12 abril, 2010

Monvínic en Food and Wine


Sala tastos Monvínic

Estábamos con Julien y un amigo con el que comparto gustos e inquietudes (su nombre queda en el anonimato) comentando por dónde "atacábamos" el nuevo y fascinante catálogo de primavera de La Part dels Àngels, cuando su móvil sonó con una importante noticia. Él la comentó con alegría y yo retuve el dato hasta que llegué a casa y pude contrastarlo. En su número del mes de abril, la revista Food and Wine situaba a Monvínic como uno de los cinco mejores locales de vinos por copas del mundo, en cuanto a su capacidad de combinación de vino y comidas ("pairing practice"). Siempre he pensado que el vino tiene que ser entendido con sus comidas (de aquí el título, hace casi ya demasiado, de este cuaderno de notas). Y casi siempre he creído (con Alfredo) que "un pasto senza vino è come un giorno senza sole".

Y desde que la cocina de Sergi de Meià y su equipo se consolidó, tengo el firme convencimiento de que el mayor potencial de la idea de Sergi Ferrer-Salat es, precisamente, el que Food and Wine acaba de destacar. Más allá de que sea un centro cultural del vino de enorme potencial (con sus cursos, catas, biblioteca...), más allá de que siempre encuentres a los mejores interlocutores para conocer de vinos, Monvínic es uno de los mejores sitios donde aprender cómo combinar la comida con sus vinos. Porque tienen cada día más de 30 botellas distintas en rotación por copas, porque tienen más de 3000 referencias en la carta, porque tienen a algunos de los mejores especialistas en explicar y razonar las combinaciones y porque tienen un equipo de cocina y un producto de estación y del momento que vale un potosí. Ya lo saben Ustedes: junto con Oeno Wine Bar de Dubai, Terroirs de Londres, L'Avant Comptoir de Paris y Ash St. Cellar de Sydney, Monvínic de Barcelona. Por lo menos, aquí puedo ir andando...

8 comentarios:

Smiorgan dijo...

Enhorabuena a la gente de Monvínic. Las cosas bien hechas dan resultados.
Joan, cuando me pase por Barna has de llevarme a esos sitios :)
Saludos.

SIBARITASTUR dijo...

Joan, en mi viaje a BCN estuve allí el último día y me quedé maravillado, esta noche subiré la 2º parte del post sobre el viaje y comentaré algo.
Yo manejaba 20 referencias del día en vez de las 30 que comentas, estoy equivocado no?.
A día de hoy entiendo el vino como una bebida solitaria, es verdad que el vino y la comida es otra cosa pero reivindico el consumo de vino como se hace el de la cerveza.

J. Gómez Pallarès dijo...

Hay unmontón de cosas interesantes ahora mismo en Barcelona, Sm.! Desde tiendas apasionantes donde el debate de Monvínic es el mismo aunque concentrado en pareclas más pequeñas (La Part dels Àngels, por ejemplo, con la Champaña y Borgoña, sobre todo), hasta restaurantes que son ya toda una enorme confirmación y apuestan muy fuerte y bien por la carta de vinos y su selección pensando en su cocina, Gresca quizás el que más.
Saludos!
Joan

J. Gómez Pallarès dijo...

Yo siempre digo 30, S., poque cubiteras preparadas creo que son algunas menos, pero al final del día siempre acaban cambiando de la carta de vinos por copas algo que había empezado la jornada. Yo quería, sin ir más lejos, el viernes pasado, seguir un ratillo con el BdN de Benoît Lahaye y no me di cuenta y ya habían pasado a un Pierre Moncuit. La cosa es muy dinámica, ya sabes, en Monvínic.
Yo, en cambio, no puedo concebir el vino sin comida. Puedo catar, degustar, probar, pero si trago (con perdón con el vocablo) tiene que ser con algo que me apetezca junto al vino. Dos copas seguidas de vino o de espumoso sin colchón en ele estómago y el paladar son inconcebibles para mí. Con la cerveza me pasa tres cuartos de lo mismo, aunque una sola sí puedo tomarme.
Confieso, por lo demás (y casi me sorprendo de estar escribiendo esto ahora mismo), que sin llegar a los extremos de mi amigo Fernando Angulo, cada día tomo menos cerveza...veremos qué pasa con este verano, pero la lista de cavas y champañas que tengo in mente me temo que también la van a dejar en un segundo plano.
Será la edad...
Saludos,
Joan

SIBARITASTUR dijo...

Joan, mas que la edad..., no será la madurez?.

J. Gómez Pallarès dijo...

¡¡¡En mi caso me temo que las dos cosas!!!
Joan

Smiorgan dijo...

Joan, BCN es una de mis ciudades preferidas. Quizá junto con New York (salvando las distancias) la ciudad que conozco con la oferta cultural y gastronómica más interesante (la oferta de jazz en New York es inacabable, no hablemos de restaurantes), así que no es necesario que me convenzas de sus bondades ;)
Eso si, te has escaqueado de decirme que si que me harás de cicerone por esos sitios que conoces.
Lo que he notado es que, ese ambiente realmente multicultural y esa maravillosa zona de cañas y tapeo que era la Rambla de Catalunya y la Plaza Real, se han convertido en una trampa cazaturistas de calidad mas bien pobre. Una pena.
A mi también me gusta el vino como complemento indispensable para hacer gloriosa una gran comida, aunque como copa de barra tampoco le hago ascos.
Saludos.

J. Gómez Pallarès dijo...

Uno de los "problemas" del periodista de Food and Wine és que confunde lo que por aquí llamamos "platillos" con las tapas. Sergi de Meià y su equipo hacen "platillos" deliciosos y lugares de tapas quedan algunos extraordinarios em Barcelona, pero como tú dices no están en las Ramblas, más hacia el Poble Sec, sí, y en algún otro lugar (la Barceloneta, por ejemplo).
Cuando vengas, está hecho lo del cicerone!!!
Joan

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