26 julio, 2009

L'Esparver 2004 y la copa Montsant



16 de julio de 2009. Han bajado las temperaturas en Barcelona. Ha vuelto la primavera. Se han ido las apreturas del calor. He pasado ante una tienda que rebajaba, de forma llamativa, las copas Priorat y Montsant que Roger Viusà (mejor sumiller español en 2007 y subcampeón del mundo en 2008) ideó para Zwiesel 1872. Tipo serio y muy profesional. Empresa puntera y de gran tradición. La ocasión la pintaban calva. Dura negociación con mi santa: al fin, ella se lleva lo que quería y yo me voy, contento como unas pascuas, con las delirantes copas Montsant (por ahora...).

Ya he reconocido, hace tiempo, mi pasión por copas y decantadores. No puedo evitarlo. A pesar de esa confesión pública, sigo igual. No me redimo. Caigo y sigo pecando. Me gustan las copas como objeto, también sin un buen vino dentro. Estas Montsant, incluso antes de probarlas (¡y les he dado un buen estreno, a fe!), me sorprenden y maravillan. Se parecen mucho al macizo que le da nombre a la DO: son ágiles, parecen suspendidas casi en el aire y, al mismo tiempo, transmiten seguridad y contundencia. Presencia que impone. No me canso de mirarlas. La foto lo dice todo. Creo, además (aunque me lleve alguna bronca por decirlo) que serán bastante más polivalentes que las Priorat (que también caerán, aunque esta vez sin negociación...). Las veo con borgoñones, sean blancos o tintos, sobre todo. Veremos.

Para el estreno, el día sigue siendo propicio. 16 de julio promete bastante en el calendario de Maria Thun para un buen montsant, con la luna en cuarto menguante y un día plenamente frutal. Los amigos de la Cooperativa Agrícola de Falset-Marçà se han convertido en una referencia, ya más allá de la historia que acumulan, para los vinos actuales en la zona. Y cayó una de las botellas que tuvieron la amabilidad de regalarme hace cierto tiempo: Ètim L'Esparver 2004. Es un vino (14%) de cepas muy viejas (sobre los 90 años), muy mayoritarias en él la garnacha y la cariñena, con mínimos aportes de syrah y cabernet sauvignon. Es un vino de concentración, intenso, que huele a raíces y mineralidad, a madera vieja y a oscuridad y húmedo frescor de la bodega. Sirope de cassis, ahumados, bouqué garnie y mucha fruta, pero contenida. A ratos tiene un punto animal atractivo. Frescor casi cítrico. Sigue la fruta, con aires de la fermentación en bodega, y un poco de chocolate amargo. Fragancia y profundidad. Mucho sotobosque, cigarras al sol y tú, bajo el pino al fresco de la tarde. Con o sin caramillo, con o sin rebaño, tomillo y orégano, taninos casi cuadrados, recios, muy sabrosos y ese perfume de la tierra que vino y copa, menuda simbiosis, te devuelven con generosidad. El 16 de julio de 2009, con los marineros en sus procesiones, también fue un buen día para el Montsant en Barcelona.

8 comentarios:

Mariano dijo...

Hola Joan,

Lo que he probado de esa bodega me ha gustado. El último fue un Grenache 2004 muy expresivo.

También soy algo friki de las copas, ¿como andan de precio esas Montsant?

Saludos,

J. Gómez Pallarès dijo...

Estas dos copas me salieron por unos 24 euros la unidad, si no recuerdo mal.
Y sí, sus Ètim Syrah y Garnacha son vinos muy interesantes. Pronto caerá también su Castell de Falset 2004...
Saludos!
Joan

Mariano dijo...

... y rebajadas. No está mal, a precio de Riedel, je je.

Aunque en la foto se intuye la calidad, por lo que parece una buena inversión (si no nos las cargamos, claro).

Saludos

J. Gómez Pallarès dijo...

Creo que la calidad es grande, hechas a mano con todos sus detalles. Ya las he probado varias veces (ayer con un rosado de Bandol) y funcionan de maravilla.
Sobre roturas, en casa se han asegurado ya: siempre las lavo yo y si se rompe algo, me tengo que joder porque habrá sido culpa mía!!!
Joan

el pingue dijo...

Mi cristalería se compone de retazos de aquí y de allá. Tengo ganas de unas Riedel, las básicas, pero mi santa está en lo cierto: "¿dónde las metemos?" Recuerdo que dejé pasar mi oportunidad cuando la tenía convencida para una cava de Liebher de, creo, 80 botellas. Cerraban una tienda y la tenían en saldo. Me lo pensé dos horas -de cine- y la perdía. Ya no se habla del tema.....
En fin. Te he dejado un comentario en un post antiguo.
Saludos

J. Gómez Pallarès dijo...

Yo también muchos retazos, Roberto, aunque todos de cosas que me apetece tener. Lo de los armarios-cava, para los que no tenemos grandes posibles económicos, es como para no dejarlo pasar, si tu santa y el espacio lo permiten, claro...
Yo, de lo que no me privo de vez en cuando, es del enorme placer de irme comprando copas que me gustan mucho.
No me privo, no.
Un abrazo,
Joan

elvinet dijo...

Buenas copas y buen regalo por ser un Esparver ;) además de buena coseña, 2004 :) respecto a las copas es importante tener algunas de gran calidad pues la diferencia para catar un vino es notable :) ya he leído mucho sobre qué copa va bien para qué vino ... pero prefiero decantarme por las Riedel estilo Chianti (creo que se llaman así) y por las overture (algo parecidas a las de la foto pero un poco más grandes).

J. Gómez Pallarès dijo...

Yo soy muy ecléctico, Demos, y tengo de todo: Riedel, Schott-Zwiesel, Spiegelau, Mikasa, Eisch...Voy cambiando según vinos y necesidades pero estas Montsant de Zwiesel son un auténtico puntazo. Habrá que ver ahora qué dan de sí las homónimas de Riedel.
Salut,
Joan

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