y Mersault Charmes por Vincent Dancer

Toni y Mertxe (Vins&Roses o, lo que es lo mismo, Pasión Bourgogne) me llaman la atención sobre uno de esos intangibles que no se pueden pasar por alto. Ellos tienen un blog muy bien documentado que pivota sobre su pasión por la Borgoña. ¡Que compartimos! Resulta que muchas de las instituciones de la zona han lanzado la candidatura de su historia, de su cultura, de sus vinos, de sus terruños, de su gastronomía a Patrimonio Mundial de la Unesco. La candidatura lleva por nombre Climats du Vignoble de Bourgogne y necesitan que cuantos más aficionados mejor, formemos parte de su Comité de Apoyo. En esta página web encontraréis un sencillo y rápido aplicativo que os permitirá materializar ese apoyo. Quien se haya sentido atraído alguna vez por uno solo de los vinos de la Borgoña, debiera figurar en ese comité. Ahora que cosas tan dispares como els Castellers, el Flamenco o la Dieta Mediterránea forman parte de este "club", le toca el turno a algo tan querido por algunos de nosotros: el esqueleto emocional que vertebra la Borgoña. ¡Animaos!

La foto "Mersault Perrières et Mersault Charmes" es de Vincent Dancer.

6 comentarios:

Smiorgan dijo...

Interesante iniciativa, aunque en esto de los patrimonios intangibles entra cada cosa...
No tengo fundamentos para opinar si los viñedos borgoñones deben incluirse, pero vaya, si el Misteri de Elche, los Castellers o la dieta mediterránea merecen ser patrimonios de la Unesco...
En mi cavita reposan un Dom Arlaud Bourgogne Roncevie 2007 y un Domaine D'Adelie Mercurey Premier Cru Champs Martin 2007 que supongo que podrán empezar a arrojar algo de luz.
Saludos.

J. Gómez Pallarès dijo...

Yo creo en las sensaciones, S. Y cuando me he paseado por esas tierras, he comido y bebido en ellas, he hablado con sus gentes, sé que hay algo de esa inmaterialidad, de ese espíritu que pretende reflejar ese reconocimiento de la UNESCO. La verdad, con todo, es que están maleando una buena idea porque están dando demasiados. Creo que este año sólo ha quedado fuera una candidatura...
Por poner un ejemplo. Si me hubieran propuesto apoyar una candidatura de estas para el Bordelais, hubiera dicho que no y que no hablaba de ella en público no la apoyaba. En cambio, tengo también claro que el espíritu borgoñón sobrevive y que sus vignerons (a pesar de las grandes familias y las gandes empresas) siguen ahí, al pie del cañon.
Sobre lo que tienes guardado, mi pequeño consejo es que no dejes para muy tarde el Bourgogne Roncevie de Arlaud. El de Bichot quizás pueda esperar un poco más.
Saludos!
Joan

Smiorgan dijo...

Yo ya te digo, Joan, que mi conocimiento de ese mundo brogoñón es entre escaso y nulo, aunque he leído algunas cosas interesantes y agradables.
Respecto a los vinos, el de Arlaud caerá en breve, estoy pasando una etapa muy francesa (en unos días, en el blog, la segunda parte del cumpleaños, el comentario sobre el Burdeos de hoy).
Saludos.

J. Gómez Pallarès dijo...

Terry Theise, que sabe como nadie de vinos, sigue reivindicando en su último libro, que hay que pegarse a las zonas vínicas de siempre para poder adentrarse en el corazón del "terroir". No es que les niegue el pan y la sal a California, Nueva Zelanda, Suráfrica, etc., pero argumenta que faltan generaciones de "vignerons" en esos países para llegar al nivel de excelencia que las mismas uvas (hablamos de la pinot noir ahora) tienen en su tierra de origen.
Con excepciones en todas partes, mi experiencia de años ya en Francia, Italia y España y, menos años, en Alemania, Austria, Suiza, me dice que Theise tiene razón y que las fuerzas que me queden en esta reencarnación las voy a dedicar a profundizar en estos países.
Leeré tu pasatiempo bordelés!!!
Joan

LARUSS dijo...

26 DE DICIEMBRE
La Borgoña está desierta, en la carretera que va de Puligny-Montrachet a Meursault divisamos a lo lejos dos figuras agachadas en medio del viñedo, Mertxe me dice: Para, diles que sólo quieres podar una cepa.
Detengo el coche, el termómetro marca 0 grados y me acerco a las dos figuras ateridas de frío, son un matrimonio de unos 35 años con sus tijeras electricas en la mano:
Bonjour, je vient de l' Espagne pour faire la taille en Bourgogne.
Me miran sorprendidos primero, curiosos después, al cabo de 10 minutos estoy podando con ellos (recuerdos de una infancia entre cepas). Llegamos al final de la hilera, hay un camino estrecho por donde solo pasa un caballo y me dicen: ves ese camino?
60 CMS NOS SEPARAN del premier cru.
El matrimonio JOLY es propietario de 0.90 has. de chardonnay en el climat de CHARMES en Puligny-Montrachet (AOC Villages), (malvende su uva a un negociant de Puligny y pertenece a una asociación de payeses solidarios que ayudan a sus compañeros en las tareas del viñedo cuando uno de ellos está enfermo)al otro lado del camino el flamante Meursault CHARMES PREMIER CRU (propiedad de un conocidísimo eleveur de Meursault que vende sus botellas a 35 €). 60 CMS parece una cuestión de quien la tiene más gorda.

Nos acompaña a su furgoneta destartalada, saca una botella sin etiqueta que forma parte del cupo que le corresponde para su consumo anual,Puligny Montrachet Charmes a 2 grados, gotas de rabia, saben a Climat de Bourgogne.
Brindamos por la clasificación de Bourgogne, tan injusta como la de Burdeos, pero eso sí el SR. Y LA SRA. JOLY merecen ser patrimonio mundial de la Unesco, ellos son los climats de Bourgogne.
MERCI M. ET MME. JOLY

Toni i Mertxe de Vins&Roses

J. Gómez Pallarès dijo...

¡Qué historia tan bonita, Mertxe y Toni! Con sinceridad escribo (y, de hecho, repito) que el mundo de los vignerons en la Borgoña permanece mucho más puro, por decir algo, que en otras partes de Francia. Se acerca el Loire, por ejemplo, pero Burdeos queda ya lejos, lejos.
Ojalá esta historia y otras tantas puedan formar parte del patrimonio de que hablamos!
Salut i gràcies per la feina!
Joan

Publicar un comentario