04 julio, 2010

Andando por el cielo...

...me di de bruces con el suelo.

J. Skywalker corazón de padre atómico

Andaba por el "cielo" porque acababa de descubrir, ayer al mediodía, a Jordi Skywalker, un tipo perdido en el Pirineo, en contacto permanente con la naturaleza y que nos ofrece una de las más lúcidas y ajenas (¡la ha hecho él, no yo!) descripciones de cómo quiero verme yo cuando muera. Rock and roll en formato carromato y con cultivo ecológico. Su canción "Muerte súbita" (que podéis escuchar en su Myspace) me encantó y, vaya, me elevó al séptimo cielo.

Llegué a casa decidido a brindar por el nuevo descubrimiento con el primer vino de cultivo ecológico y, a ser posible, biodinámico, que me fuera dado encontrar. Me apetecía que fuera blanco, de variedad autóctona y catalán (no por nada en concreto, me apetecía, sin más...). Hacia la nevera me voy y...había terminado por completo las existencias. No me quedaba ni una botella con esas características. Pero yo quería cenar con ese vino, prepararme una buena pizza casera, con mucho queso, calabacín, champiñón y orégano y disfrutar del "fresco" de la noche con la combinación.

Beaune entre brumas matinales

Me eché a la calle con la sana intención de encontrar esa botella. Puro centro de la ciudad de Barcelona. Perímetro formado por las calles València (norte), Floridablanca (sur), Urgell (oeste) y Casanova (este). Izquierda del Ensanche y Sant Antoni, los barrios. Iba haciendo mis encargos y entraba en las tiendas de vinos que me salían al paso. Iba por el "cielo" y caí de bruces. Nada de nada de nada. Ni una botella ecológica, ni una botella biodinámica. Nada de nada en uno de los barrios más poblados de Barcelona. Por supuesto, sabía donde ir: podía haber cogido el coche o el metro y haberme desplazado a cualquiera de los comercios, grandes y pequeños, en la Ribera, en la Diagonal, en Gràcia, en Les Corts, etc., que los tienen. Pero quería hacer la prueba en mi barrio y a pie. Derrotado y sin vino volví a casa.

Tuve que volver a mi pequeña bodega y tomar el camino del norte. Podía acercarme al Mosela o al Ródano. Fue éste último. De las brumas matinales de la Côte de Beaune (la ciudad en la bonita foto de Vincent Dancer), surgió el vino de un americano afincado hace más de treinta años allí. Côte de Beaune La Grande Chatelaine 2006. Chris Newman heredó los viñedos que su padre, barón del petróleo en Nueva Orleans, había comprado a precio de saldo tras la Segunda Guerra Mundial. Más de 5 hectáreas en Beaune, Chambertin, Pommard y un Domaine (Newman) que goza de buena salud, cultivo biodinámico en una zona comprometida, además, con la vinificación más tradicional y el respeto absoluto a los pagos de donde proceden sus uvas, pinot noir o chardonnay.

Su blanco procede del lieu-dit La Grande Chatelaine, con cepas de más de treinta años, al sur del pueblo y en orientación sur también. Suelo calcáreo, rendimientos pobres para una uva que vinifica de la forma más tradicional posible, con levaduras procedentes sólo de su viñedo. Hace la fermentación maloláctica y la crianza en barricas (75% nuevas) de roble de Tronçais y Allier. 12,5% para un vino del 2006 hecho para una buena guarda. 4 años no son nada para él y necesita horas de aireación para empezar a desprenderse de los características más clásicas del bâtonnage (cierta untuosidad del vino, notable glicerina, aromas de fino brioche de mantequilla) y empezar a mostrar el poder de su fruta: membrillo maduro, flor blanca de acacia, prado húmedo, gran frescor en posgusto. Ciprés y seto por la mañana, aires de cidra (toronja) completan la percepción de un vino que disfruté (comprado por 15 € en Cuvée 3000, que es quien distribuye a Chris Newman en España) pero que no contestó las preguntas clave de la noche: ¿dónde están los vinos ecológicos, biodinámicos en mi barrio? ¿Cómo se distribuyen en Barcelona? ¿No hay demanda que necesite ser satisfecha? ¿Qué estamos haciendo mal los que creemos en esta filosofía de vid y la practicamos siempre que podemos?

30 comentarios:

Smiorgan dijo...

Yo tuve la oportunidad, como cuento en mi último post, de probar varias cositas de cultivo ecológico en el último evento al que asistí. Se empieza a hacer bastante cultivo eco por la DO Alicante.
Lo que no me gustó tanto fueron algunas de las razones por las que se han lanzado al cultivo ecológico varios de los que allí presentaban sus productos.
Saludos.

Adictos a la Lujuria dijo...

A mi más que donde se encuentran, yo soy de los que gustan de adquirir estos vinos directamente en bodega, lo que me gustaría es que ecológico fuera sinónimo de buen trabajo en el campo, buena vinificación y buen vino, desgraciadamente no siempre es así.

Joan cuando tengas una urgencia ecológica o natural avisa, en Vino Bodega tenemos servicio de urgencia para los amigos de la blogosfera.

Felicidades por el segundo puesto en el ranking de blogueros españoles un mes más.

http://www.adictosalalujuria.com/2010/07/ranking-blogs-de-vinos.html

Saludos

J. Gómez Pallarès dijo...

Querido S., he leído tu nota sobre los vinos alicantinos y no comentas el por qué de tu disgusto ante las razones que has escuchado. Muchos, en efecto, están empezando a girar sus "estrategias" comerciales hacia el lucimiento en la etiqueta de un adjetivo "ecológico", "biológico" "orgánico", "estilo biodinámico",que la mayor parte de veces no significa nada real. Para que las cosas sean de verdad pueden pasar por dos cauces: o el viticultor / bodeguero hace las cosas siguiendo unas pautas determinadas en el campo y en la bodega porque cree en ellas, sin más. Entonces podemos tener muchos vinos biodinámicos, ecológicos, "naturales", incluso sin que la etiqueta no diga nada. ESto es bastante frecuente en Francia y menos en Italia, Espaá y Alemania. Pero existe ese tipo de bodeguero/viticultor que hace las cosas porque cree en ellas, y punto. El segundo camino es que quien cree en esta forma de relacionarse con la tierra y con el mosto en la bodega pase por un camino real de certificación y acabe luciendo esa certificación en la etiqueta. En el primer caso, es casi responsabilidad de quienes creemos en este tipo de vinos y en lo que significan en la relación de la persona con la cepa y con su fruto, desvelar qué vinos van por qué camino. En el segundo no hay más que leer las etiquetas con atención.
El tercer grupo de bodegueros/viticultores, los de la estrategia comercial de los adjetivos en las etiquetas son los que menos me interesan y los que más perturban la percepción de las cosas reales por parte del consumidor.
Leía esta semana que la Unión Europea lleva ya dos intentonas para modificar la normativa de lo ecológico aplicada al vino y las patronales del sector se lo han impedido claramente. Hay una parte muy importante de este sector (como se demuestra en lo que cuentas de Alicante) que sabe que las cosas giran lentamente hacia este tipo de sensibilidad. Y quieren controlar las riendas de ese cambio.
Menudo rollazo a estas horas. Diría más pero dejo material para debates posteriores, tanto si salen en este hilo como en otros, porque uno está ya entre harto y sorprendido del poder manipulador de la distribución que es tan grande como el del poder manipulador y obstruccionista de los que representan los intereses mayoritarios.
Yo iba buscando a mi pequeño bodeguero catalán con su bien vino blanco de variedad autóctona de cultivo ecológico, y o voy a la tienda superesepcializada o no encuentro nada...qué triste.

Adictos a la Lujuria dijo...

Smiorgan, afortunadamente para los acuíferos muchos se están pasando a ecológico simplemente por un tema económico.

Saludos

J. Gómez Pallarès dijo...

La verdad es, David, que me lo propuse casi como una prueba: a ver qué es capaz de darme mi barrio si tengo una "necesidad" de este tipo. Conste que dejé de lado las tiendas superespecializadas que también tengo dentro de ese perímetro (una Carte des Vins y otra en Casanova debajo de Aragón), porque quería mirar qué había en las tiendas donde va a comprar la gente del barrio. En una de ellas, con un giro importante de ventas, entraba la gente a comprar por cajas enteras ciertos vinos y cavas. Y yo pensaba "caramba, por un precio csi igual te podrías llevar un vino bueno de veras y muchísimo más sano que lo que te llevas".
En fin...por supuesto, que es bueno y muy interesante poder comprar en bodega, pero eso está al alcance (hablo de tiempo ahora, no de interés) de muy pocos. Y como ya dije, descarté otras opciones de compra porque de lo que se trataba era de hacer una prueba. De hecho, en ninguna de las tres tiendas a las que entré había absolutamente nada ni ecológico ni bio, no ya de Catalunya, sino de España y del mundo entero. Vaya, perdón, repienso la afirmación y me doy cuenta de que miento: en una tenían Recaredo que como quizás algunos sepan (y esto enlaza con mi comentario a Smiorgan), aunque no conste en la etiqueta, es el único cava que ha conseguido pasar por completo todos sus viñedos a lo biodinamico desde hace un par de años. Pasa que lo que tenían en la tienda era 2006 y con una fecha de degüelle que no me convenía (dos cosas buenas más de Recareddo: siempre la añada y siempre la fecha de degüelle).
Gracias por tus palabras. Ya he contestado en tu blog sobre qué significan este tipo de ránquings: ya ves que tus enlaces están más fuertes que nunca!
Saludos,
Joan

Malena dijo...

Querido Joan, tu búsqueda tiene más de una lectura, por supuesto. Vengo hablando en observatorio de estas carencias de oferta, de esta falta de visión comercial, porqué no, de las tiendas de vino hacia otro tipo de oferta, a integrar el vino ecológico, natural, artesano y nada de nada de nada, como bien dices. Acabo de publicar algo en el mismo sentido y recomiendo la lectura de la saga de saignée. No quiero rozar el spam. ¿Por qué la resistencia a abrirse a otros mundos? ¿Por qué la sumisión a la restricción normativa de "tal tipo de vino" es excluyente de "tal otro"? Perdonen, es que leí hace unos domingos las posturas queer de la filósofa burgalesa pero que da clase en Paris VIII, sobre biopolítica y la sumisión encantada a biotipos autoimpuestos y pienso que si cambio sexo por vino, la cosa funciona de perlas... De hecho estoy pensando un post sobre el asunto. Pienso que si metemos al vino "diferente" en garitos de "vinos diferentes" hacemos como los bares gays que yo particularmente creo son lo peor para vivir en tolerancia y en una normalización vital para crecer y evolucionar como civilazión y cultura... En fin que me fui del suelo al cielo... será que encuentro aquí un espacio de tolerancia.
Un abrazo a todos y salute!

Smiorgan dijo...

He leído lo de la UE, Joan. Está claro que no es una buena idea una regulación seria y estricta sobre lo ecológico y biodinámico. A río revuelto...a menos reglamentación, más fácil poner etiquetas.
Con respecto a lo oído en la feria alicantina, "en España, ya hay muchos vinos, hay que buscar la diferencia, y la etiqueta ecológico es una de ellas". En fin.
Saludos.

J. Gómez Pallarès dijo...

Yo creo, Malena, que el tema es que la información, bondades y precios de cierto tipo de vinos lleguen al gran consumidor. Hay canales: si cada vez hay más gente interesada en los productos (no hablo de vinos ahora) ecológicos, los que salen de los huertos ecológicos (cuyas hectáreas, aunque pocas en comparación con el resto, han crecido exponencialmente en España), ¿por qué no van a estar estas personas interesadas también en vinos de perfil parecido? El problema, como siempre, es hacer "agujero", hacer que la gente conozca, aprecie y, por lo tanto, pida. Jamás hablaremos de un consumo exagerado porque las hectáreas de viñedo y metros cuadrados de bodega dedicados a este tipo de vinos, son limitados y, por lo tanto, las botellas disponibles también.
Pero hay que superar el concepto de tienda especializada, sí, y hacer que cualquier tienda tenga botellas de este tipo, bien identificadas y explicables por parte del vendedor.
Sé que a ti te preocupa y ocupa mucho el tema, pero no puede ser que trescientos años extra de experiencia (Francia en relación a nosotros; este tipo e vinos en relación a su comercialización allí) no puedan superarse, por lo menos en ciento cincuenta con un esfuerzo extra. Veo un viñedo ecológico, veo esos suelos y los comparo con otros tratados químicamente, comparo los pámpanos y sus nervios y pienso "¿cómo no va a calar ese mensaje de respeto hacia la tierra y sus frutos?" Hay que producir menos, hay que producir mejor y hay que hacer saber a la gente que hay otras posibilidades.
Y sí, claro, la búsqueda fue literal, pero en la literalidad acabó entrando la metáfora!
Un beso,
Joan

J. Gómez Pallarès dijo...

En efecto, Smiorgan, si la única razón es la del nicho de mercado, la del marcar la diferencia por marcarla y ganar cuota de mercado, pues acabaremos como las pesquerías de este país: matando a la gallina de los huevos de oro. Estos viñedos, estos cultivos, estos vinos tienen que proceder de una manera de pensar y relacionarse con la tierra distintos. Si se trata de una relación causa-efecto a partir de una reflexión de márqueting, la hemos cagado. Porque entonces mataremos también, como pasó con las pesquerías, el concepto, la idea, la divisa y nadie sabrá ya en qué confiar.
Yo no voy a cejar, con todo, de beber lo que me apetezca y allí donde vea cosas interesantes y buenas, sea del país que sea, que responden a unos criterios de respeto hacia la tierra y hacia lo que se hace en bodega en relación con mantener la tipicidad de fruta y terruño, señalarlo y destacarlo.
Leo muchas revistas técnicas sobre enología y se me ponen los pelos de punta (los pocos que me quedan) cuando voy descubriendo qué cosas se proponen, a nivel químico, para que los vino sean más brillantes, para que sean más estables, para que esta levadura cosiga este efecto, para que la otra etc.
Buff...no sigo.
Yo digo que hay que saber lo que se come tanto como lo que se bebe. Y me harto de preguntar en el mercado qué viene de qué sitio y cómo y etc. Con los vinos, lo mismo.
Seguimos!
Joan

Smiorgan dijo...

Al hilo de tu último párrafo, cuando me acercaba a un stand y les decía que me contaran cosas sobre los viñedos, la elaboración, etc., en muchos me miraban raro. En uno de ellos, con cuyas comerciales acabé departiendo un buen rato y hasta terminamos recogiendo juntos el stand, no se creían que no fuese periodista ("llevas una Moleskine y preguntas sobre los vinos, para quien escribes?").
Vamos, que parece que no abunda la costumbre de preguntar por las elaboraciones y los viñedos.
Y desgraciadamente creo que muchos productores se apuntan a lo ecológico por el mercado.
Saludos.

J. Gómez Pallarès dijo...

Sí, esto parece ya formar parte del signo de los tiempos: querer saber, preguntar, anotar, averiguar, aprender...Y cuando el resultado de las preguntas es del tipo que dices, da como miedo de pensar qué hay detrás de cada adjetivo y de cada botella no certificada, por decirlo fácil.
Tendríamos que hacer, entre todos los interesados, una base de datos de los vinso que sabemos con seguridad que se elaboran según parámetros ecológicos en el viñedo y con la mínima intervención en la bodega. Hay unas cuantas bodegas que hacen cosas muy interesantes y pasan de cualquier certificación, por ejemplo. Mientras que hay otras que también hacen cosas interesantes (en el sentido que hablamos, claro) y hacen el esfuerzo de certificar sus procesos externamente. Y hay algunas terceras que usan en publicidad y etiquetas adjetivos y frases que, sin proceder de certificación alguna ni responder más que a vagas intenciones, inducen a confusión porque ni sus comerciales saben qué hay detrás de eso. Mal vamos si el que tiene que vender el vino no es capaz de explicar las cosas y, además, poco le interesa hacerlo.
Joan

Smiorgan dijo...

Querer saber suele molestar a muchos niveles, no sólo el vitivinícola.
Me parece correcto que quien hace las cosas bien y según las normas (siempre dentro del tema que tratamos), quiera que eso quede reflejado y sea conocido. Pero ojo, en ese orden: hago, luego quiero que se sepa.
Admiro a quienes hacen por convencimiento, y no necesitan etiquetas, certificados ni menciones, más que la satisfacción de las cosas bien hechas y la aceptación de la gente.
Saludos.

J. Gómez Pallarès dijo...

Estoy de acuerdo contigo, pero a veces tambien pienso (y ahí me debato, a ratos tirando hacia un lado, a ratos callando y, por lo tanto, tirando hacia el lado contrario) que la gente, el cliente, el consumidor, tiene todo el derecho a no conocer, a ser ignorante y a disfrutar con los vinos más industriales del mercado. Los que hacen este tipo de cosas por convencimiento auténtico y después deciden si informan o no, son muy pocos, S., y hacen pocas botellas!!! Joe Dressner, en un fantástico Manifesto sobre el Vino Natural, detalla alguna de estas cosas (su punto 5 toca exactamente esto) y,l como decíam a ratos me puede la vena del "bufff...que beban lo que quieran, lo que les haga felices porque si se pasan todos a este lado, no tendremos ni para empezar". Los que hacen vino de esta forma y quieren informar son muy pocos y hacen pocas botellas!!!
Al final, con todo, siempre me puede la vena del compartir y prefiero decir con qué vinos me lo paso en grande y por qué!
De todas formas, y como dice Lorenzo Valenzuela, que ha heredado la sabiduría de su padre, "más beber y menos catar"!!!
Salud!
Joan
PS. El manifesto de Dressner: http://saignee.wordpress.com/2010/06/24/day-6-the-official-fourteen-point-manifesto-on-natural-wine/

J. Gómez Pallarès dijo...

Jose, amigo, ¿dónde andas? Que aquí ya hemos llegado a lo de Ángel Nieto!!!
Joan

Malena dijo...

De acuerdo con lo de crear la base de datos.
El mapa de vino artesano que vamos montando en observatorio nace con esa intención. Y lo presentamos con la intención, nuevamente, de crear el mapa de los vinos que nos gustan. Está para ser desarrollado como un trabajo colaborativo. Ahí queda.
Me alegra que te haya gustado lo de Dressner y la conversa en general que montó saignée.
gran abrazo para todos
malena

Smiorgan dijo...

A ver, yo opino que cada quien es muy libre de beber lo que quiera y le guste. Yo mismo lo que suelo buscar en un vino es placer hedonista. Pero si encima, ese placer me lo da un vino producido siguiendo determinados cauces, pues miel sobre hojuelas. Y cada vez más, son estos los que me producen mayor disfrute.
Cada vez tiro más hacia esos vinos que llamamos ecológicos/naturales/biodinámicos, pero aparte de por una cierta conciencia de respeto a lo natural, y porque me encanta y creo que tengo derecho a que me cuenten como se ha elaborado ese vino (y saber que puedo creérmelo), debo reconocer un elemento mucho más mundano y prosaico...mucho de lo que se produce y vende me aburre, y vinos como Patio o ese Tabaneras que hace poco comentábamos por aquí, me hacen sonreir.
Saludos.

J. Gómez Pallarès dijo...

En tu sapiencia y habilidades confiamos, Malena, para tener ese mapa emocional, sensorial y gustativo del vino natural que más nos gusta, esté etiquetado o no, certificado o no. Hay que conocer qué hace el viticultor en el campo y en la bodega y, después, ir aportando de forma colaborativa ese mapa, que acabaremos disfrutando todos. Sé que tengo deberes pendientes...
Un abrazo,
Joan

J. Gómez Pallarès dijo...

Smiorgan, me acojo a la última frase de Dressner cuando, tras escribir su manifesto, se zampa una andouillette con un Mâcon-Viré del Domaine de Rally del 99, chardonnay pura viveza tras esos 11 añitos en botella, que le hizo saltar por las nubes y volver a tierra unas pocas horas después. El buen vino, el que nos gusta, tiene máginos e inexplicables poderes. Yo también le encuentro muchas más cosas a un Patio (hoy he metido en la rampa de lanzamiento el último Ensamblaje de Samuel Cano!!!) o a un vino de los Valenzuela o un Jiménez-Landi, que a muchísimos otros que tienen mucha fama de puntos aquí o allá...
Dressner termina comentando que ese extraordinario Domaine de Roally se había quedado en unos exiguos 94+ puntitos...qué bien!!!
Los buenos vinos, sobre todo si son naturales y conozco a sus hacedores, me hacen sonreir. Y lo único que lamento es no tener una gran bodega para comprarlos por cajas y guardarlos debidamente. Disfrutaría como becerro haciendo mis pruebas buscando sus días y sus lunas mejores!!!
Joan

Adictos a la Lujuria dijo...

El vino natural y biodinámica es excluido de las estanterías de las tiendas o se autoexcluye y solo quiere estar en tiendas especializadas en estos productos? yo como no puedo, ni quiero llegar a la distribución tradicional estoy intentando llegar a las cooperativas de consumidores de productos ecológicos como si fuera un tomate o una lechuga de huerto ecológico pero teniendo que explicar muchas cosas, hay mucho desconocimiento.

Joan, apuntas que te sorprendes al ver en libros de enología lo que se le puede llegar a llevar un vino para mejorarlo, yo este año me he escandalizado con los "productos mejorantes" goma arábiga, nitrógeno, levaduras seleccionadas.... por eso sería buen que como punto de partida todos los que son ecológicos lo especifiquen en su etiqueta y partir que creen subcategorias... así lo decidan los viticultores.

Pero sobre todo que se haga lo que se dice y diga lo que se hace.

J. Gómez Pallarès dijo...

Como decía Joe Dressner, en ese ya famoso Manifesto sobre el Vino natural, la vocación de este tipo de vinos es más bien marginal. Eso no quiere decir, en mi opinión, que se tenga que cerrar en "guetos" / circuitos muy restringidos y con poca luz pública la comercialización de este vino. O que tenga quedejarse al libre albedrío de alguna gran multinacional que otorga, cada tanto, una bendición en forma de algunas botellas perdidas en una gran tienda. Ni tan siquiera éstas han llegado a la conclusión de que puede ser interesante una visualización especial de este tipo de vinos.
Lo ecológico en la UE es tema perdido: las grandes empresas jamás permitirán que se apruebe una normativa que las deje con el culo al aire o que les quite la posibilidad de manipular el adjetivo.
Creo mucho más interesante una inciativa como la del Observatorio del Vino, con su Mapa Colaborativo de España, Portugal y Sur de Francia con este tipo de bodegas. La gente que tiene información contrastada puede colaborar a añadir nombres de bodegas y así se irá creando esa base de datos de que hablaba.
Después, sobre la comercialización, los primeros los bodegueros tienen que dar un paso al frente y organizarse bien. No hay pocos ejemplos en Francia...Y en cuanto a la pesca y el modo de organizarse los pescadores ante el poder abusivo de los circuitos de comercialización,q ue alguien mire qué hace la cofradía de Pescadores de Cambrils con sus tiendas. ya sé que incluso éstas tienen muchas cosas por mejorar, pero un paso adelante és, vaya si lo es.
Joan

Jose dijo...

Son tantas mis circunstancias, caro Joan, que me hacen no llegar a estas mis sinceras ocupaciones ;-)

El Patio está muyyyyyyyy joven en este momento.

Saludos,

Jose

J. Gómez Pallarès dijo...

He tomado ya una botella del Ensamblaje último, pero esperaré a la luna adecuada y una buena temperatura, y a ver qué le deparan los astros!!!
Echo de menos los blancos de Samuel y los de los Valenzuela en estos días. A ver si me lo monto para comprar unas pocas existencias...
Sobre lo de nuestras varias vidas que siempre acaban confluyendo ante una copa de buen vino...ayyy, yo también!!! Demasiado tiempo dedicado a cosas de poco valor y demasiado poco a lo que nos da satisfacciones de veras.
Un abrazo!
Joan

Jose dijo...

Es como ser ciego, alimentando el estómago con pan de ayer... para coger la copa, alimentar el alma, y sentirse un poco menos ciego y un poco más lazarillo...

Jose

J. Gómez Pallarès dijo...

Como se dice en latín, Jose, post nubila clarior: tras las nubes y la tempestad, siempre sale el sol!!! Que cada cual encuentre el suyo!!! Y no es menos cierto que la mayor parte de temporales que afrontamos crececn por culpa de nuestra propia actitud ante ellos.
Yo, por si las moscas, ayer me aticé un ajoblanco IMPRESIONANTE en Monvínic y unos pies de cerdo excelsos con un blanc de noirs de Bouzy, de Benoit Lahaye. Hice además un nuevo amigo: menudo botín para una noche!!!
Buen día,
Joan

antonio s. dijo...

Da gusto leeros.

J. Gómez Pallarès dijo...

Muchas gracias, Antonio. Lo que da satisfacción es que haya lectores que encuentren ese placer en esta lectura y lo digan. No pretendo otra cosa.
Joan

antonio s. dijo...

Cómo no te voy a querer siendo como eres tan atento, un "monstruo" como te he dicho en otra ocasión.
Meterme en chorro con personas que saben tanto de esto es una pretensión por mi parte pero a mi manera estoy en vuestra onda.
Tengo una viñita pequeña (400 plantas)de 5 años y en el segundo año entré en contacto con biodinámicos y en eso estoy. En 2009 ya tuve una cosecha que todabía me tiene bebiendo vino joven a mí, a mi familia y amigos, cosita ligera. Me satisface beber mi vino, me satisface más beber los de Valenzuela y los de Zaavedra pero de momento lo que me gusta del mío es el cultivo de la planta y la aplicación de los métodos biodinámicos. Sientes que estás haciendo algo importante no solo por tu vino sino por el planeta. Y es que los de nuestra generación, que en otro tiempo hemos creido en salidas colectivas que han fracasado, estos lunares, estos espacios mínimos de armonía nos reconfortan que no es poco.

J. Gómez Pallarès dijo...

Ay, Antonio, ahí sñi has tocado mi punto débil. Yo escribo, aprendo, bebo, como, viajo, conozco, pero lo que de verdad quiero es poder tener cerca esas plantas y poder hacer ese vino que tengo en la cabeza. Y puesto que rico no no soy ni posibilidades tengo, paso los días buscando esa oportunidad de encontrar un viñedo,m allí donde me apetece y con las variedades que me apetecen para hacer ese vino que sueño también beber, mi vino! Aunque las plantas no sean mías pero por lo menos ese vino que me haga identificar por completo con el terruño, con cómo se trata con respeto, con cómo se recoge y manipula con la mínima intervención su fruto, con cómo eso puede acabar produciendo un vino muy satisfatorio, no sólo desde un punto de vista digamos moral, sino también, y al 100%, desde un punto de vista emotivo, organoléptico, como vino, vamos.
Tengo amigos que están muy cerca de ese vino, pero jamás he conseguido la posibilidad de que me digan "vente con nosotros y aporta todo lo que llevas dentro".
¿Tanto estudiar, conocer, viajar, aprender, beber...para qué? Para beber mi vino, claro. Como tú. Sea lo que sea, tú ya eres de esos privilegiados (¡tan pocos sienten lo que voy a escribir ahora!) que pueden devolver a la tierra lo que la tierra les ha dado. Yo, por ahora, lo hago con palabras...
Un abrazo,
Joan

Wines Inform dijo...

Hola Joan,

La situación que planteas requeriría un libro y aportaciones continuadas y permanente para ver de entender y cambiar el estado de las cosas.
¿Has probado a encontar mabras (herreras) en la pescadería, o queso tierno de Mahón -y que sea a la antigua, bien salado, si fuera posible- o truchas que no sean asalmonadas (con coloranes artificiales),o...?
La lista sería exhaustiva. Los diferentes escalones que permiten que un producto se acerque al consumidor se encogen de hombros: "No me lo piden", "Lo mío es sota, caballo y rey",...una falta de ilusión y profesionalidad que tumba. Y en esta situación no se salvan la gran mayoría de "relumbrones" de cocineros, distribuidores, prescriptores,...tan pendientes de su ego.

J. Gómez Pallarès dijo...

Tienes razón, W.I., pero existen motivos para la esperanza también. Existen viticultores que persiguen la cepa autóctona y que aunque sea mil botellas, trabajan para poder ofrecértelas, desde los Arribes, pasando por Euskadi o la Contreviesa y terminando en el Priorat o l'Empordà. Existen agricultores que siguen mimando las verduras de cada estación. Existen restauradores que practican esa cocina de proximidad (algunos de forma bellamente radical) que implica poner en tu plato aquello que tienen más cerca o que producen ellos mismos (los restaurantes con huerto, qué gran tema...). Y así ad libitum (¡nunca mejor dicho!).
Tengo esperanza porque hemos maltratado tanto a la tierra y a los mares y ríos que casi hemos tocado fondo. Y sin ser muy optimistas, siento que es difícil ir mucho más allá. En cambio, voy viendo (y mi esperanza es que lo veo, casi siempre, en gente más joven que yo) que crece el interés, la pasión por una manera de entender nuestra relación con la tierra, con los mares, con los ríos y sus productos, más estacional, más respetuosa con la historia de los lugares.
Puedo parecer iluso, preo creo en eso y en la medida de mis posibilidades, lucharé por ello!
Gracias por pasar por aquí!
Joan

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