24 agosto, 2009

Nos vamos (o volvemos o...)


Da casi pena pero es una historia que ya conocemos...nos vamos de Mallorca o volvemos a Barcelona o...han sido tres semanas intensas en las que hemos compartido algunos ratos. Sigo con las mismas sensaciones de siempre, redobladas: este año he hecho por la isla, sin pisar la Serra de Tramontana ni acercarnos a la costa de poniente, más de 2400 km, la mayor parte de los cuales por tierras de labranza, por montes y posesiones rodeados de muretes de piedra seca. Estas fotos fueron tomadas el sábado pasado, precioso atardecer, desde la ermita de Betlem. Playas vírgenes, aguas cristalinas, muchos campos en activo, muchos bosques cuidados: sigue existiendo en Mallorca una parte del litoral destrozada por la especulación y la masificación turística; sigue existiendo una Mallorca azotada por dislates políticos, por maniobras, por autovías y carreteras que no respetan el territorio. Pero junto a eso, sigue existiendo también una Mallorca que ama y respeta su medio ambiente, una Mallorca que conoce los campos , sus productos y sus animales, una Mallorca que sigue viviendo a otro ritmo.

Esa Mallorca la personalizan, como nunca antes me había dado cuenta, Toni Gelabert y sus vinos. Por esta razón quiero terminar mi estancia este año dedicándole estas palabras, a él que, por lo que le sé, no es hombre de muchas palabras (por lo menos con la gente que conoce poco), pero sí de muchos hechos y de mejores vinos. Vins Toni Gelabert se encuentra en el camí de Son Fangos, km 3,2, muy cerca de Manacor. Digo esto porque creo que Manacor es una de las ciudades feas de Mallorca y en cambio, los viñedos y la bodega de Toni Gelabert, Ses Tres Ermites, son una de las cosas más bonitas que he visto jamás. He estado dos veces este verano. Había probado sus vinos, claro, pero sabía poco más. Entré en la posesión la primera vez, vi las cepas que rodean la casa, observé la tierra, puse mi mano en las paredes de la bodega y entre y olí el interior: paz, serenidad, tranquilidad, equilibrio. Cuatro palabras que me transmitió ese entorno. Después volví, tras haber leído cuanto encontré sobre Toni y hablamos un rato. Su respeto por la tierra, por los ritmos de la naturaleza y por entender qué es lo que necesita, no se quedan sólo en el viñedo o en las variedades de uva que trabaja.

Pasan, también, por la bodega que es como él: alguien que sabe qué quiere pero que lo busca sin romper equilibrios y sin sobreinterpretar. Sus vinos son como él, la casa y la bodega son como sus vinos y la simbiosis transmite algo especial, que hacía mucho que no encontraba. Hablaré de otros vinos, claro, pero quería terminar hoy con lo que, quizás, algunos considerarían su vino más básico y sencillo. Lo elegí bien a posta para la última cena en Artà con unos queridos amigos, porque en esa sencillez, precisamente, se encuentra su perfección. Son Fangos Blanc 2008 es un ensamblaje de dos variedades bien conocidas en la isla, la prensal y la moscatel. Los vinos de Toni varían cada año, claro, porqua la fruta no es siempre la misma. Más prensal que moscatel, en este caso, para un vino pálido casi con matices de oro blanco, limpio, brillante. Con fermentación y reposo en acero inoxidable, cierto tiempo en botella le da complejidad mayor en boca: el primer golpe de nariz es atractivo, con dominio de la moscatel, entre meloso y cítrico (flor de azahar). Pero su paso por boca y su posgusto son todavía más placenteros: es un vino con cuerpo, con entidad, con estructura, fresco y terso al mismo tiempo, vibrante (sin carbónico) y con la suavidad del terciopelo. ¿Un vino sencillo? Sí. ¿Un vino que refleja un entorno, una forma de hacer las cosas, una personalidad? También. Pero ante todo, un vino placentero, bien hecho y a un precio muy recomendable (sobre los 8 euros). No sé si hace falta decirlo, pero volveremos.

6 comentarios:

Iesus dijo...

¡Qué hermosa la amistad entre un hombre y una tierra! Y tú eres muy fiel, amigo Joan.

SIBARITASTUR dijo...

Lástima que an asturias sea complicado conseguir sus vinos...

J. Gómez Pallarès dijo...

Cada vez me cuesta más volver, querido Jesús...y día llegará, en efecto, en que los viajes serán al revés!
Un abrazo,
Joan

J. Gómez Pallarès dijo...

No sé cómo tiene organizada la comercailzación, S., pero si te fijas, verá que en la página web de la bodega, se puede hacer compra telemática. Si te interesa probar algo, seguro que lo puedes comprar a través de la red. Yo he llegado con el coche cargado de vinos de Toni...
Saludos,
Joan

Bentley dijo...

Estimado Joan
Una vez más coincidimos.
Te creerás que en alguna ocasión he tenido que recomendar vinos de Toni a personas de la Isla, y decirme que como los conocía. Incluso me han llegado a decir que no pudieron comprarlos en la tienda del amigo Juan Luís.
Otra cosa más ¿Qué es conocer a las personas? En ocasiones crees conocerlas o no. Pero sin embargo no es necesario. Por que tienen formas diferentes de expresarse.
Y sobre el vino. ¿Qué es un vino sencillo? Yo diferenciaría de los vinos que les gusta a las masas y los que gustan al pueblo.
Sigamos disfrutando de la vida.
P.D. En breve volveré a estar por tu ciudad. Visitare alguno de tus apuntes.
(Vivir, Beber, Comer)= Comvibe.

J. Gómez Pallarès dijo...

Es una de las cosas que peor llevo en la isla, B.: me parece muy bien que la gente se concentre en unas pocas marcas, que suelen estar en casi tods las cartas y que representan un estándar razonable de calidad de los vinos mallorquines. Pero que no estén otras marcas, de precios muy similares pero que (lo he oido decir) "hacen cosas raras", es decir, que no se entienden, me cuesta de aceptar.
A Toni gelabert, en parte, le pasa esto. Creo que él vende bien su producción (por otra parte, como todo lo que hace, razonable y moderada, de pocas botellas), pero lo que hace, su modo de ver las cosas, su idea de hacer según qué vinos en añadas excepcionales (es decir, habrá aladas en que esa etiqueta no estará en el mercado), su concepto especial y peculiar de lo biodinámico (no está certificado, ni falta que le hace) y sus juegos y experiencias con las variedades más locales fogoneu, giró, callet, le hacen poco accesible no sólo a una mayoría de consumidores, sinó también a no pocos profesionales del sector (restauradores y vendedores, también).
Sobre lo otro que comentas, me es imposible contestar: yo tengo mi percepción sobre cómo conozco a una persona y cada cual tendrá la suya, claro. Y sobre qué es un vino sencillo, pues lo mismo: en este caso, me refería al hecho de que es un vino que nace y se hace en el campo, que tiene ya pocas intervenciones; y que en la bodega, recibe también un trato básico, sin grandes historias con lías ni nada por el estilo. Un trato vinificador, pues, sencillo, básico si lo comparamos con otras muchísimas posibilidades de vinificación de vinos blancos. Y junto a eso, un vino que se bebe muy bien y muy a gusto.
En fin...sobre eso, tambiñen cada cual tendrá su concepción de qué es un vino "sencillo" o "básico", claro.
Saludos, ya de nuevo en Barcelona.
Joan

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