08 marzo, 2009

A propósito del Marco: una reflexión de urgencia


Leo con fruición, expectación y tremendo provecho el artículo del maestro Girón en Elmundovino: "¿Terruño en Jerez?". La pregunta, retórica, tiene una alambicada pero no menos contundente respuesta que todos los amantes del vino tienen que leer. Mis reflexiones, al vuelo de una apacible mañana dominical en Barcelona (casi nunca, pero hoy escribo y publico al mismo tiempo), son: 1. este hombre sí que sabe, lo lleva en la sangre, claro, pero además es que aprende sin parar, y sabe transmitir. 2. Escribo demasiado: mejor sería escribir menos y con la profundidad y extraordinaria documentación de Álvaro Girón cuando lo hace. 3. Tengo que buscar a alguien que me "alquile" para hacer ese tipo de menesteres porque el blog tiene una perversión no deseada, pero la tiene: si uno no es profesional del asunto y tiene que repartir su tiempo en cuatro ámbitos vitales (por decir algo), si uno, además, quiere escribir con regularidad (3/4 días), uno no puede profundizar a los niveles del Dr. Girón (entre otros ilustres amigos que publican en Elmundovino). 4. Cómo 30-40 años de historia reciente han llegado a pervertir el concepto claro y evidente de terruño que existía en el Marco: qué uvas, de qué pago, con qué resultados, a lo largo de cuántos años, en qué bodega, en qué zona del pueblo... Los grandes del Marco lo sabían, lo saben, pero pocos lo usan y lo practican. 5. Siento que es un privilegio absoluto poder tener cerca, poder charlar con algunos de sus protagonistas, poder aprender de ellos, poder probar tantos y tantos de los vinos del Marco de Jerez. Es un segmento en la historia de la vitivinicultura mundial excepcional, único, que te ofrece experiencias alucinantes a precios exageradamente convenientes. 6. Qué paradoja: tan cerca del consumidor español y, a lo que parece, tan lejos a ratos. De los extranjeros ni hablo: hace poco, hice la experiencia con un gran conocedor de vinos, italiano pero medio francés y americano. Saben muy poco, la mayoría, de qué representa en la historia del vino mundial, el estado actual de los vinos del Marco, pero cuando lo saben, caen ya irremisiblemente en esa "trampa" de placer y de sensaciones únicas. ¡¡¡Me pirra descubrirles qué es una auténtica manzanilla pasada!!! 7. Tengo que aprender a escribir con menos adverbios y adjetivos.

La fotografía de viñedo de albariza en esta nota es del gran Ryan Opaz.

4 comentarios:

Álvaro Girón dijo...

Gracias Joan. Algún virus sureño te ha debido picar ultimamente, porque el elogio es sin duda exagerado. En todo caso, téngase en cuenta que casi todo lo bueno del artículo se debe a los comentarios y críticas de una especie de célula de reflexión permanente compuesta por algunas de las méntes más lúcidas del Marco.

Por otra parte, también padezco las limitaciones del pluriempleo no pensionadao. Ya me gustaría a mí hacer algo más que reflexiones más o menos eruditas, y pasar a la acción en forma de trabajos concretos de campo, a pie de viña. Nos vemos pronto, con casi toda seguridad delante de una copa que nos recuerde que la palomino/listán en Jerez es un magnífico vehículo de la caliza.

J. Gómez Pallarès dijo...

Intuyo, por las últimas informaciones que he leído, que esa copa de palomino será algo especial!!!
Hoy lo venía comentando con mi santa: a mí lo que me motiva de veras no es tanto escribir, que me gusta vamos, cuanto estar a pie de bodega y de cepa, conocer, probar, trabajar y parir, con perdón, algo como lo que algunos de nuestros comunes amigos paren.
Llevas razón, por lo demás: ayer no te comenté nada porque no había tenido tiempo de leer el artículo. Pero en cuanto llegué a casa, le dije a mi hijo mayor y a mi santa "he estado hoy con Álvaro..."y de inmediato saltó ese único "ÁAAAAAAALVAAAAAAROOOOOOOO, las pijotas" de los Navarro de hace casi un año. Uno es de donde es pero se siente de donde ha estado a gusto. Y en el Marco y con amigos como los que tengo por allí, como tú, estoy como en casa.
Finalmente: lo del elogio sobre la transmisión viene por lo de tus "informantes" y la célula de reflexión. Es muy bueno para ti haber podido acceder a comentarios como los que reproduces en el artículo, pero es increíble para todos que podamos leerlos ahora. Que todos podamos acceder a Rafael García Gómez, a cómo actuaba y pensaba Manuel Barbadillo...es un lujo. Y después, que la gente conozca, pruebe y beba y saque sus conclusiones. Porque vinos de pago en el marco, haberlos, haylos!
Un abrazo, y hasta pronto, dis uolentibus!
Joan

manuel dijo...

¿Menos adjetivos y adverbios, Joan? Mira que ese impulso hemingwayano puede tener resultados más que cuestionables...:-)

M.

J. Gómez Pallarès dijo...

Me has pillado, Manuel!!! A la que pillo un relato descarnado y esencial, no puedo por más que pensar "quién pudiera...". Me puede la hipérbole, me domina la metáfora...En fin, tengo que leer más y pensar mejor...
Pongamos ¿llegar a la esencia de Rulfo escribiendo sobre vinos y no sobre muertos?
Quién pudiera...
Un abrazo
Joan

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