26 junio, 2009

Arbossar 2006



Si alguien se pregunta por qué un bávaro de München y un surafricano de Swartland hacen vino en el Priorat, no tiene más que mirar la foto de su viñedo de Les Tosses. Eben Sadie y Dominik A.Hüber llegaron hará casi diez años, atraídos por un paisaje único, quizás enamorados por la visión del vino que llevaban en sus cabezas. Empezaron por separado, Dominik con Arbossar, Eben con Dits del Terra. Pronto se encontraron y a fe que se reconocieron. Terroir al Límit es su asunto en Torroja, cerca del centro del Priorat pero con viñedos, como éste, que quieren tocar el cielo.

Les Tosses, les Manyes, Dits del Terra, Arbossar: desde 2006, pequeñas producciones (la mayor no supera las 2500 unidades) que embotellan y quieren hacernos beber cada viñedo con sus rasgos y su propio carácter. En los últimos meses, he tenido la suerte de charlar no poco con Dominik, de probar varias veces todos los vinos de Terroir al Límit, de comer y cenar con ellos y, hace bien poco, de conocer al grupo (Sabater siempre está al quite, Frida nunca anda lejos: ved su impresionante belleza, fuerza y serenidad en la foto inferior). Si uno no pisa los viñedos, si no se habla con quien hace el vino, si no se ve la bodega (o como quiera llamársele: aquí lo importante no es el utillaje enológico, ni mucho menos), se entiende peor el vino.

Ahora sé el por qué del nombre de su bodega, la implicación íntima y brutal con sus "terroir" (viñedos) en el Priorat, aplicada hasta sus últimas consecuencias, al límite. No son visionarios, tienen los pies muy firmes, anclados en sus viñas, y siguen el movimiento de su intuición al pie de la letra. Pasaron años muy difíciles, a punto estuvieron de echarlo todo a rodar, pero cambiaron por completo su forma de hacer las cosas. La tierra, la cepa están empezando a agradecerlo. Y nosotros empezamos a beberlo. No se pondrán nunca la etiqueta de biodinámicos porque eso no les importa. Pero la mula ha entrado ya en los viñedos, la naturaleza sigue su curso sin intervención de la química, la enología se ha concentrado en un termométro, las fermentaciones alcohólicas empiezan y terminan cuando quieren y las malolácticas, trasiegos y reposos van a golpe de nariz y de luna.

En una parte muy baja de Torroja (bendito territorio, casi como Porrera...), junto a una reencontrada mina de agua, reposan sus pocas botellas. Junto a ellas, las barricas bordelesas, usadas todas ellas, cuentan sus últimos días de vida: sus vinos necesitan más espacio y otras maderas. La última botella abierta y la reciente visita, abren mi apetito escritor. Arbossar, un viñedo que hay que conocer. Rodeadas de bosque y vegetación, en una pendiente natural hacia el barranco, en la zona más fresca y menos soleada (apenas el sol del atardecer), reposan, solas,y en inmejorable condición, las cariñenas. Pisar el lugar y oler el vino: todo es uno.

Arbosssar 2006, abierto el 19 de junio de 2009 (menudo día para ese vino: comprobad el calendario), al atardecer, sin decantar, media hora y copa amplia y alta que dé respiro a sus 14,5%, la fruta desborda por completo la sala y muestra una fragancia abrumadora: entrar en la copa es hacerlo en el viñedo. Raíces, tierra, vino que te envuelve y cautiva, tiene un frescor cítrico (corteja de naranja macerada). Lavanda y orégano, ofrece el punto casi dulzón de una coca con cerezas. Suavidad de terciopelo, raso fresco, oscuro, que envuelve tu garganta, sedoso, y amable. Esa mano de mujer que acaricia tu pelo y tu mano. Yesca y pedernal. Humedad. Qué grandes son estos dos tipos. No les perderé de vista.




Las fotos primera y tercera me las ha pasado Dominik, de Terroir al Límit. La segunda, del propio Dominik, ha sido hecha por Marcelo Isarrualde.

12 comentarios:

Olaf dijo...

Comentas que pasaron unos años difíciles y decidieron cambiar. ¿A que hace referencia ese cambio? ¿Que hicieron para que ahora las cosas les vayan mejor?
Si sus vinos ahora estan buenos (a juzgar por la nota de cata), ¿porque crees que necesitan otras maderas?

Tengo ganas de probar estos vinos, pero los precios que tienen no son digamos... amigables.
Saludos

Olaf

J. Gómez Pallarès dijo...

Hola, Olfa, perdona que conteste tarde pero ando de viaje por Portugal este fin de semana (ahora mismo en Porto, y a memdiodñia a visitar Niepoort!!!).
Ellos han cambiado desde que llegaron, a mi entender, en dos cosas fundamentales: la primera, decidieron pasar a la biodinámica, de forma progresiva pero imparable. La segunda, han decidido dedicar menos fruta a los ensamblajes y vinificar atendiendo más a las caracterñisticas de cada viñedo, quiero decir, a que cuando tú pruebas ésta botella de les Toses o aquella de Arbossar, sabes que estás bebiendo el fruto de les Toses o l'Arbossar. Esto es importante para mí porque lo considero un paso más en una definición más "borgoñona" del Priorat. No estoy diciendo que haya que trasladar las cosas de la Borgoña al Priorat, ¿eh?, pero sí que siempre he creído que algunas de las buenas prácticas de aquella zona sería muy interesantes aplicarlas aquí. Eben y Dominik piensan exactamente así y han avanzado, también, por poner otros dos ejempolos, en la vinificación con raspón y en la utilización de depósitos de madera mayores que las barricas bordelesas de 225 l.
Como ya han hecho otros viticultores en la zona, en Torrojam en Porrera, en Gratallops, también tienen su "village", que me parece un gran vino.
Lo de los precios, es lo de siempre: ellos dos tendrán su plan de negocio, claro, y sabrán qué tiene que valer cada botella para salir adelante.
Sin duda alguna, hay botellas que yo difícilmente habría podido probar comprándolas en la tienda, porque no están en mi rango de precios habitual. Otras, sí, pero sus precios son lo que son. Sólo puedo decir, hasta lo ahora probado y a a diferencia de otras cosas, que lo que uno paga aquí compensa cuando se bebe.
Saludos desde Porto!!!
Joan

SIBARITASTUR dijo...

yo me pregunto cuales son esos precios,podriais comentarlos?.

precios de vuelos dijo...

este es mi blog:
http://quierosaberpreciosdevuelos.blogspot.com/

me encanta tu blog,lo voy a seguir,es lo mas original que he visto, felicitaciones.

J. Gómez Pallarès dijo...

Hola, S., perdona que no te conestara antes, pero es que acabo de volver de pasar unos días en Porto y no he podido contestar todo con la debida rapidez.
Los precios de los vinos de Eben y Dominik varían un poco según donde los compres (he visto precios alucinantes en América, por ejemplo, o en la red), pero pueden ir de los 18-20 euros del Vi de Poble de Torroja hasta los más de 100 euros de Les Tosses o les Manyes.
Saludos,
Joan

J. Gómez Pallarès dijo...

Muchas gracias, QSPdV, por tus palabras, aunque últimamente no comparta siempre tu opinión.
Saludos,
Joan

SIBARITASTUR dijo...

no pasa nada Joan, faltaría mas. Supongo que habrás disfrutado, ya te leeremos. El de 20 aún pero los de 100 son pa otro nivel..., desgraciadamente

J. Gómez Pallarès dijo...

Me cuento entre los del otro nivel, S.! Si no fuera por las sesiones de cata y presentación en las que he podido coincidir con Dominik, difícilmente habría probado alguno de sus vinos. En estos momentos no pertenezco a ningún grupo y no suelo compartir los gastos para ests tipo de botellas, cosa bastante habitual por lo demás. Y será casualidad, pero maána tenemos una cata en Monvínic, que va a dirigir Cèsar Cánovas, en la que va a presentar algunos de sus vinos tintos preferidos. Allí habrá uno de Eben y Dominik!
Joan

samuel cano dijo...

La verdad es que la descripción del viñedo y de sus vinos es muy atrayente, como siempre lo de los precios es distinto, aunque conociendo el priorat y estas formas de trabajar, no es descabellado.

Si bien cada vez estoy pensando más en la reflexión que los viticultores, tendremos que hacer tarde o temprano. Y es con respecto a las "etiquetas". Me explico, que si agricultura ecologica, biodinamica, vinos naturales, etc, etc, etc. Pronto tendremos que dejar de buscar una etiqueta donde meternos y más bien buscar nuetra identidad propia y la de nuestro terruño. Creo que esto es lo más importante, el respeto a la tierra y buscar la mayor expresión de lo que hacemos en la viña y la menor intervención en la bodega, todo ello encerrado en la botella.

Menudo rollo, si es que hace mucho calor y me echan humo las neuronas.

Salud y buen vino, por cierto ya se donde voy de la Toscana Joan, luego te cuento.

J. Gómez Pallarès dijo...

Querido Samuel, estoy completamente de acuerdo. Los vinos que más suelen gustarme acaban siendo, casi siempre, aquellos que hace la gente que tiene claras sus ideas en relación con su territorio, su historia y el tipo de variedades que allí se dan mejor. Me refiero no a cualquier tipo de ideas claras, por supuesto, sinó a aquellas que buscan trasladar a la botella el tipo de uva y el territorio donde nace, no enmascarar uno y otro en vinificaciones que todo lo ocultan y que se parecen demsaiado las unas a las otras.
Si aquí tenemos calor, con la humedad del mar cerca, qué pasará en tu pueblo...
Ánimos y cuando tengas esa concreción, me dices algo a ver si puedo ayudarte.
Un abrazo,
Joan

javier dijo...

Hola, queria felicitarte por el blog, Molt Bona jajja animo a que lo sigas, he llegado por "causalidad" y por el gusto por el vino, soy de Santa Fe Argentina, mi nombre es Javier y salut enhorabuena. . Adeu.

J. Gómez Pallarès dijo...

Hola, Javier, bien venido a este blog! Todo lo que huela / sepa / proceda de Argentina es muy bienvenido aquí. Para mi suete tengo un montón de amigos argentinos y he pasado algunas épocas muy bonitas en ese país.
Ahora, esta parte pública mía en el mundo del vino, que es el blog, me está dando nuevas alegrías, nuevos conocimientos. Fíjate tú que el último post que he colgado es gracias a unos arquitectos de Mendoza!!!
Saludos muy cordiales y Salut!!!
Joan

Publicar un comentario