30 agosto, 2009

Homenaje al Mediterráneo


Éste es el título que Dominik A. Hüber le ha puesto a su fotografía. Me la ha regalado y me ha dicho que haga con ella lo que crea mejor. Viajar, conocer a la gente del vino, probar, escribir, leer, documentar...todo está muy bien y lo hago a gusto.

Pero siempre he sentido la necesidad de pasar al otro lado del "espejo" y, aunque sea por pocos días, sentirme parte activa de una bodega, de unos viñedos, de un territorio, de una forma de entender la relación entre el hombre y la naturaleza. Siempre que puedo, lo hago. Y me digo: si los vinos que me gustan de veras, aquellos que más me emocionan y que me hubiera gustado hacer, ya existen, ¿hay mejor manera de sentirme Alicia en el País de las Maravillas que estar en una de esas bodegas? Todo esto me ha pasado en el inicio de la vendimia del 2009 en el Priorat: Dominik me ha permitido sentirme uno más en el grupo de Terroir al Límit. Desde que sale el sol hasta muchas horas después que se ponga, vendimiar el esfuerzo de todo un año, seleccionar la fruta, mover cajas arriba y abajo, sentir la fuerza de la tierra del Priorat, sentarte un rato a la sombra y echar el mejor trago de agua posible, charlar de todo, dejarte llevar por el más dulce cansancio físico que yo haya conocido. Hacerlo con gente que conoce a fondo la historia y la realidad de la comarca (Jaume Sabater, el otro socio de Terroir al Límit junto con Eben Sadie, es una enciclopedia viva y el retrato fiel, además, de la humildad: vendimiar con él y con su familia ha sido un lujo) es lo que me ha pasado y les quiero dar las gracias.

Sentir que mis manos y mi cabeza han podido formar parte de este concepto de entender y hacer vino es algo que me llena de orgullo. Llicorella, tijeras de vendimiar, hojas secas que anuncian ya el otoño, almendras. Sol, calor, higos maduros, garnacha, cariñena, sudor, cansancio. Pronto, el vino. Una cepa de dulce, blanca, pansa te propone, inesperada, la mejor merienda. Mediterráneo. Me gusta.

8 comentarios:

Manuel Barrientos dijo...

Hola Joan,

Acabo de enterarme de la existencia de tu blog.

Lo he estado ojeando y la verdad es que me parece muy interesante.

Lo seguiré de cerca.

Saludos.

J. Gómez Pallarès dijo...

Hola, Manuel, buenas noches y gracias por pasar por aquí y detenerte un rato. Me gusta mucho esta expresión de "hojear" aplicada a un cuaderno. Aunque electrónico, esto no es más que un cuaderno de anotaciones de algunas de las cosas que pienso, que como, que bebo, que vivo. Son ya muchas entradas, muchas páginas desde que empecé: tienes ese pequeño inventario en la columna de la derecha, aunque no sé si sirve ya de mucho, porque jamás he clasificado ni por zonas concretas ni por variedades de uva, como algunos hacen.
En fin...muchas gracias por tus palabras y ya sabes donde ando!
Saludos,
Joan

SIBARITASTUR dijo...

Yo estuve a punto de hacer lo mismo que tu en una bodega pero al final por motivos de trabajo no me será posible.
Hay mejor manera de entender el vino que estando ahí?, yo creo que no. Me muero de ganas de participar como tu lo has hecho aunque debe ser durillo darle a la cortadora y mover cajas durante tantas horas no?.

J. Gómez Pallarès dijo...

Yo tengo la suerte de poder hacerlo, de una manera u otra, en una bodega u otra pero siempre en el Priorat, desde la cosecha de 2004. Irte a dormir a las 2 de la madrugada, después de pisar uva durante un buen rato, de trasegar el mosto a un depósito de acero, de limpiar, y levantarte a las 6,20 de la madrugá para ir a vendimiar a las 7 a un coster con una inclinación del 15% es duro, sí, pero muy agradecido también. Intento, por lo demás, superar una visión frívola del asunto. Vendimias con gente que se gana la vida con eso, mientras que tú casi pareces un turista. Es un oficio duro, un trabajo duro, que hay que conocer a fondo y de primera mano para poder valorar realmente lo que acabas teniendo en la copa. De hecho, a mí lo que me gustaría es dejar de escribir para estar ahí siempre, ayudando a hacer vinos tan alucinantes como lo de Terroir al Límit.
Joan

Xabi dijo...

la verdad que el periodo de vendimia es algo especial, yo tengo unos recuerdos increibles.

en el caso de mi pueblo, Corella,

son recuerdos de tu infancia, olor a Moscatel por todo el pueblo, debido que hay varias bodegas en el centro urbano,

anuncio del fin del verano,

primeras sensaciones de "cierzo"
dias mas oscuros,

y anuncio de que llegan las fiestas.
un ambiente muy especial.
(Las fiestas se celebran del 23 al 30 de Septiembre, se eligieron esas fechas para que todo el mundo hubiese vendimiado antes de esos dias)

Que bonito tener un fin de verano asi!!!

Saludos!!

J. Gómez Pallarès dijo...

Xabi, ¡qué bonita descripción! Muchas gracias por ponerla aquí: la verdad es que es una gran suerte (yo así lo veo, vamos) haber tenido una niñez ligada a recuerdos de este tipo. No me quejo de los míos, conste, pero poco me ayudan a entender cosas del vino.
Un abrazo y buena vendimia!
Joan

Allan Gaskin dijo...

Vaya Joan, que alegría saber que haces lo que te inspira y te hace feliz!
Un gran abrazo!

J. Gómez Pallarès dijo...

Aunque la felicidad no existe más que en contadas ocsiones, cuando llegan, hay que aprovecharlas, Allan!
Saludos!
Joan

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