22 julio, 2010

Sasserra malvasia de Sitges 2005

El privilegio de la tierra, de quien lleva generaciones viviendo de ella, para ella, con ella, la conoce y la respeta. La tierra es, también, su vino y ésta es una de las cosas que más aprecio cuando bebo: la tierra de origen, inconfundible, se tiene que percibir en el vino. Todo esto es Vega de Ribes y su Sasserra malvasía de Sitges 2005. "Sasserra" es el nombre antiguo de la zona de la sierra prelitoral catalana que comprende el macizo del Garraf, entre el Baix Llobregat, el mar Mediterráneo y la depresión del Penedès. Pertenece a la DO Penedès, pero sus vinos, como tan bien señalara David Martínez, tienen entidad propia. Puede que legalmente no sea así, pero quien sólo atiende a los vinos y a sus sabores (no a las leyes que los "maniatan"), sabe que sí, que esa sub-zona es especial, única. Por su variedad de alturas (de los 100 a los 500 metros), por la sequedad y pobreza de sus tierras (suelos calcáreos, con plenitud de fósiles), por la escasa lluvia aliviada por las brisas y humedad del amable mar cercano, por la vegetación de sotobosque que le es propia, por sus valles y recovecos, por sus laderas, el Garraf es una zona especial, que ofrece, más que otros, grandes vinos blancos (también de guarda).

Alinea al centreVega de Ribes malvasia Sasserra 2005

Los Bartra i Roig, propietarios de Vega de Ribes, en Sant Pere de Ribes, perpetúan una tradición que arranca del siglo XII y que tiene una primera eclosión a finales del XIX, con medallas y reconocimientos de sus vinos en varias exposiciones. A inicios de los 90 del siglo pasado, Carles y Enric Bartra renuevan materiales en la bodega, pero persisten en su cultivo respetuoso (certificado ecológico por el Consell Català de la Producció Agrària Ecològica) e integrador del viñedo con las otras actividades agrícolas y ganaderas de la zona. A ellos les gusta hablar de ese ambiente de marina penedesenca porque el Garraf y ese litoral no son otra cosa que la salida del Penedès al mar. Sus vinos reflejan esa historia y las características de la zona y, en mi opinión, el que mejor lo hace (es, además, uno de los grandes blancos de la zona y del país), es el que vinifican en seco con la malvasía propia de la zona. 14,5% para este 2005 que muestra, sin más, qué bien está envejeciendo. No tengo datos de la vinificación y aunque podría haber llamado a Enric Bartra (somos buenos conocidos desde hace ya cierto tiempo), me quedo con mis impresiones.

En Vilanova i la Geltrú, en La Fitorra del Hotel Cèsar, tras una suave mañana de playa, agua de mar y sol, una mesa a la sombra de los pinos (¡muera el aire acondicionado cuando uno dispone de sombras y brisa marina!), una buena ensalada, una mejor caballa de ese Mediterráneo tan cercano y la malvasía Sasserra 2005 de los Bartra...hummm...dorado brillante, de sol en plena canícula, de aceite reposado. Aromas de resina de pino junto al mar, de aguja, de romero y tomillo. Huele al canto de la cigarra, huele a secarral, a tierra caliza y a óxido de hierro. Es un vino seco, además, pero zalamero en boca, nada cortante, casi goloso y de larguísimo posgusto. Con un buen rato a botella abierta y bien protegida por hielo, asoma el monte bajo, de nuevo el matorral y esa sensación que tanto me gusta: sonidos y olores junto al mar en un vino blanco de la tierra donde uno está. Y todo por 10 € la botella...

20 comentarios:

Adictos a la Lujuria dijo...

Toda una experiencia, una bodega con historia, Garraf, variedad autóctona y crianza en barrica de castaño.

Saludos

J. Gómez Pallarès dijo...

Gracias por el dato complementario, David...no sé si el castaño es árbol dominante en el Garraf, pero en cualquier caso, es un vino muy de su tierra!
Salut!
Joan

SIBARITASTUR dijo...

10€ por un vino del Garraf, con crianza en madera?, yo pensé que estos vinos no se podían hacer por menos de 15-20 € (obviamente estoy de coña).
La verdad es que simplemente por saber de donde sale y como sale ya me apetece probarlo, lástima que como casi siempre no hay distribución aquí.

J. Gómez Pallarès dijo...

Día llegará, Jorge, en que la distribución nos la haremos los bebedores/clientes en contacto directo con las bodegas y con los vinos que nos gusten.
Al tiempo, que no falta mucho para eso.
Los tiempos de la distribución, tal y como en muchos casos la sufrimos en tantas partes, están llegando a su fin...y no es que sea agorero, es que lo veo, vamos.
Joan

SIBARITASTUR dijo...

Joan, ese sistema que tu comentas no lo veo del todo claro.
Estoy a favor de la distribución como tal, y creo que todas las partes han de tener su sitio y su beneficio, pero en lo que no estoy de acuerdo es en como se está haciendo.
Controlar los precios y elegir bien quien te distribuye el vino y como, proteger a las tiendas de vino (que ahora están relegadas por los distribuidores, salvo las tiendas grandes), distribución directa para ellas, y los distribuidores de zona solo para hosteleria.
Y los mas importante para mi es que la propia bodega respete su producto, lo mime, lo cuide y controle todo el proceso hasta la venta al distribuidor final.
este sería un buen tema de debate....

SIBARITASTUR dijo...

En la última parte de mi comentario anterior, hay un error, en ve de distribuidor final quería decir "consumidor final"

J. Gómez Pallarès dijo...

Lo que tengo yo claro, Jorge, es que el imperio / dictadura de la distribución tal y como mayormente está hoy entendida, está llegando a su fin. Todo el mundo quejándose de que esto no se distribuye por aquí,q ue si aquello no llega por allá...¿en la era de la web 2.0? ¿En la era del trabajo en red y corporativo? ¿En la era de las redes sociales? El sistema es, tal y como lo conocemos hoy, directamente una reliquia del pasado.
Sólo hace falta una buena plataforma tecnológica, un grupo de amigos sensibles alrededor de un tema y la sensibilidad de las bodegas. Digo yo que, a fin de cuentas, lo único que éstas quieren es vender, ¿no? Si sus botellas, deseadas por mucha gente, se quedan en un área geográficamente limitada, ¿qué sentido tiene eso en el momento tecnológico y logístico que vivimos?
Mis reflexiones van por ahí. Claro que tiene que existir una "distribución" (hasta que no lleguemos al teletransporte de Viaje a las estrellas falta un poco!!!), pero (por lo menos para mí), claro también que no puede ser ni organizarse ni jerarquizrse de la forma en que ahora la conocemos. Por una sencilla razón: ¿cómo vas a conseguir este vino Sasserra de malvasía seca de Sitges, si no te lo manda un amigo? Hay que dar una respuesta a eso que no dependa de las amistades, vaya.
Sin duda, es un gram tema, pero más que para debate, para montarlo y organizarlo ya!!!
Joan

SIBARITASTUR dijo...

Estamos de acuerdo en que no nos gusta la forma de distribución.
A mi en general no me gusta la forma de vender y comercializar el vino, y lo achaco mayormente a los bodegas.
Alguna vez que hablo con alguna sobre "sus formas" de vender, siempre escucho lo mismo " es que hay que vender".
Es que solo hay una forma?, es que nadie quiere intentar hacer las cosas de otra manera?, es que el negocio ha de estar por encima de todo?.
Partiendo de un producto de calidad y de producción mas o menos pequeña (las grandes son otra cosa) hay que darle valor al producto, y muchas veces "nace muerto" desde la propia bodega, por la política comercial que realizan.
A mi me molestan mas estas cuestiones (como ya comenté en tu blog en otras ocasiones) que el hecho de no encontrar un vino X en mi zona.
Si alguien plantea un sistema en la línea que tu comentas yo seré el primero de sumarme, pero siempre desde una actitud justa, honesta, respetuosa y de negocio sostenible.

J. Gómez Pallarès dijo...

Tú lo achacas a las bodegas y yo no hago más que encontrar bodegas que no saben qué hacer con las botellas que acumulan...
Cuando una bodega como Vega de Ribes no llega a su deseado consumidor final, y hay muchos que quisieran tener una botella suya siquiera para probar esa malvasía, es que las cosas no funcionan. O funcionan, vaya, pero de una manera adecuada sólo a según qué intereses...
Yo lo que me planteo es ¿qué hay que hacer para que ese vino deseado, minoritario y de bodega poco conocida y sin recursos de publicidad, llegue a quien quiere beberla?
Es evident que los sistemas actuales de distribución, de comercailización, de venda, de publicidad, no funcionan.
Busquemos otros que conecten de manera más directa productor y consumidor de manera que ni la medida del productor, ni su lugar de ubicación, ni la del consumidor final y su lugar de residencia, sean obstáculo. Repito: en la era de la logística y de la informática, eso no tiene ningún sentido.
Joan

SIBARITASTUR dijo...

Joan, obviamente estaba generalizando.
Una bodega X es un conjunto de acciones conjuntas para un fin, si una de ellas falla, todas fallan.
Voy a volver a generalizar, hay bodegas que se quejan que no venden, a lo que yo respondo (o reflexiono), porque no miran lo que hacen ( o no hacen)?,a lo mejor el problema esta dentro, pero es mucho mas fácil echar la culpa a otras cuestiones.
Ambos conocemos bodegas relativamente jóvenes que estan vendiendo sus botellas sin mayores problemas.
hace muchos años cuando no había móviles, ni internet, ni fax siquiera, y que una llamada dentro de españa costaba un riñon, sabes como se hacía (por ejemplo) para vender discos de música no comercial?,se contactaba con alguien, se le mandaban los discos y cada tres meses se pagaba lo que se vendía, y funcionaba.
Ahora se quiere vender un palet, cobrarlo en mano (ahora ya hay un poco de holgura), sin importar que tu vino se venda de una manera u otra, permitiendo que su precio final sera 4 veces mayor que el de distribución, donde el de la venta final gane mas que el que hace el vino, sin hacer seguimientos, ni acciones comerciales de apoyo etc, lo siento eso es responsabilidad de la bodega.
En tiempos de bonanza no importa mucho, pero en tiempo bajos se ve el precio que hay que pagar por los atropellos cometidos.
Obviamente no todas son iguales y las hay pasando dificultades sin merecerlo pero es que hay otras....
Para eso estamos los que nos importa el vino, para apoyar las cosas auténticas...
Joan, perdona por el mitín, es un poco dificil explicar estas cosas por este medio y espero que no se me malentienda...

J. Gómez Pallarès dijo...

El mitín nestá estupendo, Jorge, para una primera tarde de vacaciones!!! Lo aguanto todo, vamos!!!
Bromas aparte, a mí me parece que recordar cómo funcionaban bien las cosas hace treinta años está muy bien, pero creo que cada época tiene sus cosas. Y a esta época nuestra, le tocan modos distintos de pensar y ejecutar la relación entre bodeguero y consumidor que no conlleven los gastos y el tipo de relaciones que se plantean con quienes dominan el cotarro. Ya me da casi pena que los unos (quienes producen) estén esperando ansiosos el veredicto de los otros (los que distribuyen al por mayor y venden a restaurantes, no sólo en tienda...) sobre unas muesras que dejaron hace dos meses.
Tiene que haber otras maneras y si puedo, en la medida de lo posible y aunque sólo sea "mitineando", contribuiré a ellas.
Joan

SIBARITASTUR dijo...

Joan, lo de hace años era un ejemplo que funcionaba,sin mas.
Yo creo que el sector es inmóvil, que esta anticuado y que su dinámica se fagocita a si misma.
Hace falta sabía nueva e inicitiva por parte de las bodegas
Apoyo un cambio y contribuiré a ello en la medida de mis posibilidades.

J. Gómez Pallarès dijo...

En el sector hay de todo, como en botica. Aunque me parece, en efecto, que el cambio tiene que venir más bien de fuera que no generarse dentro de él.
Iremos viendo cómo se concretan las cosas, si lo hacen. Pero no hay como tener unas pocas ideas claras como para que algo se ponga en marcha y acabe siendo una realidad!
Joan

J. Gómez Pallarès dijo...

Y 14, por lo de Jose, que quién sabe dónde andará, con tanto champancín...
Joan

Orly dijo...

En esta conversación paralela, sobre la distribución, que se ha creado en esta interesante entrada sobre la malvasia de sitges, mi opinión, y es algo que llevo tiempo defendiendo, está en la linea dela de Joan. LA distribución, queramos o no, en las grndes ciudades (ya no hablamos delas pequeñas o de poblaciones de menor número de habitnates) esuna dictadura. Además, muchas veces, no siempre, está en manos de los mismos que distribuyen las marcas más importantes de refrescos, ocn los que hacen chantaje en el sentido d edecirte: "si no coges mis vinos, no volverás a tener refrescos de cola".
Vivimos un a era digital, y lo más que hemos llegado a conocer son tiendas virtuales; pero no dejan de ser simples adaptaciones de las físicas. El cmaino, a mi modesto modo de ver, va por plataformas dodne las bodegas tenga su propio espacio, en el sentido de redes sociales donde cada uno pueda mostrar sus productos, dar a conocer sus vinos, sin intermediaros, una continuo fluir de información entre cosnumidor y bodeguero.
La cuestión es: está preparado el mundo de las bodegas para esta revolución? Están preparados par aeste cambio tecnológico, par anavergar y vivir en la red? La verdad, muchas no; les cuesta horrores mantener, crear o actualizar us web, como par apedirles participar en un mundo tan dinámico. Aunque, lo que está claro, es que tendrán que evolucionar, porque antes o después, el futuro se hará presente

J. Gómez Pallarès dijo...

Buenos días, Orly,
muchas gracias por tu comentario.
Lo que yo tengo en la cabeza, en efecto, es lo que tú describes en el párrafo central de tu text:
"plataformas donde las bodegas tenga su propio espacio, en el sentido de redes sociales donde cada uno pueda mostrar sus productos, dar a conocer sus vinos, sin intermediaros, una continuo fluir de información entre consumidor y bodeguero".
Mi principal diferencia con lo que propones (ya sé que es genérico y que no profundizas) es que creo que no todo vale. Hacer una plataforma donde quepan todos los blancos de España, por decir algo, me parece inviable. Y aquí es donde entra de lleno la imaginación de la gente y la capacidad, como muy bien señalas, decrear redes, intereses comunes alrededor de un tipo de vino o de una DO concreta o de una zona de España, etc.
No creo ni que las bodegas tengan que tener un interés o experiencia especial en internet o en su presencia en la red. Sencillamente porque alguien lo hará por ellas. Si tienes una buena plataforma tecnológica en la que das cabida a un determinado tipo de bodegas, le unes una plataforma logística que haga llegar el vino de cualquier punto de España a cualquier punto de España (esto es más bien fácil hoy en día), lo "único" que necesitas es que las bodegas estñen de acuerdo en el tipo de plataforma en la que se quieren unir y con la quieren ser presentados. Por ejemplo, en Francia, hay ya varios portales de vinos bios, naturales (ellos usan estas etiquetas con mayor naturalidad que nosotrods), de este tipo.
Lo importante es que los vinos interesantes y que pueden tener un potencial público importante no se queden en las bodegas o tengan que pasar por filtros que ejercen un poder desmesurado y abusivo. Que los vinos fluyan de una manera más directa y natural del productor al consumidor sería el objetivo, sí.
Joan

SIBARITASTUR dijo...

No estoy de acuerdo en eliminar la distribución como la conocemos, pero si diversos métodos (Orly, ese que comentas es uno de ellos).
Acaso porque hayamos sufrido esa distribución hay que eliminarla?, creo que no.
Lo que comentais de internet me parece perfecto y necesario, lo que comenta Joan de la plataforma me parece muy buena idea (yo tambien la tengo y le he dado vueltas) pero no nos engañemos, no solo las bodegas no están preparadas, sino que tampoco lo están los consumidores de vino.
No veo factible (al menos de momento) la distribución de esa manera, uno porque las bodegas no viven de los 4 Freaks del vino (o mil) que les interesa, que buscan y que leen internet en la busqueda de nuevas opciones y otra porque la hostelería no compra de esta forma, y mucha no es pofesional y necesitan que el comercial de turno les diga que lo que vende es bueno.
Ademas está el tema del transporte, por mucho que se entre en contacto directo con las bodegas existe una traba, la del transporte. Si cada vez que quiero una botella, tengo que pagr 7-8 € de mas por ella, mi consumo bajaría a la mitad.
La distribución no es el problema, pero si la forma de distribución, creo que ambas (tradicional e internet) son complementarias y ahondaría en cambiar las formas.
Una buena forma es que bodega y distribuidor fueran de la mano en un proyecto común, como parte de un todo.

J. Gómez Pallarès dijo...

Lo que yo pienso es que la distribución tiene que evolucionar, metamorfosearse y acercar cierto tipo de vinos a su público naturalo. Esto ahora no está pasando, directamente. Y estoy hablando, en efecto, de producciones muy pequeñas que necesitan otro tipo de atención distribuidora y que, muy mayoritariamente, ya tienen ese cliente interesado por ellas. Abrir, crear mercado a base de estas evoluciones, me parece factible, sí, pero necesita tiempo. De todas formas, me permito apuntar que todo lo relacionado con redes sociales, producción, distribución y tecnología avanza tan rápido, que no tardaremos mucho en verlo.
En parte, lo que comentamos ya existe. Lo que pasa es que es muy difícil visualizarlo correctamente. Hay páginas web, que tienen tiendas detás, que han avanzado en este camino. Pero les falta un par de hervores todavía y, sobre todo, decidirse a filtrar, a seleccionar, a crear un entorno para determinados tipos de vino.
Además, a mí lo que me sigue faltando, como bebedor que soy, es que en ese proyecto en que bodega y distribución puedan ir de la mano, se sume el consumidor y éste pueda modular, dibujar, crear su tipología de vinos a partir de una base de datos creada o a partir de una red vínica (dejo de llamarla ya social, para no confundir), en que los consumidores han fijado sus preferencias, el distribuidor ha buscado cómo satisfacerlas con rapidez y el bodeguero se siente reconocido de una manera muy distinta a como lo es hoy.

Orly dijo...

Estamos ne la misma onda, Joan. Por qué poenr cancelas, verjas y candados a algo que puede ser un movimiento hiperdinámico, sin censuras, sin "chantajes", entre comillas, entiéndase bien. Y no hablo de eliminar, sibaritastur, hablo de evolucionar.
Cierto es, amigo sibaritastur ,que al final somos "cuatro" freekis locos por este mundo. Pero no hablamos de una tienda típica, aunque sea online. Eso, ocmo dice Joan ya existe. La red vínica tiene que sermucho más global, donde la interrelación enter productor y consumidor sea directa, donde los gustos y las inquietudes de unos sean base de los polanes de las bodegas. Y esas pequeñas bodegas ,esos diminutos elaboradores, que trabajan y sobreviven con enormes dosis de ilusión, verían un campo abierto a sus potencialidades.
En el fondo hablamos de lo mismo; y sabemos que la evolución está flotnado sobre la red. Antes delo que imaginemos, será una realidad. Esperemos!!!

J. Gómez Pallarès dijo...

Las ideas las tengo claras, yo. A quien ponga lo que ya he descrito, le voy a ayudar en la medida de mis posibilidades para que se concrete esta forma de contacto entre productor y consumidor. Y quede clara una cosa: la confianza del distribuidor se gana sólo a base de aciertos en los vinos que uno le bebe. Osea que quien monte algo así,sobre todo a pequeña escala, ha de haber probado todo y tener claro qué pone a dispisición de esa red de "freekis" y por qué lo hace.
Salut,
Joan

Publicar un comentario en la entrada