24 noviembre, 2009

Naturala Vinis 2

Mis amigos andan un poco con esta sensación (la que expresa la camiseta). Naturala vinis 2, que aconteció el sábado 18 de noviembre de 2009, fue casi un acto reivindicativo. Benoît, además, lo consideraba un acto libertario: sabe que mucha gente va a beber, no a conocer a vinos y bodegueros, sabe que le roban copas y botellas, sabe que casi no vende, pero lo hace por amor al vino y a sus amigos. Más que libertario, llamaría yo a eso celebración filantrópica. Y en un lento proceso que se sabe más o menos cuando ha empezado pero no cuando acabará, un acto de convencimiento: como comentábamos con uno de los bodegueros presentes, no puede agradarte todo ni convencerte cuanto pruebas. Pero el movimiento se demuestra andando. Y en ese camino todos van con gran voluntad de aprender los unos de los otros. Y de mejorar. Y de ir convenciendo al consumidor, que de tonto no tiene un pelo y sabe qué le gusta (por qué, ya es otro tema). De estas reuniones, me sigue impresionando, además, ver el grado de amistad y cohesión que existe entre los miembros de PVN. Y yo, que me honro con su amistad.

No voy a hablar de todo ni de todos. Sólo de lo que esa tarde noche me pareció más en su punto. Confieso que una charla larga y más o menos tendida (menos que más: ¡había un montón de gente!) no la había tenido con Pep Torres, el joven que ahora, tras abuelo y padre, está dando mucho que hablar con su bodega familiar, Casa Pardet (DO Costers del Segre, en Verdú). Observaba al maestro Valenzuela, de Barranco Oscuro, mientras bebía y aprobaba, comentaba con Pep sus vinos. Paciente, aguardé mi turno y en cuanto pude, me puse a su vera. El primer golpe de nariz de su Cabernet Sauvignon 2008 me dejó anonadado, casi aturdido. Sin otra cosa que fruta a raudales, sin madera, sólo con fermentación a temperatura muy controlada, trasiego y reposo en botella (más algún que otro secreto, que me piden no comentar), su cultivo biodinámico (éste hombre es preciso y sabe muy bien qué hace) produce un CS de impacto: especias (sobre todo pimienta), regaliz, frescura, trago largo y de enorme posgusto, taninos amables y amplitud de boca, es un vino que se disfruta ahora mucho pero que en el próximo año, y en los días que más le convengan (no dejéis de mirar con calma etiqueta y contraetiqueta), dará alegrías mayores. Su Cabernet Sauvignon 2003 (9 meses en barrica) es de una gran finura: más discreto y evolucionado que su hermano menor, el pan tostado y el cuero acompañan la compota de arándano negro. Es un vino de intensidad comedida, sabiamente domada por un buen uso de la madera y otro, todavía mejor, del reposo en botella.

Hubo otras tres sopresas en ese anochecer. Una, más o menos cantada, aunque yo no la había probado jamás en el formato que se presentaba. Las otras dos, sorpresas absolutas para mí. La primera: La Llopetera 2003, de Escoda-Sanahuja (DO Conca de Barberà). Es un vino que conozco bien, del que he hablado ya en varias de sus añadas (hasta 2006), pero del que jamás había probado una mágnum. Joan Ramon trajo una (no las vende estas botellas, las va sacando según le apetece...) y la abrió. Fui pasando por ella a lo largo de dos horas hasta que se terminó. ¡Qué vinazo! Tiene una finura esta pinot noir...un carácter preciso pero acompañado de la contundencia de la tierra de la Conca (el viñedo está a 600 m de altitud, y hay mucha piedra calcárea y limos en él), lleno de fruta negra de bosque que te susurra, de terciarios amables, de madera que se ha ensamblado de una forma prodigiosa con el vino (otro secreto hay ahí: lo que aprendo yo con esta gente...). Es un vino que sigue evolucionando y envejeciendo muy bien. No lo perdáis de vista porque seguirá dando alegrías por lo menos otros cinco años más.

Las otras dos sorpresas. Y una constatación, también. La primera sorpresa fueron las botellas del trepat que ha vinificado Jordi Sanfeliu, de Ecosetrill. Este hombre no deja de sorprenderme. Yo venía, casi, de hacer un posgrado de trepat en Montblanc, y de golpe me topo con algo de una extracción suavísima, coloración casi de clarete y perfume y texturas arrebatadoras. Todas las cepas han sido clonadas por Jordi de un único ejemplar y la cosa anda ahora en reposo de botella. No quise saber más. Cuando el vino tenga etiqueta y se venda, volveré a por él. La segunda sorpresa fue otra botella sin etiqueta. La llevaba en la mano Manolo Valenzuela, de Barranco Oscuro, y no dejaba de repetir, con esa cara de cómplice travesura que los dioses le han dado, "ahora sí que vais a probar algo histórico, único". Vaya si lo fue: ¡¡¡vino espumoso de vijiriega tinta!!! No digo más porque de esa variedad igual hay una Ha plantada en toda España...frescor vegetal sin límites, método ancestral, zarzaparrilla, fresitas salvajes...un escándalo. La constatación: esta gente, mis amigos de PVN, siguen aprendiendo y mejorando y cada día ofrecen mejores vinos. Modestamente aconsejo que no les perdáis la pista.

24 comentarios:

Oscar Gallifa dijo...

Me quedo, amig Joan, con la apreciación sobre los resultados de la pinot noir en Conca de Barberà. Estoy muy de acuerdo con ello, no por nada guardo un par de botellas (de esas que las viñas crecen dentro de los muros del Monasterio de Poblet) en el bajo de escalera para una ocasión que se preste a ello.

En el pasado Slow Vitis también arrimé mi nariz, y paladar, a los Escoda-Sanahuja. Vi en ellos mucha pureza y un tratamiento muy digno con sus variedades (incluso su merlot me dio notas que me descolocaron).

Saludos

OG

J. Gómez Pallarès dijo...

Lo que me gustó de veras, Òscar, fue probar ese vino en su primera edición, 2003, y en formato mágnum. La combinación, como bien sabemos, suele ser imbatible. Y resultó de esas, sí señor. Un gran vino, con rasgos de la PN más hiperbórea y características de su propia tierra, como no puede ser de otra forma. La PN de Joan Ramon se ha adaptado de maravilla, como la de Antonio Vílchez, por ejemplo; como la de Ramón Saavedra, como la extraordinaria (ya saldrá otro día por aquí) de Toni Gelabert, ..., y están dando buenos resultados.
Saludos!
Joan

SIBARITASTUR dijo...

Ayer y antes de ayer estuve con un Cauzón 2007, me gustó.
De lo mas destacable es que bebes y sino te das cuenta la acabas, a parte de la cantidad de matices en boca. Dentro de poco estará aún mejor.

J. Gómez Pallarès dijo...

En efecto, S., Cauzón 2007 (y añadas anteriores!) es uno de los blancos que me ds satisfacciones cada vez que lo pruebo. He hablado de él en otras ocasiones y del trabajo de Ramón Saavedra, muy encomiable.
Sin duda, es un vino que mejorará en los próximos dos años porlo menos.
Joan

Olaf dijo...
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SIBARITASTUR dijo...

Hablaba del tio Joan, jejejejeje

Olaf dijo...

Suena bien. Yo ando buscando un "Anima del Vi" por Alemania, pero curiosamente, en este pais donde la etiqueta BIO es tan habitual y valorada en los supermercados, de vinos naturales, nada de nada. El otro día pregunté en una tienda y ni sabían de que se trataba. Es curioso. Estos alemanes son raros.
Saludos

Olaf

SIBARITASTUR dijo...

jajajaja, que me comí palabras, queria decir que hablaba del Tinto de Cauzón

J. Gómez Pallarès dijo...

Es que no sabía si hablabas del Iradei, del PN o del cauzón tinto...queda ya claro. Yo soy fan de la PN de Ramón y de la de Vílchez.
Joan

SIBARITASTUR dijo...

La botella solo pone Cauzón. Has probado el 2007?, que te parece?

J. Gómez Pallarès dijo...

Sí he tenido la oportunidad de probar todos los últimos vinos de Ramón (los penúltimos, también!) y los que más me gustan y me llaman la atención son el Cauzón blanco 2007 y el Pinot Noir. En segundo lugar, el Iradei y en tercero, el Cauzón tinto, que me parece quizás el menos "expresivo", si se me permite el término.

SIBARITASTUR dijo...

No he podido hacer esa comparación, solo he probado el que te comento.
Por lo que igual sale perdiendo con sus hermanos. Entiendo lo de menos "expresivo", tiene cosas pero no de una forma clara, directa y/o fragante

J. Gómez Pallarès dijo...

Más que perdiendo, S., es que se trata de vinos distintos y ahí entra también el tema de los gustos. Yo los he probado al mismo tiempo y mi opinión es ésa. A ver cuándo tienes la ocasión de hacerlo!
A cuidarse,
Joan

J. Gómez Pallarès dijo...

¿Dónde anda mi guardaespaldas? ¿Jose...?

SIBARITASTUR dijo...

lo de perdiendo era una forma de hablar,quería decir q por comparación podían gustarte más otros.

J. Gómez Pallarès dijo...

De eso se trata, en efecto, S.. A mí me gusta más el perfil y maneras de la PN.
Saludos!
Joan

Xabi dijo...

Buenas Olaf,

yo acabo de volver de alli,

si andas por alli, mira por donde venden lo de Vinaturel, que menudos vinazoss!

Saludos,

Xabi

J. Gómez Pallarès dijo...

Se me pasó esa parte del comentario a Olaf. Gracias por resucitarlo, Xabi!
El problema que le veo yo al asunto en Alemania es que las etiquetas no dicen absolutamente nada de qué tratamiento han podido tener viñedos y vinos en la bodega.
Si ya cuesta que sean entendidas en general, si vamos a buscar el dato biodinámico o natural (eso no lo usan), ya es imposible. Bürklin-Wolf, en confesión de su dueña hace apenas una semana, está 100% reconvertida a la biodonámica. Incluso fabrican su propio compost y demás tisanas y dinamizaciones para sus completas 83 Ha een activo. Parece una brutalidad pues el límite de lo sostenible, en una propiedad de este tipo, está en muchas menos Ha. Y de todo eso, nada se dice, nada, en las etiquetas. Ahora imaginemos esto puesto en una tienda: o te fias del tendero o no hay nada que hacer. En Francia también pasa bastante lo mismo, como sabéis, y en Italia y España, menos. Hay amigos de los PVN que ponen ya datos muy concretos en su etiqueta.
Joan

Xabi dijo...

si señor,

en esos debates estoy entrando mucho..una información muy muy pequeña y muy especializada con algun dato como el porcentaje de sulfuroso etc..interesaría y mucho al consumidor final que busca vinos naturales,

saludos

el pingue dijo...

Me ha gustado mucho el "semidesnudo" con David de Jorge. Un abrazo.

J. Gómez Pallarès dijo...

Ahí estamos, Xabi: grandes (por calidad) productores) incluso pasan de identificarse ellos mismos de según qué manera. Hacen su vino de la manera más natural posible y punto. Es parte de nuestra responsabilidad, creo, hacer llegar al consumidor las características y condiciones de los vinos que probamos, si las sabemos!
Un abrazo,
Joan

J. Gómez Pallarès dijo...

Me lo ha pasado david esta mañana, Roberto!!! Ni he tenido tiempo de mirar cómo ha quedado, pero conociéndole y leyendo su blog, seguro que de primera!!!
Cuando pueda, estar tarde-noche, sacaré un post para comentar esa jugada.
Un abrazo,
Joan

Olaf dijo...

Gracias por la sugerencia Xabi, ya le pego un vistazo.

Los alemanes es que son muy cuadriculados. Cuando es coches, todos miran lo que dice ADAC sobre esas ruedas, ese seguro, ese... Cuando son otras cosas, también hay una agencia de control de calidad y de asistencia al consumidor, que publica una revista y que testea todo. Me sorprende que Parker no sea el rey aqui (que si que tiene mas influencia que en España), pero viendo como son... a lo mejor es porque esto del vino es mas subjetivo y se les escapa un poco. Pero si que prefieren que tenga la etiqueta que certifique algo. No se, son raros estos alemanes ;)
Saludos

Olaf

J. Gómez Pallarès dijo...

Yo también he vivido algunas temporadas en Alemania, en situación parecida a la tuya (aunque en esa época el vino me interesaba menos que ahora, lo confieso) y confieso mi perplejidad ante algunas de sus reacciones, que casi son colectivas, sí, como aprendidaas en la escuela...
En fin...quedémenos con lo importante: hacen vinos alucinantes!!! Que digan lo que quieran en la etiqueta mientras podamos seguir sus pistas y beberlos!
Bis bald!
Joan

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