26 marzo, 2010

Intervin en Alimentaria 2010

Header

Voy a explicar por qué no me ha gustado nada Intervin en Alimentaria 2010. Lo hago desde el respeto que me merecen algunos de los profesionales que allí he podido saludar (algunos, además, buenos amigos), pero prefiero ser honesto conmigo mismo, y con lo que he visto y sentido el día que he paseado por allí (pagando mi entrada, conste). Ganas de volver otro día no me quedaron...:

1. Esta feria no sabe hacia donde va ni qué quiere ser de mayor. Si su única virtud es el tamaño, me quedo con los que piensan que hay cosas más importantes que el tamaño...
2. Es enorme, en efecto, y no tiene criterio alguno. Bueno, sí, tiene uno (y no pocos se me quejaron de él): es carísima para los expositores.
3. Por ser tan cara hay una atomización extraordinaria del espacio: pasas de estands que parecen Port Aventura o Disney World a otros que tienen que medir el cm2 para poner cuatro sillas y una neverita. Eso me parece malo, discriminatorio y desorientador: quién sabe en qué pequeño lugar de esos miles de m2 está el vino que buscas...
4. El no-ordenamiento de expositores es tan caótico que no he podido encontrar a gente que sabía que estaba allí.
5. Ese mismo no-ordenamiento hace que tengas que saltar de una zona a otra, de una comunidad autónoma a otra, de una bodega a otra sin posibilidad de hilvanar hilo coherente alguno.
6. He visto y probado muy poco vino interesante y he conocido, en cambio, la cara más oscura de una industria con la que no quiero tener nada que ver, sobre todo como consumidor.
7. Éste, que es uno, el consumidor que ha pagado su entrada con la candidez del que piensa "qué magnifica ocasión para hacerse una idea de primera mano del vino en España, hoy", es el que menos atenciones recibe en Intervin. De hecho, y por regla general, allí donde nadie me conocía (es estupendo pasar de incógnito porque ves la auténtica cara de las cosas), he palpado la desatención cuando no el menosprecio. ¡Qué paradoja! ¿No es el consumidor el más importante en el "ecosistema" de cualquier cadena de producción?
8. Está en un lugar que es todo menos agradable y, mucho peor, accesible. Por mucho que se haya empeñado el actual ministro de Trabajo (ex-alcalde del Hospitalet de Llobregat) en hacer de Fira 2 un motor económico de su ciudad, no se puede hacer un montaje así en una zona que tiene una sola línea de autobús, que no tiene metro alguno con acceso directo y que tiene sólo una línea de Ferrocarril de la Generalitat a 15 minutos a pie. Sobre el circuito que tienen que hacer los taxis para coger clientes, sólo me gustaría que les pusieran un micro a los taxistas...
9. He visto a mucha gente que parece querer vivir del vino, que quizás sepa mucho de comercialización (mis dudas tengo pero sus números, no los sé...), pero que sabe muy poco de terruños, climas, variedades de uva, vinificaciones y etc.
10. He visto, junto a eso, a gente auténtica del mundo del vino, gente que ama cada pedazo de su tierra y que sabe bién qué quiere poner en una botella. No daré nombres, pero he visto a grandes enólogos y viticultores sudando el callo para explicar a un "armario" las peculiaridades de sus vinos. Y no me ha gustado nada esa sensación. Creo que estaban perdiendo el tiempo.
11. He visto a gente borracha por los pasillos y estands, he oído a gente diciendo sandeces de todo tipo y a mucho otra gente aguantando mecha y preguntándose "qué hago yo aquí". Una feria de los despropósitos he visto.
12. Creo que este tipo de manifestaciones tendría que desaparecer. Hay que reorientarlas hacia algo más accesible, más pensado para un público determinado (el que sea, pero la mezcla de todo es lo peor, creo yo) y con algún tipo de mensaje que la gente pueda entender, sea sobre tipos de vino, sobre zonas, sobre modos de hacer en la viña y en la bodega...
13. He visto "números" degradantes con azafatas disfrazadas de algo que no me atrevo a definir (azafatos no vi ninguno).
14. No pienso volver a otra feria como ésta. Me voy a dedicar a conocer la parte que más me interesa del vino, de la viticultura y de sus productores, en otros formatos (por ejemplo, el que comentaba en mi anterior post) y tan cerca como me sea posible de su zona de producción. Sé que no pocos de ellos estaban en Intervin, sé que algunos prepararon su presencia con ilusión y muchas ganas, con algunos hablé, con otros probé sus vinos. Pero se mezclaban con la mayoría que nada me dice, se confundían con los ignorantes, los arrogantes, los prepotentes, los unos con los otros. Se acababa perdiendo su rastro. No se merecen dislates de este tamaño.

Postscriptum. Además del respeto que expresaba al principio, quiero acabar diciendo que deseo de corazón que todos los que han gastado tiempo y dineros en Intervin, hayan conseguido concretar los negocios que tenían previstos y, ojalá, crear nuevas oportunidades. Mi único deseo final, en el fondo, es que lo hagan sin testigos en las próximas ediciones: si éste es el formato de acontecimiento que quiere el sector (no tengo por qué ponerlo en duda yo: sólo expreso aquí una opinión muy personal y de "outsider" puro) y en él encuentran su oportunidad de negocio los productores e intermediarios, que sea sólo para profesionales. Sin testigos. Yo esperaré sus vinos en la tienda.

34 comentarios:

Smiorgan dijo...

Uf, Joan. Pintas un panorama desalentador, pero que desgraciadamente se repite en muchos macroeventos (des)organziados en este país. Triste, pero es así.
Quizá habría que proponer espacios alternativos donde, el que realmente tenga algo que decir, pueda hacerlo, lejos del afán desmedido por el dinero que mueve a los (des)organizadores de estos macrosaraos.
Saludos.

Lo Ferrer de Carxot dijo...

No nos desanimemos, Joan, que en contraposición siempre nos quedarán los "Post" Alimentaria como el Salon de Vinos Naturales, o Arrels del Vi en Sant Martí d'Empúries (entre otros)

J. Gómez Pallarès dijo...

Yo creo, S., que el futuro está en la especialización. Seguramente, aunque sólo sea por una economía de escalas, que este tipo de ferias son necesarias: todos los que venden están allí, todos los que intermedian están allí. Bien, pero con sinceridad: sentí que los que compramos de verdad sobrábamos en un alto porcentaje de lugares.
Los consumidores necesitamos otro tipo de informaciones y de formatos. Y si la gente que es profesional en el sector cree que es imprescindible un formato como Intervin, que lo monten sólo para ellos.
Me dieron la oportunidad de entrar pagando una entrada y aparte de la gran alegría de poder abrazar a algunos amigos y amigas, me quedé con la sensación que he descrito.
Saludos,
Joan

J. Gómez Pallarès dijo...

Más que desanimado, Ferrer, salí descojonado y desconcertado. Se me llamará directamente inocente, imbécil, desconocedor de la realidad y etc. Pero MI realidad en el mundo del vino no quiero que sea esa, vamos, que no me vi representado para nada ni identificado con ese poti-poti organizativo. Y creo que algunos de los bodegueros cuyos vinos admiro (y un enorme productor de aceite riojano!), andaban atmbién entre perdidos y con cierta desazón.
En fin...como apuntas, creo que cada cual tiene que encontrar el formato con el que se sienta cómodo. Simplemente, constaté que el mío no es ése. Y conste que en la última edición no salí con una impresión tan fuerte como de ésta...
Joan

antonio dijo...

Fue un gusto poder volver a saludarte en persona en la cata de Quim Vila, ¿Qué te pareció esta?. En cuanto a lo de Intervin en Alimentaria, yo era el primer año que iba, suscribo tus palabras desde antes del punto 1 hasta el ps.

Unha abraçada
antonio

J. Gómez Pallarès dijo...

Hubo de todo, Antonio, como siempre. Unas horas de gran tranquilidad y otras de enorme bullicio, donde era imposible probar nada. Unas salas muy buenas para la cata y otras (sobre todo la que tenía los prioratos) muy malas para esos vinos. Tengo algunas notas tomadas y puede que cuando vuelva de Italia escriba un post sobre eso: me dediqué sistemáticamente a probar todos los 2007 que se me pusieron al alcance.
Saludos!
Joan

víctor dijo...

Hola Joan!! m'has deixat sense paraules, aquest any no hi he anat, després d'assistir-hi des de tots els punts de vista: estudiant, profesional, expositor..) però m'has deixat de pedra per explicar tot allò que portava temps pensant en escriure i no m'he atrevit. Aquests dies quan feia les meves visites comercials al carrer la gent no entenia que no hi anés, finalment veig que no sóc tant "extraterestre"...

J. Gómez Pallarès dijo...

Hola, Víctor, no sé si he fet ben fet però una de les coses que tinc clara en aquest bloc és que dic el que penso, amb educació, però el que penso. I et puc assegurar que m'he mesurat i he llegit quatre cops el text abans de publicar-lo, he espurgat, he tret detalls i m'he concentrat en la descripció del que em semblava més, entre mil cometes, objectiu. Es tracta, en el fons, del que jo vaig veure i sentir. Sé que molts professionals ho compartiu, però també respecto molt a aquells que han fet l'esforç i el gest d'anar a guanyar-se les garrofes allí.
Crec que el problema fonamental, més enllà de les actituds i maneres de ser i de fer d'alguns en el món del vi, és dels que segueixen pensant que una fira en aquest àmbit ha de ser així.
Si propiciessin altres condicions, si organitzessin i disposessin les coses d'una altra manera, si aclarissin quin és el seu objectiu de públic, tothom hi sortiria guanyant. Em sembla.
Salut,
Joan

víctor dijo...

El text ho deixa ben clar, però en general l'atmosfera poc professional, carca i sexista d'alguns va en decriment de la professionalitat i de l'esforç individual d'altres per mostrar alguna cosa més, el valor afegit d'aquells vins que t'emocionen. A més els apartats 6, 7, 9, 11, 13 són les imatges generals, per desgràcia.

Salut i que vagi bé per la Bella Italia... je, je!!

J. Gómez Pallarès dijo...

Gràcies, company! Porto algunes idees de restaurants, de bars de vins, de tapetes venecianes i un munt de pintures i esglésies per veure!!!
Joan
PS. El que més em va sorprendre va ser això dels borratxos i les hostesses. No m'ho esperava en una fira suposadament professional...

Adictos a la Lujuria dijo...

Joan, me sorprende que destaques que pagaste para entrar cuando podrías haberlo hecho de manera gratuita sin necesidad que nadie te invitara como en otros eventos que nos hemos ido viendo esta semana en el que tan solo se podía asistir con rigurosa invitación. En una cosa estoy de acuerdo contigo, había folclore, azafatas estupendas e incluso algún cachas en bañador pero sobre todo había mucha profesionalidad en el 80% de los stands, sobretodo los tres primeros días, allí he podido hacer algún contacto para mi futura faceta profesional en cambio, igual que te paso a ti, he podido catar muy poco, menos de lo que me gustaría, y cuando he dado con algún comercial sin puñetera idea de lo que hablaba me ha entrado ganas de salir corriendo, en un pequeño stand de cavas de Valencia tras sacar el cava de la nevera y dejar la botella en la mesa con una sonoro golpe y sacar el corcho como si de un tornillo se tratara rememoramos la formula 1, espuma a raudales mientras exclamaba es que esta caliente no esta a 0º como a mi me gusta.

Se me olvidaba, he estado cuatro días y he sido incapaz de encontrar algunos bodegueros, no se como demonios estaban organizadas las numeraciones de los stands, alguien lo ha podido descifrar??

Saludos

Herr Direktor dijo...

Joan,

coincido en muchos puntos contigo. Mi primera desilusión fue ver como dos años después de la primera edición seguimos sin infraestructuras dimensionadas para acceder al recinto: sin linea de metro, con una puñetera de autobús y con parkings propios a reventar a las 11 de la mañana ¿?, finalmente aparqué en el del Gran Vía 2.

Respecto a la melange de sexo, drogas y rock&rol yo creo que es una constante en esta feria. Y es que hay quien cree más en dos tetas que en su propio vino, qué hi farem!

Yo me dosifiqué y estuve sólo un ratito el martes (1 h) y el día entero del jueves. Tengo que decirte que mis visitas fueron de provecho: bien atendido, pudiendo catar con tranquilidad y con personas que sabían lo que decían y con las que te puedo asegurar no perdí el tiempo. Eso sí, fueron 5, ni una más.

También el hecho comentado con Víctor de que Intervin se haya convertido en un sitio para refrescar el gaznate a los visitantes de Alimentaria pues explica mucho de los derroteros que está tomando esta feria.

El otro problema añadido es el que comentáis de la falta de profesionalidad de algunos especímenes "colocados" en los stand, ya no para decorar sino para balbucear o a veces destrozar el producto que están ofreciendo: ¿tan poco interés tienen quienes regentan su negocio en ofrecer una buena imagen y difusión del mismo?

Mi experiencia en ferias internacionales de este tipo es corta pero lo poco que he visto dista muchísimo de lo que se dá por aquí, inclusive nuestra presencia/organización en el exterior debe mejorar muchísimo si queremos que nos tomen en serio.

Y todo lo dicho lo digo porque me duele, porque es una feria emblemática y porque me duele ver como estamos perdiendo comba y esto nos puede pasar factura.

J. Gómez Pallarès dijo...

No creo que discrepemos tanto de nuestra sesnación general, David, aunque yo no me atrevería a cuantificar el % de profesionales que había. Más que nada porque creo, por ejemplo, que tú que todavía no te dedicas profesionalmente a esto (creo), pero quieres hacerlos, eres mucho más profesional que muchos de los que allí había, que sí se ganan la vida en lo del vino.
"Profesionalidad", por tanto, es un término impreciso si no se define un poco más. Actitudes profesionales, vi más bien pocas. Gente que se gana la vida con esto, vi mucha. Y tampoco seré injusto con esto: la gente iba con identificaciones pero no me dediqué a acercarme lo suficiente como para saber quiénes eran los que no conocía. Por lo tanto, de la gente que paseaba por la feria, no sé cuanta se dedicaba profesionalmente a esto y cuanta no.
En cuanto a lo de pagar, no te sorprenda: hace mucho que pago casi todo a lo que acudo, siempre que se me dé la oportunidad de hacerlo, claro. Sé que podría hacerlo de otras formas, pero decidí que era mejor hacerlo así para poder escribir en total libertad y sin trabas. Pagué 150 euros el lunes por el 6 movimiento de les músiques del vi; y pagué los 25 euros de la entrada de Intervin. No pagué lo del miércoles en Can Ràfols dels Caus porque allí o vas por invitación de Carlos Esteva o no vas.
Si mañana pudiera ir al salón de los vinos naturales también pagaría mi entrada.
Sobre la organización y disposición de estands en el espacio, para terminar, mejor no hablar: un caos total, casi premeditado parecía...
Saludos,
Joan

Adictos a la Lujuria dijo...

No sé que día estuviste pero a partir del miércoles por la tarde la caso empezó a ser un caos, eso si, incluso lunes y martes en la Música del Vi había más "titulares" que en Alimentaria.

Joan, ya se que son fechas difíciles pero así que puedas no te pierdas lo de mañana, hay alguna sorpresa a priori más que interesante, algún vino elaborado a medias entre bodegas que........

Hasta mañana o hasta la próxima.

Juan Aranda dijo...

Yo creo que la atención en Alimentaria iba por barrios y que en algunos stands era correcta y en otrás había cierto desdén.

Una de las cosas más tristes fue cuando en un stand, digamos "x", les pedí información sobre los vinos que hacían para tener material para colgarlo en mi blog. Al dirigirme al señor responsable del puesto, este me preguntó ¿Y eso cuánto cuesta?
Cuando le dije que no quería cobrarle nada, simplemente tener la información para ponerla en mi blog, ya le cambió la cara. Creo que todavía no se lo cree.

Es triste que todo se haga por dinero y la feria es un claro reflejo de esa situación. Aunque por otro lado entiendo que con lo caros que son los stands, quieran amortizar la inversión y de ahí que centren su atención en los posibles compradores y en los medios más importantes.

Un saludo, Joan.
Es una lástima que no puedas ir mañana al Convent, aunque seguro que aprovecharás muy bien tu estancia en Italia.

J. Gómez Pallarès dijo...

Yo estuve el martes por la tarde, muy bien atendido cuando se trataba de amigos y tal y como he descrito cuando se trataba de gente desconocida de bodegas de grande y mediano formato. En las que estuve de pequeño formato, la gente te atendía con cortesía.
LO de que Intervin sea el abrevadero de Alimentaria es exacto, Herr.
Que se lo hagan mirar y, como dices, que miren fuera cómo se hacen las cosas y aprendan algo.
Salut
Joan

elvinet dijo...

Hola Joan,
quin texte! me l'he rellegit fins 2 cops i realment m'encanta la teva sinceritat, sí que he de suscriure moltes de les coses que tu comentes :) aunque mejor escriba en castellano para que todo el mundo pueda entender todo.
En mi caso la experiencia es bastante positiva: he podido contactar en diferentes stands con productos, no sólo de vinos, que me interesaban mucho y he podido descubrir algunas delicias que no encontraría fácilmente en tienda. Sin embargo, tengo que reconocer que he tenido que hacerme los pasillos uno a uno, de arriba a abajo, luego de izquierda a derecha, volver atrás ... he caminado más que en una etapa diaria del Camino de Santiago. Durante estos trayectos he encontrado muchas cosas negativas que comentas: cierta no-profesionalidad de comerciales que parezca que no sepan de lo que hablan, cierta desatención por el consumidor de base y que no va con corbata y su traje para ser invitado a la sala VIP, etc. De estos sitios salía tan rápido como entraba. Ahora bien, me quedo con el lado positivo de gente que ves que aprecian su producto, que lo cuidan y explican con paciencia a todo el mundo los mínimos detalles y secretos, diferentes productos que rodean al mundo del vino que son bien curiosos e interesantes,... No puedo entrar en el tema de organización del evento, y si los taxistas están o no contentos, o si la organización sólo coge azafatas y no azafatos; es un MACROevento que aún me pregunto cómo consiguen poner todo en cada sitio y que todos los stands quepan :) yo me veía con el mapa y el MINIíndex buscando cada referencia.
En definitiva, me quedo con lo positivo y dejo de lado el resto, pero secundo tu artículo :)
Un abrazo,
Demos

J. Gómez Pallarès dijo...

Lo de la Música del vi, por lo que algún amigo comentó y a varios profesionales oí, era claro: el lunes por la tarde, en Intervin lo que tocacaba era La Música del vi, así de claro.
Por desgracia no podré estar mañana con vosotros, David. Me perderé un precioso domingo de Ramos en el convent. Pero no me quejo, vamos: estaré en Venecia...
Que lo paséis muy bien y ya iré intentando encontrar alguna de las novedades que salgan.
Joan

J. Gómez Pallarès dijo...

No poca gente me ha dicho que grandes negocios se han echo y cerrado en esta Intervin. Así es que creo que sus objetivos muchos los han conseguido. Yo me centraba más bien en los "objetivos" de este pobre consumidor, que se vieron alterados tal y como he descrito.
Sobre nuevos canales de información y de difusión de sus productos, creo, en general que la mayoría andaba algo pez. Yo no me identifiqué como nada en concreto pero tu ejemplo es bueno.
De Venecia intentaré aprovechar la gran cultura de los vinos por copas que tienen, a ver cuánto puedo probar.
Y suerte mañana!
Joan

J. Gómez Pallarès dijo...

Me parece perfecta tu intervención, Demos. Es cierto que yo me he concentrado en lo que no me gustó, pero tú mismo y alguna otra intervención han destacado también lo que les fue bien en el evento: los contactos que uno acaba consiguiendo y las cosas nuevas que acaba descubriendo quizás sean lo mejor.
Yo creo que tienen mucho margen de mejora, como organizadores. Y eso es también bueno!
Una abraçada,
Joan

Xabier dijo...

pues mira, yo, en Intervin me ha ido mejor de lo que pensaba, pero esto no quiere decir que no esté 100% de acuerdo con Joan,

anecdotas podria contar 1000, como el chico que solo con probar un vino de los 10 que teniamos, queria comprarnos todos, pero..si nosotros les vendiamos los suyos en España!!
para eso estamos...

penoso cuando me daba vueltas a probar algo, yo, las sensaciones que he tenido, las resumo muy pronto,

yo decia que Intervin parecia un cementerio de ricos, ostentación pura y dura, AMBIENTE CASPOSO, lamentable, eso si, bien de beber y de comer jamón, ví al dueño de una distribuidora de Bcn, fumandose un puro, España en estado puro,

Me quedo con haber compartido mi stand con quien lo he compartido, que va a ser el principio de una gran cooperación, tambien me quedo con los chicos del terruar y como no con amigos que visitaron, que vi y que pensaban igual que yo, lo lamentable que es esta Intervin,

bueno, mañana en calle comerc, nos quitaremos el mal sabor de boca

J. Gómez Pallarès dijo...

Bueno, Xabi, lo mejor es que has sacado de Intervin lo que esperabas, aunque hayas visto y vivido como yo la parte más oscura del asunto...
Supongo que eso justifica la existencia de este tipo de ferias, por lo menos para los profesionales. Para el resto, por lo menos para mí (por eso escribí el texto) queda un poso de insatisfacción grande...
Que lo paséis muy bien mañana!
Joan

Marc, BCN dijo...

Hola Joan,

tus 5 ó 6 primeros puntos son la clave de todo. Esta Feria no sabe exactamente qué quiere ser de "mayor". Aparte de la dimensión, no me queda claro qué modelo de Feria es.

Sin comentarios acerca del machismo casposo, babeante y humillante por doquier. Aunque desgraciadamente me parece que esto se replica en otras muchas Ferias del sector de dimensiones parecidas o mayores en otros paises.

Coincido contigo en que antes nos quedamos con otras opciones variadas y más amables como el "Saló dels vins naturals". Aunque tampoco tenga muy definido lo que quiere llegar a ser me parece una opción mucho más lúdica, amable e interesante para el disfrute del asistente y para algo fundamental como es el diálogo y la didáctica mutua entre productor y consumidor final.

SIBARITASTUR dijo...

Hola Joan, una pena no poder habernos conocido, espero pronto poder hacerlo.
Básicamente estoy de acuerdo contigo en todo, pero con matices.
Como enófilo de provincias nunca me he enfrentado a una macro feria de estas y desde ese punto de vista es un lujo.
Busco conocer y probar cuantos mas vinos mejor, es una carrera de fondo, que para alguien que no escupe todo como yo, llega a ser de los que se tambalean un poco por los pasillos.
Vinos sobre todo que me interesen a priori y vinos que no me pueda pagar, que no son pocos.
Cuando me enfrento a una maraton no me gusta que la gente del stand me expliquen sus vinos, si me gusta ya las pediré o posteriormente me pondré en contacto con ellos para saber mas.
Es bien cierto que en algunos stands, era deplorable la imagen y conociemiento de algunos.
Creo que el mundo del vino necesita un cambio profundo, cambio que debe de salir de concocimiento y la exigencia del consumidor y sobre tod, un cambio de mentalidad de los bodegueros y un nuevo mo delo de negocio.
Capitulo a parte es, cuando se les da mas importancia a los comerciales que aun consumidor final, a un aficionado cualquiera, somos el cliente final y parece que se les olvida. Solo importa el numero de cajas que se les compré y no quien y de que forma está vendiendo su obra, si digo bien, su obra. Y no hablo de garndes producciones que creo deben llevar "otro modelo" de venta, sino bodegas pequeñas, cuidadas y de poca tirada.
Haciendo una comparación, quizá desacertada, conoceis algún escultor que venda una obra y no se preocupe donde se colocará, en que calle, delante de que edificios etc?, lleva una idea y una vision y sino se ajusta a ello, no se vende.
Ojalá las bodegas fueran iguales, hay que controlar no solo la viña, sino quien, como y donde se vende el vino hasta el consumidor final.
Con respecto a los transportes, a mi, se me hizo sencilo.
Sineto la pedazo vara que he escrito. abrazos

Olaf dijo...

Yo fui la vez anterior y pensé que para mi, no merecía la pena volver a ir. No se si los que hacen negocio sacarán algo. Supongo que si, porque escuché a Ricardo Palacios en Düsseldorf decir que no se podía quedar a ProWein porque tenía que ir a Alimentaria que era mas importante para él.
Como consumidor también me he encontrado con las reacciones que comentas en Alimentaria. Curiosamente cuando fui al Loira la cosa fue muy distinta, les bastaba con saber que te interesaba el vino para atenderte magníficamente. Ningun feo en ningun stand.
En fin, que si que es bastante circense la cosa.
Saludos
Olaf

J. Gómez Pallarès dijo...

Pido disculpas por haber tardado cuatro días en publicar y contestar estos comentarios: acabo de llegar de Iatlia, y no me llevé ordenador ni me conecté!
Creo que la clave del error de concepción de esta gente de la feria en relación con Fenavin, Marc, está en que han mezclado a consumidores con intermediarios y productores.
¿Tiene que haber ferias sólo para profesionales? Sí. ¿Tiene que haber espacios donde los consumidores que compramos en la tienda nos sentimos informados y bien atendidos? También. ¿Tienen que mezclarse? Yo no me sentí cómodo con esa mezcla y parte de mis comentarios nace de esa incomodidad.
Si les ha ido bien el negocio (ellos tendrán sus varas de medir), puede que no cambien nada, claro. Pero si muchos de sus clientes (los productores) no han hecho cosas productivas, tendrán que cambiar por narices.
Saludos,
Joan

J. Gómez Pallarès dijo...

Bueno, Jorge, cuando yo puede estar tú no habías llegado y cuando tú llegaste se me cruzaron otras cosas y no pudimos quedar. ¡Otra vez será!
Yo no coincido contigo en esto de tragar más que escupir. Sencillamente, mi físico no puede con ello. Y soy de los que prefiere, además, probar menos pero hablar más con los productores para poder entender qué bebo.
Son maneras de ver las cosas.
Por lo demás, está claro que en esta feria la consideración es a por cajas. No lo critico porque todos tienen que vivir. Digo que no quiero ver más cómo hacen eso de las cajas.
Por lo demás, ya sabes: este blog es tuyo! Así es que cuanto más escribas en él, mejor!
Abrazo,
Joan

J. Gómez Pallarès dijo...

Las grandes ferias son bastante igual en todas partes, Olaf. Tú has estado ahora en Prowein, yo he conocido Vinitaly. Vinexpo anda por ahí también. Confieso no conocer Fenavin todavía, pero Intervin es más de lo mismo pero con más barullo, me pareció, en esta última ocasión.
Cuando tienes un formato de acontecimiento más pequeño donde lo que prima es el contacto con quien se detiene a conocer tus vinos, la relación es otra y para mí, más placentera.
Por eso decía que, en este tipo de cosas, el tamaño sí importa. Además, tiene que haber algún tipo de ordenación: si quieres centrarte todo un día en conocer los vinos de una zona y de una añada concreta, tienen que estar todos juntos.
Y etc.
Saludos!
Joan

SIBARITASTUR dijo...

Joan,con respecto a mi comentario sobre no habernos conocido, solo pensaba en alto, ya habrá otras oportunidades.
Ya sé que no coincidimos en lo de tragar y en como afrontar una feria de estas. Entiendo tu postura como comenté (y básicamente estoy de acuerdo en todos los puntos)pero me dí por aludido y simplemente trataba de exlicar mi postura.
Lo de la ordenación, como dices,fué para mí lo mas lamentable así como la falta de experiencia de algunos comerciales.
Por otro lado si lamento "esas formas de vender" y creo que habría que buscar "otras formas y formatos"

J. Gómez Pallarès dijo...

S., sobre gustos, colores, en efecto.
Uno de los días en que no estuviste en Barcelona, Quim Vila montó su propia feria con los productores a los que lleva. Le llama la Música del vi y anda ya la cosa por su sexto movimiento.
Allí la calidad media, por decir algo, era superior, pero no pocas actitudes se repetían, no pocos iban a beber, sin más y también se produjeron algunas escenas "curiosas", por así decir. Pero al ser el lugar donde se celebra bonito y, a ratos, casi espectacular (La Llotja de Mar de Barcelona), al haber menos gente y al haber mayor cantidad de cosas que me interesaron, la crítica para mí, es menor. Si tengo tiempo, hablaré también un poco de estos montajes, que son de otro tipo, pero que también tienen sus cosas malas. Y sus buenas, claro.
Salud!
Joan

catavinos dijo...

Buenos días Joan,

coincido plenamente con tus palabras, que hago mías en mi post sobre el tema (http://catavinos.wordpress.com/2010/04/06/de-ferias-fiestas-y-festivos/). Espero que no te importe la cita.

Gracias y saludos

J. Gómez Pallarès dijo...

Por supuesto que no me molesta. Además, creo que coincidimos también en alguna otra cosa de las que publicas en tu post. Siento leer esa percepción parcialmente negativa sobre la organización del Saló dels Vins Naturals. Ahí me sabe mal no poder opinar. Como siempre, con todo, lo que prevalece es lo que pruebas y más te gusta!!!
Saludos,
Joan

Alfredo Ketterer dijo...

Joan, mi visita a Alimetaria fué muy en sintonía con esto que describes.
Describo mi situación:
Esperando a mi primer hijo, lo que menos quiero hacer, es estar lejos del hogar por mucho tiempo. Por ello preparé mi visita a Dusseldorf (Prowein) y Alimentaria planeando apenas unas horas en cada una. Nnormalmente dedico al menos 2 días´-con sus noches - a cada una de estas ferias. Llegué de mañana a Alemania, me fuí a la tarde, dormí en BCN y arranqué al día siguiente en Alimentaria. Seis horas más tarde estaba en taxi rumbo al aeropuerto.
Aún para mi, que estaba con la agenda apretada, la feria me parecio monstruosa y para los laburntes del vino, un poco... sin criterio? Todo muy mezclado.
Pero MUY orientada a negocios. No es el lugar para ir a catar o mostrar vinos al consumidor final, definitivamente. Y para productores pequeños... no sé si realmente les es útil a nivel costo - beneficio.
Te sugiero que consideres FIVE. Un grupo de amigos están organizando esta feria en la hermosa PAmplona, durante Mayo. Va a ser muy interesante: Solamente productores ecólogicos, la mayoría españoles.
Hechale un ojo y me cuentas.
Alfre

J. Gómez Pallarès dijo...

Lo dices tú muy bien, Alfredo: no es el lugar para la degustación de vinos (burro de mí, a eso iba...), sinó para los negocios. Yo estoy fuera de eso,c laro, y se notó mucho.
En fin...tomo muy buena nota de FIVE, de la que no tenía noticias. Me lo miro y veremos cómo pinta...
Saludos!
Joan
PS. Tu hijo te mandará otro ritmo de trabajo: eso será bueno para ti, para él y para su madre!

Publicar un comentario en la entrada