14 diciembre, 2009

Jiménez-Landi, por partida doble

Esta semana ha sido de fortuna para mí, corta en cuanto al trabajo, ¡intensa en cuanto a vinos! Por dos veces topé con vinos de Daniel Gómez Jiménez-Landi (la bodega, de hecho bodegas, se llaman Jiménez-Landi) y por dos veces lo elegí. Pensé "cuánto me gusta lo que hacen este hombre y su gente". Ya aviso: seguiré confiando a ciegas en sus vinos porque me parecen de lo más serio que se hace en este país, en cultivo ecológico además, en reconversión a lo biodinámico en el campo (no sé en la bodega cómo anda el asunto porque información tengo poca) y con unas prácticas de vinificación, en alguno de esos vinos, que son de las que vengo predicando en vano (por supuesto) para algunos vinos que me son más cercanos. El primer encuentro tuvo lugar en el restaurante del Centro de Arte Reina Sofía. No acierto a ver referencia alguna a él en la página web del Museo, y me parece muy mal: el lugar es, por si mismo, interesante por la distribución de sus espacios, por la decoración y, claro, por la carta de platos y por algunos vinos que han puesto en ella. Sólo tiene un problema: hay que comer un poco a oscuras en él (mala iluminación para comer y beber, buena para la charla íntima) . Buenas copas Spiegelau, atento y amable servicio, espárragos trigueros a la plancha "rebozados" en delicado brik, coca con mermelada de tomate y anchoas (muy sabrosa) y presa ibérica con puré de boniato (intensa). Presidían la carta de vinos el Bernabeleva Carril del Rey 2007 (Raúl Pérez en la DO Madrid, ni más ni menos) y el Sotorrondero 2007 de Jiménez-Landi. Aquí me quedé. Chapeau para el restaurante: si en tienda sale por unos 10-11 euros, ellos lo tenían a 15. Un 90% de syrah casi ya en un punto bueno (cepas de 10 años) y un 10% de garnacha muy vieja, para un vino de altura (viñedos a más de 600 metros), que se hace con maceración prefermentativa en frío, fermentación entre 15-20 días, extracciones suaves, maloláctica en barricas y crianza de 10 meses sobre lías (entre barricas de 300 y de 500 litros). Es un vino sobresaliente, por calidad y por precio. Sale a la copa con un color cárdeno intenso, brillante, y con el ímpetu del mejor mihura, muy frutal, enormemente syrah (aunque la garnacha mantiene la presencia bien viva). Espectacular en nariz la primera media hora, , más tenso, austero y "cuadrado" en boca en hora y media de evolución. Pureza de la syrah (me recuerda no poco al 2007 de Alain Graillot), con arándanos rojos, compota de cassis, ciruela algo pasa. Es balsámico, al mismo tiempo que fresco (hoja de eucalipto estrujada en tu mano), pero también contundente en su sequedad y en su pimienta roja. Gran posgusto y buena evolución en copa, con un ligero apagón a la hora y resurgimiento de terciarios a la hora y media: humo del hogar apagado hace horas, violeta y regaliz. Delicioso.

El segundo encuentro ha sido privado y directamente buscado, ayer mismo en una comida familiar. El Reventón es el nombre de una unión que tenía que llegar por aquello de las afinidades electivas. Si piensan más o menos lo mismo y buscan cosas parecidas en sus vinos, su andadura conjunta estaba ya medio hecha. Daniel Gómez Jiménez-Landi, de nuevo, y Raúl Pérez se encuentran ahora en las alturas de Cebreros para demostrar que la garnacha tiene tantas facetas como viticultores y terrenos se le ofrezcan. Cepas de 70 años, viñedos a más de 800 metros de altitud, sol de tarde (en otros pagos, se buscaba justo lo contrario, para la garnacha hace 70 años) y prácticas biodinámicas de nuevo, por lo menos en el campo. Parece, en esta ocasión, y gracias a aquello que nos contaba Paco Berciano en su enorme blog, que también en la bodega: la mitad de la uva se ha vinificado con el raspón. Hay una maceración prefermentativa en frío de 7 días en tinos de roble francés, en la que sólo se han usado los pies para la confección del mosto. La maceración ha durado 40 días y la maloláctica se ha hecho de forma natural en barricas de roble francés y de 500 litros. La crianza ha durado 14 meses. Sólo hay mínimo sulfuroso en el momento del embotellado. No hay clarificado ni estabilizado ni filtrado. 1500 botellas de este vino a un precio en tienda que ronda los 40 euros. El Reventón 2007 (VT Castilla y León) es un vino de 14,5% que conviene servir a 15-16 ºC, con la botella abierta por lo menos media hora antes. Es un vino que empieza con aires de fresas del bosque, a medias entre su madurez y un frescor algo ácido. Cuando entra en boca, las cosas cambian mucho y al vino le asoman aires de vendimia tardía y, casi, de "ripasso": mucha compota de frutos del bosque negros y, a ratos, casi mermelada de tomate. Es algo que me desconcierta un poco y que no sé cómo explicarme: los vinos que se vinifican con raspón no suelen tener ese perfil en paladar. Cerezas maduras, pimienta negra, densidad y redondez, algo glicérico y untuoso también, lágrima fina, abundante y persistente. Al rato, el vino ofrece una mineralidad profunda y aromas de sotobosque. Esta fase es muy atractiva. Persiste la sensación de vendimia algo tardía, con el hollejo maduro que todo lo preside y un final de algarroba, regaliz roja dulce y cerezas en alcohol. Un señor vino que me ha dejado algo perplejo y con ganas de pisar Cebreros para entender más cosas. Con el Pegaso de Telmo Rodríguez ya me pasó algo parecido...

Las dos fotos de esta entrada son amable préstamo de Paco Berciano.

17 comentarios:

SIBARITASTUR dijo...

Coincido en tu visión del primero, del segundo aún no he tenido el placer.
La caomparación(o similitud)con alain graillot lo dices por ejemplo por el La Guiraude 2007?, lo probé el otro día y estaba pasadísimo de acidez, supongo que lo dirás en cuanto a la nariz, no?

J. Gómez Pallarès dijo...

Buens días, S. Leí tu descripción del primero y sabía que coincidíamos. De hecho, creo que no discrepamos ninguno de los que hemos probado y descrito este vino. En cuanto a mi recuerdo de Graillot, pensaba en el básico Croze-Hermitage, no en La Guiraude.
Sobre el segundo, me gustaría mucho contrastar opiniones porque me quedé como un poco sorprendido por esa excesiva madurez, a ratos casi carácter dulzón, de la garnacha de Jimménez-Landi y Pérez.
Salut,
Joan

angel dijo...

Hola Joan,
me alegro de que te hayan gustado los Jimenez Landi, la verdad es que, por amistad con la familia me cuesta muchas veces hablar de sus vinos, pero es uno de los mejores ejemplos que conozco de una nueva generación de bodegueros que van apareciendo.
Si tienes oportunidad, te sugiero que pruebes El Fin del Mundo y como algo absolutamente especial y muy revelador de hacia donde van, el Cantos del Diablo.

Smiorgan dijo...

No he probado los vinos de J. Landi, pero todo lo que de ellos he leído incita a probarlos.
Habrá que ir mirando, pero es que la lista de futuribles no para de crecer.
Saludos.

angel dijo...

Hola Joan,
para mí es difícil hablar de los Jimenez Landi porque soy amigo de la familia y supongo que eso me hace ser bastante parcial, pero me encanta la forma que tienen de tratar la uva.
Es cierto que esa garnacha da un punto de madurez (pasa también en añadas anteriores) que hace a sus vinos bastante personales.
Si tienes ocasión, te recomiendo catar el Fin del Mundo y, sobre todo (difícil porque solo han producido 200 botellas) el Cantos del Diablo, este último explica perfectamente la inquietud que tienen y el camino que están explorando.
Un abrazo

J. Gómez Pallarès dijo...

Es lo que tiene este "negociado" de nuestra vida, Smiorgan, que siempre estamos a la que salta, conociendo cosas, ampliando sabores, descubriendo y, además, pasándolo bien. ¿Qué más se puede pedir?
No te pierdas los básicos de los Jiménez-Landi, de veras.
Joan

J. Gómez Pallarès dijo...

Veo que he publicado dos comentarios que son casi idénticos, Ángel.
Contesto de forma concentrada, diciéndote que no tenía la menor idea de tu amistad con los Gómez Jiménez-Landi: ¡me gusta que mis nuevos amigos sean amigos de grandes bodegueros! Eso es promesa de cosas interesantes en el futuro...
Mi nariz no conoce a nadie, ya lo sabes porque sueles leer aquí, Ángel, y confieso que El Reventón 2007 me dejó algo perplejo porque esa madurez rozaba, a mi entender, la sobremaduración. Además, su sistema de vinificación tienen a ampliar los poderes organolépticos de la uva. Y yo pensaba que el raspón compensaría algo. Pero cuesta encontrarle la pista a ese raspón y la madurez, en cambio, está muy presente y en algún momento, deja al vino algo pesado en el paladar.
En cualquier caso, yc omo comentaba antes, cualquier cosa que hagan los Jiménez-Landi será probada siempre muy a gusto! De los Cantos del Diablo sólo he leído algo, por supuesto, jamás he probado. Todo se andará.
saludos!
Joan

samuel cano dijo...

En Fenavin caté todos los vinos de Jimenez-Landy, la verdad es que son sorprendentes, pero como bien dices Joan, los más basicos son más gustosos que sus hermanos mayores, recuerdo que de El Reventón, Fin del Mundo y Cantos del Diablo, me gustó más Cantos del Diablo porque según recurdo (no estoy del todo seguro) es una ladera sur que solo recibe el sol de la mañana y se nota más frescura en la fruta y en el vino, con mucho de todo pero con una frescura que equilibra y que no hace ese paso pesado que si me pareció el reventón y el fin del mundo.

Aun así me parecieron vinos muy diferentes y rompedores, no para todos los gustos, pero si atrayentes para los que estamos aburridos de siempre lo mismo. Aunque creo que se tendrán que moderar en la maduración-maceración-extracción en añadas venideras (supongo que la misma receta me tendré que aconsejar a mi mismo,y sino al tiempo)

Salud y buen vino.

samuel cano dijo...

En Fenavin caté todos los vinos de Jimenez-Landy, la verdad es que son sorprendentes, pero como bien dices Joan, los más basicos son más gustosos que sus hermanos mayores, recuerdo que de El Reventón, Fin del Mundo y Cantos del Diablo, me gustó más Cantos del Diablo porque según recurdo (no estoy del todo seguro) es una ladera sur que solo recibe el sol de la mañana y se nota más frescura en la fruta y en el vino, con mucho de todo pero con una frescura que equilibra y que no hace ese paso pesado que si me pareció el reventón y el fin del mundo.

Aun así me parecieron vinos muy diferentes y rompedores, no para todos los gustos, pero si atrayentes para los que estamos aburridos de siempre lo mismo. Aunque creo que se tendrán que moderar en la maduración-maceración-extracción en añadas venideras (supongo que la misma receta me tendré que aconsejar a mi mismo,y sino al tiempo)

Salud y buen vino.

catavinos dijo...

Completamente en sintonía con tus apreciaciones. Tanto Sotorrondero como Piélago son dos vinos a tener muy en cuenta... El primero me parece ( por su RCP ) uno de los productos más interesantes que he probado últimamente ( lo descubí, - si Colón llamó "descubrir" a lo suyo... yo tb me atrevo -, hace apenas unos días y me transportó a vinos antiguos, que no he probado... )

Saludos

J. Gómez Pallarès dijo...

Buenas, Samuel, alegría de leerte por aquí de nuevo!
Tengo que confesar (ya lo he dicho en algún comentario más arriba) que no he probado todos los vinos de los Jiménez-landi y que, de hecho, este Reventón es de Gómez Jiménez-Landi y de Pérez, no de las bodegas de los Landi. En cualquier caso, podría suceder, en efecto que los efectos de estas vinificaciones sobre el vino al cabo de un par de años no fueran todo lo buenas que uno esperaría al principio.
A ver si tengo la oportunidad de probar estas producciones tan minoritarias de los Jiménez-Landi y terminar de formarme una idea.
En cualquier caso, y como tú ya haces a la perfección, hay que estar muy atento a las "recetas" que uno practica y sus efectos, no siempre deseados. Aunque eso es un "pour parler" porque yo hablo sólo de mis sensaciones y no sé si los hacedores de este vino buscaban exactamente lo que ahora se encuentra en la botella.
El Sketch 2008 me gustaría echarme ahora al colete y no hay manera de encontrarlo en tienda alguna. Llevo una gran racha de buenos albariños y me gustaría, nunca mejor dicho, profundizar en los efectos de la crianza bajo el mar!
Salud y buen vino, compañero! Por cierto, qué buenos están tus ajos: ahí están, aguantando impertérritos los pocos que quedan!
Joan

J. Gómez Pallarès dijo...

Hay sitios, quizás más en Francia e Italia que en España, Catavinos, donde los vinos saben a cosas que casi ya hemos olvidado: me viene a la cabeza algún Anjou reciente de Dellesvaux, algún Cornas de Matthieu Barret, ese graciano de Zorzal, ese trepat de Carles Andreu, un Ambonnay rouge de Egly-Ouriet, un Vertus Rouge de Lambardier. Jiménez-Landi y algún vino de Raúl Pèrez (más otros, por supuesto, pero ahora estamos hablando de ellos) van bastante por ahí.
Hay que ir redescubriendo este tipo de sensaciones!
Saludos,
Joan

SIBARITASTUR dijo...

Joan, el Sketch 2008 aún no está embotellado, probaste el 07?

J. Gómez Pallarès dijo...

No he probado ningún Sketsch, S., ni embotellado ni sin embotellar.
A ver cuando se me pone a tiro...
Joan

J. Gómez Pallarès dijo...

José!!!???

samuel cano dijo...

José está en su cueva, jejeje.

Salud y buen vino.

J. Gómez Pallarès dijo...

A saber dónde estará esa covacha, Samuel!!! O te refieres a que ha empezado ya a hibernar?
Joan

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