16 julio, 2009

Dos frescos de verano


Este verano está resultando un poco raro, por lo menos en las zonas por las que transito. Grandes calores, de golpe largos días de nubes y respiro, bastante viento, ambiente relajado (eso es mucho para Barcelona en un julio con casi 300 obras en marcha). Yo me muevo bastante por impulsos (entre térmicos y antojos) en el consumo de mis vinos caseros y este año, lo confieso, están saliendo más tintos de cierto empaque que otros veranos. En consecuencia, menos rosados también. Han caído, con todo, no pocos y de lo que llevo probado hasta ahora (y que no haya salido nunca por aquí: Ètim rosado; Viña Aljibes; Brunus, Bàrbara Forés...), dos vinos de tono bien distinto me vienen gustando mucho. El primero es el Lladoner 2008 del Celler Martí Fabra (DO Empordà). Supongo (datos no tengo porque la página web de la bodega ha desaparecido de la red) que el nombre le viene porque una de las formas de nombrar a la garnacha en el Empordà es ésa, "lledoner" (con variantes fonéticas explicables, como "lladoner" o "llodener"). Es un vino que se hace con ensamblaje de cabernet sauvignon y garnacha, de 13,5%, y al que no intuyo más secreto en la vinificación que un cierto reposo en botella antes de salir al mercado. La cabernet le da frescor y caracter goloso, la garnacha, una notable estructura vínica. Frambuesas ácidas, un leve tono herbáceo (zarzamora) y un mínimo (creo que no buscado, pero muy agradable) carbónico en la boca, completan el perfil de un vino que tomaría por cajas; 4,45 euros la botella (sic!).

El segundo es Radix 2008 de Parés Baltà. Así como la primera es una bodega de gran tradición familiar en Sant Martí Sescebes, ésta lo es también, pero en Pacs del Penedès (DO Penedès). Yo tenía, lo confieso, poca tendencia a coger sus vinos del estante, pero dos de ellos me han hecho girar definitivamente la cabeza y mirarme a esta familia cada vez con más atención y respeto. Empecé con su garnacha de Finca Cal Miret 2003, notable, y casi me doy de bruces cuando abrí por primera vez este rosado monovarietal de syrah procedente de la finca (agricultura ecológica certificada) Els Pujols. Con 14% y una maceración muy corta (6 horas), el secreto del asunto está en la calidad de esta uva, cómo no, y en una fermentación en inox, muy larga, de seis semanas. El resultado es uno de esos rosados que tanto me gustan, con el corazón partido entre la arrogancia y frescor de la edad, y el temperamento y carácter de alguien mayor. De capa casi alta y cereza picota con aires de rubí, tiene aromas de pimienta roja, guinda y grosella negra madura. En boca y paladar es un vino poderoso, casi tánico, con presencia, y a copa vacía, ésta sorprende con un recuerdo entre el humo y el cedro. Se trata de dos vinos muy distintos (tambien en precio: éste último sale por 16,95 euros...), casi el yin y el yang de los rosados que llevo bebidos este verano, pero ambos muy atractivos y combinables con comidas diversas. Ambos fueron comprados en La Botiga d'Uve-i (de la distribuidora Uve-i-ene-o: telf.934533078).

18 comentarios:

Adictos dijo...

El trabajo de París Balta tanto en Penedés, Priorato como en Ribera del Duero es de los que hay que seguir muy de cerca, grandes vinos y vinazos.

Has catado Gran Caus Rosado 2008?? este año es un lujazo.

Un saludo.

J. Gómez Pallarès dijo...

Yo, por ahora, me quedo con lo comentado, David. Hay otras cosas de esta casa que me gustan menos.
Y no, no ha caído ningún Gran Caus rosado del 2008, pero en Mallorca suele caer siempre alguna botella. Estaré al quite, porque este vino con un poco de reposo en botella, suele estar mejor.
Saludos!
Joan

Adictos dijo...

Y tanto Joan, no me refería a la gama de supermercado, pero si esta claro que no todo es sublime, hay de todo como en botica pero con una relación calidad/precio más que interesante.

Saludos

J. Gómez Pallarès dijo...

Me gusta de esta gente que sean sensibles a otras realidades del mercado enofílico, entre las que me cuento. Así de claro lo digo: creo que esta nueva generación de enólogas consortes que está al mando de las operaciones están dándole un buen redireccionamiento al asunto.
Saludos
Joan

José Luis Giménez dijo...

Bebí hace escasos días una botella del Gran Caus Rosado 2008. Le tenía ganas a este vino, pero me dejó frio o menos. Nada destacable y un toque de pimiento verde que andaba por ahí.

Saludos,

Jose

arrozconbacalao dijo...

Mira los americanos en que se fijan.

http://www.nytimes.com/2009/07/15/dining/15pour.html?ref=dining

Estarán por ahí mentes creativas involucradas, jejeje,

un saludo!

Adictos dijo...

José Luís, la botella que catamos en bodega estaba de lo más interesante ( http://www.adictosalalujuria.com/2009/06/gran-caus-rosado-2008-can-rafols-dels.html ) no obstante, si me permites, si tengo que gastar mis dineros en un Gran Caus sería en Gran Caus Cava Rosado Brut Nature Reserva 2004 ( http://www.adictosalalujuria.com/2009/07/gran-caus-cava-rosado-reserva-2004-can.html )

Saludos

J. Gómez Pallarès dijo...

No he probado el 2008 de Gran Caus Rosado, pero pimentonear, no debiera. Normalmente era monovarietal de merlot, este vino, pero ya digo, todavía no he probado esta añada.
Joan

J. Gómez Pallarès dijo...

Pues sí, he estado siguiendo las andanzas de Eric Asimov por tierras gallegas, a distiancia, claro!
Se fija en lo que se fija y, además, algunas fijaciones prefijadas lleva (perdón por el estrés pelonástico), pero no se puede negar que el hombre está metiendo en un mismo saco a algunos de los grandes blancos del mundo.
A mí me gusta que un tipo así saque este tipo de reportajes en NYT. Los que andamos probando blancos de esas zonas desde hace años, sabemos del enorme potencial (para qué, con qué objetivos ya es harina de otro costal) sápido y aromático de las variedades blancas españolas de clima atlántico.
Saludos,
Joan

José Luis Giménez dijo...

Ciertamente me extrañaron las notas a pimiento verde, hasta el punto de ir a la nevera a por la botella para confirmar que ni me había equivocado de idem ni de la variedad que tenían en mente. Sin embargo confirmé y reconfirmé que a eso me olía e igualmente al día siguiente... Incluso cambié de copa "porsiaca".
No era demasiado molesto, pero sí estaba presente. Lo demás, pues eso que me pareció flojo, al menos en esta añada.
Sin embargo, y por poner otro ejemplo, el Enate rosado el año pasado no me gustó nada y este año me parece que está excelente.

Saludos,

Jose

J. Gómez Pallarès dijo...

Cada vino suele ser un mundo, de añada a añada, más, y los rosados son quizás la punta de lanza de la inestabilidad. No es nada fácil hacer buenos rosados, por una parte; y que, aunque ofreciendo lo que cada añada lleve, mantengan una calidad media alta, tampoco es nada sencillo. Por eso supongo que todos tenemos in mente aquellos que no suelen fallarnos nunca, aunque vengan con ciertos altibajos.
No sé cuando podré confirmar (o no) mi opinión sobre este rosado de Carlos Esteva, pero es de los que suele estar a la altura.
Ya veremos...
Saludos,
Joan

José Luis Giménez dijo...

Pues no había reparado en ello Joan, pero ya que lo mencionas sí que parece que las diferencias entre añadas son palpables en los rosados. Se mueven en un orbital que se me antoja mucho más amplio que el que observo en blancos y tintos (dentro de mis limitaciones, claro).
Intentaré probar este vino en próximas añadas, si bien en esta no me veo yo con arrestos.

Saludos,

jose

J. Gómez Pallarès dijo...

Suele pasar con el Gran Caus, como con rosados hechos para superar la efímera barrera del año, que agradecen un año de buena guarda. Así es que yo no rechazaría la posibilidad de probar un 2007. Con este Radix, por ejemplo, estoy seguro de que pasará lo mismo. ya no hablo del rosado de Tondonia, que agradece 10 años de botella, pero uno o dos a algunos de los que he mentado, sí les va bien, sí.
Buenas noches.
Joan

J. Gómez Pallarès dijo...

Así no me voy a la cama, vaya.
Con una frustración sí me voy, eso sí, ya que hablamos de bueno rosados: quería hacerme con unas botellas de mi otro gran rosado de este verano, el Château de Pibarnon rosé, de Bandol, 2007 ó 2008 (ambos están extraordinarios, aunque por motivos distintos), y me comenta el importador que han roto el stock, que no queda ni una botella. Me van a negociar unas pocas botellas...
A ver si tengo suerte.
Ahora sí, buenas noches!
Joan

José Luis Giménez dijo...

Mosquis... que el precio de Pibarnon ya son palabras mayores... Ya no hablamos de los rosados veraniegos...

Saludos,

Jose

J. Gómez Pallarès dijo...

En efecto, Jose, esto ya son palabras mayores. Probablemente se trate del mejor rosado que he probado esta temporada. Si me pasan las botellas prometidas, intentaré escribir un post sobre él. Hablamos de los rosados veraniegos, quizás, pero en la "Côte d'Azur"!!!
Sobre los rosados y las añadas: hoy he comido (muy bien, por cierto, en la playa de Vilanova i la Geltrú) con uno de los merlots rosados más dignos de este país, el de Joan Milà en Mas Comtal, 2008. Y lo que son las cosas: este 2008 nada tiene que ver con el perfil al que estaba acostumbrado con este rosado de lágrima, más contenido ahora, más discreto, menos extracción.
Joan

José Luis Giménez dijo...

Carajo con la Costa Azul. En las terracitas Pibarnon para pasar el estío ¡y los perros atados con longaniza! ;)))

Jose

J. Gómez Pallarès dijo...

Algo de eso habrá, claro, porque Bandol está donde está y el chateau como que lo preside todo!
Joan

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