24 junio, 2010

Septiembre en mi vida

Nit de Sant Joan 2008 per fastshoot bcn

Ha pasado la noche de Sant Joan en la ciudad y pronto tendremos la luna llena sobre el mar de Barcelona. Estallan las hogueras y la pólvora, la noche más larga del año, empieza el verano y, en cambio, yo me siento a primeros de septiembre. Primeros de septiembre en mi vida, con el verano muy presente pero cerca ya de los olores del otoño. 50 años. No hay más que decir. No sé qué es la crisis de los cincuenta, aunque a veces pienso que la crisis de verdad llega cuando la niegas o no la reconoces. Pero mi cuerpo funciona más o menos bien, la cabeza me da todavía buenos ratos y mi capacidad de emocionarme, de tener ideas y proyectos, de encontrar ilusiones en mi interior, de estudiar y de conocer, de ser curioso en pocas palabras, permanece intacta.

Foc de Sant Joan per jordillar fotos

Me pregunto, con todo, cuanto durará esta fase de mi vida que, de hecho, poco tiene que ver con la edad cronológica. Veo amigos mayores que yo, los veo con ilusión y nervio, con ganas de hacer cosas todavía y pienso "¡que me dure a mí también!". El mundo del vino se ha convertido, un poco, en el camino de mi vida. Un camino agradable y con pocas cuestas, que me permite ir arriba y abajo con comodidad y facilidad: conozco un nuevo vino, lo pruebo y me recuerda los campos de cereal de mi infancia en la Alta Anoia. Huelo otro y me lleva a las playas de mi adolescencia en el Maresme. Un tercer vino me hace pensar en las puestas de sol de mi primera edad madura en Ravello. Y así, arriba y abajo, entre recuerdos y nuevos proyectos, de la mano de la cepa y de sus frutos. Desde que llegó el solsticio de verano y hasta que llegue la próxima luna nueva celebraremos estos años, mi mujer y yo. Hemos bebido y reído con amigos y familias, hemos comido a gusto. ¿Qué es una fiesta, en este rincón de mundo entre el mar y la montaña, sin buenos vinos, buena comida y una mesa llena de conversación?

Hemos disfrutado, en una amable complicidad entre Cèsar Cánovas y Sergi de Meià, de una flor de calabacín, tiernamente rebozada y rellena de jamón Joselito y queso, con un Vincent Pinard Sancerre Florés 2008; o de un bonito de Tossa con vino negro y cebollitas, con un sorprendente Gernot Heinrich Neudsiedlersee Blaufränkisch 2007; o de una pieza de ternera minimamente sellada, con un cada vez más atractivo Goisot d'Auxerre, Corps de Garde 2006. Hemos descubierto los fabulosos bánitsas, de mil sabores mediterráneos (aunque los hagan unos amigos búlgaros) y los hemos tomado con un delicioso y siempre sorprendente fié gris de los Goisot, Saint Bris Corps de Garde 2008; con un tánico y muy amable champán de Françoise Bedel, Entre Ciel et Terre (pinot meunier en pureza) y con un Tabaneras 2007 (de la DO Ribera de Duero), perfilado y ligero como pocos riberas. Por supuesto, ha habido más vinos y comidas, más encuentros y emociones, más sorpresas y felicitaciones. Nos hemos sorprendido, sí, con la calidad y sabores de la estupenda coca de Sant Joan, fruta y nada más, hecha por un pastelero japonés, Ochiai. Y la hemos tomado con un excepcional Muskateller Auslese 2007 de Basserman-Jordan (Palatinado), tan fresco y floral al mismo tiempo...


Pero la fiesta se acaba. Los días empiezan a encogerse cuando llega septiembre, aunque su luz sea preciosa, el aire claro y el fresco del atardecer acompañe y acaricie nuestros cuerpos. Septiembre, el septiembre de mi vida, me gusta y diciembre...¡diciembre queda todavía lejos!

Lou Reed canta una de las mejores versiones que conozco de "September Song" de mi admirado Kurt Weill. Sirva la canción de sonoro agradecimiento a todos los amigos que, por un camino u otro, me han hecho llegar su pensamiento y su felicitación. ¡Muchas gracias a todos por estar ahí!

La primera foto es de fastshootbcn. La segunda de jordillar, ambas en flickr.

8 comentarios:

CarlosGonzalez dijo...

Septiembre? Nada de eso Joan. Nunca he creído en la edad que nos da el calendario y sí en la mental.
Más sabio, Joan, más sabio.
Per molts anys de felicitat.
Carlos

J. Gómez Pallarès dijo...

Muchas gracias, Carlos. Parece como si la cabeza empezara a ir por un camino y el cuerpo por otro...pero como buen científico, será cuestión de ir haciendo pruebas y ensayos!!!
Moltíssimes gràcies!
Una abraçada,
Joan

Toni dijo...

Si 50 años no es nada hombre.Piensa en los próximos 50 ;-).

Por cierto, septiembre es mi mes favorito. Es cuando me voy de vacaciones. :-)

J. Gómez Pallarès dijo...

hace años, Toni, conseguía "pillar" algunos días de vacaciones en septiembre, y los disfrutaba casi con anhelo furtivo: el mejor mar, la mejor temperatura y ese sentimiento de "culpabilidad" malsana que te da el pensar que todos están trabajando.
También es uno de mis meses favoritos, sobre todo cuando uno empieza a oler frescor preotoñal y la luz y la atmósfera toman una claridad tremendas.
Me gusta septiembre, sí!
Joan

Smiorgan dijo...

Septiembre, Otoño, hojas caídas, humedad...y...romanticismo, colores preciosos, los viñedos mostrando su mejor paleta y diciendo, oye, vamos simplemente a reponer fuerzas para volver con más brío...
Si los días son más cortos, se disfruta más de la noche.
Saludos.

J. Gómez Pallarès dijo...

Caramba, Smiorgan, no había caído en eso de la noche!!! Lou Reed lo canta muy bonito eso de quelos días son más cortos y, claro, las noches más largas. ¿Sabes? una de las bonitas metáforas para hablar de la muerte es la de que los ojos pierden su luz. En el fondo, es eso: los días de la vida van siendo vcada vez más cortos y las noches más largas hasta que la noche se convierte en eterna.
Glups...
Mirad el calendario de Maria Thun, que entre la luna llena de ayer y lo qie cae para hoy, es un día para abrir grandes vinos tintos (no hablo de precios, claro...).
Saludos!
Joan

Anónimo dijo...

Felicidades con retraso, Joan; lo que has escrito es precioso en forma y sabio en fondo. La cata de esta redacción me permite estimar para su autor muchos años de positiva evolución, con continua mejora en elegancia, complejidad y equilibrio. Seguiremos degustándote.

Un abrazo,
Pedro Barrio.

J. Gómez Pallarès dijo...

Tú sí que eres un sabio, Pedro. Muchísimas gracias por tus palabras y por tu felicitación: lo bonito es que llegue, da igual si tarde o no...
Me gusta que me tratem como a un vino, caramba, así el retorno a la madre tierra está garantizado!
Un abrazo,
Joan

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