17 mayo, 2010

Viejas, buenas sensaciones...

Se me antoja que los dos vinos que provocaron el titular (bebidos a poca distancia el uno del otro) son vinos de los de antes, vinos que alguien, con buen criterio, podría llamar "finos", vinos persistentes, vinos que hablan casi en susurros de cómo se hacían las cosas antaño, vinos sin estridencia. Son vinos de suave extracción, vinos de finca y de viñedo, vinos de ajustada madera y, además, vinos muy de su tierra.

Paisaje de la Rioja alta por Sabático en la Rioja

Proceden, qué paradoja, de dos de las denominaciones de origen donde más se ha hecho por el vino en este país y, al mismo tiempo, donde más se ha producido y vendido, donde más desatinos se han cometido y donde más se ha perdido el sentido de la fruta y del terruño. De La Rioja y la Ribera del Duero se trata, zonas históricas que perdieron un poco de vista sus orígenes, en el vaivén de las críticas mediáticas y de los rankings de ultramar. Con esfuerzos como los de las hermanas López de Heredia, en Haro, o Ángel Pérez Rojo, en Olmedillo de Roa (tan distintas, tan cercanas estas dos bodegas), La Rioja y la Ribera del Duero reencuentran sus señas de identidad.

Viña Gravonia Crianza 2000 es, quizás, el blanco menos conocido de Bodegas López de Heredia Viña Tondonia. Sus uvas, 100% viura, proceden del viñedo Zaconia, que goza de la humedad cercana del Ebro. Sus cepas hunden raíces en un suelo pobre, cascajo y pedregal, orientado al sur. Aquí se sabe bién qué es la viura y cómo tratarla para hacer con ella blancos que perduren. El secreto, cómo no, está en saber recoger la fruta en su momento, en llevarla cuanto antes al lagar (¡200 metros en línea recta!) y en educar al vino (¡en López de Heredia le dan clases al vino!) con la madera justa. Cuatro años de barricas viejas de roble americano, con dos trasiegas al año. Y otros seis de botella (sin filtrar) en las profundidades de la cava.

Tales son los estudios del Viña Gravonia 2000. Nunca pongo notas pero hay que decir que esta viura ha salido de la escuela con la lección bien aprendida. Con un alcohol medido (12,5%) y tomado bien fresco, este blanco sorprende por su tono amarillo casi intenso, con destellos de trigo en envero. Se mueve con ligereza en el paladar y es sutil en su expresión: romero y lavanda seca, orégano y jabón de Marsella, hojas de menta y madera al sol, es un vino seco y mineral (óxido de hierro). Habla poco y con las palabras justas. Con un buen queso manchego a medio curar, su música debe ser la que escucha San Pedro en sus interminables tardes de puesta de sol.
Tableau frommages por Marcelo Isarrualde
El queso como camino: no me parece mala guía para pasar de la ribera del Ebro a la del Duero. Las Tabaneras 2008 se hace allí, en Olmedillo de Roa. Confieso que de él sé poco. Si acaso, lo más importante: las dos botellas que he tomado en apenas diez días...Mi conmilitón en los placeres del vino, Manuel Aguinaga, dio las primeras pistas y el vino, casi por arte de magia, ha aparecido hace bien poco en Barcelona. Tabaneras: una finca única, de viñedo viejo y cepas en copa, donde abundarán los tábanos (digo yo...) pero también la tinta fina. Orientada al sur y bien ventilada, el secreto está en el ensamblaje: lo que tiene la viña, lleva la botella. Y junto a las cepas de tinta fina, hay no pocas de dos variedades blancas: albillo y jaén. Vendimia muy medida y temprana, grado alcohólico justo (sobre el 13%), suaves extracciones y poca madera (¡nunca nueva!) para un vino que quiere dar todo el protagonismo al genio y poderío de su fruta. Qué fácil es olvidar de donde venimos y qué difícil es volver. Los de la Bodega Matanegra lo han conseguido, doy fe.

Su vino es como el corazón del rubí, como el zumo del granado sobre loza blanca. Es vivo como la culebra en verano, es ágil, te hace vibrar y, al mismo tiempo, lo hace de forma discreta y sosegada. Es zumo de fresas salvajes, es acidez de la frambuesa en su punto, es perfume de la tierra en tu mano, ¿antes o después de una suave llovizna? Tras el reposo en copa, es aroma de la levadura, es zarzamora, es cereza madura. Tiene un punto jovial este vino. Es sabroso, es apetitoso. ¡Es adictivo!

Vinos que son vinazos, caramba, vinos que acompañan la comida como pocos, vinos que son buenos compañeros para la charla también, vinos que nos llevan de vuelta a los orígenes porque despiertan viejas, buenas sensaciones...

La primera fotografía es de Sabático en la Rioja: "Paisaje de la Rioja Alta". La segunda foto es de Marcelo Isarrualde.

48 comentarios:

Jose dijo...

Creo que Gravonia es el vino del que más botellas tengo en casa. Acompaña que da gusto una diversidad de alimentos reseñable. Quesos, como apuntas, pescados, carne... Un primor.

De Las Tabaneras... ¡qué decir! :-) Un vino que me hace sentir bien :-)

Saludos,

Jose

Blog Bodega Ateneo dijo...

Bodega muy poco conocida de la Ribera del Duero, pero ojito con la buena fama que ya tiene Pagos de Matanegra; para este bloguero es ya un objetivo del año, y tus comentarios sobre ese vino me confirman que llegare a buen puerto.
Saludos.
Rafa Tobar.
Blog Bodega Ateneo

J. Gómez Pallarès dijo...

Creo recordar, Jose, que cuando escribiste sobre Las Tabaneras dibujaste un triángulo mágico en cuyos otros dos vértices descansaban el trepat de Carles Andreu y el Morgon de Lapierre. me parece que lo leí en un hilo de Verema, ¿verdad? Igual confundo la gamay que comparabas, pero pensé que era una poderosa imagen: tres vértices unidos por tres uvas distintas pero con un estilo de vinificar en tinto que buscaba, sin habérselo dicho los unos a los otros (creo), efectos enogustativos parecidos.
Qué bien que coincidamos: quiere decir que voy por el buen camino!
Un abrazo,
Joan

J. Gómez Pallarès dijo...

Buenas, Rafa, he leído también sobre Pagos de Matanegra, incluso he entrado en su web, pero no he probado sus vinos. No puedo opinar, por lo tanto, sobre si tienen parecido o no.
Saludos!
Joan

Jose dijo...

Fue aquí mismo, en esta tu casa, donde primero hablé respecto a esos tres puntos unidos (http://www.devinis.org/2010/04/el-pais-ataca-de-nuevo.html).

Me resultan vinos fuertemente conectados o quizá esos tres vértices únicamente conectan dentro de mi, pero el caso es que fue eso lo que me vino a la cabeza al primer sorbo de Las Tabaneras.

Abrazotes.

Jose

Smiorgan dijo...

Sobre Las Tabaneras me suena que ya hablamos en este tu blog hace algún tiempo, no Joan?
Creo recordar que yo y ¿Jose? te lo recomendamos encarecidamente, y veo que no te ha defraudado. Esa descripción tan frutal, y esa jovialidad que le atribuyes son una gozada.
Queremos más vinos como este, a que si?
Yo he estado probando cosillas de tu tierra, como puedes ver en mi blog.
Saludos.

J. Gómez Pallarès dijo...

Amigo S., en efecto, algo se comentó y bastante leí por ahí, de comentarios vuestros, de Jose, de Manu, de Iñaki. Ahora repasaba lo que recogí y era, en efecto, Jose quien hablaba de la triangulación fantástica que hay entre esos beaujolais tan frescos, ese delineado y estilizado trepat de Carles Andreu, esta explosión de buen vino que es Tabaneras. Y ya puestos a buscarle cosas al triángulo, ¿por qué no sobreponerle otro triángulo encima? Yo pronpongo dos vinos de por aquí y uno del otro lado del Pirinero: por ejemplo, hablemos de una Juan García de los Arribes del Duero; por ejemplo, pongamos otro vértice con la carrasquín de la Tierra de Cangas y rematemos el triàngulo con la perfiladísima, fina fina, pineau d'Aunis de Eric Nicolas. Como tú bien dices, queremos más vinos así, caramba, sí!!!
Ahora mismo me paso por tu blog a ver por donde te has perdido...
Saludos,
Joan

Blog Bodega Ateneo dijo...

Perdón por mi comentario, mea culpa, confundí ambas bodegas del mismo municipio; nada tienen que ver Pagos de Matanegra con la Bodega Angel Perez Rojo. Pido humildemente disculpas. Muchas gracias y un saludo Joan.

Rafa T.
Blog Bodega Ateneo

J. Gómez Pallarès dijo...

La confusión es muy fácil, Rafa, porque usan el mismo topónimo, los unos para denominar a la bodega, el otro para denominar a su vino que, como ya he comentado, procede de un viñedo, Tabaneras. Para "complicar" el asunto, Matanegra también es un topónimo, de una zona de viñedos especialmente querida en la Ribera del Duero.
Saludos!
Joan

Mariano dijo...

Ay Joan, qué Gravonia!!!, cuanto disfruto con ese vino por 8 míseros pavos!!!!

Creo que los empleados de Alcampo me conocen como el tipo que repta por las estanterías inferiores de la zona de vinos buscando esas escasas botellas que se esconden afortunadamente lejos de la vista del vulgo.

Aunque todavía no he llegado al 2000, tengo en casa botellas de 96, 98 y 99 y creo que el primero es el único que no está crudo..., lo que dan de sí los años a esta viura.

Un abrazo!

Mariano

J. Gómez Pallarès dijo...

Ellos lo sacan a diez años vista, Mariano, y le dan (en público) otros diez de vida, pero ya sabemos que da para bastante más, ¿verdad?
Un lujazo de vino a un precio realmente de lujo!!!
Estuve en la tienda de la bodega en Haro, hace bien poco, y arrambé con todo lo "histórico" que pude: tengo algún Bosconia en cartera que promete mucho, mucho!
A cuidarse!
Joan

J. Gómez Pallarès dijo...

En efecto, Jose, y eres muy amable en recordarlo. Uno, por no autocitarse, hace de todo!!! La academia acaba dejando huella...
Lo que me motiva de todo esto, ahora mismo, es ¿cuántos triángulos como el que proponías tú, como el que he sobrepuesto yo al tuyo, podríamos hacer con vinos de este estilo?
Yo tengo ya un tercer triàngulo para esa figura geométrica del vino de este estilo que tanto nos gusta.
Un abrazo!
Joan

Jose dijo...

¡No nos tengas en ascuas! Cuéntanos qué vertices tiene ese tercer triángulo.

Abrazotes.

J. Gómez Pallarès dijo...

Ahora ya improviso por completo porque he empezado a tener calor en Barcelona, hoy mismo, y han empezado a apetecerme blancos. Propongo un triángulo blanco por completo ahora: pongamos por caso un vino que me alucina y del que hablaré casi ya mismo, el Matassa Blanc 2008 de Tom Lubbe. Unamos a eso, al otro lado de Francia, un La Lune 2006 de Matk Angeli. Y rematemos, justo al otro lado de los Pirineos, con un Taleia 2008 de Raül Bobet. Tres blancos que me asoman al concepto del manantial de agua fresca hecho vino!!!
Me voy a echar al colete una mencia de la Ribeira Sacra ahora mismo, con todo...es lo que tenía programado para el día que nos contempla, a la espera de saber quién nos quema la ciudad, si la hinchada del Atlético de Madrid o la del Sevilla!!!
Joan

Jose dijo...

Ouch... me temo que mi beber no ha llegado todavía a esa latitud ni longitud :-((((( Fíjate, ¡todavía no le he hincado el sacacorchos a ningún Pineau!

Para quitarme el mal sabor que me han dejado algunos vinos precedentes, he abierto el vino jóven de Patio, de Samuel L. Cano. Más amable que hace un mes cuando lo probé. Aunque ha comenzado con una pelea brutal entre la fruta y los vegetales ya está más amable toda vez que coge aire.

Jose

J. Gómez Pallarès dijo...

Pues lo que decía, Jose, ua con un 0-1 en el marcador... acabo de descubrir una nueva dimensión de la mencía en la Ribeira Sacra, de viñedos Amandi, Viña Regueiral 2008. Alucinante, directamente comparable con ese trepat que tanto nos gusra, o con una pineau d'Aunis o con una grolleau monovarietal. Tengo que redactar una nota sobre ese vino porque, casi casi, que se me está convirtiendo en otro vértice!!!
La pineau de Eric Nicolas la tienen (o tenían, vaya, que hace semanas que no paso por allí) en Lavinia Barcelona. Supongo que en la de Madrid estará también: el vino dedicado al petirrojo (Rouge-Gorge) merece la pena de veras.
A ver si se anima alguien más y aporta otro triángulo a esta increíble figura geométrica que estamos pergeñando!
Joan

Jose dijo...

Triangulando, triangulando... no hace mucho caí en la cuenta de la paz... armonía quizá... que encontraba hace poco al beber el rosado de Gatinois, con los otros dos vértices constituidos en el espumoso rosado de Pinon y el rosado de Muga. Como si fueran familia sin serlo.
Equilibrio en la distancia, que se torna acercanza en la copa.

Jose

J. Gómez Pallarès dijo...

Ese triángulo es una gran nota de color a nuestra composición, Jose. Si de rosados hablamos, yo ando como loco, ya sabes, con esos rosados que son tan varietales como cualquier otro gran vino: pongamos, por caso, el Brunus (casi prefiero el 2008 al 2009, aunque éste tiene un punto jovial enorme) de Alfred Arribas, de la DO Montsant. Unamos a eso, de nuevo, el inclasificable, enorme rosado de Mark Angeli, Rosé d'un Jour y finalicemos por un país al que todavía no hemos sacado a la palestra, mi querida Italia, con otro suavemente tánico de lagrein rosé, de la cantina coooperativa de Tramin / Termeno
Jo, menuda noche!!! Voy a ver cómo anda er furbó...
Joan

el pingue dijo...

Qué curioso. ¿Sabías que de Olmedillo de Roa es también Costaval? Has de tomar un Eloy Sanz de la misma bodega.
Saludos

J. Gómez Pallarès dijo...

No lo había puesto en relación, Roberto, pero sí, claro, lo tenía en la cabeza: sabes bien que me gusta un montón Costaval!!! Y gracias a ti!!!
Buscaré este Eloy Sanz (¿o Escudero?), que te gusta tanto. Leo eu su web que el pago (Cadarrollo) es de cepas plantadas en 1913!!!
Un abrazo, que ya va para demasiado que no nos topamos!!!
Joan

Mariano dijo...

Jose,

Me parece que ya no, pero el Pineau (tremendo) lo tuvo Delia en la Fisna. Lo recuerdo porque lo probé en una espectacular cata de Champagne que hicimos con Philippe Cesco.

Saludos,

Mariano dijo...

Por cierto Jose (Perdona Joan por usar esto de radio-patio), ya me está picando el tema del Tabaneras ese que ha probado todo el mundo (menos yo), ¿sabes dónde hay en Madrid?

Anónimo dijo...

Emocionado por los anteriores triángulos, propongo otro: en un vértice el Urban monovarietal de lagrein de Tramin, Alto Adige (sutil, profundo, inenarrable); en otro el Troisseau de Tissot, Jura (la bastardo más elegante que jamás he probado), y en el último La Llopetera de Escoda, Conca de Barberà (una pinot noir fuera de lugar, pero con un "topos" enológico preciso que extrañamente me remite a los otros dos vinos).
Joan, ¿nos sorprendes con un triángulo de los tuyos de vino dulce?

Saludos,

Jordi

Para que Serve? dijo...

Boa tarde, visitei o seu blog e gostei muito... Gostaria de lhe pedir se pode colocar o link do meu blog no seu...

http://vinhosdasemana.blogspot.com/

Espero que coloque.
Belo blog!

Vinhos da Semana

J. Gómez Pallarès dijo...

Lo que no tengan en La Fisna...pronto pondré un post sobre un Petit Comité que ayudarán a montar en Madrid, que merecerá la pena!
Joan

J. Gómez Pallarès dijo...

Bueno, Mariano, ya pasará Jose por aquí y a ver si cuenta donde se pued encontrar Tabaneras en Madrid. O Manuel Aguinaga, que seguro que lo sabe también!
Adelante!
Joan

J. Gómez Pallarès dijo...

Para que serve? Bienvenido a este blog y por supuesto que pondré el enlace al tuyo entre los míos de habla portuguesa.
Boa noite!
Joan

J. Gómez Pallarès dijo...

Buenas y bienvenido a esta fantástica idea de la triangulación, que sacó Jose a pasear y a la que estamos dando un par de vueltas interesantes. De tus vértices conozco el primero bastante bien (Urban Lagrein) y muy bien el tercero. El segundo no lo he probado y no puedo decir nada de él, pero del primero y tercero sí se puede destacar una verticalidad y profundidad en relación con su tierra muy importantes. Tienen un carácter enorme. Por decir algo, has dibujado un triángulo de trazos mucho más profundos que los que habíamos dibujado hasta ahora. ¡Muy bien!
Un triangulo dulce como ese otra fuente a cuya cabecera durmió Horacio: Golden Muskateller Auslese 2007 de Basserman-Jordan, para llorar directamente, del Palatinado. Ariyanas ND 2006, de la Axarquía malagueña, para soñar con tu amada en esa noche que jamás termina. Moscato passito 2006 de Cantine Viola, calabrés que te abre el puente a la Arcadia que jamás veremos, pero que sí nos beberemos!!!
Un abrazo,
Joan

Anónimo dijo...

Bueno, esto son palabras mayores. Habrá que buscar el modo de hallar estas botellas y disfrutar de este rutilante triángulo de "afinidades electivas" de vino dulce. A veces el destino nos concede nuestros deseos.

Saludos,

Jordi

Jose dijo...

Apunto la posible coordenada del Pineau, Mariano, "porsiaca". Del Tabaneras... no tengo la menor idea :-( Si me entero te lo cuento a paso ligero.

Saludos,

Jose

J. Gómez Pallarès dijo...

Es unade mis pasiones nada ocultas, Jordi: la moscatel, en todas sus variedades y en todas sus vinificaciones. No lo puedo evitar!!!
Estas tres son manantiales de agua frsca, la primera y la segunda; y uno de esos manantiales, tras pasar por un tórrido y seco verano, cuando llegan las primeras aguas (el calabrés). Todos son encontrables en el entorno de Barcelona, aunque hay que indagar un poco, claro...
Yo echo las manos que hagan falta!
Joan

J. Gómez Pallarès dijo...

No sé si ayudará a alguien la pista pero el Tabaneras, en Barcelona y alrededores, lo distribuyen desde hace bien poco, los de Vinialia:
http://www.vinialia.com/main/who.php?lang=es

Seguro que Lluís y Damià pueden informar sobre cómo y dónde conseguirlo en otros lugares.
Joan

Anónimo dijo...

Joan, el que me resultarà más complicado de encontrar será el calabrés de Cantine Viola. ¿Alguna pista?
Y ya puestos, para jugar mentalmente con sabores, olores y sensaciones varias a la espera de consumarlos: ¿éste moscato passito meridional se asemejaría en algo al Ben Ryé de Donnafugata?

Jordi

J. Gómez Pallarès dijo...

Las dos botellas que yo he tomado de este moscato passito las compré en la Enoteca d'Italia:
http://enotecaditalia.blogspot.com/

Por supuesto, tiene semblanzas con el moscato passito di Pantelleria, pero este vino tiene un pequeño aporte de otras variedades (se hace con malvasía, garnacha blanca y odoraca) y lo más importante: el moscatel con que se hace, la variedad, parece que es endémica de la zona, del pueblo, de Saracena. De hecho es un vino IGT de Calabria, que se conoce como "moscato di Saracena". Es un baluarte de Slow Food. ¿En qué se diferencia? Tiene un apunte de frescor más notable que el Donnafugata, se acerca más al concepto de Ariyanas, aunque no llega a esas cumbres de frescor (los metros de altura son los metros).
Joan

Anónimo dijo...

En la Enoteca d'Italia es en el primer sitio donde busqué, pero el vino no aparece en la página. Habrá que volver a hacerles una visita en persona por si acaso. Agradezco tu ampliación sobre el moscato di Saracena, realmente instructiva.
Saludos,
Jordi

J. Gómez Pallarès dijo...

Puede que no lo tengan en catálogo ya, Jordi, pero mis botellas saliern de allí. Y puede que les quede algo en el estante: no hay como llamar o, mejor, pasarse: hoy y mañana están de puertas abiertas con buenas burbujas italianas de Bortomiol:

http://enotecaditalia.blogspot.com/2010/05/puertas-abiertas-bortolomiol.html

A mi porque me tienen hoy atado en casa porque con la tarde que está haciendo perderse por Gràcia y acercarse a Santa Magdalena 12 para tomar una copa de Bortomiol, no es mal plan!
Joan

Anónimo dijo...

... y de paso dejarse tentar por lo que hay en esos estantes, ¿verdad?, como el magnífico y original Gewürztraminer de J. Hoffstätter, que con la temperatura de estos días daría una doble explosión de frescura. Pero en mi caso tampoco podrá ser.
Saludos,
Jordi

J. Gómez Pallarès dijo...

Completamente de acuerdo contigo, Jordi: no hay como el Kolbenhoff de Martin Foradori, del pueblo donde nace la gewürztraminer (Tramin / Termeno), para saber qué puede dar de si esta uva!!!
A cuidarse!
Joan

Benjamín Berjón dijo...

Joan:

Me ha llamado mucho la atención la nota que apuntas de; "madera al sol", recorriendo por un momento mi memoria olfativa creo que yo le llamo "paja húmeda" . No sé pero por un momento he empatado ambos aromas.

Saludos

J. Gómez Pallarès dijo...

Hola, Benjamín!
No sé si lo dices en broma o en serio, pero "paja húmeda" y "madera al sol" no son, para mí, descripciones coincidentes!!!
Yo llamo "madera al sol" a esa madera, casi siempre en la playa, que uno recoge tras horas de requemarse, eso, al sol y que huele, casi a medias, a madera y a sal, a la evaporación del agua, más que a su presencia. "Paja húmeda", "heno húmedo" serían eso, la retención de la humedad asociada a lo vegetal y al verdor: un albariño, pongamos por caso, tendrá algo de eso, con frescor atlántico. En cambio, un blanco envejecido en madera vieja y con cierta oxidación, como puede pasar con los blancos de las López de Heredia o con los vinos de Sanlúcar sobre todo, huele a madera seca de ese otro tipo. Como si la bota hubiera naufragado y tras largo viaje hubiera varado en la playa, atlántica pero del sur!!! Muchas horas al sol, recoges un pedazo de sa madera: y ahí está el olor!!!
Menudo rollo, perdona pero es que vengo de estar un par de horas con Mme. Leroy y eso es BORGOÑA con mayúsculas...
Joan

Benjamín Berjón dijo...

Pues no, no lo dije de broma. Lo que sucede es que no asocié la madera al sol con la playa y la salinidad. Más bien madera seca con la paja húmeda.

saludos

J. Gómez Pallarès dijo...

Perdona, pues, Benjamín porque no entendí bien l aasociación que haces. Pero eso, por supuesto, depende por completo de las experiencias sensoriales que cada uno haya vivido. Y ésas son personales e intransferibles. Este es un de los problemas de las descricpiones que a veces hacemos: cuando algo nos emociona o gusta mucho, tendemos a buscar en nuestra memoria personal y olfativa los referentes. Y el lector, claro, ni toene por qué compartirlos y, por lo tanto, no tiene por qué entenderlos.
Yo pasé varios veranos de mi vida en una casa de labranza en medio de los campos, semblados entre trigo, heno y maiz. Para mí "paja húmeda" era ese campo en en atardecer de agosto, tras un día de intenso sol y calor, con la mies casi agostada, cuanle nos llegaba el fresco de la noche. Era ese mismo campo, que impregnaba por completo con sus olores la atmósfera, a la mañana siguiente, casi de madrugada. Cuando de recogía, esos aromas se multiplicaba. Y cuando pasaban unos días, esos restos de pajam esos mínimos brotes que la cosechadora no había podido recoger, terminaban requemándose en el campo. Paja seca era eso para mi. Y paja húmeda, ese mismo campo, pero de madrugada o al anochecer. Paja seca es,p para mí por ejemplo, el olor del suelo del tatami donde practibaba judo de pequeño: el relleno del tatami era de paja y hacía ese inconfundible olor de la paja seca acumulada y arropada por basta ropa. La madera seca, como dije, la asocio con esos recuerdos de la madera junto al mar.
En fin...la vida misma, amigo!!!
Saludos!
Joan

Benjamín Berjón dijo...

Por supuesto que cada quien guarda en el cajón de los recuerdos; olores sabores y anécdotas diferentes. Yo tenía un caballo bronco, hace muchos años, que no logramos montar nunca. La paja que le poníamos como cama, se guardaba fuera, era paja seca, con esto quiero decir que no era verde, pero cuando se mojaba soltaba ese aroma al que me refiero, comparable a una tabla mojada.

Saludos

J. Gómez Pallarès dijo...

La madalena de Proust, el efecto Ratatouille...El vino y la comida son transmisores únicos de nuestros recuerdos a la inmediatez que nos toca vivir. Por eso me gusta tanto hablar de ello. Aprendo mucho, sí, pero además, estamos en un ejercicio constante de memoria.
Eso es bueno!
Joan

el pingue dijo...

Querido, hoy he tenido contacto con mi contacto de Olmedillo de Roa. Ambos bodegueros son primos carnales y en ese pueblo es bien sabida la buena maña de esta familia. Quizá haga un viaje al pueblo de la mano del contacto de mi contacto.
Hoy nos hemos tomado con unos fideos un Costaval 2006. Si encuentras botellas compra.

J. Gómez Pallarès dijo...

Querido Roberto, todo esto suena casi a "Misión Imposible"!!! Pero viniendo de ti la previsión de la andanza, estoy casi seguro de que caerán unas cuantas botellas de las Tabaneras!!!
Tomo buena nota de Costaval, que he disfrutado ya pero que merece la pena tener siempre en cuenta.
Y que viva la Ribera del Duero así entendida!!!
A cuidarse,
Joan

Tatieva dijo...

Quelle jolie découverte !
Vos photos ont la force d'un tableau d'artiste, j'aime beaucoup ces vignes, ces cieux envahis de nuages, ces douces collines... qui nous offrent le meilleur d'elles-mêmes : le vin.
Tatieva, artiste du vin

J. Gómez Pallarès dijo...

Merci bien de tes paroles, Tatieva. Je cherche de travailler la composition des textes et, avec la meme puissance, la rélation entre textes et photos et, bien sur, les photos mêmes.
je viens, aussi, de découvrir ton travail!
Amitiés,
Joan

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