21 junio, 2010

Nuvola Café


Nuvola 1

La fórmula es sencilla, lo difícil es encontrar personas con la capacidad, la inteligencia y la sensibilidad suficientes como para que la conviertan en éxito. Thomas y Reza, de Nuvola Café, son de esta raza y me colocaron, sin quererlo aunque con premeditación, el adjetivo "bistronómico" (¡que tanto he usado yo también!) en el lugar que le corresponde: la anécdota del pasado, reciente sí, pero pasado. ¿Cómo calificar una cocina que funciona sin parar de 13 a 18 h., con un menú de rabiosa calidad que cambia cada dos días, por un precio de 9,5 €? Estos jóvenes se han reinventado y nosotros vamos a disfrutarlo con ellos. Son supervivientes, todos los que trabajan en el local, de experiencias traumáticas anteriores en el mundo de la gastronomía profesional. Todos aprendieron la lección y maduraron su elección. Ahora han podido llevarla a cabo. ¡Qué gozada! A comprar cada día y a mezclar las tradiciones locales, catalanas e italianas, con las del Mediteráneo en el sentido más amplio, con breves pero jugosos excursus allí donde Eva y Adán retozaron al compás de la mejor fruta (el valle entre el Tigris y el Eufrates).

Nuvola 2

El día que estuve en Nuvola Café tenían, como primeros, burrata di Corato con ensalada mixta, crema fría de pepino y queso o risotto de primavera. Yo tomé el risotto de la foto superior, sencillo, completo y muy sabroso, hecho además con carnaroli...De segundos tenían un "mar i muntanya" de conejo con gambas, una dorada con crema de espinacas o un salteado de verduras con huevo duro y coriandro. Ya sabéis de mi debilidad por los maridajes planianos: cayó el conejo que estaba tierno y muy resultón con las gambas y su jugo. Acompañó de maravilla como vino de la casa un Valpolicella ligero, fresco y con mucha fruta, servido además en copa de respeto (Thomas no juega con esas cosas...). De postres tenían quesos italianos, delicia de chocolate con mascarpone de cacao o quarck a la nuez moscada, con plátano y cereales (en la foto). Esa deliciosa mezcla del derivado lácteo con el toque de especia, fruta madura y cereal me devolvió al Edén del que nunca tuvimos que salir. Muy bien.

Repito por si alguien no lo leyó antes: me cobraron 9,5 €. Me rio yo de lo bistronómico desde ya mismo...La gente del barrio está encantada (hablan maravillas de los chicos y de su cocina, servicio y carácter). Ellos dominan el espacio y el escenario, se les ve cómodos en sus nuevos papeles y en su trato afable con la gente y, caramba, me pareció que se lo estaban pasando de primera mientras trabajaban. Me gusta lo que comí, me gusta lo que vi y bebí (cayó, de extra, una copa de uno de los grandes amaros del mundo: el sudtirolés Kräuterbitter del "indio" Saltner: único en sus aromas de monte) y me alegro mucho por ellos y por nosotros. En Barcelona acaban de darle otra vuelta de tuerca al concepto de "bar" y de "menú". Sí señor.

14 comentarios:

Enoteca d'Italia dijo...

La verdad que sí, estos chicos saben lo que hacen y saben hacerlo en modo perfecto. Esta es la prueba que es posible dar a comer gran calidad (con un servicio de nivel!!! y una profesionalidad sin compromisos!!!) a un precio accesible a todo tipo de bolsillo.
Bravi!
Hal

el pingue dijo...

Pues qué buena pinta majo!!!!

J. Gómez Pallarès dijo...

Son gente valiente,sí,pero lo más importante para que un proyecto avance es que se tenga criterio, objetivos y pasión. Ellos tienen de todo y de sobras. Sólo falta, claro, una pizca de suertey ya se puede empezar a andar!!!
Ojalá que ellos la tengan, porque se la merecen.
Un abrazo, Hal,
Joan

J. Gómez Pallarès dijo...

La tiene, Roberto, la tiene. El primer día que te dejes caer por Barcelona, será uno de los sitios a los que te llevaré!
Un abrazo,
Joan

Anónimo dijo...

Encantado que te gustara el Nuvola
Lo descubrí hace unas semanas y lo comente en el Verema
Todo muy bueno y ajustadisimo de precio
Me parece que rompe absolutamente los parametros bistronomicos
Un saludo
enrique

J. Gómez Pallarès dijo...

Si es que lo que se te escape a ti, Enrique!!!
A mí me gustan dos cosas: lo que hacen con los menús, la cocina y sus precios y cómo se han sacado de la manga este horario de cocina. Además, están completando el asunto ya con algunas catas o presentaciones los viernes por la tarde-noche y supongo que no pararán porque ideas y empuje, tienen un montón.
Y también me gusta ver cómo una persona que estaba acostumbrada a abrir grandes vinos, se pone a preparar buen café y cruasanes a primera hora de la mañana, haciendo un "gent del barri" ("Eastenders") natural y espontáneo.
Saludos!
Joan

Weirdo dijo...

Joan, como siempre un placer leerte. Solo quería felicitarte por duplicado.

Un abrazo fuerte desde Ronda

J. Gómez Pallarès dijo...

Muchas gracias, querido amigo, por pensar en mí y por ser uno de mis proveedores de lujo, de satisfaccones y de vinos!!!
Un abrazo,
Joan

Àlex Duran dijo...

Que razón tienes Joan!

J. Gómez Pallarès dijo...

Hola, Àlex!
Los que hemos estado sabemos que es así.
Saludos!
Joan

Anónimo dijo...

núvola es una muy buena apuesta calidad-precio aunque si quieres alucinar más con la calidad precio té has de passar por Topik o por Gresca, el primero por sólo 11€ el menú y el segundo por 20€, 11€ `pero servido con copas Riedel y mantel de algodón, que en la esquina el menú de papel ya te está costando 10€ y con copas de no busuqes la marca

J. Gómez Pallarès dijo...

Hola, "anónimo" y gracias por el comentario. Sobre el segundo, incluso he escrito!!!, además de haber estado allí tres veces ya. Ahora ando a la espera de un día propicio porque me ha comentado algún amigo que tiene los datos muy al día sobre Gresca que lo que ha mejorado mucho es su oferta de vinos. Sobre el primero, me han comentado y he leído opiniones casi contradictorias, así que lo que hay que hacer es ir, ¿verdad? Eso haré, sin duda.
Me permito aportar otro nombre sobre el que he leído también versiones algo encontradas. Yo me lo pasé muy bien en él, no comiendo el menú de entre semana, sinó un sábado y a la carta.
Cuatro se llama, está en el Raval y aunque es cierto que las raciones son cortas, se trata de gente sensible, con ideas buenas y, lo dicho, yo lo pasé muy bien:
http://www.opinarestaurantes.com/restaurante-cuatro-en-barcelona/
Saludos,
Joan

Anónimo dijo...

En Cuatro salí con mal sabor de boca, las raciones són minúsculas a mi gusto.Yo todas las críticas que he oido de Topik són corectas,incluso me gustó más este que Núvola, a veces uno tiene que comprobarlo por el mismo, me pasó esto en Libentia, todo el mundo me hablaba mal y en cambio me llevé una grata sorpresa, buena carta de vinos con unas 80 referéncias de todo el mundo.Gresca lo bueno es el corto recargo que hay en el vino, te permite bever buenos caldos a un precio simbólico

J. Gómez Pallarès dijo...

Las raciones de Cuatro son de taxidermista, en efecto. Pero yo no salí con mal sabor de boca: una coca de sardinas, unos calamares rellenos con shitake y una extraordinaria torrija de pan del Baluart me dejaron con buen sabor de boca. Una copa de Colet, también.
Los de Gresca, sin duda, están a otro nivel muy superior, sobre todo para los que amamos beber bien con el comer bien.
Joan

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