17 noviembre, 2009

Va de blancos: Benito Santos, Murrieta y Jo!

Estos últimos días, he estado bebiendo algunos vinos blancos que me han reafirmado en algo que seguirá sonando polémico (quizás...), pero que, desde un punto de vista estadístico, se cumple. Se cumple, claro, en mi pobre experiencia como bebedor (ya se sabe, no pruebo entre 75 y 100 vinos diarios...) y, sobre todo, con los vinos que pruebo de la Península. Podría formularse así el asunto: "nada como una cepa de larga tradición en su tierra de origen, trabajada en ella y por gente que sabe qué hacer con ella, para tener grandes vinos". De su contrario, se infiere, claro, que una cepa desplazada de su hábitat natural y trabajada según técnicas y cánones que le caigan algo lejos, dará con mayor probabilidad vinos que (¡hablo de mí, claro!) no gusten tanto. Todo esto viene a cuento de los últimos blancos que he probado. Por el primero de ellos, vengo sintiendo creciente admiración, por cómo se plantean las cosas en la bodega (Sucesores de Benito Santos, uno de los fundadores de la DO Rías Baixas), a través del cultivo ecológico. Y por cómo trabaja la cepa albariño Todd Blomberg (anterior hacedor de algunas de las cosas que más me gustaron de Zárate). De las notas de Benito Santos, de los comentarios y aprendizaje de cientos de albariños probados en las ferias de Cambados y, aventuro, de una gran reflexión sobre cómo trabajar las lías con estos mostos y vinos, surge una gama de bastante impacto. Cada vino tiene su perfil, pero el clima, las características de la uva, sus aromas, su frescor incorregible están siempre presentes.

Es una bodega muy a seguir en las Rías Baixas, de la que ahora mismo destacaría su Igrexario de Saiar 2008 (en la foto, la iglesia de San Esteban de Saiar, alrededor de la cual se congregan las cepas), una albariño amorosa, de salvaje alegría domada por las lías, tanto gruesas como finas, con las manzanas como protagonistas, con un punto de chispa en la boca. Cepas viejas que te aportan aires de camomila, de pera limonera, muy fresco y goloso en boca. Caramelos Ricola, hierbas del monte, sedosidad, algo untuoso y, al mismo tiempo ágil y fresco en boca. Es un gran vino (lo será más con reposo en botella), que se puede comprar sobre los 8-9 euros.


De Marqués de Murrieta poco voy a descubrir a los lectores de este cuaderno. Se trata de una de las grandes de la DOC Rioja, por calidad contratastada de sus vinos a lo largo de más de cien años y por la cantidad de botellas que producen. Alguno de mis grandes momentos vínicos me lo ha proporcionado su Castillo de Ygay, del que de vez en cuando se pueden encontrar botellas históricas. Esta gente tiene una línea de trabajo marcada desde hace mucho, que no se mueve un ápice, porque las cepas siguen siendo las mismas, el territorio sabe qué da y dónde lo da y y sus gentes saben interpretarlo. Los resultados, a la vista y al paladar están. Uno de los grandes blancos que se puede comprar en este país es su monovarietal de viura. Capellanía 2003 procede del viñedo del mismo nombre, dentro de la Finca Ygay. Es un vino que procede del prensado de los racimos en un sistema vertical de doble husillo (150 años de tradición nos contemplan), que proporciona lentitud y delizadeza a la operación y favorece la máxima extracción aromática a la viura.

El trabajo se completa con una larga fermentación a temperatura controlada y una crianza de 18 meses en barricas bordelesas de diferentes antigüedades y procedencias. El resultado es un vino que, incluso en su preadolescente 2003, conviene decantar y servir sobre los 12-13ºC. 13,5% para un color de brillante oro, con extrema sequedad, en nariz y en boca. Lavanda seca, orégano, cera en el panal. Es un vino elegante y sutil que te estará hablando sin parar, si tienes la paciencia necesaria, horas y días enteros. El intercambio de credenciales entre la viura y la madera es ejemplar, muy notable. Lo hueles y lo pruebas, dejas que los restos de la botella reposen y se magnifiquen: sabes que estás ante un vino de otro tiempo, hecho a la antigua, con oscuridad, con barniz, con madera que le dará estructura (jamás lo ocultará) durante muchos años. Se puede comprar sobre los 15 euros.

Mi relación con el vino Jo! es mucho más reciente. Nace de mi indignación por el contenido de una página de El País y se consolida ante el admirable interés que Carlitos y Patricia muestran por ese post. Digo "admirable" porque me admira que dos profesionales tan reputados en su sector, con campañas en marcha sobre productos o ideas de mucho calado (no hay más que mirar su página web para saber en qué andan), gasten dos minutos de su tiempo en un cuaderno como éste. La relación se ha ampliado a través de variados intercambios de cartas, ya privadas, y en público y en privado he confesado mi respeto y, de nuevo, admiración por lo bien que trabaja esta gente y por lo profundo de la sintonía que muestran con las ideas de sus clientes. Les prometí que a la que topara con un Jo 2008, hablaría de ese verdejo. Y cumplo con mi promesa. Por desgracia, tengo que decir que el trabajo de los creadores de la marca y de su publicidad (chapeau para ellos) se ha visto empañado por lo que los implantadores de la verdejo en Catalunya han hecho con el vino. Quienes me leéis, ya sabéis que no tengo nada a favor ni en contra de nadie ni de ningún vino. Pruebo y si me apetece escribir sobre ello, lo hago. Aquí era obligado, pero lo hago con cierta desazón porque no quiero que nadie piense que estaba cantado mi comentario. Mi única relación ha sido con los creadores de la marca (Carlitos y Patricia), y ésta, puedo decirlo, es cada vez más fluida e interesante. Ellos no han hecho el vino y yo ni tan siquiera conozco a sus hacedores. Hubiera preferido, os lo aseguro, que el vino me hubiera gustado o que me hubiera parecido correcto. Pero no.

El vino se puede comprar sobre los 6-7 euros y se puede servir muy frío (sobre los 8ºC), pero yo recomiendo el ejercicio de tomarlo a la temperatura en que se tienen que tomar los buenos blancos, allí donde muestran su verdadera naturaleza. Sobre los 11-12ºC, Jo! se ofrece muy flojo en nariz, casi inexpresivo y plano, con una boca glicérica y un peso excesivo del alcohol para su 13%. Le doy tiempo a la temperatura adecuada, pero sigue átono en nariz y en boca muestra una untuosidad que no se corresponde en nada con el frescor y ligereza que uno le suponía a la verdejo. El trago no es franco y casi me recuerda a esas aguas que tienen una densidad y un peso mayores de lo habitual. No sé a qué sabrá la verdejo catalana, sí sé que ésta todavía no sabe a nada en concreto y que, además, está muy lejos de sus parientes en Rueda. La gran ventaja de este vino es que tiene un margen de mejora muy notable. Les deseo de todo corazón que sigan aprendiendo y que perseveren.

Sucesores de Benito Santos, no sé a quién deben esa inspiración, tiene un lema muy bonito en sus etiquetas. Está escrito en latín (ya sabéis que, de hace años, "colecciono" ese tipo de divisas en botellas de vino) y dice Congruenter naturae uiuere. Hay que vivir de forma conveniente (armónica traduciria yo) con la naturaleza. Digo "armónica" porque ellos han cortado un poco el texto de Cicerón del que procede la cita, De fin., 3, 26: Congruenter naturae conuenienterque uiuere..."de forma armónica y adecuada", aconsejaba Cicerón, quien proseguía diciendo que la gente sabia vivía, así, de forma plena, feliz y afortunada. Lo hemos olvidado casi todo en dos mil años de historia, pero si recuperamos el valor de ese lema y, en mi opinión, nos concentramos en trabajar mejor la tierra y las variedades más propias de cada zona, viviremos y beberemos mejor.

La foto de la Iglesia de San Esteban de Saiar es de Alfonso Fontán. La de Jo! pertenece a El País.

26 comentarios:

SIBARITASTUR dijo...

joder con el jo,jajaja,a ver sí lo veo.una pregunta,no tenía la acidez muy marcada ese albariño?,los 08 no comerciales q me topo son así,para esperar 2 años al menos.
El capellania le tengo ganas hace tiempo pero nunca me debido,sólo he visto el 04,lo has probado?

J. Gómez Pallarès dijo...

Este albariño no mostraba, ni en nariz ni en boca, acidez alguna.No conozco las analíticas ni sé qué ph ni qué acidez en tartárico tiene el vino. Sólo me puedo fiar de mi paladar y de mi nariz. Plano por completo, casi inodoro, inexpresivo. No descarto que tuviera que ver el asunto con la luna (ya sabéis que no es broma cuando digo esto), porque estaba en cuarto muy menguante y en día raíz. Pero el vino supo a lo que supo, a fin de cuentas.
Mi último Capellanía es el 2003, pero vamos, que todas las botellas que compres del 2004 serán una buena compra. Yo lo guardo todavía un poco más...
Joan

Gourmetdeprovincias dijo...

Joan, pues ya sabes, a ver cuándo una visita por aquí. Guías no te han de faltar. Precisamente esa es una zona que frecuento bastante últimamente por trabajo, una zona de excelentes productos, restaurantes y bodegas que van rompiendo tópicos.

J. Gómez Pallarès dijo...

Por cierto, S., olvidé comentar que ese Benito santos no tenía la acidez muy marcada. Al contrario, mi descripción intenta matizar que el efecto de las lías, en mi opinión, sobre este vino produce un entorno menos penetrante, menos ácido, más suave y amable.
Joan

J. Gómez Pallarès dijo...

GdP,
tengo ya unas cuantas deudas sentimentales-vínicas-enófilas por completar en España. Cuando he estado en tu tierra, años ha, mi pasión por los vinos nacía y no aproveché casi nada de lo que se ofrecía...Prometo reparar eso. Tengo una pequeña guía que me pasaste en su momento, pero a la que caiga el viaje, pìenso aprovechar,em bien bien de mis amigos gallegos!!!
Un abrazo,
Joan

malena dijo...

Desde que mencionaste la bodega Sucerores de Benito Santos esperaba más información y aquí llegó. Una vez más se aprende con el modo sutil mas contundente de hablar sobre la importancia de cómo se hace el vino y de que aunque la mayor parte de las personas no lo sepamos, son éstas y no otras, las razones por las que seguimos y dejamos atrás un vino.
A través de tu nota de cata de Jo!, vuelves sobre el tema de la comunicación, en este caso del vino y hablas de un estudio en partcular. En este sentido me gustaría agregar mi senasción de que diamos hay una manera sincera respecto del producto y honesta con el público que no es cosa juzgada, al igual que las maneras de hacer el vino. Y con el ejemplo de Jo! podríamos demostrarlo.
Yo creo y trabajo bajo la máxima que debemos ser honestos porque es la mejor moneda de cambio y porque la honestidad también está en nuestra naturaleza; tanto de consumidores como y sobre todo ahora hay que vivir destacándolo, como comunicadores.
Fíjate que Carlitos y Patricia no pensaron la estrategia de comunicación pensando en públicos como tu o como yo o como, supongo todos tus seguidores. Y ese error, sabemos, puede generar un efecto búmeran, muy cara.
Perdón por la extensión y un saludo fuerte
Malena

J. Gómez Pallarès dijo...

Me parece muy interesante lo que apuntas sobre la estrategia de comunicación de Carlitis y Patricia sobre el vino Jo! No sé qué segmentos de población / consumidores tuvieron en cuenta para lanzar a la marca y tendrían que ser ellos los que contestaran a tu reflexión. Sí sé que, al modo latino, nescit uox emissa reuerti: la palabra dicha no sabe volver a la boca. Cuando lanzas el producto, deja de pertenecerte y el público receptor somos todos...y cada cual interpreta o descodifica como puede.
Yo he hecho mi interpretación de la relación entre continente y contenido. Pero es sólo la mía, claro...
Un saludo,
Joan

malena dijo...

Es "sólo" tu opinión, claro, ¿y sobre cuántos influye tu opinón? Creo que se puede hacer un rápido cálculo promediando los comentarios a tus posts y tu también sabrás más datos estadísticos muy importantes sobre el quién, dónde y cómo, escribe y lee tu blog. Y cuando digo "tu" blog, este razonamiento debe hacerse extensivo a toda la blogsfera vitivinícola. Sólo que algunos influyen más.
También es condición humana que el éxito y lo que nos devuelve el espejo haga que se nos suban las burbujas a la cabeza; o el ejercicio del poder que no de autoridad, que hace que los poderosos de cualquier signo, desconecten de la realidad desde y para la que deberían trabajar.
Si yo tuviera una bodega, que no es el caso pero si así fuera y tuviera que elegir un equipo de comunicación, buscaría un equipo que, además de saber de marketing, amara y sintiera sincera curiosidad por el vino.
Un saludo,
Malena

SIBARITASTUR dijo...

Nos estamos olvando de una cosa fundamental "la duda razonable", y es que es una única botella la que se ha probado y podía no estar en condiciones.
Malena, lo que apuntas sobre a quien puede ir dirigido, es un buen apunte y habría que tenerlo en cuenta.
Y se que no sería tu intención pero ese comentario sobre este Blog, lo de "tus seguidores" puede resultar estridente,, y se puede interpretar como si fuera un "parker" (permitirme esa comparación, para que se me entienda)

J. Gómez Pallarès dijo...

Querida Malena,
la influencia no se mide en número de lectores, creo, sino en otros parámetros que son difícilmente cuantificables.
Lectores, para mi fortuna, tengo no pocos (tampoco sé si muchos o no porque no puedo comparar con nadie porque de nadie sé datos ni los busco), pero influencia...creo que estoy en condiciones de decir que no tengo ninguna. Tampoco la busco, claro. Sol Gallego citaba en un suplemento del último País dominical a Jean Monnet. Éste, con fina ironía, distinguía entre las personas que luchaban por figurar y las que luchaban por hacer algo efectivo. Él, y yo con él, se contaba entre los segundos.
Los que tienen algún tipo de influencia en este mundo del vino estarían todos, digo, en la cata de Parker, por ejemplo, invitados a la cena con él. O en la presentación de los vinos de más puntuación de Peñín, etc.
Yo no estoy ahí, yo soy un "outsider" puro y duro en esto del vino. Y ésa es mi ventaja y mi condición: a ella mi acojo y nada más quiero. El resto depende de muchas cosas y tiene poca o nula independencia. Eso es lo único que tengo yo, independencia, junto con una buena nariz y memoria.
Conste que tampoco estoy muy seguro de estar en lo cierto. Puede que hay otros tipos de influencia más sutiles, a los que quizás me gustaría aspirar: que la gente que me lea confie en lo que escribo, por ejemplo. Ahora que se reivindica (justo ahora y sólo para ganar unas elecciones) la importancia de los pequeños detalles (en el reciclaje y limpieza de mi ciudad, por ejemplo), podría ser bonito reivindicar la sutileza de otro tipo de influencias.
Sobre la sintonía o no entre lo que uno hace como profesional y lo que uno vende, es tema largo y complejo. Otros tendrían que opinar antes que yo. Me reservo, por ahora...
Joan

J. Gómez Pallarès dijo...

Hola de nuevo. S.. Sobre que´considero por influencia, creo que ya he comentado ahora mismo lo suficiente. Ni lo soy ni aspiro a ello, por lo menos de la forma en que se escenifican las influencias en este mundo mezquino de hoy.
Sobre la duda razonable, llevas toda la razón. Siempre puede suceder. Prometo buscar otra botella y recatar. Donde la compré tenían todavía algunas más.
Por cierto, algó había calado porque el vendedor me dijo, nada más verme con la botella en la mano: "¡es el primer verdejo catalán!".
Joan

Carlos Rodriguez dijo...

Hola Joan, ya hacia un tiempo que no dejaba un comentario, pero estoy de reader mas que de writer por eso del tiempo..
De los vinos de Benito Santos, hablaba en su dia en su añada 07 en el blog, http://www.rocowines.net/2008/06/benito-santos.html
me parecieron buenos vinos, francos y sinceros.
Como tu bien indicas y creo que se desprende de tu comentario, estamos ante un blanco a tener muy en cuenta.
Creo recordar que fue uno de los pioneros de la feria de albariño, sino me equivoco hace ya por los años 60.
De los otros que citas no puedo opinar, salvo que el Jo! cada vez que sale en tu blog genera "comentarios"....
Un abrazo

Carlos Rodriguez dijo...

Hola Joan, hacia tiempo que no dejaba un comentario, ultimamente estoy mas de reader...
De Benito Santos hablaba yo en su dia, http://www.rocowines.net/2008/06/benito-santos.html
y como bien indicas son vinos a seguir, francos y sinceros. Otro Rias Baixas a tener muy en cuenta y de buena RCP.
De los otros dos no puedo opinar, pero cada vez que hablas del JO! aparecen "comentarios"... en fin
Un abrazo

malena dijo...

Preguntas que me vienen a los dedos:
¿la capacidad de influir depende de nuestra voluntad solamente? Es decir que basta con decidir no hacerlo para que esto no acontezca...
¿Por qué motivo que no alcanzo a comprender se asocia la capacidad de influir con la de manipular o con consecuencias millonarias o súper mediáticas? ¿Acaso los padres no influyen más allá inlcusive de lo que quisieran sobre sus hijos?
A mi también me gustó la cita de Gallego a Monnet y pregunto la actitud de querer hacer cosas efectivas, es decir que logren un efecto deseado no podría compararse en este caso a influir? Tal vez la palabra tiene mucho peso; me doy cuenta.
Volviéndola al contexto mantengo que para la comunicación de un vino nuevo en España y especialmente en Catalunya, lo que se publique en este blog, influye.
Pero me gustaron las preguntas que vinieron a las yemas de mis dedos
Un abrazo en el disfrute del intercambio dialéctico
Malena

J. Gómez Pallarès dijo...

Hola, amigo Carlos,
la verdad es que yo ando igual que tú, compañero, leyendo todo lo que puedo (pero menos que antes: mi momento profesional me deja mucho menos margen de tiempo...) y poniendo algún comentario, pero más bien escaso. De nuestros colegas internacionales casi me he olvidado, y eso que antes leía casi cada tres días todo. Si ahora lo puedo hacer una vez por semana, me doy con un canto en los dientes!
Me gusta coincidir contigo, que eres opiniçon mucho más autorizada que yo en la zona, aunque me gustaría saber si Todd Blomberg intervino ya en la añada que comentabas, de 2007. Creo que este hombre le está dando un perfil todavía más interesante a esta bodega.
De Capellanía (Jo! igual es difícil de encontrar en Galicia) no te pierdas lo que encuentres, que para un amante de los vinos blancos de raza como tú es más que interesante...
Un abrazo,
Joan
PS. Espero que la tropa ande bien!

Smiorgan dijo...

Hola Joan y el resto de contertulios.
Hace poco estuve en la presentación en una enoteca Alicantina de los vinos de Sucesores de Benito Santos. Me han parecido en general productos muy bien elaborados y de una calidad destacable. Además, conocí por primera vez el tema del biodinamismo y la organicidad en la producción vinícola, y mantuve una corta pero interesante conversación con Todd (por cierto, menudo personaje, le debo una visita a la bodega, a ver si en cuanto vaya a Arousa este diciembre me paso).
En cuanto a sus vinos, de los tres que probamos, el Saiar me gustó mucho, con esas notas de aires marinos que se le llegan a notar, pero me pareció mucho más complejo e interesante el Pago de Bemil. Muy rico vino, complejo, con los preciosos aromas de la Albariño y notas de crianza, y en boca una densidad y cremosidad deliciosas.
Si no lo has probado y puedes hacerlo, recomendable.
Saludos.

J. Gómez Pallarès dijo...

Siempre me haces pensar, Malena, y eso me gusta, aunque a estas horas, esté ya casi en stand by...
Por supuesto que me aplico el concepto de publicación, sea del tipo que sea, esto es, de voz que una vez dejada ir, uno no puede ya controlar. No se puede elegir, por suerte, qué van a hacer los lectores de tus escritos. Se puede mediatizar un poco, si eres manipulador (creo que no es mi caso), pero al final el lector siempre tiene la palabra. Y esa, es insobornable, por lo menos en un medio como éste, donde los lectores entran sin ningún tipod e publicidad y teledirección previa.
La segunda pregunta tiene una sencilla respuesta. Está en la historia. La mayoría de personajes influyentes, han manipulado. Este verbo no tiene por qué tener una connotación negativa, apunto. Manipular significa mediar, darle la vuelta a las cosas, interpretar, digerir para que otros reciban algo, filtrar. En ese sentido, no en el de la influencia, puedo considerarme incluso un manipulador, en el sentido de mediador entre aquello que como, bebo y siento y el lector que quiere acercarse aquí.
Sobre los hijos, nada comentaré porque estoy de lleno en la trinchera. Me faltan unos años para hablar de esto con cierta distancia.
Y sobre la palabra, querida, tanto como ésta, y te lo dice uno que se gana la vida con ella, vale la entonación, la mirada, la música que la acompaña.
Qué difícil es escribir sin poder decir, que te lean sin que te oigan. Disfruto casi más hablando de un vino que escribiendo sobre él. Y si tengo la copa delante, ya casi es un pecado (si creyera...).
Recuerdo con enorme placer los pocos momentos de mi vida con las palabras en que he conseguido taladrar, perforar el ambiente y llegar con el tono justo, con el mensaje medido a los que me escuchaban. Con el vino apenas he tenido oportunidad, pero la he gozado tanto o más que escribiendo sobre él.
En fin...

J. Gómez Pallarès dijo...

Muchas gracias por tus notas, S. Conozco a Todd sólo de intercambio epistolar (electrónico), pero éste ha sido intenso y muy interesante. He probado casi toda la gama, aunque tengo aún alguna botella por abrir: Todd tuvo la amabilidad de mandarme algunas muestras y para mi suerte, el Pago de Bemil está todavía en la fresquera. Soy algo lento en la bebienda porque en casa sólo somos dos y me gusta concentrarme en lo que pruebo. Las cosas avn saliendo lentamente pero ahora ya sé que tengo que estar muy atento a éste.
¡Gracias y saludos!
Joan

Carlos Rodriguez dijo...

Hola Joan, parece que repetí el comentario.
Respecto a la añada 07, Todd ya estaba por medio, yo por lo menos conocí estos vinos gracias a él, con lo que entiendo que ya tenía que ver en ellos.
Por cierto en su momento noté y me gustó en estos vinos de B.Santos un toque salino que te recuerda la cercania de los viñedos al mar.
Tomo nota de Capellanía. La tropa está genial, estamos encantados estamos sin duda en el mejor momento de nuestras vidas, hasta ahora. Muchas gracias.
Saludos

J. Gómez Pallarès dijo...

Me gusta leer eso, Carlos. Brindaré por ello.
En Igrexario de Saiar no he notado esa salinidad, la verdad. Vamos a esperar a probar ese Pago de Bemil, a ver qué tal.
Ayer sí que aluciné probando un TBA de Bürklin-Wolf del 94 con una salinidad feroz, lo juro: ¡en el Palatinado!
Saludos!
Joan

Toni dijo...

Pues el Capellanía 2004 está todavía mejor que el 2003. Ya me habré bebido media docena por lo menos. ;-)

J. Gómez Pallarès dijo...

Hola, Toni,
la añada parece más propicia, cierto. Iremos a por ella y guardaremos alguna botella, que estos 2004, por todo lo que he leído, dentro de 10 años estarán de primera!
Joan

carlitos y patricia dijo...

hola Joan,
hola al resto,

simplemente darte las gracias por tus comentarios críticos sobre JO! (de las buenas palabras que tienes para con nosotros obviamente también te damos las gracias).

creemos que tu crítica, por desinteresada y honesta, servirá para que desde la bodega se esfuercen aún más por mejorar un vino tan nuevo y peculiar.
ya les hemos hecho llegar tus comentarios.

si quieres o queréis que nos extendamos más sobre algunos comentarios que hay en este hilo sobre temas de comunicación y vinos, será un placer hacerlo aquí para todos o personalmente en el correo que encontraréis en nuestro blog o en nuestra web.

mientras, seguiremos disfrutando de tus posts cuasicomestibles

saludos a todos y a todas:-) :-)

J. Gómez Pallarès dijo...

Buenas noches, C. y P.! Por supuesto, vosotros tenéis que elegir si os apetece seguir esta charla aquí o a través de otro medio. Malena es persona que ha pensado mucho sobre el tema y que ha aplicado, su empresa, cosas interesantes a las etiquetas de vino. Y hay otras reflexiones también interesantes...
À vous la parole!
Me gusta eso de los posts cuasicomestibles: ¡gracias!
Saludos!
Joan

carlitos y patricia dijo...

Pues por alusiones malenísticas :-) :-) estiremos un poco más la conversa sobre vinos y comunicación, venga.

Malena decía:
"Fíjate que Carlitos y Patricia NO PENSARON la estrategia de comunicación pensando en públicos como tu o como yo o como, supongo todos tus seguidores. Y ese error, sabemos, puede generar un efecto búmeran, muy cara."

Más exacto sería decir "Carlitos y Patricia NO DIRIGIERON la estrategia...".
Pensar en los que saben de vino y en los expertos claro que pensamos e hicimos (se habló directa y personalmente con muchos de ellos; estar en este blog es un ejemplo), otra cosa es que decidiéramos* dirigir la comunicación hacia un público diferente al experto usando un lenguaje y unos códigos no específicos del mundo del vino.

Y otra cosa que decía Malena:
"Si yo tuviera una bodega, que no es el caso pero si así fuera y tuviera que elegir un equipo de comunicación, buscaría un equipo que, además de saber de marketing, amara y sintiera sincera curiosidad por el vino."

Gracias por hablar de nosotros :-) :-) Somos sinceros, somos curiosos y además nos gusta el vino.

Que siga la charla.



* sobre el porqué de la decisión y sobre si la decisión fue acertada o no, se podría hablar mucho.

J. Gómez Pallarès dijo...

Bien, queridos C. y P., sólo puedo decir que me alegra que hayáis decidido seguir por esta vía pública los comentarios al tipo de trabajo que hacéis que propusiera Malena.
Sólo puedo decir que la parte de público consumidor que yo pueda representar, fue consultada (por así decir: más que consultada, lo que hubo es una lógica reacción a la publicación de un post y, más adelante, un gran interés por parte de C. y P. por conocer mi opinión. Me dicen que la han trasladado a los propietarios / hacedores del vino, pero conste también que yo ni he tenido ni he buscado contacto alguno con los dueños de Jo!. Ellos tampoco) a posteriori, y que toda la estrategia de comunicación fue encarcagada a C. y P. y, supongo, dirigida por los responsables de ventas de la emrpesa / parte contratante, es decir, la que fabrica el vino.
El resto, si le apetece y tiene tiempo, es ya cosa de Malena.
Gracias de nuevo por pasar por aquí!
Joan

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