04 octubre, 2009

Matassa 2007 y Taleia 2008



Voy a seguir hablando de gente que hace vinos en tierras donde no ha nacido, de gente que se enamora de esas tierras (en el caso de Tom Lubbe, se enamora también de la hija de su anterior jefe, Nathalie Gauby) y decide poner en ellas su dinero, su capacidad de trabajo y su saber vitivinícola. Con resultados espectaculares, en mi opinión. Se me criticó que hiciera algo parecido cuando hablaba de Dominik Huber y Eben Sadie en el Priorat, pero sigo pensando que el trabajo que esta gente hace (Tom Lubbe, en el Rosselló catalanofrancés; Raül Bobet en Talarn: ahora resultará que me equivoco y Raül nació en los alrededores del Castell d'Encús: es una información que no he podido contrastar), con conocimiento profundo del entorno, con respeto hacia la tierra, con pasión, es compatible con el que hacen quienes nacieron en esas tierras. No veo intrusismo, veo colaboración y complementariedad naturales. Tom Lubbe y Sam Harrop MW querían hacer vino en Francia y tras la experiencia de Tom en Domaine Gauby, sabían que eso sólo podría pasar en el Rosselló. Dice Tom que es una de las pocas zonas de Francia donde un joven viticultor puede iniciar un proyecto sin un peso financiero insoportable. Domaine Matassa es el sueño de los tres, en una colina pedregosa rodeada de bosques (detalle importante: Tom es biodinámico y la protección de los bosques impide la llegada de productos químicos por lo menos del entorno), con esquisto y mucha vegetación mediterránea (espliego, romero, hinojo salvaje, tomillo).



Vendimias en cajas pequeñas, mosto a partir de prensado muy suave, levaduras exclusivamente autóctonas y fermentación en barricas viejas de Borgoña, por lo menos durante diez meses en el caso del Cuvée Marguerite 2007, que es el vino de que hablo ahora. Cuanto hacen no se adapta a nada (estos van por libre) y por lo tanto, nos quedamos en un modesto "Vin du Pays des Côtes Catalanes". 13% para un 50% de viognier y un 50% de muscat de petit raisin. Pálido amarillo, profundidad de la madera, oscuridad de la bodega. Frescor y austeridad son notas dominantes, con un mínimo carbónico al inicio. Tremenda mineralidad: grafito y, en posgusto, matas de espliego azotadas por el viento. Me viene a la cabeza una imagen: el armario de la ropa que perfumamos, en casa, con bolsitas de lavanda: lavanda seca y jabón de Marsella. Perfume y frescor de esta tierra. Muy atractivo y seductor. Es uno de los grandes blancos que bebo con cierta frecuencia.

Otro "extranjero" ambulante llama mi atención desde hace tiempo. Es paradójico, puede, pero sé menos de él que de Tom Lubbe. Raül Bobet (antes en Torres y ahora, también, en Ferrer-Bobet) ama el anonimato (así lo confesó en una entrevista/ cuestionario con Jordi Melendo) y jamás he tenido la oportunidad de charlar con él. Qué más da, pienso: sus vinos ya hablan por él, y eso es lo que importa. Tom y Sam (como Dominik y Eben) han encontrado la respuesta a los estragos del cambio climático en el cultivo biodinámico. Raül, sin ir exactamente por ahí (creo), sí practica el cultivo orgánico en sus viñedos de Castell d'Encús (Talarn, Pirineu de Lleida, en la DO Costers del Segre). Bobet, además del cultivo, buscaba climas más fríos en el terreno adecuado, con buena orientación y, lo más importante, una tradición vitivinícola que él resucita pero que arranca del siglo XII. 95 Ha rodeadas de bosque (sólo 23 son de viñedo), para una plantación de las variedades que Raül considera más aptas para el clima, orientación, altura (casi 1000 metros) y suelos que tiene. Sólo sé de sus métodos de vinificación lo que, de nuevo, Melendo publicó en El Mundo. Puedo imaginar prácticas parecidas a las citadas hace un momento, con especial atención a la vinificación por separado de las variedades, quizás a una maceración prefermentativa de las blancas (Ekam, que no he probado, es de albariño y riesling; mientras que Taleia es de sauvignon blanc y sémillon) y, eso sí lo dice Jordi, a una fermentación parcial en lagar de piedra. Taleia 2008, que es el vino último que me sedujo, está hecho con un corte Sauternais, sauvignon blanc y sémillon (algo anunciará eso de cara a un futuro vino dulce, digo yo).

Con 13% también, es un vino que sorprende por su poderío y vivacidad y porque, en aparente contraste, su dueño lo ha embotellado en un envase que pesará casi el kg y con tapón de respeto y guarda, de 48 mm (seguramente pensará que éste, como algunos otros grandes blancos, puede aguantar años). Amarillo pálido para un vino que, en parte, me recuerda a los caballos salvajes de Daguenau: vibrante acidez, le va al pelo. Cuerpo en boca, amabilidad de la sémillon también (sobre todo en nariz: confieso mi devoción por la sémillon vinificada en seco). Mineralidad muy tenue pero atractiva. Pera limonera, hierbas medicinales. Qué desgraciado soy: acabo de topar con otro vino que bebería por cajas, con mucho placer. Ambos vinos se pueden comprar sobre los 18 euros, el primero en Cuvée 3000. El segundo en la cadena Vinus et Brindis (en mi caso, en su tienda de Torrent de l'Olla, con un tipo que aconseja y entusiasma al mismo tiempo).

Viñedos y bosque: qué buena combinación...

14 comentarios:

el pingue dijo...

"Voy a seguir hablando de gente que hace vinos en tierras donde no ha nacido, de gente que se enamora de esas tierras y decide poner en ellas su dinero, su capacidad de trabajo y su saber vitivinícola."

¡Cómo me gusta que hables de estas cosas, majete!

Un abrazo!

J. Gómez Pallarès dijo...

Ahí andamos, Roberto, no puedo por menos que sentirme atraído por la gente que es capaz de arriesgar tanto y, en los casos que menciono, salir airosos del asunto. No sé cuánto durará pero espero que les vaya muy bien durante tanto tiempo como puedan.
Eso no me impide, por supuesto, reconocer exactamente el mismo tipo de pasión, amor, esfuerzo y tesón por el viñedo y su tierra en la gente que ha nacido en el sitio donde trabaja.
Una cosa no quita la otra, pero, vaya, soy de los que piensa que se es de donde se vive y se trabaja, de la tierra que se ama, hayas nacido en ella o no.
Un abrazo,
Joan

Lo Ferrer dijo...

Joan, si tienes oportunidad no dejes de probar el EKAM 2008 de Castell d'Encús. Riesling del Pallars Jussà (no me lo creía)...de lo mejor que he probado últimamente.

Olaf dijo...

Suena interesante ese vino del Pirineo del que tuve noticias por primera vez en boca del propio Raul. Por cierto una persona que me cayó de maravilla, se nota que sabe de lo que habla y eso se refleja en los vinos que he probado de él.
Lo de las botellas ya me gusta menos. Esos pesados botellones...
Saludos

Olaf

J. Gómez Pallarès dijo...

He tenido la botella en la mano, Lo Ferrer, en efecto, pero la mezcla de riesling y albariño me echó algo atrás, lo confieso. Elegí el "corte sauternais"...prometo ir a por una y probarla bien pronto.
Saludos,
Joan

J. Gómez Pallarès dijo...

Ya sabes, Olaf, que eso de los botellones y el color del vidrio, cuando de trata de blancos, junto con tapones largos y buenos, suele ir asociado a la idea del vinificador, ¿no? Yo no he hablado con él, con Bobet, pero puede que tenga unas cuantas botellas bien guardadas para ir analizando cómo le va a su vino el paso del tiempo...
Lo del peso, ya es engorro de otro tipo, también.
A cuidarse!
Joan
PS. me gusta el perfil que das de este hombre...a ver cuando coincido con él. O a lo peor, lo habré hecho ya y ni me enteré.

margot dijo...

Me encanta como narras Joan.
Una pregunta... tu crees que que al beber un vino los gastronasales te dejan un leve olor a queso?
Se dice asi?
No se... el otro día bebí uno y olí a queso, y no había un queso a la redonda.
Como dicen que el vino puede oler a muchas cosas, me parece tonto de mi parte oler a queso, pero es así como lo sentí.
Felicicitats maco!!!
Ese post es de lo mejor.
Margot

J. Gómez Pallarès dijo...

Muchas gracias, Margot!
Tendrías que decirme de qué vino se trataba, pero vaya, sin saberlo, no hay la menor duda de que hay vinos (sobre todo blancos con cierta crianza y reposo en botella), que muestran un claro posgusto a queso, parmiggiano, por ejemplo, y otros.
Así es que sentiste bien!
Ahora bien, si ese posgusto lo notaste en algún tinto, entonces ahí ya había algún tipo de problema!
Saludos,
Joan

margot dijo...

Hola Joan, compré una caja de 12 botellas de tinto, y dos botellas de Graciano 2004 que me encantó, estoy esperando ese momento de tomarlo, me aconsejaron que lo tome con carne contundente o caza en una sobremesa larga.
Insistieron que me llevara de blanco, pero no suele gustarme mucho y compré solo una botella,en ese fué que olí a queso.
Que bueno eres eh!
Tu nariz va camino de ser de oro;))
Besos
Margot

J. Gómez Pallarès dijo...

Yo también tengo algunos gracianos en cartera ahora mismo, Margot, me gustan mucho como monovarietal, aunque son más jóvenes que el que tomaste. Lo de la nariz...ya no tengo edad para ni pensarlo. Ser eso requiere juventud y mucha preparación!
Saludos!
Joan

Anónimo dijo...

grandes vinos en esa "modesto "Vin du Pays des Côtes Catalanes".
entre otros los que he probado últimamente: el Domaine du Haut-Cabirou en tintos y el blanco Coume Marie Preceptorie de Centernach ambos 08 (Al blaco le falta unos mesecitos de botella y aconsejados por el magnifico Jean en su tienda de vinos y delicatessen cerca de Le Chap (el restaurante del nuevo enfant terrible de la gastronomia del Sur de Francia)
Y a unos 5 euros el primero y 13 el segundo
Grandes vinos a gran RCP
un saludo

J. Gómez Pallarès dijo...

Conozco los vinos de La Réctorie y de la Préceptorie y necesitan botella, sin duda, pero esa garnacha gris y macabeo es de lo mejor que hay en cotes de Roussillon. No he probado ni conozco el Domaine Haut-Cabirou, en cambio, pero el precio y tu comentario lo hacen muy atractivos. ¿De qué está hecho?
Y ya puestos, por favor, ¿quién eres?
Saludos,
Joan

Anónimo dijo...

enrique!!!!
Perdona me he olvidado de firmar
Salut
PD recuerdos de Dominik el otro día estuve con el en Ateneu de BCN
Interesnte presentacion juntoa Salustia y a Rene padre

J. Gómez Pallarès dijo...

Una ocasión que perdí, sin duda, Enrique. Ya supuse que, además de Dominik, estarían Salus y René padre.
No se puede llegar a todo, amigo!
Un abrazo,
Joan

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