30 marzo, 2009

Vinos de Bulgaria


Confieso mi absoluta ignorancia de los vinos de Bulgaria. Hasta hace cuatro días, más allá de Zvetan Todoroff, apenas conocía nada del país. Para mi fortuna, Nedko Nedev (gerente y alma mater de Vinos de Bulgaria) y Juan Manuel Gonzalvo (enólogo de yVinos y asesor de Nedko para la selección de los vinos que importa) han acudido, rápidos y eficaces, a desasnarme. Vinos de Bulgaria es una nueva empresa que basa su negocio en el comercio en la red, sobre todo, y en la selección de vinos que importa: enormes palizas a lo largo y ancho de Bulgaria, en docenas de visitas, en cientos de pruebas. El país está en plena ebullición económica (ha entrado hace poco en la UE) y una de los aspectos que mejor responde a su historia (milenaria) pero, también, a su perfil y vocación de futuro, es la modernización del sector vitivinícola. Proceden de una poderosa tradición (tras la Segunda Guerra Mundia) de gran producción, de enormes bodegas cooperativas en todo el país (de las que apenas queda ya nada), pero tras la caída del Muro y la entrada en el mercado libre, no digo nada tras la llegada del dinero estructural de la UE (programa Sappard), muchas bodegas están cambiando su orientación.

Muchas de ellas dedican ya una parte importante de sus esfuerzos a los vinos de calidad, a mimar las producciones cada vez más bajas y a controlar las vinificaciones cada vez mejor. Nuevas instalaciones, nuevos asesores llevarán quién sade dónde... pero a día de hoy hay ya algunas realidades muy interesantes que merecen la pena ser conocidas: una buena variedad de zonas, un clima, una latitud, bastante parecidas a nuestra Rioja, uvas autóctonas que uno sólo puede probar en Bulgaria.... Tuvimos una sesión con Nedko y Juan Manuel hace poco, en que presentaron y comentaron una pequeña selección de vinos significativos. Tuvieron la amabilidad de invitarme y tomé algunas notas. Vaya por delante que no tenía referentes, es decir, era la primera vez que asistía a una cata organizada de vinos búlgaros. No sé si voy a meter la pata, pues, pero mis impresiones de lo catado fueron éstas. No escribo sobre las zonas de producción ni sobre la historia vinícola de Bulgaria porque la página web que he mostrado antes lleva ya toda la información pertinente.

Por orden de cata. El que menos me convenció fue el primero, un blanco de chardonnay fermentado en barrica de roble búlgaro, el Nobile 2007 de la bodega Logodaj: mucha madera en nariz, que no se va sino que sigue concentrándose, algo de acacia, volumen y vainilla, canela, pero, al fin y al cabo madera y lías sin ton ni son. Con el segundo empezó el festival de la cepa autóctona: un tinto joven, el más básico de la Bodega Pulden, Salta Terra 2006, monovarietal de mavrud, con 12,5%. Cuatro meses de barrica (seguro que bastante usada), para una variedad que me llevó directa a los vegetales recios y nobles de la foja tonda y la lagrein. Puede que le falte algo de estructura en boca, pero este mavrud básico me encantó: no aguanta mucho en copa (evoluciona bien en 3/4 de hora, después cae: pero ésa es una característica de todos los vinos catados, no los hacen ni para larga guarda ni para una evolución de horas en copa), pero tomado a 14-15ºC con verduras a la brasa, por ejemplo, es un vinazo. Y su precio, un escándalo vamos (hay que ir consultando la página web, porque se van actualizando, siempre con ofertas interesantes). El tercero me sorprendió casi tanto como la mavrud: un monovarietal de rubin (cruce de nebbiolo y syrah), el Nobile 2006 de Bodega Logodaj, un vino de capa alta, buena concentración, mucha cereza en alcohol, goloso y maduro, pimienta casi sobre un fondo dulce (como los dulces de la antigua Roma, vaya). Me llevó a los rincones del ripasso y evolucionó bien en copa casi una hora. El cuarto fue otro mavrud, el Unique 2005, de Bodega Pamidovo, con 12 meses de roble del país. No puedo decir mucho de él: empezó muy cerrado y siguió así casi toda la velada. Al final, sacó algo de la casta de la mavrud, pero tengo que darle otra oportunidad. La mavrud se la merece. Siguió un corte bordelés clásico (CS, merlot), de Terra Tangra, el Gran Reserva 2006. Grosella negra, balsámico, chocolate, concentración, poca tipicidad de la CS y mucha de la merlot en 18 meses de roble francés que pesan un poco sobre el vino, por ahora. El último vino probado fue el Emotion 2006 de Bodega Todoroff. Se trata de un ensamblaje de CS, merlot y mavrud que me hizo abrir definitivamente la nariz y las papilas a esta variedad. Este vino tracio resume un poco el alcance que las variedades francesas pueden tener en Bulgaria, donde la mavrud (con un 25%) hace, directamente, de CF: un vino fino y delicado, donde la fortaleza y excesos de la merlot quedan muy bien compensados por el repunte vegetal de la mavrud. Regaliz, pimienta negra, pimientos asados para un vino que tiene también un precio muy competitivo.

Ésta ha sido una primera toma de contacto interesante de veras, pero Nedko y Juan Manuel no van a parar y me anuncian ya nuevos viajes para seleccionar más bodegas, para traer más variedades autóctonas (también tiene en almacén melnik y ruen y están a la búsqueda de buenos vinos con dimiat, misket tinta, gamza y panid) y, por lo tanto, nuevas ocasiones para celebrar esta redescubierta Bulgaria vitivinícola.

26 marzo, 2009

Vitis Vinífera '09


Vitis Vinífera es una de las manifestaciones imprescindibles del vino en España. Podría pasar por una "pequeña" feria, sin más (65 bodegueros en su edición 2009), si la comparáramos con Alimentaria o con Fenavin, pero resulta que tras el nombre están Joan València y su Cuvée 3000. Y ahí, claro, los parámetros de comparación cambian. Porque sus números no serán los mayores, pero su compromiso con la calidad, con la selección de las bodegas (nacionales y sobre todo franceses) y, sin más, con el vino bueno sí están entre los primeros. Cada dos años (y van ya cinco ediciones para diez años de historia de esta brillante empresa) tiene lugar el encuentro en el que se crea (¡sobre todo antes de las seis de la tarde!) una fantástica atmósfera de conocimiento alrededor del vino: no es un encuentro sin más porque el bodeguero acude con ganas de explicar y el bebedor, con ganas de aprender. Y uno, si está atento, asiste a microconferencias de lo más variado.

Se requieren sólo atención y discreción. Pongo algunos ejemplos que me dejaron encantado de esta edición: una charla entre Joan d'Anguera y Josep Roca, larga, relajada, a solas (con un servidor en segundo término...), sobre su extraordinario Bugader 2005 (para mí una de las mejores syrah de la sala, sin duda, junto con el Clos des Grives Rouge Crozes-Hermitage 2007 de Combier, para comprar a cajas, vamos); el secreto de las grandes cosechas según Lucien Lemoine, que está ¡en la cerveza que te hace aguantar el calor!; las ganas de explicar cada una de las peculiaridades y vinificaciones de Dominik Huber, en el prioratino Terroir al Límit (empezando por el Torroja, vi de poble y terminando por Les Tosses 2006, gran impresión y muchas ganas de conocer in situ cepas y bodega me dejó Dominik); una lección táctica y de modos a cargo de Roger Viusà, sobre cómo respetar y ser respetado en una mesa con mucha gente alrededor, y etc. Los lectores de este cuaderno saben, por lo demás, que me saturo con cierta facilidad (a la que supero los 30 vinos en una sesión...), pero en esta ocasión, aguanté como un jabato cuatro horas sin interrupción (comí bastoncitos, no digo más), hasta que la agorafobia pudo conmigo.

No lo probé todo, por supuesto, pero de lo que más me gustó entre lo catado, apunto algunas cosas (sigo el orden numérico de las mesas, no os extrañe...). Cuvée 3000 tiene tienda abierta en la C/ Lepanto, 149, de Barcelona y allí suelo comprar provisiones al detalle. De El vi a punt me gustó mucho su blanco de garnacha, SINE. La apuesta de Oriol Pérez de Tudela por el bag-in-box y la de Joan València por distribuirlo sonará a arriesgada pero es atractiva e inteligente. Su garnacha blanca estaba espléndida, con un punto floral y, casi, terpénico grande, fresca y aromática, larga en boca. El Do Ferreiro 2007 de Gerardo Méndez, que Víctor Franco me dio a probar a ciegas (por supuesto, no supe que era uno de mis albariños preferidos...) estaba fresco y atlántico, amplio y generoso en nariz. Puede que le cueste envejecer, pero con el tiempo que lleva ahora en botella está tan rico como el Tricó 2007. Mucha atención pido para la futura Viña Escondida 2007, de los de Canopy (DO Méntrida): la prueba en botella sin etiquetar era de barrica, pero su violeta, la fruta concentrada, la austeridad, me impresionaron de veras. De Contino y el amigo Chus Madrazo poco voy a descubrir aquí, pero digamos que me impactó (estaría yo en día flor...porque lo que me gustó, me gustó de veras) su blanco. Chus sigue haciendo pruebas (malvasía y garnacha blanca), pero su mineralidad y su perfume son notables, ya.

Me llamó la profundidad y sinceridad del Las Gravas de Casa Castillo, mucho más abierto que el Pie Franco esa tarde.Uno de los grandes blancos de la sesión fue el Domaine Gauby Vieilles Vignes blanc 2006 (macabeo y garnacha blanca sobre todo), con una expresión vegetal enorme en nariz y gran volumen en boca. De Château de Pibarnon (Bandol) me compraría, para prever los futuros calores, unas cuantas cajas de su Rosé 2007 y, sobre todo, del 2008, recién embotellado y con un carbónico muy activo (¡señal de buena conservación!): explosivo en nariz, monastrell y cinsault en una panoplia de frutos rojos a medio madurar. El verano será suyo. Como lo será el otoño para el Condrieu 2006 de los Gangloff, una de las grandes viognier de la sala, fragante, pura y con un mínimo de azúcar residual que te deja la boca con un trago de enorme amabilidad. Otro de los conjuntos (probé sus tres vinos), biodinámicos, que más me atrajo fue el de Matthieu Barret (Domaine du Coulet), unos Cornas (más que con otros, me quedo con el Brise Cailoux 2007) de enorme mineralidad, austeros pero frutales al mismo tiempo. Me gustó mucho su trabajo. De Italia no había mucho en la sala, pero un descubrimiento me valió todo: el moscato d'Asti de Fontanafredda. Detalles inusuales (viñedos viejos, cepas de un solo pago) hacen que el Moncucco 2007 te asalte nariz y paladar con una golosidad y un frescor enormes. Del Mersault Charmes 1er cru 2007 de Charles Ballot compraría bastantes botellas porque es de esas chardonnay que crecerá y crecerá en botella por muchos años. Y lo mismo haría, quién no..., con Fredéric Mugnier. De lo probado (había bastante ajetreo y después pasé, paradoja, por otro momento mágico, de soledad y sirviéndome directamente de las botellas, huérfanas) me quedo con el Chambolle Musigny 2006: es muy difícil encontrar una fineza y un equilibrio como los de este vino. Hubo alguna cosa más (sobre todo un vino que sacó Lemoine de debajo de la mesa...; el Cuvée Marguerite 2007 de Matassa, directamente brutal; y el Mouscaillo 2004), pero con lo que llevo en mi cuaderno de compras, o me toca una lotería de las gordas o ¡tengo que parar ya! Por cierto: una de las cosas relevantes del Catálogo de la Selección 2009 de Cuvée 3000 es el artículo de portada de Joan València. Digamos que es una especie de editorial vínica que suele marcar y analizar la tendencia dominante en el sector. Este año se titula Vinos naturales. ¡Esto promete!

La composición con los logos de Cuvée 3000 y Vitis Vinífera '09 es de dalpescatore.

24 marzo, 2009

Domaine de la Romanée-Conti 2001


Los lectores de este cuaderno saben que no suelo ofrecer más actualidad que la de los vinos que bebo y las comidas que los acompañan. Sólo cuando la ocasión lo merece de veras, "utilizo" la bondad y paciencia de mis lectores para dar voz a alguna iniciativa que no tiene que ver directamente con lo que circula por mi cabeza y mis papilas gustativas. Sebastià Lozano, gerente de El Petit Celler, me da un buen pretexto para saltarme esa "norma" no escrita. Su tienda on-line, en colaboración con la associació AFANOC, promueve un sorteo singular.

Sí, los locos que amamos los grandes vinos que en el mundo son y, en particular, los que se hacen en los suelos y bajos los cielos de la Borgoña, sabemos que la ocasión es única. Se sortea una botella del DRC 2001 (los detalles, aquí los tenéis): probablemente, se trate del "vino, la viña y la bodega más míticas del mundo", en palabras del gran Luis Gutiérrez. Poder comprar boletos para asistir al sorteo de una botella de este tipo (qué más da la añada...) sin moverse del teclado, poder hacerlo, además, para ayudar a una asociación cuyo fin es asistir a niños enfermos de cáncer, es algo que hay que vocear y a lo que hay que asistir.

23 marzo, 2009

Salon de vinos naturales


Hace unas semanas expliqué la intención de los Productores de Vinos Naturales y L'Ànima del vi de realizar un Salón de vinos naturales. Puede que la nota quedara algo desdibujada porque sólo se sabía lugar y fecha de celebración. Ahora ya tenemos la información completa y a la vista de la que nos viene encima, interesante realmente, no quiero dejar de proponeros de nuevo la cita. No hay como probar los vinos y charlar con los viticultores para poder formarse una opinión.

ESPAÑA
Laureano SERRES – Mendall – Terra Alta
Manuel VALENZUELA – Barranco Oscuro – Granada
Antonio VILCHEZ – Bodegas Naranjuez – Granada
Ramón SAAVEDRA – Bodegas Cauzón
Joan Ramón ESCODA – Celler Escoda-Sanahuja – Conca de Barbera
José Miguel MARQUEZ – Bodegas Marenas –
Jordi SANFELIU – Ecosetrill – Costers del Segre
Miguel MÁRQUEZ – Bodegas Dagon – Utiel Requena
Antonio SOLER – Vitis Natura – Vino de la Tierra de Castilla
Julián Ruiz VILLANUEVA – Vino de la Tierra de Castilla
- Castisol

FRANCIA
Thierry PUZELAT – Negocio y Clos du Tue Bœuf- Vallée de la Loire (Touraine, Cheverny etc.)
Natalie GAUBICHER et Christian CHAUSSARD – Negocio y Domaine de Brisseau – Vallée de la Loire (Jasnières, Coteaux du Loir etc.)
Emile HEREDIA – Domaine de Montrieux – Vallée de la Loire y Domaine des Dimanches – Languedoc
Renaud BOYER – Borgoña (Borgoña, Saint Romain, Beaune, Puligny)
Julián GUILLOT ¬– Domaine des Vignes du Maynes – Borgoña (Borgoña, Mâcon Cruzille)
Axel PRÜFER – Le Temps des Cerises – Languedoc
Yannick PELLETIER – Languedoc (Saint Chinian)
Aunque no esté presente, se podrán probar también los vinos de Didier BARRAL

19 marzo, 2009

Petit Verdot


Petit Verdot es la tienda de vinos de Eduard Carner. Ha abierto hace unos meses en Les Corts (Barcelona) y es, de todas todas, una tienda de barrio. Lo digo como gran elogio. Eduard trabajaba para otros, vio la oportunidad, valoró la posibilidad de apuntarse a alguna franquicia y decidió, por el contrario, que arrendaba el espacio, que cerraba por unos meses y que se iba a descubrir bodegas y a probar nuevos vinos para su propia tienda. El resultado me ha gustado. Sabe bien qué tipo de cliente vive en su barrio y tiene el rango de precios y de vinos que la gente de una zona no especialmente dedicada a la gastronomía ni con tradición enófila consolidada (la C/ Vallespir no queda tan cerca...) requiere. Pero ha tenido, como complemente, el acierto de redondear sus más de 350 referencias (detalles de viticultura catalana no fáciles de encontrar) con dos especializaciones: tiene muchas marcas de la DO Cava y los monovarietales, o casi, de petit verdot señorean la tienda.


Esto hace, claro, que además del cliente de la zona, no pocos nos acerquemos para ver qué novedades va incorporando: uno tiene, además, la flaca de la petit verdot...Me hice con algunas botellas que no había probado y entre ellas, quería destacar hoy una que me ha convencido: el Nea petit verdot 2007 de Finca Casa Alarcón. La finca está enclavada en la Sierra del Cuchillo (Albacete). Su relieve es levemente ondulado a una altitud media de 650 metros sobre el nivel del mar y los viñedos se encuentran a pie de sierra, sobre suelos franco-arenosos, algo pedregosos, con buen drenaje y clima seco y duro, propio de la meseta manchega. El proceso de vinificación que se describe en la página web de la bodega (dicho de paso, ¡menuda inversión habrán hecho!) es el de una vinificación que tiende a la "parkerización" del vino. Mala señal, pensarán los habituales de este cuaderno, pero probé el vino antes que leer nota técnica alguna...me gustó, y aquí van esos depósitos con chaqueta de frío, esos muy frecuentes remontados, esa barrica nueva de tostado medio + y etc. 13%para un vino que yo tomo sobre los 16ºC: picota media tirando a madura, capa media y un mínimo carbónico natural en boca, muy agradable (aquí siguen su criterio, no el de Parker: me gusta). Trago largo, pimienta, flores de violeta, tipicidad y cierta rusticidad vegetal de la PV, cuerpo y consistencia que no sobrecargan el paladar. Grosella roja y trago liviano, madera que no pesa y que da una estructura de gran agilidad. Es un vino algo caro (14,95) pero me gustó de veras, tomé mis notas y me alegro de haberlo hecho antes de dejarme mediatizar por el apriorismo de la nota de la bodega. Ésta es una divisa que hay que mantener siempre viva. Y agradezco de veras a Eduard Carner que me recomendara este vino en su tienda. Eduard sigue incansable (lo he visto recientemente con mis propios ojos) a la búsqueda de vinos interesantes (ahora también un poco de Francia y, creo, pronto algo de Alemania). Y eso siempre será en beneficio de los que nos acerquemos a su tienda.

16 marzo, 2009

Aldonia La Dama 2005


Bodegas Aldonia (DOC La Rioja) posee 15 hectáreas de viña en El Villar y en Navarrete (donde construyen ahora su bodega: por ahora han vinificado en otras instalaciones, en San Vicente de la Sonsierra). Las variedades tintas de uva plantadas son tempranillo, graciano y mazuelo. Y a lo que parece, disfrutan de una variedad blanca algo especial, la calagreño. Ésta última es curiosa de encontrar en La Rioja, pues es variedad (llamada también calagraño-jaén) que se encuentra en Andalucía (Sanlúcar, Jerez) y en La Mancha. Tiene unas características similares a la palomino fino, con la que se suele vendimiar y ensamblar, así que estoy expectante por ver qué nos dará esta uva de la mano de Iñaki. Porque Iñaki, además de animador de un gran blog, es gente curiosa, profundo conocedor de los vinos que en el mundo son (creo que su curiosidad no conoce límites), socio de Bodegas Aldonia y hacedor de sus vinos. Muy difícil de encontrar este "ensamblaje" en España.

Aunque no sé si le gustará mucho a Iñaki la expresión, puede que La Dama sea su primera marca. Procede de las uvas de una única parcela, plantada como se hacía antiguamente con mezcla de diferentes variedades en el campo.: en el viñedo hay cepas de una media de 55 años de edad con 80% tempranillo, 15% graciano y 5% mazuelo. Ese ensamblaje en viña se corresponde, exactamente, con lo que uno encuentra en botella. El vino, comenta la bodega, siempre llevará el porcentaje del viñedo y sólo se hará en aquellos años en que la calidad de las uvas se considere excelente. 2005 presenta un vino 100% despalillado, fermentado durante 13 días en depósitos de acero inoxidable, con una maceración de 16 días y maloláctica realizada en depósito. Ha madurado durante 16 meses en barricas de roble francés y americano (60%-40%) de grano fino y tostado medio (¡10% tan sólo de nuevas!). Con 13,% yo me lo tomé sobre los 16ºC. De capa media tirando a alta, color muy bonito de cereza picota bastante madura, empieza con aromas de cedro, mora madura y una rusticidad (es un vino algo "cuadrado"), que me atrae. Es posible que algo más de botella y, sobre todo, un buen jarreo, incluso decantado (no lo hice) una hora antes, beneficien su consumo. Parecerá una tontería pero el pequeño porcentaje de mazuelo le siente de maravilla a este vino. Mis hijos lo olieron y les "sonaba a Priorat". Con aire, asoma un poco de regaliz de palo, aceite de cedro (el vino se torna más amable con tiempo en copa) y una buena viscosidad. Los primeros peldaños para que podamos seguir disfrutando de los vinos de esta joven bodega riojana están muy bien puestos y sólo hay que darles tiempo para que sigan dándonos buenas y agradables sorpresas.

12 marzo, 2009

Una giornata particolare

"Una giornata particolare" fue la que viví el pasado 18 de febrero en el indescriptible Monvínic. Acéptese, lo ruego, la paradoja porque, claro, voy a escribir y describir nuevas emociones en este espacio realmente único. El pretexto (no me hace falta, la verdad, para pasar grandes ratos en este local) fue la llegada a la ciudad de mi amigo Mike Tommasi, de The Wine Blog. Como en otras ocasiones, nos conocimos en la red y cuando nos encontramos, congeniamos mucho. Es hombre que sabe mucho, mucho de vinos, que ha probado todo y conoce todo en Francia e Italia, en Canadá y en los EUA y que cada día tiene mayor curiosidad por las cosas de España y de Catalunya en particular. Él ha escrito ya su crónica de la cena/homenaje que nos dimos en Monvínic, y ahí lo dice todo, pero yo también quiero hacer algún comentario. Y quiero hacerlo porque si bien he dado mi opinión varias veces sobre cómo veo, en el panorama actual, de lugares públicos dedicados al vino el espacio Monvínic (es único, sin más), pude contrastar con Mike, quien literalmente viaja cada semana alrededor del mundo, que es, también, único en un ámbito mucho más amplio que el catalán o el español. Eso, sin más, hace que me sienta afortunado: ¡vivo apenas a 15 minutos del lugar!


Pero hay una segunda, y muy poderosa razón, por la que quería escribir sobre la cena en Monvínic. Lo tengo como a mi espacio "particular" de degustación (normalmente, porque voy solo, a medias copas), y todavía no me había atrevido a probar la cocina de Sergi de Meià que, se quiera o no y tal y como se plantea el lugar, es una pieza esencial del entramado. Puedes prescindir de él, claro, pero si en un concepto de local como éste la cocina no está a la altura, mal vamos. Y esperé a unos meses de rodaje. Creo que acerté. Una persona que viene de fuera, además, veneciano de nacimiento, francés de adopción, canadiense de vivienda y ciudadano del mundo, me ayudó mucho a comprender el valor de lo que hace Sergi de Meià. Lo más importante: no hay que dejarse "engañar" por la decoración o el ambiente, cool/frío/tecnólogico, aunque el suelo se revista de cálida madera. La cocina de Sergi es, literalmente, una cocina casera, donde reinan los productos del momento estricto y de procedencia muy identificada y concreta. Sergi sabe qué compra, dónde lo compra y por qué lo hace. Si te dejas, además, te lo explica con una pasión y un entusiasmo que uno agradece. Su cocina está repleta de pequeños guiños locales y de un gran sentido de la conservación de los sabores de siempre. También me agrada su pasión por las verduras, todas, y sus texturas, sabores y colores. Le encanta jugar con ellas. Quién lo diría en un ambiente así, ¿verdad?


Reconozco que disfruté mucho. Guiados por las siempre sabias elecciones de Cèsar Cánovas y los comentarios suyos y de Antonio, pasamos un rato de los buenos: un aperitivo de garbanzos de l'alta Anoia con sepia; unos entrantes de alcachofas del Prat en dos texturas, aceite y balsámico y unos guisantes de Llavaneras tremendamente frescos, rehogados y con cebolla. El aperitivo lo tomamos con un von Kesselstatt Scharzhofberger 2006, algo evolucionado en color, pletórico, vibrante, muy activo en paladar y con un mínimo de azúcar que tan sólo "falló" con la alcachofa. Combinamos, después, con uno de los albariños que nos enamoran (a Cèsar y a mí y, hasta donde llevo leído, a cuantos pasan por aquí), un Zárate tras da viña 2005. Con los guisantes estuvo, como se diría en Italia, estrepitoso, extraordinario. Por primera vez desde que lo bebo, "chardoneó" algo al principio (aire de quicos ahumados), pero al poco sacó su musculatura, su acidez, al mismo tiempo su delicadeza. Enorme el conjunto. De segundo, cayó el pescado del día, un fresquísimo, entero, muy al punto de cocción gallo de San Pedro, acompañado de verduras y de setas saltadas. Aquí casi dimos un salto en el vacío, por lo menos para un veneciano: le pusimos una manzanilla pasada de Barbadillo, saca de octubre de 2007. Mike alucinaba de cómo se complementaron la sencillez y fescura, sabrosa entereza, del pescado, con la complejidad absoluta de la manzanilla pasada de Barbadillo. Ese punto de oxidación, ese dejar atrás el velo en flor, esa complejidad que no deja de evolucionar, podrían haberlo llenado todo, nariz, papilas, cerebro...por aquí, los amantes de los vinos del Marco ya estamos acostumbrasdos a usarlo a lo largo de toda una comida, pero en el resto de Europa hay mucho que explicar todavía sobre el concepto...Cèsar acertó rotundamente proponiendo esa combinación, y el gallo y la manzanilla pasada hicieron gran pareja.

Rendidos ante la evidencia de que la cocina de Sergi de Meià ha encontrado un ámbito único donde desarrollarse (el de las miles de combinaciones con los vinos de Monvínic y con la sabiduría de quienes gestionan su carta), detuvimos nuestra velada en unos delicados petit fours, de los que Antonio nos reclamó especial atención para el bombón central. Se trataba, vaya, de una ganache de chocolate infusionada de fresco romero que nos dejó el paladar con necesidad imperiosa de terminar con un postre de los de verdad: ¡Don PX 1979 de Toro Albalá! Una copa de este px vale para mil postres, pero con el chocolate al romero, buffff...chocolate de nuevo en el vino, yodo, alcohol y balsámicos a partes iguales, higos y café, largo larguísimo el vino. Fue un enorme epílogo a una jornada muy especial, particular, donde, con todo, lo mejor fue lo que no puede salir aquí: la charla, la acogida, la amabilidad de todo el equipo de Monvínic, en sala, en bodega, en la cocina, esa disposición a compartir, a explicar, a abrir botellas, a comentar, a explicar los secretos de la receta, que no son otros que el producto...nuestra primera experiencia con Sergi de Meià y sus compañeros de cocina y la continuación de las que ya llevo con Cèsar, con Isabelle y el equipo de bodega de Monvínic fue, de nuevo, de primer orden.

Las fotos de esta entrada proceden de Neo 2.

09 marzo, 2009

Riesling 2007: ¿la añada?


Mi primera, general, sensación es que se trata de una añada con altibajos: se habla mucho de ella y en términos elogiosos. Pero yo siento obligado sólo por lo catado: no me atrevería a calificarla de histórica ni de extraordinaria en todas las zonas del país. Más que nunca, hay que afinar un poco. Como siempre, los vinos del año que se cata están bastante o muy por hacer: uno tiene que hacer cierta abstracción e intentar superar niveles de sulfuroso que, en nariz y ahora, son difíciles de llevar porque la botella hace, en esto, milagros. Uno tiene que pensar, también, que esta uva madura muy bien en botella y que cierta falta de expresión es “bastante” habitual en los primeros tiempos del vino. No hay que preocuparse mucho por faltas de mineralidad o por ausencia de características habituales en los vinos de una zona o una bodega concretas. Con la riesling (de hecho, con todo el vino), el tiempo siempre deja a cada cual en su lugar. Es recomendable, pues, fijarse mucho en el comportamiento en boca del vino y en su posgusto, siempre que hablemos de 2007. También se ofrecen en degustación otras variedades de uva (golden Muskateller, Gewürztraminer, sobre todo) y riesling con azúcares ya importantes, de añadas anteriores. Estos juegan con otros parámetros de valoración.

Comentaré algo de estos últimos vinos, pero mi intención es ofrecerme, por así, decir y compartir con los amigos lectores de este cuaderno, unas notas de compra: a febrero de 2009, si yo tuviera que comprar, ¿qué haría? En cuanto a boca y a posgusto, 2007, en general, es una añada bastante vibrante, con volúmenes notables de cuerpo y acidez en boca y, probablemente, una añada que envejecerá muy bien en botella. A grandes rasgos, Pfalz y Nahe sobresalen algo, como zonas, del resto de lo catado. En Pfalz, los conjuntos (no hablemos todavía de individualidades) de Bürklin-Wolf (en Auslese), de Basserman-Jordan (sobre todo moscateles) y de Rebholz (todo), merecen ser destacados. En Nahe, casi un peldaño por encima de Pfalz, Dönnhoff y Schönleber (sobre todo este último), han sido para mí de lo mejor. Rheinhessen y Rheingau andan bastante por debajo en 2007 y Mosel-Saar-Ruwer es, quizás, la zona con más altibajos, con un Grans Fassian en su línea habitual (buena, vamos), un Fritz Haag y un Heymann-Löwenstein enormes (sobre todo el primero) y unos Prüm y Egon Müller algo más escasos. Si me tuviera que quedar con algunas bodegas y con la sensación general de que todo lo probado de ellas va en la dirección muy adecuada, éstas serían, en 2007, Schönleber y Fritz Haag. Pasemos a mi “lista de la compra” por bodegas. Digamos que si yo tuviera varios armarios botelleros vacíos o una enorme bodega, a temperatura estable de 10-12 ºC y 90% de humedad, me compraría cajas (sí, sí, cajas, que con La Diva no se juega: cuando se detecta algo bueno, hay que comprar y dejar que el tiempo obre maravillas en la botella) de lo siguiente (sólo apunto aquello que más me gustó):


Dr. Bürklin-Wolf: la gama básica estuvo bien, pero demasiado jóvenes, inexpresivos. Compraría sólo Pechstein (Forst, GG). En cambio, sus Auslese me cautivaron de nuevo: brutal mineralidad, membrillo maduro, pera limonera, algo de azúcar quemado, pero ambos conjuntos con una contención y delicadeza enormes. Gerümpel “R” del 1990 se presentó, pero yo compraría una caja de Gaisböhl (Monopol en Ruppertsberg), del 2002. De A. Christmann me quedaría con algunas botellas de su Königsbach SC 2007, con una auténtica mineralidad, fresco en boca, algo de carbónico; y de su Idig Auslese (Königsbach) 2007, todavía con mucho acetaldehído, pero con trazos de miel muy bonitos y, sobre todo, con una boca impresionante y lemmon curd en posgusto. De Dr. Von Bassermann-Jordan, me gustó bastante su riesling Probus (segundo vino de los GG de Forst) 2007, con algo de almendras crocantes en nariz, buena acidez y un enorme cuerpo en boca. De su Kirchenstück (Forst) 2007 nada descubro: es, ahora mismo, un vino que demuestra una sedosidad impresionante y un cuerpo que le dará muchos muchos años de buen envejecimiento en botella (acidez 7,8 y azúcar 7,2!!!). Me compraría un par de cajas (pero a qué precio... De todas formas, lo que más me impresionó de esta bodega palatina fueron sus golden Muskateller: tanto del Auslese 2007 como del Eiswein 2007, me compraría todo lo que me dejara el espacio libre y mi mujer, sobre todo del primero. No lleva uva botritizada este Auslese (me confesó el propietario, legítimamente orgulloso), y tiene un dulzor de una viveza que cautiva por completo. Mucha flor de flor de rosa, tremenda agilidad en boca (7 de acidez para 114 de azúcar residual), baila sobre tu paladar como si fueran las mariposas de otra famosa bodega…Me atrevería a decir que el Auslese está un peldaño por encima del Eiswein y que, sin duda, su cata fue, sin más, un Momento Theise para mí. De lo mejor de la presentación, y no se trata de una riesling…

De mis queridos Ökonomierat Rebholz (no me han hecho pasar ratos de placer esta gente…por cierto, una de las mejores imágenes de la jornada fue la de ver a padre e hijo atendiendo a la gente codo con codo y, después, ver cómo el heredero, que no tendrá más de 15 años y tiene un aspecto de Tazio de Muerte en Venezia que echa de espaldas, iba probando y bebiendo absolutamente de todo: pensé “estamos en buenas manos, sí señor”), me quedo, ahora mismo, con su Vom Muschenkalk 2007, con una boca muy fresca pero golosa al mismo tiempo. Y, qué queréis que os diga, así como suelen destacar por sus Muskateller, en esta ocasión me dejaron absolutamente enamorado sus Gewürztraminer: tanto su Spätlese 2007 como su Latt (Albersweiler) Auslese 2007 impresionan, sobre todo el segundo: hay que darle un poco de temperatura en paladar al vino, pero acaba sacando un jazmín escondido muy intenso, algo de geranio, dulce de membrillo a media cocción y azúcar. De estos compraría un par de cajas también.

De Wittmann, me sabe mal pero este año me quedaría sin comprar nada: sus Morstein o están completamente cerrados u ofrecen algún tipo de perfume nada franco y que no sé identificar, pero lo que probé no me suena que esté bien. Y de Georg Breuer apenas compraría un par de botellas de Berg Schlossberg Auslese GK 2007, aunque sus lacas echan un poco para atrás. De Peter Jakob Kühn, me quedaría con su Quarzit 2007, que me supo a diferente, quizás raro, fuera de su línea habitual, pero con unos aromas de acacia brutales, muy aromático y, casi, con un punto de glándula animal, que todavía me tiene pensando: ¿de dónde le viene todo esto al Quarzit 2007? Un par de botellas para experimentar. De Hermann Dönnhof, las mejores sensaciones me llegaron de Felsenberg 2007 (GG) y de los Spätlese y Auslese de Brücke y Hermannshöhle. Como conjunto de azúcares residuales (sobre los 70 los Spätlese y sobre los 100 los Auslese), con una acidez alta y muy pareja (sobre 8), boca impresionante y capacidad de larga guarda, me pareció de los más sólidos de la sesión. De Emrich-Schönleber lo compraría todo y ya puestos, una caja de cada. El Lenz y el Mineral 2007 ofrecen ya un presente de enorme estructura en boca (el primero de Frühlingsplätzchen, el segundo de Halenberg) y sin demasiado temor a mostrarme aquí categórico, el monopolio de Frühlingsplätzchen 2007, tanto el GG, como el Auslese me parecieron la mejor muestra de mineralidad, equilibrio y brillante sencillez del Nahe y, casi, de la sesión entera. El GG es espectacular en boca, sutil; el Auslese es brillante. De Grans-Fassian no voy a descubrir nada: me gustó la efectividad, quizás algo demasiado madura (veo que lleva 19,6 de azúcar este GG), de su Catherina y me siguieron pareciendo impresionantes (nunca me han defraudado, vaya) los Apotheke de Tritenheim, Auslese de 1999 y Auslese GK del 97. Del primero compraría un par de cajas, y una la regalaría entre amigos interesados en el vino pero poco iniciados en la riesling, para que supieran qué es la mineralidad en este vino.

Fritz Haag me ha convencido mucho en todo el conjunto que presentó. Su básico Fritz Haag Riesling, tiene un poco de residual, que se irá puliendo con un par de años, pero su boca es de las mejores. Su línea de Juffer Sonnenuhr 2007 (tanto el Spätlese, como el Auslese y el Auslese GK me parecieron de las más compactas, con un equilibrio y una boca enormes, que la nariz acompañará con unos años de paciencia. Para comprar y guardar. De Heymann-Löwenstein me impresionaron las bocas de su Schieferterrassen y de su Röttgen 2007 y, con un año más a sus espaldas, su Uhlen 2006 me ofreció una de las mineralidades más profundas de la sala, con gran cuerpo y estructura. No tengo datos de la analítica aquí, pero tiene un nivel algo alto de azúcar con una tremenda acidez: de éste, compraba un par de cajas por lo menos y repetía el ejercicio filantrópico que he comentado antes. Reichsgraf von Kesselstatt me supo a poco en todo lo que probé (Scharzhofberger y Josephshöfer sobre todo): poca nariz y poca estructura en boca. Habrá que tener paciencia con ellos...pondría a Joh.-Jos. Prüm en la misma categoría: sus Sonnenuhr 2007 necesitan larga guarda y que les demos otra oportunidad. El gran Maximim Grünhaus llegó con unos niveles de sulfuroso apreciables, pero haciendo abstracción, me compraría a montones su Abstberg (M) Superior 2007: con 21 gr/L de azúcar y una acidez de 8, este vino va a dar grandes alegrías a los aficionados en un par de años. Del gran Egon-Müller y su Scharzhofberger me quedo con su Kabinett 2007, con un punto de amargoso exuberante, muy interesante, y un cuerpo y acidez enormes y su Spätlese 2007, sin duda de los mejores de la sesión. Los lectores saben que no es una desviación por diagnosticar, que el Sekt alemán me gusta, pero en esta ocasión no probé nada digno de ser reseñado.

Quiero terminar dando las gracias a los organizadores de la sesión, a Josep Roca y Michael Wöhr; a Lluís Pablo y a Damià Amo; a todos los que colaboraron con ellos y a los bodegueros que, un año más, unidos, convirtieron esta cita en algo imprescindible para los amantes de la riesling. La lista actualizada de los precios se puede encontrar en la página web de Vinialia, recién inaugurada: Vinialia (¡felicidades, amigos!).

La foto de La Diva que encabeza esta entrada es de Winzerblog.

08 marzo, 2009

A propósito del Marco: una reflexión de urgencia


Leo con fruición, expectación y tremendo provecho el artículo del maestro Girón en Elmundovino: "¿Terruño en Jerez?". La pregunta, retórica, tiene una alambicada pero no menos contundente respuesta que todos los amantes del vino tienen que leer. Mis reflexiones, al vuelo de una apacible mañana dominical en Barcelona (casi nunca, pero hoy escribo y publico al mismo tiempo), son: 1. este hombre sí que sabe, lo lleva en la sangre, claro, pero además es que aprende sin parar, y sabe transmitir. 2. Escribo demasiado: mejor sería escribir menos y con la profundidad y extraordinaria documentación de Álvaro Girón cuando lo hace. 3. Tengo que buscar a alguien que me "alquile" para hacer ese tipo de menesteres porque el blog tiene una perversión no deseada, pero la tiene: si uno no es profesional del asunto y tiene que repartir su tiempo en cuatro ámbitos vitales (por decir algo), si uno, además, quiere escribir con regularidad (3/4 días), uno no puede profundizar a los niveles del Dr. Girón (entre otros ilustres amigos que publican en Elmundovino). 4. Cómo 30-40 años de historia reciente han llegado a pervertir el concepto claro y evidente de terruño que existía en el Marco: qué uvas, de qué pago, con qué resultados, a lo largo de cuántos años, en qué bodega, en qué zona del pueblo... Los grandes del Marco lo sabían, lo saben, pero pocos lo usan y lo practican. 5. Siento que es un privilegio absoluto poder tener cerca, poder charlar con algunos de sus protagonistas, poder aprender de ellos, poder probar tantos y tantos de los vinos del Marco de Jerez. Es un segmento en la historia de la vitivinicultura mundial excepcional, único, que te ofrece experiencias alucinantes a precios exageradamente convenientes. 6. Qué paradoja: tan cerca del consumidor español y, a lo que parece, tan lejos a ratos. De los extranjeros ni hablo: hace poco, hice la experiencia con un gran conocedor de vinos, italiano pero medio francés y americano. Saben muy poco, la mayoría, de qué representa en la historia del vino mundial, el estado actual de los vinos del Marco, pero cuando lo saben, caen ya irremisiblemente en esa "trampa" de placer y de sensaciones únicas. ¡¡¡Me pirra descubrirles qué es una auténtica manzanilla pasada!!! 7. Tengo que aprender a escribir con menos adverbios y adjetivos.

La fotografía de viñedo de albariza en esta nota es del gran Ryan Opaz.

05 marzo, 2009

Zind Humbrecht Muscat Herrenweg 2005


Herrenweg es uno de los "lieux-dits" donde el Domaine Zind Humbrecht posee viñedos. Es un terreno de aluvión y granito situado al sur del pueblo de Turckheim, muy cerca de Colmar. Pinot gris, riesling, gewürztraminer, algunos de los grand cru de Alsacia (Hengst y Brand, sobre todo), la fama que acarrea tener como jefe de la bodega a un MW (Olivier, hijo de Léonard Humbrecht tiene ese honor y responsabilidad) y, lo principal para mí, mostrar una línea sólida (biodinámica, además, a lo que parece...¡no me peguen!) en sus vinos, convierten a este domaine en una de las referencias de la AOC Alsace. De la zona me llama poderosamente la atención la belleza de sus parajes, esa condición fronteriza que hace que no sepas si vas o vienes de Alemania y, claro, me atraen más que otros, sus gewürztraminer y sus muscat. No sé exactamente por qué en esta AOC se encuentran algunas grandes bodegas en la vinificación de estas dos variedades. Entre mis preferidas Josmeyer, Bott-Geyl, Trimbach y, también, Zind Humbrecht. Topé con una botella hace un par de meses en Vila (que lo distribuye desde Barcelona), cara cara (24 euros), pero no me resistí...¡las moscateles hiperbóreas me pueden!


Este 2005 lleva también un poco de ottonel, tiene 12,2% y un azúcar residual de 16 gr/L. Las cepas de las que procede la moscatel tienen un promedio de edad de 50 años y justo ahora empieza su larga vida en botella, que se puede alargar no menos de 8-10 años. Creo que hay que tomar estos vinos frescos, no fríos, sobre los 11-12ºC. Es de un color amarillo intenso, casi de limón maduro y su primera nariz es absolutamente cautivadora: quien conozca la uva moscatel de Teulada en su punto, ni verde ni muy maduro, ya sabe a qué huele este vino...agua de rosas, también, muy buena acidez en boca, melocotón. Se ofrece vibrante al paladar (su azúcar es poco y la maduración de la uva fue óptima, con un agosto de 2005 frío y septiembre y octubres calurosos), largo y con estructura, cuerpo y carne de membrillo. Tiene, este vino, el alma partida entre el dulzor de cierta madurez otoñal y la rugosidad, acidez, mínima aspereza de la fruta del membrillo cuando la recoges. Es un vino algo caro, sin duda, pero se disfruta de la primera a la última gota: adictivo, sin dudas.

02 marzo, 2009

Tirabeques y sus vinos


Bisaltos, tirabeques, tirabecs, pois gourmands, piselli mangiatutto, taccola, snow peas...Los tirabeques son conocidos y apreciados en todo el mundo. Reconozco mi flaca por esta verdura que se come entera, tal cual, con vaina y grano, ligeramente hervida (pocos minutos con el agua hirviendo, cortando el hervor de raíz, para que mantengan su sabor, frescor y propiedades intactas). Son verdura más de primavera, quizás, pero las "gracias" de este mundo aerotransportado hacen que en Barcelona hayan aparecido desde hace unas pocas semanas tirabeques de Almería...Recién hechos, con un chorretón de buen aceite, este guisante (pisum satiuum) o pariente del mismo (pisum aruensis), quién sabe..., aporta, en las mismas dosis, un agradable dulzor y el aroma vegetal de la judía verde cogida al atardecer y cenada el mismo día. Es una combinación que gusta mucho en casa.

Este pequeño pero hermoso regalo de la naturaleza no necesita de mayor presentación. Allí donde se aprecia la verdura, es apreciado también y, ya sabéis, si sobra un poco de la cena, hay que aprovecharlo. Reconozco mi otra flaca: proponerme, cuando estoy a solas, mínimos experimentos con las "sobras". Aquí va uno, que me encantó: macarrones, pasta asciutta, recién hervidos, condimentados con sobras de tirabeque, un poco de tomate (ambos a temperatura ambiente), orégano, sal gorda de Ses Salines, un poco de aceite y unas gotas de aceto balsamico...El complemento de amabilidades, entre el macarrón y el tirabeque, me gustó. Y el contraste con la acidez del tomate y la salinidad pura de mi amado sur de Mallorca, me encantó. Inspirado, le puse al asunto unos toques de recientes biodinámicos (así reza por lo menos la bibliografía consultada...): para empezar un espumoso, Clos Lentiscus, de Can Ramón, Viticultors del Montgrós. Sitos en el valle del Montgrós (parque del Garraf, Sant Pere de Ribes, al sur de la DO Penedès) poseen 45 Ha. de bosque y 16 Ha. de viña. Aunque cuidan en especial algunas variedades propias de la zona (sumoll, cariñena, ull de llebre, xarel•lo y malvasia), también tienen cepas jóvenes de sirah, y con ellas producen este espumoso (tomado en febrero de 2009 con fecha de degüelle de 1.06.08), méthode champenoise, 12%, brut nature de verdad, sin asomo de azúcares. Tomado a 10-11ºC resultó sabroso e interesante: con una burbuja bastante fina, un color rosáceo coralino atractivo, una sequedad y mineralidad notables y buenos aires de fresas del bosque. Adictos hicieron un buen reportaje de su visita a la bodega: merece la pena leerlo. ¡Este espumoso se puede comprar por 8 euros!

La comida siguió por otros derroteros, sí, pero la senda de lo biodinámico estaba abierta y ni corto ni perezoso, a la sirah del Garraf le puse un notable contraste: una bobal en pureza de La Manchuela. La Casilla 2007 es un vino "intermedio"de Bodega y Viñedos Ponce, en Villanueva de la Jara (Cuenca). Los viñedos están en Iniesta (870 m de altitud), con duras condiciones climáticas y poca precipitación (máximo 400 l/año). Hay diversidad de suelos (desde arcillo-calcáreos hasta calcáreos) y cada tipo de fruta (siempre bobal) recibe una vinificación distinta. Este La Casilla 2007 ha pasado once meses en barricas usadas de roble francés y se presenta con 14%. Se tiene que tomar sobre los 16ºC y una buena ventilación antes de su consumo le va bien. Se le nota un poco de carbónico en boca y en nariz, por completo natural, que a mí me gusta mucho. Capa media-alta, cárdeno y lágrima notable, es un vino seco y astringente, austero, con aromas de grafito notables, grosella negra y, en posgusto, algarroba madura. Es un vino sabroso y largo, una bobal que completó bien ese recorrido de influencia mediterránea alrededor del tirabeque. Lo compré en L'ànima del vi, donde quedan algunas botellas (Pie Franco y Viña Estrecha no tenían ya), sobre los 14 euros, a la espera de que el oligopolio de alguna gran tienda acabe de fagocitar la producción y sea sólo posible encontrar los vinos con un plus de, por lo menos, el 20%...

01 marzo, 2009

II Cata por parejas


Acaban de pasarme los resultados del macroconcurso de cata que Quim Vila se sacó de la chistera y que va ya por su segunda edición. Los vinos de la primera fase del concurso han sido:
1.- Champagne Bollinger Grande Année-99
2.- Blanco Belondrade y Lurton-07 Rueda
3.- Riesling Spätlese Brücke-04 Hermann Dönhoff
4.- Villa de Corullon-01 Bierzo
5.- Clos du Marquis Chateau Leoville Las Cases Burdeos Saint-Julien
6.-Flor de Pingus -06 Ribera del Duero
7.- Oloroso Viejo Emperatriz Eugenia Emilio Lustau Jerez-Xerez-Sherry.

Y los de la segunda fase, para los finalistas:
1.- Cava Cripta Agusti Torello
2.- Guitian Godello-07 Valdeorras
3.- Blanco Coulée de Serrant Savennières-06 Nicolas Joly Loira
4.- Tinto La Serra-99 DOCG Barolo Roberto Voerzio
5.- Harlan Cabernet Sauvignon-97 Napa Valley
6.- Felton Road-03 Pinot Noir Central Otago New Zealand
7.- Pinot Gris Clos Saint Urbain-01 Rangen de Thann Alsacia Grand Cru.

La 1ª Pareja Ganadora: Luís Gutiérrez e Ignacio Villalgordo. La 2ª Pareja Ganadora: Miguel Laredo y Mario García. Y la 3ª Pareja Ganadora: Jesús Barquín y Víctor Franco.

Conozco muchos de los vinos y espumosos probados hoy a ciegas: los nn.2, 3, 4, 5, y 6 de la primera fase; los nn.1, 2, 3, 4 y 7 de la segunda, pero pongo a los dioses por testigo que no habría acertado ni uno...que tiene mucho mérito, vaya, lo que han hecho estas tres parejas ganadoras. Siento admiración por el deambular en el mundo del vino de algunos de ellos y con otros me une, directamente, una buena amistad (la 3ª pareja). Vaya para todos ellos mi felicitación y un cordial abrazo.