27 febrero, 2009

Agenda: ¡menudo marzo!


El mes de marzo se presenta exuberante en Barcelona. Dos notas de agenda me parecen imprescindibles para los buenos amantes del vino que anden por la ciudad: ambas están organizadas por amigos y en ambas se van a poder probar cosas muy interesantes. De la primera, os ofrezco sólo una aproximación porque el programa no está todavía cerrado del todo. Pero el concepto, ¡sí! L'Ànima del Vi y la asociación de Productores de Vinos Naturales unen sus fuerzas para ofrecer, el domingo 29 de marzo de 2009, lo mejor de su producción. La jornada se presenta excitante de veras porque además de una amplia presencia de los que acudieron al primer salón, en El Toboso, Benoît ha conseguido que alguno de los productores franceses que trabajan con él, acuda a la cita. Así que, de facto, será una gran fiesta del vino natural que saltará, por primera vez, la barrera de los Pirineos y, seguro, ¡la de Despeñaperros!

La segunda cita se va a prolongar a lo largo de todo el mes de marzo. Es una nueva producción de la Enoteca d'Italia: Hal, Leo y Thomas se han inventado unos Laboratorios del Gusto 2009 en que van a presentar y comentar, en sesiones monográficas, cuatro de las grandes variedades de uva italianas: corvina (sobre todo), nebbiolo, garganega y gewürztraminer. Este programa sí está ya fijado: LAB 1.0: IL VALPOLICELLA. JUEVES 12 MARZO h20,00, con Valpolicella DOC “Rio Albo” 2006- Cà Rugate; Valpolicella Valpantena DOC “Secco - Ripasso” 2005- Bertani; Valpolicella Classico Superiore DOC “Ognisanti” 2005 - Bertani; Valpolicella Superiore DOC “Campo Lavei” 2006 - Cà Rugate y Amarone della Valpolicella DOC 2005 - Cantina Valpantena. LAB 2.0: IL NEBBIOLO. JUEVES 19 MARZO h20,00, con (aperitivo) Vino spumante millesimato “Filanda Rosè” 2007 - Bortolomiol; Valtellina Superiore Inferno DOCG 2004 - Sandro Fay; Valtellina Superiore Sassella DOCG “Il Glicine” 2004- Sandro Fay; Sforzato di Valtellina DOCG “Ronco del Picchio” 2003 - Sandro Fay; Barbaresco DOCG “Gaia Principe” 2003 - Roberto Sarotto. LAB 3.0: LA GARGANEGA. JUEVES 26 MARZO, h20,00, con Vino spumante Metodo Classico “Fulvio Beo” 2007 - Cà Rugate; Soave Classico DOC “Sereole” 2007 - Bertani; Veneto Bianco IGT “S.Pietro” 2004 - Le Vigne di San Pietro; Veneto Bianco IGT “Bucciato” 2004 - Cà Rugate y Recioto di Soave DOCG “La Perlara” 2006 - Cà Rugate. LAB 4.0: IL GEWURTZTRAMINER, MARTES 31 MARZO h20,00, con Alto Adige DOC Gewürtztraminer 2007- Hofstätter; Alto Adige DOC Gewürtztraminer 2006 - Tramin; Alto Adige DOC Gewürtztraminer “Nussbaumer” 2006 - Tramin; Alto Adige DOC Gewürtztraminer “Kolbenhof” 2006 - Hofstätter y Premiata distilleria Bertagnolli - Grappa monovitigno di Traminer.

¡Menudo mes de marzo!

24 febrero, 2009

Girona: primeras impresiones


Aunque el Fòrum Gastronòmic 2009 de Girona (en la foto, by felber) no acaba hasta el miércoles 25 de febrero, la parte dedicada al público en general, finalizó ya. No quiero dejar pasar la ocasión de escribir unas pocas opiniones, casi al vuelo. Perdonad el tono impresionista, pero me apetece hacerlo así. El FG'09 es algo vivo, muy vivo. Me ha gustado mucho lo que he visto. Transmite pasión y ganas de compartir alrededor de la comida, de la cocina, de sus artilugios y de los vinos y condimentos de toda raza y condición. El FG'09 es como la ciudad que lo alberga y el territorio que la rodea: se vive el hecho gastronómico con pasión e intensidad, en las casas, en el mercado, en el día a día, en los restaurantes. Sería un error pensar que el FG'09 lo hacen sólo los que viven en Girona, porque ha sido una bendición ver gente de todas partes. Pero no es menos cierto que la ciudad y su entorno transmiten un carácter a través del placer y el conocimiento gastronómicos que hay que vivir y conocer. La mejor cosa que me pasó, pues, fue pasear por las instalaciones en La Devesa (en la foto inferior, by insomnia) y ver cómo la gente se lo pasaba en grande conociendo, asistiendo a catas, talleres, presentaciones y mil etc., degustando, comiendo o merendando, desayunando y probando: una gran celebración popular alrededor del buen comer y beber.


La segunda fue, sin duda, la sesión en que tuve la suerte de participar. La crónica completa la hará Manuel Gago, pero también quiero decir algo sobre este II Encuentro de blogueros gastronómicos. Aunque habitemos en la blogosfera y nos comuniquemos en la distancia, poner caras a la gente, voces a la escritura y charlas a los posts, fue muy agradable. De mi "gremio" (mucho más decantado hacia los vinos que hacia lo esencialmente gastronómico), no había mucha gente en la sala, pero creo que entre Manuel (quien hizo una completa y vibrante presentación de qué es hoy la comunicación a través de los blogs), el gran Roberto González (que nos conquistó a todos con su hacer y su saber estar) y un servidor (que estuvo demasiado académico y pelmazo, sin duda, pero que fue aguantado con estoicismo por el respetable), trazamos el panorama, a partir de nuestra experiencia cotidiana: cómo son hoy los blogs gastronómicos, cómo nos ve el entorno y cómo podemos avanzar hacia el futuro. Expliqué mi experiencia; propuse mi preocupación por la compaginación entre texto e imagen en el blog; hablé del tiempo de lectura medio de quienes se acercan aquí y de cómo esto condiciona un poco todo el contenido; me detuve en los detalles del para qué escribo el blog (olvídense de los ingresos por publicidad o de una eventual promoción profesional: concéntrese en pasarlo lo mejor posible en y con el blog, y en transmitir ese goce) y terminé en "¿hasta cuándo va a durar esto?": el tiempo, que todo lo puede, se comerá al blog, por supuesto y aunque Roberto vaticinó que lo que ahora está, permanecerá, que nadie se engañe. El secreto de un blog es el tiempo que uno tiene para él, para leer a sus enlaces de cabecera, para reaccionar a las cosas que conoce, para documentar aquello que va a escribir, para beber, conocer y transmitir...tiempo es la palabra de futuro.

Entre las idas y venidas a la sala, tuve tiempo de probar algunas cosas, pero eso quizás sea ya tema para otra entrada...aunque, qué caramba, tampoco me resisto, que ya no tengo edad: no me gustó nada el malestar de Carlos Esteva, de Can Ràfols dels Caus, un bodeguero que ha sabido construir un "catálogo" de vinos impresionante (entre mis preferidos de todos los tiempos, su Rocallís, su La Calma, su Ad Fines, su Parisad: y muy atentos a su nueva marca en el Empordà porque su vino sin madera es una auténtica perla) en 30 años de trabajo, que se quejaba de lo que le cuesta ahora mismo explicar y vender sus vinos. No me gustó la serie más o menos completa, que cataba por primera vez, de Habla (nn.2, 4 y 5), muy efectista en nariz, pero muy tocada por la madera, plana y pesada en boca. Por supuesto, les daré una segunda oportunidad. Y, ya para acabar, me subyugó por completo el Finca Garbet 2004, de Perelada (60% CS, 40% syrah), una maravilla de balsámicos, de eucalipto, de frescor en nariz y de poderío y mediterraneidad en boca, que me recordó mucho al Penfolds Grange último que he probado (1999). Qué pena que su precio sea el que es...

Postscriptum: Manuel ha colgado hoy mismo un pdf con el contenido de su presentación. Es una buena ocasión de aperitivo al II Encuentro de Bloggers Gastronómicos para quienes no pudieron estar en Girona.

20 febrero, 2009

Fòrum Gastronòmic 2009


Creo que la mayor parte de personas potencialmente interesadas estarán ya informadas de esta nueva edición del Fòrum Gastronòmic de Girona, 2009. Pero por si acaso, aquí lanzo un recordatorio. Hay tantas actividades programadas, entre mañana sábado, 21 de febrero, y el miércoles 25, que casi da vértigo la dificultad de una elección...El sábado y el domingo se programan actos abiertos para todo el público, y de lunes a miércoles, el abanico se concentra más en los profesionales de la gastronomía. Pero hay de todo y para todos. A mí me hace especial ilusión esta edición: voy a participar por primera vez en uno de los encuentros, el que nació en el Fórum de Santiago de Compostela del año pasado, concenido por Manuel Gago, y se consolida este año: la II Trobada de Blocaires Gastronòmics. Intentaré asistir a VidaVi, un encuentro que concibe y presenta Josep Roca alrededor de la música, la literatura y el vino. Y un montón de cosas más, de actividades paralelas y, sobre todo, de oportunidades para conocer gente y experiencias interesantes. ¡Allí estaremos!

18 febrero, 2009

Les Vieilles Vignes des Blandéries 2002


Fijaos en la foto y ved cómo se define Mark Angeli, "paysan". Me gusta eso. Leo en mi diccionario de francés de toda la vida, menudo pozo de sabiduría, "Le petit Robert de la langue française", "Homme, femme, vivant à la campagne et s'occupant des travaux des champs". No pocos compañeros y amigos han hablado en la red de su personalidad, de sus viñedos, de su forma tajante ("impérativement" es su adverbio preferido) de trabajar, biodinámica (él la llama "ancestral"), con el único objetivo de dar a sus vinos la calidad por encima de todo. Polizonte en Anjou (se llama a sí mismo), su Vieilles Vignes de Blandéries, un chenin blanc en pureza, es una muestra de hasta qué punto llega la simbiosis de un "paysan" con su entorno. Un vino, este 2002 (14%), que ha empezado a dejar ya la densidad y frescura de la chenin más grasa y opulenta de Angeli, para adentrarse en los caminos de la finura y los mil aromas en nariz, y de la sequedad y la mineralidad en boca (camino del perfil de Fouchardes, vamos). Del color de la miel de sotobosque, tiene ese aire de combinación que aporta a los guisos el "bouquet garni" (tomillo, laurel), huele a lavanda, a restos de la miel en el aire. Hace pensar, aunque no quieras, por su complejidad, por su color, por la evolución de la botella abierta y conservada durante unos días: crece en sequedad, en mineralidad (hierro algo oxidado) y, al mismo tiempo, vuelve ese frescor que uno creía ya perdido (jabón de Marsella). Un vino al que hay que dar aire, tiempo, buena temperatura (no frío, fresco) y paciencia. Mark Angeli, "paysan polisson en Anjou", es un patrimonio para los amantes del buen vino. Conoce los secretos de su tierra y de las cepas que crecen en ella. Impagable la anécdota, que cuenta el mismo, de su "Rosé d'un Jour", nacido casi por azar: "se lo di a probar a un vecino de 88 años y me dijo, 'Ah, sí, ya recuerdo...este vino se hacía por aquí antes de la Guerra'". Casi da igual el precio o el lugar. Si encontráis vinos de Angeli, comprad y probad. Entenderéis el por qué de la grandeza de la tradición de Francia. Hace muchos, muchos años que saben qué hacen, dónde lo hacen, con qué y cómo lo hacen. Por lo demás, no sé por qué pero últimamente me topo con un montón de botellas interesantes de Angeli...Mi posgrado con sus vinos sigue viento en popa y ¡promete no parar!

17 febrero, 2009

A quien pueda interesarle...


le diré que la entrada sobre Nita 2007 fue la última en que contesté comentarios de anónimos. Yo escribo este blog porque me apetece, no tengo intereses en empresa alguna relacionada con el mundo del vino ni creo que este cuaderno tenga fuerza como para beneficiar o perjudicar a nadie. Lo único que me mueve es conocer, probar, viajar y descubrir. Por supuesto, también compartir. Procuro ser honesto conmigo mismo, procuro documentarme en la medida de lo posible y, sobre todo, procuro no afirmar nada que no haya contrastado. Cuando no lo consigo (no todas las bodegas ofrecen fácilmente su información y no siempre se puede conseguir ésta, de forma fiable, en la red), procuro no escribir cosas que induzcan a error o confusión. Que se me diga que "no está bién confundir", aludiendo a una frase mía en que, creo, queda claro que transmito lo leído sobre Nita, no lo contrastado de primera mano, me parece excesivo. Soy filólogo de formación y procuro dar a las palabras el sentido que les corresponde.

Si algo bueno tiene todo esto es que uno no aprende nunca lo suficiente. Eso me gusta porque soy de natural inquieto e inconformista. Pretendía (y creo que lo he hecho como es habitual en este blog) exponer mis sensaciones con Nita 2007, pero no contrasté la información. Ni falta que me hace: esto no es un periódico, ni yo un periodista profesional de la comunicación del vino. Procuro, con todo, ser honesto y transparente en la transmisión de mis sensaciones. Y para que nadie se lleve a error, quede claro también que Meritxell Pallejà no induce a nadie a error. El anónimo lector que ha provocado esta nota es del sector, conoce a la importadora del vino de Meritxell en los EUA y ésta, claro, ha recibido la carta de presentación de Txell sobre Nita. Ella no oculta nada ni se atribuye lo que no es. Dice, por ejemplo, que "se sigue trabajando durante su elaboración" i.e. del vino "algunas prácticas biodinámicas influyentes, se mantiene el vino en cups de cemento, trasvasando en luna creciente y ascendente y elaborando sin crianza en barrica." O "quiero advertir que el vino no es biodinámico sino que en su elaboración y consumo tengo en cuenta algunos factores lunares que muestran relación entre las distintas actividades como vendimiar, trasegar, embotellar o beberse el vino que varia según las posiciones de la luna, los planetas, constelaciones y signos del zodíaco." Como tantos otros, ha empezado un camino que, quizás, con los años la lleve a la biodinámica integral de lo que produce y vinifica. Pero todavía no lo ha completado.

Creo que esta nota aclara algunas cosas sobre Nita 2007 y sobre mi blog. Las que quedaron diáfanas, y ya termino, son tres: Nita es un vino que me gusta. No voy a contestar más comentarios anónimos en este cuaderno. Estoy aquí por placer y por ganas de conocer y no pienso pasar otro mal rato que no sea el de no saber encontrar el adjetivo adecuado. Con lo dificil que es adjetivar y poner comas...

15 febrero, 2009

Nita 2007

Meritxell Pallejà es la enóloga detrás de este vino. Su bodega, de vino único (que yo sepa y por ahora: su página web no da muchos datos), se encuentra en Gratallops y cuentan las cosas que he leído de ella que se adhirió a la forma de trabajar biodinámica tras una temporada en la Borgoña. Su proceder, pues, tanto en campo como en bodega, atiende a las fases del calendario lunar agrícola (por así llamarlo) y hay que destacar de este vino, ampliamente difundido y comentado, que es de aquellos prioratos que muestra lo que lleva, y punto. Garnacha, cariñena, syrah y un poco de CS para este 2007 que llega con 14% y conviene servir sobre los 16ºC. Confieso que le tengo debilidad, que he probado todas sus añadas (aunque no guarde botellas de ellas) y que me gusta la expresión de su fruta. Confieso, también, que jamás he tenido en cuenta en qué tipo de día abría la botella. No soy, aunque le dedicaré horas al asunto (porque me interesa), estudioso de la biodinámica de Rudolf Steiner, sé que M. Pallejà recomienda que su vino se abra en días flor (en febrero han sido o serán los 1, 17, 18, 19 y 20) y el azar hizo que yo lo consumiera en uno de sus días buenos (aunque no de los mejores...), el 1 de febrero. Pero no me atrevo a sacar conclusiones de todo ello, vaya.

Es un vino que no conoce la madera pero para el que suele sugerirse decantación. Yo nunca la he hecho con él, pero con esta botella probé el artilugio que me regaló el amigo Jordi Melendo. El spinwine, de hecho, es un aparato que, para quien no tenga decantador a mano, hace tres funciones, creo que a plena satisfacción: oxigena el vino cuando se sirve, gracias a un orificio posterior. "Jarrea" el vino, gracias a la espiral por la que éste pasa antes de caer a la copa. Y, además, sirve de eficaz antigoteo. Tomé una copa sin spinwine y, al cabo de un rato, otra con. Y creo que el cometido para el que se ha diseñado (llamémosle "criptodecantador"?) se consigue. El vino tiene una capa media, tirando a alta, de color violáceo intenso. Sin oxigenación y a pesar del 1 de febrero, empieza realmente cerrado e inexpresivo en nariz, aunque al primer trago, sí arranca con un posgusto con el poder de la fruta madura y taninos jugosos pero algo astringentes. Este 2007, en general, es un Nita más comedido, más discreto, no tan "explosivo" como en añadas anteriores y con una garnacha muy interesante. Con el spinwine surgen, más llamativos, aunque igualmente sensatos, aires de zarzamora y vegetales. El vino es muy agradable y largo, estructurado y bastante carnoso. Se suele poder comprar entre los 10 y 12 euros y es una buena opción para conocer un Priorat no muy habitual.

11 febrero, 2009

Le Verre des Poètes 2007

"Banissons le chagrin il nous consume.
Sans le feu du bon vin qui nous rallume
réduit à languir. L'homme sans plaisir
vivrait comme un sot et mourrait bientôt". M. de Beaumarchais publicó y representó su "Le Barbier de Séville" (en el que, después, se inspiraría Rossini), en febrero de 1775, en el teatro de las Tullerías de la, entonces, "Comédie Françoise". Más de 230 años después, en el privilegiado valle del Loire, en su Domaine de Montrieux, Émile Heredia mima y privilegia las uvas más características de la zona. Entre las tintas, la pineau d'Aunis es su estrella, en cepas de más de 100 años, que no han conocido la filoxera, se encuentran plantadas en pie franco y se han reproducido por "marcottage" (supongo que natural). Agricultura biológica, vendimia manual, racimos enteros en barricas abiertas, que han conocido por lo menos seis vinificaciones anteriores. No hay productos químicos ni levaduras añadidas ni SO2 en este proceso. Los racimos enteros maceran larga y pacientemente más de un mes. Es evidente (por la nariz y por el paladar, después) que hacen una maceración carbónica espontánea. Heredia lo advierte: este vino la lleva, natural, y a quién no le guste que jarree la botella y deje que repose un poco el vino. ¡A mí me encanta!

Tras el descube, el mosto, sin prisa ni movimientos producido, arranca su fermentación alcohólica de forma espontánea en barricas usadas, por lo menos, también en seis vinificaciones anteriores. La maloláctica la hace completa en barricas usadas y sin atender otra cosa que no sea el reloj biológico. Sólo en el pase a la botella añade Heredia el mínimo sulfuroso que retrase la oxidación del vino. Se trata de una pineau d'Aunis excepcional, por el origen y calidad de la fruta y por el método ancestral de vinificación. Heredia bucea en los orígenes del Loire y de su uva y ofrece un vino difícil de clasificar, que hay que abrir y oxigenar con tiempo y tomar sobre 16ºC. Si la botella queda abierta y con líquido (cosa difícil pero que, como experimento, casi recomiendo), hay que tapar de nuevo con el propio tapón y dejar que este zumo fermentado de pineau d'Aunis evolucione en botella. La experiencia es de las buenas. Suave extracción, capa media, casi baja, carbónico en nariz y en boca discreto y agradable ("perlant"!). Aromas de levadura, pimiento verde, cierto dulzor casi de tirabeque, muy vegetal con un aire dulzón. Fácil y ligero, fantástico trago, con retrogusto poderoso de hierba mojada, casi de ortiga en nariz. Agua de borrajas (me encantan las borrajas, lo confieso). Tras una hora abierto, asoma algo de ciruela madura con un fondo de cueros muy franco. Es un vino no filtrado, con partículas en suspensión: que nadie se alarme, el poso es insípido y sólo denota el tipo de vinificación. Al día siguiente, sus aires vegetales y de ortiga siguen bien presentes, el carbónico casi ha desaparecido y asoma un poco de compota de arándanos rojos y cierto balsámico (eucalipto).

Heredia ofrece bebida de dioses a sus poetas preferidos. Profundiza en las intimidades de la historia de su tierra y, al mismo tiempo, en las de la poesía del vino. Baudelaire, Beamarchais (la arietta de Figaro en su famosa comedia del Barbero de Sevilla, preside la etiqueta de esta "añada": es un humilde "vin de table", pero no hagáis caso de los prejuicios: probad el vino), Molière se codean con Heredia. Sus espíritus pasean orgullosos por sus viñedos: "Les biens. Le savoir et la gloire n'ôtent point les soucis fâcheux. Et ce n'est qu'à bien boire, que l'on peut être hereux"! Hagamos caso al maestro Molière porque si, además, la cosa se nos ofrece a más o menos 9 euros la botella en L'Ànima del Vi, no es cuestión de perder el tiempo...que la vida, cuatro días son y el vino hecho así no daña, acompaña! y las penas engaña...

08 febrero, 2009

One from the Heart


Hace tiempo que no escribo sobre el contenido de otros blogs. Hoy merece la pena, hoy me sale del corazón hacerlo porque me duele que alguien pase por alto y no lea la crónica de un viaje muy especial que está publicando estos días Weirdo. Al patriarca Kracher le pasó lo peor que le puede suceder a un padre: sobrevivir a su hijo. Y a Fernando le pasó lo que a muchos de nosotros: un tipo de vinos, una bodega, una forma milenaria de entender la uva y la relación con la naturaleza, le cambió la vida. Sucedió en el Burgenland austríaco, en el lago Neusiedl, con Alois Kracher padre y su hijo, Alois (Luis) Kracher. Luis dejó su huella inmortal también en la Axarquía y su muerte prematura (en 2007), junto con el recuerdo de sus vinos, llevaron a Fernando a realizar un viaje en el recuerdo, un viaje al corazón de la uva botritizada, un viaje a la tumba de Luis Kracher. Ésta es la crónica de un viaje que hay que leer, que hay que compartir. Es el viaje de Fernando, sí, hecho por él y para él porque necesitaba hacerlo, pero como cualquier viaje iniciático, desde el ya lejano de Odiseo, es un viaje de todos y para todos. Las enseñanzas, los sentimientos de Fernando pueden, deben ser compartidos por todos. Los vinos de los Kracher, también.

La extraordinaria foto del lago Neusiedl helado es de Fernando Angulo.

05 febrero, 2009

Enrico Orlando vino passito 2003

Sonia y Enrico Orlando son el prototipo de gente dedicada al mundo del vino que me gusta de veras: jóvenes, preparados y entusiastas, recogen una tradición familiar que arranca de la bisabuela de Enrico (la Signora Enrichetta, de donde viene el nombre actual de la bodega, Ca'Richeta) y la interpretan y transforman a la luz de la vocación de Enrico. Él es el enólogo y el responsable de que esta pequeña parcela de viñedo en un rincón extremo (mirando ya a Monferrato) de las Langas (en el pueblo de Castiglione Tinella), se dedique casi en exclusiva a los vinos pasificados con variedades blancas y tintas. También producen algunas botellas de Langhe Rosso (PN) y Nebbiolo d'Alba (nebbiolo), pero el corazón de esta gente es dulce, ¡no lo pueden negar!, y su vocación son los vinos hechos con uva pasificada. Conocen a fondo el proceso, saben qué hacer y cómo hacerlo y el resultado es un vino tan extraordinario como difícil de encontrar: la bodega no producirá, en total, más de 20 mil botellas anuales, y de este passito con variedades blancas, en 2003 salieron 1800 botellas. Moscatel, sauvignon blanc, sémillon y chardonnay son las variedades. La uva empieza su deshidratación en la propia cepa y tras la vendimia (por lo menos 30 días extra en la planta, con parte de la circulación de la savia cortada), se vendimia a mano y pasa a reposaderos ventilados y a cubierto para proseguir su pasificación.

El proceso puede prolongarse casi otros tres meses, hasta que la uva haya perdido cerca del 40% de su contenido hídrico. Fermentación natural, parada natural de la misma y sin clarificaciones ni filtraciones, el vino pasa ya a madurar en barricas y toneles de roble (no sé la procedencia) de tamaño variable, entre la bordelesa y la de 700 litros. Entre 18 y 24 meses de madera sirven a Enrico para llevar al límite el potencial sápido y aromático de este ensamblaje que, con 14%, conviene tomar sobre los 12-14ºC para saborearlo en plenitud.
Tiene el vino un color entre el ámbar intenso y el oro viejo, de una pureza extraordinaria, rayos de sol suaves, tibios, en un atardecer tras la lluvia en las colinas. Lágrima pequeña, compacta, persistente pasea por la copa. Higos pajareros todavía tiernos, orejones de albaricoque frescos, gran cuerpo en boca. Es un vino intenso en nariz, con un recorrido que no termina nunca, y que en el paladar se hace suave, delicado, casi fresco. Pasas de Corinto y ligeros aromas de botritis asoman con algo de temperatura: humus, tierra mojada, hojas en descomposición. Pausa. Reposo, este vino te da y no cesa: galletas de almendra, dulces almendrados, calabaza madura para el cabello de ángel, jalea real. Un punto de cola de carpintero y esa bollería del norte de Italia que, como la inglesa, sabe combinar magistralmente, la harina con la fruta seca y escarchada (plum cake, panettone). Una maravilla.


Es un vino jugoso, amable, delicioso, que calificaría de muy personal y bastante único en el panorama italiano. Es un vino que llega al mercado en un momento óptimo de consumo pero que puede aguantar y mejorar largos años en botella. Si se encuentra, hay que comprarlo, sin duda, porque su precio (creo que sobre los 14 euros) es casi ridículo. El buen hacer de Enrico, la claridad y elegancia de sus ideas con los vinos pasificados (auténtico estandarte de Ca'Richetta es este passito de variedades blancas, aunque también hace otro passito, rosso, que me gusta mucho, con brachetto y CS), la elegancia, entusiasmo parejo y discreción de Sonia, y el amor de ambos por esta tierra de las Langas y por su tradición vinícola, me desbordan, me tienen el corazón robado. Confirman, de nuevo, que cuando muera, quiero que me esparzan (sin que lo vea el juez, claro, ni la policía de fronteras...), entre las Langas, el Priorat y la Borgoña, para que algún día alguien, sin saberlo, acabe bebiéndome. Creo que sólo así conseguiré resucitar...hacerlo en una añada de hacia el 2050 de este Orlando passito (¡tampoco tengo prisa, ¿eh?) sería un sueño.

Las fotos primera y tercera son de Sonia Orlando.

01 febrero, 2009

TEN 2007

El Celler Pasanau, el artista plástico Wataru y el músico Pep Sala: tres nombres para un proyecto singular, para una tierra singular, para unas cepas y unos cielos únicos. Pasanau idea un rosado (la sola mención del tipo de vino, aplicada a la DOQ Priorat, hace que el vinófilo arquee algo las cejas...), Wataru propone una caja, una etiqueta y un nombre ("ten" significa "cielo" en japonés) y Pep Sala, músico hasta los tuétanos, hace exactamente aquello que muchos quisiéramos y no podremos jamás: le pone música al vino, le pone sentimiento a la pintura, le pone acordes y ritmo al paisaje, al cielo y a la historia del Priorat. Una música que hay que beber con los ojos cerrados, recreando en tu mente ese momento pleno, espiritual, denso y emotivo, en que los Cartujos cruzaron el paso de la sierra, decididos a dar nuevo sentido a los votos de San Bruno.

Instalaron su cartuja al fondo del barranco, donde no había otra "salida" que el espadado del Montsant, ni otra posibilidad que esas "escaleras" que, día a día, subían hacia el cielo puro del Priorat y les permitían charlar con Dios y ofrecerle sus oraciones y su trabajo. Abro la botella, pongo la música, cierro los ojos: el paisaje, la historia taladran mi mente, la ocupan por completo: viaje. Ruido de caballerías. Monjes a cielo abierto, al raso. Paso de montaña. Coll de l'Alforja: Montsant, visión deslumbrante. Madrugada. maitines. Trabajo, actividad, miradas al cielo. Cepas y oración. Lluvia y vendimia. El primer vino. Sosiego y paz. Tierra, luz, paisaje, espíritu. Medioevo en la música. Autenticidad en la copa. Los monjes devuelven al Creador lo que le pertenece, en forma de oración, de trabajo, de cartuja, de vino. Beber esta garnacha, escuchar esta música, mirar o recordar el cielo sobre la tierra de los priores es una forma sosegada, natural, de reintegrarse a un ritmo más humano de las cosas, hecho a la escala de la naturaleza y de sus estaciones.

Hay que tomar este vino escuchando la música de Pep Sala, con la paciencia y los ojos del hombre antiguo, con tranquilidad y conciencia. Frambuesa todavía en mínimo envero, piel de cebolla muy fina. Mucha fruta al principio, aunque ya evolucionada: fresas del bosque, madroño en sazón, cerezas en alcohol en el paladar que recibe un trago algo astringente, mineral y seco. Se ofrece con cuerpo, al mismo tiempo, cierta untuosidad y amabilidad a raudales. Paso firme y agradable, austero y oscuro, cordial como la bodega, como la celda y la conversación del cartujo, mínima pero necesaria, amable y, en esencia, vital. Uno, que ha tenido la suerte de estar en las tres cartujas que quedan en la Península Ibérica y charlar (no os parezca un contrasentido: también hay cartujos que hablan) con sus monjes, se siente como en casa, tras una hora de charla con la historia del Priorat. La música de Pep Sala, ell alma del dibujo mínimo, mineral, de Wataru, este vino rosado de los Pasanau, me han abierto, en pleno Eixample barcelonés, el cielo del Montsant de nuevo y me han transportado al primer momento del Priorat, el que explica todo lo que ha venido después. Ahora, el viñedo descansa tras el duro esfuerzo. Este año, el invierno atenaza, el frío y la nieve visitan la comarca y el cielo se muestra transparente como nunca. El cielo de los Cartujos sigue iluminando el Priorat.

Gracias a la generosidad de Pep Sala, que ha dado su permiso, y a la habilidad de Albert Pasanau, que ha preparado el corte en mp3, puedo ofreceros en primicia el sabor de esta música. Sea con Ten 2007 o no, coged una copa de buen Priorat o Montsant, poned la música, cerrad los ojos y escuchad al cielo de esta tierra única...


La foto de Scala Dei es de Javier Alfaro. La del vino (caja y CD), y la del viñedo a los pies del Montsant, son de Albert Pasanau.