12 abril, 2009

Domingo de Resurrección: moscatel viejísimo


No salió la cosa como esperaba, la verdad. Quien lee este cuaderno sabe que digo lo que siento, huelo y pruebo, para bien y para mal. El moscatel viejísimo que me pasó Chano Aragón salió con un deje de hierbas medicinales poco franco, muy alcohólico y bastante quinado. Tengo que volver a probarlo de otra botella. Si quiero "resurrección", pienso, recurro a otro moscatel, también de la mejor tradición vinícola del Marco de Jerez. Puede que el moscatel, dentro de los vinos del Marco, sea el que menos se identifique con esta tierra, donde la palomino fino y la pedro ximénez reinan sin discreción. Pero uno tiene una flaca por la moscatel, sea de donde sea, y ese procedimiento de la uva moscatel "asoleá", con ese mosto tan concentrado en azúcares y, al mismo, con una acidez notable, produce vinos importantes, vinos muy viejos, sí, pero frescos al mismo tiempo. El mejor de ellos, hasta lo que llevo hoy probado, es el moscatel Toneles, de Valdespino. De él escribí: "ese color cercano a la pez con puntas yodadas tiñe la copa de noche cuando rompe en madrugada...se le unen aromas de chocolate amargo con dejes de vainilla, cafés torrefactos, sabroso tabaco maduro y compota de frutos negros." Mi último trago salió más fresco y vital que nunca, más cítrico y anaranjado, casi como si ese moscatel que fue, esa rosa, ese azahar, se hubieran apoderado para siempre de la solera casi centenaria. Si resucito algún día, quiero que mi primera copa sea venenciada directamente del tonel, en la bodega de Valdespino, en Jerez de la Frontera. Qué menos si uno llega a eso...

Esta foto de Domingo de Resurrección está hecha en Cabra (Córdoba) por Javier Fernández.

6 comentarios:

eldiletante dijo...

Joan, comparto contigo esa pasión por la moscatel. ESe Toneles lo tengo comprado para una cata que no tardará mucho en producirse.
Estas decepciones creo que son parte de la gracia del juego, aunque la tenga en poca medida cuando le toca a uno.

UN saludo

J. Gómez Pallarès dijo...

Hoy me he desquitado de nuevo, amigo mío. Una de mis pasiones, nada ocultas, es lo que en dialecto siciliano y de Pantelleria se llama zibbibo, es decir, la moscatel de Alejandría de las islas...Bufff.., me he tomado con la cristina de Pascua un Donnafugata Ben Ryé del 2006: impresionante de veras.
Por supuesto, se lleva uno buenos chascos, pero como tú dices, acaba uno en mayores alegrías que frustraciones.
Saludos!
Joan

el pingue dijo...

¿Y a esto lo llamas penitencia?¿Esto es a lo que llamas ayuno?¿Esto es a lo que llamas recogimiento?
Vas al precipicio..... ¡Vuelve al redil, Joan, vuelve! Jajajajj.

Yo lo único que he hecho es tomar Ribera del Duero Costaval joven, sin madera, y me he reconciliado con la tempranillo "sin tablas".
Saludos

Roberto

J. Gómez Pallarès dijo...

Vamos, que me has "pillado"...es que lo único que no me duele es la irreverencia. Ayer me llamó un querido amigo de Felanitx para confirmarme que Jesús había resucitado. Él era testigo: había habido un encuentro público, en el pueblo, con Jesús resucitado y su santa Madre, en el que la banda de música había tocado y había habido una suelta de palomas (léase, espíritus santos).
El viernes santo, como acto muy mal visto en el pueblo, habían un cordero que se cría en la montaña que hay frente a su casa (en el terme de Manacor).
En fin...que para cuatro días...
Costaval: sabes que me gusta, bandido!!!
Un abrazo,
Joan

Álvaro Girón dijo...

Joan, yo no estaría muy de acuerdo con la idea de que el moscatel no es representativo del Marco, a no ser que quieras que a los pobres chipioneros les de un infarto. La moscatel hasta hace bien poco ha sido dominante en las arenas de Chipiona (ahora lo hacen más los invernaderos con flores y las construcciones ilegales). A pesar de la especulación del suelo hay bodegas en Chipiona cuyo negocio pivota sobre la elaboración de moscateles -desde el "moscatel fruta" al soleado. En lo que a viña respecta, mientras la moscatel es todavía un hecho fotografiable, la pedro jiménez practicamente no lo es. Es más, en el libro de lectura obligada de Javier Maldonado Rosso sobre la formación del capitalismo en Jerez, cita un texto interesantísimo de Juan Haurie de finales del XVIII (hablo de memoria), en que se habla de que no pocos de los vinos jerezanos (hablamos del término de Jerez, no del Marco) se elaboraban a partir de una mezcla en que la moscatel tenía un papel no pequeño. Y si me apuras, a mi me da la impresión de que en Sanlúcar se ha criado históricamente tanto o más moscatel que pedro jiménez.

J. Gómez Pallarès dijo...

Por supuesto, Álvaro, tienes toda la razón. Cuando escribía "puede que el moscatel...sea el que menos se identifique con esta tierra", me refería a una percepción subjetiva que tenemos los que no somos de allí ni vivimos allí. Esa percepción, que nada tiene que ver con la tradición ni con la historia del Marco o del territorio, es que la palomino y la pedro ximénez tienen más visibilidad que la moscatel. Pero mi comentario no iba más allá. Está claro, como también digo, que la tradición, el sistema de vinificación, el uso variado de esta uva, sea "fresca", sea asoleada, está muy arraigada.
No sé donde encontrar datos estadísticos del cultivo de las diferentes uvas en la zona a lo largo de la historia. Para el Priorat lo diría rápido en los últimos 100 años, pero para Sanlúcar, me tendrás que ayudar tú!
Un abrazo,
Joan

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