12 noviembre, 2008

Dos buenas razones para levantar el ánimo


El vino, como un buen libro, un paisaje atractivo o una charla con los amigos (por supuesto, todo se puede combinar), tiene una capacidad de abstracción muy notable. Quiero decir que hay vinos por los que pasas sin gran pena ni gloria, mientras que otros te piden que te concentres en ellos, te enamoran de entrada (por una historia, por una etiqueta, por una variedad de uva...) y te ofrecen unos momentos de relajo y tonificante abstracción. Pasamos por días de mucho trabajo en casa, tanto mi santa como yo, de tribulaciones varias que pesan mucho sobre nuestro ánimo. Y este domingo pasado (¡qué más da la fecha!) teníamos necesidad ambos de charlar y de disfrutar con un vino. De hecho fueron dos...Al primero le tenía ganas de hace tiempo. Corias Guilfa 2005, del que no sé apenas nada (he sido incapaz de encontrar una página web...), es un VT de Cangas (de Narcea). ¿Vino en Asturias? Caramba, pues sí. En una zona con menos lluvia que la estrictamente atlántica, más al interior, con viñedos orientados al sur, variedades como la verdejo tinta o la carrasquín me llamaban mucho. Cayó por fin este Corias Guilfa (guilfa es el nombre que se le da en la tierra al viento del Norte), hecho con esas dos variedades de la zona más la mencía vecina. Con 12,5% y un servicio deseable sobre los 16ºC, es un vino que lleva seis meses de roble francés y presenta una capa media, casi tirando a baja. Es un vino de suave extracción, de un color rubí brillante y unos aromas muy definidos, delicados y, al mismo tiempo, recios. El fruto del madroño, el aroma de la linde del bosque antes de entrar en la zona umbría, la pimienta roja, anuncian un paladar fresco, de vino de clima más frío. Dicho como algo positivo, es un vino que pasa como el agua, con cierta fragilidad acuosa, con algo de regaliz y aires de la verde frondosidad de los cipreses. Lo compré un poco caro (17 euros) pero nos gustó mucho la experiencia. Grandes cosas, creo, se podrán hacer con esta carrasquín. O se hacen y no las conozco...

El segundo vino que nos regalamos merecería por si solo un retiro en cualquier monasterio de la Trapa (tampoco quedan tantos en la península...). De la mítica serie La Bota de...del Equipo Navazos, decidí que la comida la coronábamos con su número 11, La Bota de Pedro Ximénez, saca de enero de 2008. Es un PX único para los buenos aficionados, acostumbrados como estamos a otros perfiles más del aire de Montilla-Moriles. Procede de la Sacristía del Real Tesoro de Jerez y aunque no se sepa su edad exacta, ésta debe ser bastante alta. Con 17% y una temperatura de servicio sobre los 12ºC (es deseable que suba un poco en copa), este vino respira amor por el trabajo bien hecho, que siempre suele hacerse en silencio y en lo más profundo de la bodega. Caoba bruñida y tostada por el sol, ribete entre el verde del musgo seco y el yodo, pasea por la copa como las lágrimas por las mejillas de la Esperanza Macarena, espesas, cadenciosas, emotivas, una a una. Arrope de saúco, pan de higos, pasas de Málaga maceradas, éste es un vino que llena la estancia de fragancias de antaño. Hierbas medicinales, amaro dei Fratelli Arverna, naranja en ligero almíbar y nueces verdes. Éste es un vino que empieza y no acaba, que agrada y no cansa, casi ligero. Pienso en él como en esas personas que han entrado en su edad madura pero conservan la belleza de su juventud en los andares, en su estar, quizás más lentas, sí, pero llenas de vida, de dulzor, de encanto. Y en sus ojos, la niñez. Éste es un vino zangolotino. Ni recuerdo qué pagué por él, pero cualquier "precio" es bueno cuando uno se siente Nabokov siquiera por un instante.

14 comentarios:

El Gaitero del Cabo La Muerte dijo...

Joan, muy diplomaticu tu con el Guilfa; yo no lo he probado aún, estaba esperando tu opinión. He probado muchos de la zona y creo que con el tiempo habrá algo bueno, pero por el momento no me quedo con ninguno,máxime con los precios, estan fuera de orbita. Dicen que los Asturianos somos Cainitas por naturaleza, pero en este caso tengo que ser duro. en sidra lo estamos haciendo muy bien, pero en vino nos falta mucho muchísimo. Has dicho dos palabras clave Agua y Precio.Algún amiguín debes de tener por Cangas.
Saludos y mil felicidades por tu blog, yes el mejor.
Carlos,

samuel cano dijo...

No quiero ser tan radical como el gaitero, y tampoco he catado ese Corias, si he catado algún otro Corias más antiguo, creo que aún las bodegas no eran del grupo Pinord. Eran peores de lo que tu has descrito.

Cuando estube en Cangas de vacaciones pasee aquellas viñas y desde que llegué pense (tinto no, blanco si, tinto no, blanco si) Me parece una zona de blancos grandes, pero trabajando mucho, aún la producción es muy alta por hectarea ya que anunque los viñedos estan en ladera, pero la tierra es fertil y tiene mucha agua. Yo si me decantase por tintos me iria a variedades del norte y acostumbradas a la humedad (pinot noir y nebbiolo) y en blancas pues lo mismo del norte, aunque para nada perderias las autoctonas, de hecho serían las principales, pero tratando de hacer un cultivo buscando una mayor concentración y maduración de polifenoles.

Me parecio una tierra dificil pero con posibilidades de hacer grandes vinos atlanticos.

Salud y buen vino.

J. Gómez Pallarès dijo...

Hola, Gaitero. Pues no, no tengo ningún amigo por allí. Tomo lo que tomo, lo pruebo y si lo creo conveniente, ya sabes, hablo de él y digo lo que pienso.
Lo que quizás tú veas como cierto defectillo (utilizo un diminutivo afectivo), pues me parece intuir algo de retintín (una de las malas jugadas de los blogs es que no te permite meterte en la cadena suprasegmental de la conversación y, claro,s e me escapa tu entonación!), lo he visto yo como virtud. Que un vino pase como el agua, que un vino tenga una estructura ligera pero no pierda ni sabor ni entereza ni cuerpo en boca, es muy bueno para mí.
A ratos estoy ya bastante harto de los vinos masticables y volver al mejor carácter de una nebbiolo piemontesa, de una pinot noir borgoñona o de una syrah del Ródano superior, pero en España y con una carrasquín, pues me parece algo digno de ser comentado.
En lo tro te doy toda la razón: he visto después en internet que este vino se puede encontrar sobre los 10-11 euros. Yo pagué en una tienda de Barcelona 17 y me pareció, sin duda, excesivo. Pero me pudo la curiosidad y las ganas de conocer vinos de esa parte del norte hispani, para mí casi inexplorados.
La acerté, sí, pero si lo hubiera pagado a 8 euros, las alabanzas hubieran sido mayores.
No sé mucho de sus costes de producción, la verdad, porque no tengo información, pero igual en el futuro también mejoran eso.
Sobre lo tercero que comentas, ya no digo nada. Pero agradezco tus palabras,como siempre.
Saludos
Joan

J. Gómez Pallarès dijo...

Incluso antes de leer tu comentario, Samuel (he contestado primero al gaitero), veo que hemos coincidido plenamente: variedades del norte, claro. Pero hay que decir que conozco poco yo de la verdejo tinta y de la carrasquín, bastante más de la mencía. Y he empezado a leer sobre las dos primeras y no sé, a la vista de este Corias Guilfa, si sus tiros de exposición, maduración y organolépticos, pueden ir por allí también. Creo que sí, pero he probado tan poco y conozco tan poco de ellas, que no me atrevo a afirmarlo.
Lo que probé se acerca, aunque SIN DUDA (que nos e piensen los lectores que me he vuelto loco),con una fragancia e intensidad mucho menores a las de la Borgoña y el Piemonte.
El trabajo futuro de algunas bodegas de Corias, la mejora de las vinificaciones, el control mayor del fruto sobre todo si es ajeno y no de la propia bodega, seguro que mejorarán la calidad de estos vinos. Seguro que si cogen los modelos vinícolas que comentanos, irán mejorando sus vinos.
Gracias por tu comentario, no hay como recibir y conocer las opiniones de los que estáis siempre a pie de viña y de bodega.
Saludos!
Joan

El Gaitero del Cabo La Muerte dijo...

En que lío me he metío, como dice la canción. A veces no hay nada como ser duro para que algo funcione. Ojala Los Señores del Vino de Cangas lean los comentarios,tanto de Joan como de Samuel y estoy seguro de que en breve hablaríamos de Grandes Vinos de Cangas del Narcea. A pesar de mi radicalismo volveré una y otra vez a probar estos vinos por que estoy seguro de que van a dar mucho que hablar y para bien.
El mérito es rescatar uvas autoctonas como la Carrasquín, el éxito ya vendrá después.
Saludos y + vino
Carlos,

J. Gómez Pallarès dijo...

Ahí le han dado, Gaitero! Yo, de Cangas, no conozco a nadie, palabrita del niño Jesús, pero cuando veo que se hacen esfuerzos por mejorar la producción y la vinificación de las uvas auctóctonas, pienso que vamos bien. Si hicieran un gran CS, también, pero vamos que si uno prueba algo con verdejo tinto y carrasquín y puede saborearlo y describirlo como yo lo he hecho, se siente satisfecho.
A ver si alguien que haya probado este vinoq ue comento hoy, puede cotejar opiniones.
Y los señores de Cangas, que escuchen a sus enólogos!!!
Saludos y vinos
Joan

Xabi dijo...

buff Asturias,

muy contento y sorprendido salgo de alli,
el bueno de German Blanco esta revolucionando el panorama vinicola alli, y hay que tener muy en cuenta sus experiencias elaborando vinos, nuevas y buenas experiencias muy muy sorprendentes

J. Gómez Pallarès dijo...

Hola, Xabi, qué buena experiencia, vamos!
No conozco personalmente a Germán Blanco pero viendo a distancia su tienda me lo imagino un poco como al Theise del norte de España, muy al pie de la selección de las cosas que tiene en su tienda, conociendo a la perfección a la gente que selecciona, las viñas, los pequeños productores, haciendo. Sin duda me gustaría conocerle y conocer qué hace. Aunque en estos momentos, Gijón queda un poco lejos de mi agenda.
Una pena, sin duda.
Saludos!
Joan

José Luis Giménez dijo...

En ocasiones hay vinos que no quitan el hambre, pero alimentan más que el pan.
(parafraseando modificada una antigüa canción).

Saludos,

Jose

Vins i més dijo...

Buenos vinos y felicitarte Joan por el nuevo camino emprendido.

J. Gómez Pallarès dijo...

Hola, Jose, estos vinos sí alimentan, en efecto, y además reconfortan el espíritu.
Ahora ya "sólo" falta que añadan a su palmarés lo que se comentaba más arriba (Samuel): algún blanco de variedad autóctona y entonces será como si estuviéramos en el claustro del monasterio, en contacto directo con la divinidad!
Saludos,
Joan

J. Gómez Pallarès dijo...

Muchas gracias, ViM. Le tenía ya ganas al cambio de continente. Y creo que está gustando, sí. A mí me gusta mucho. En cuanto al contenido, intentaremos seguir con la línea habitual.
Hasta pronto,
Joan

nopisto dijo...

Por si os interesa, este es el texto promocional de Corias Guilfa:

Con el fin de recuperar la antigua viticultura de la zona, en el año 2005, se inicia un proyecto personal de la bodega Monasterio de Corias, con el propósito de elaborar vinos de calidad contrastada.

Siempre utilizando variedades autóctonas y siendo respetuosos
con el medio ambiente.

El concejo de Cangas del Narcea se sitúa en el extremo sur-occidental
de Asturias y es el corazón de la Indicación Geográfica Vino de la
Tierra de Cangas. La presencia de vid en la zona se remonta al siglo IX.

Las favorables condiciones climáticas y edafológicas de los diferentes
concejos que componen la Indicación Geográfica los hacen adecuados para su cultivo Los viñedos cangueses se distribuyen por las empinadas laderas de los valles que circundan la capital del concejo. Sus viejas cepas de mencía, albarín, carrasquín, verdejo tinto… son cuidadas con esmero por los viticultores de la zona. Desde la bodega del Monasterio de Corias el cuidado de la calidad de las uvas que entran en la misma se considera esencial. El control de tratamientos fitosanitarios, labores de cultivo,
épocas de vendimia óptimas... de los viejos viñedos de la zona, hasta la recuperación de los viñedos que se situaban dentro de los terrenos del Monasterio, mediante la realización de nuevas plantaciones, con modernos criterios de racionalización de las labores de cultivo de los
mismos, son labores realizadas por los servicios técnicos de la bodega.

Estas labores previas de seguimiento y la selección de la uva de los viñedos de Cangas e Ibias una vez vendimiada, permite disponer de los más altos índices de calidad en la materia prima utilizada.

En general, los viñedos tienen una edad media superior a 80 años,
están plantados en espaldera o en vaso y dan una producción nunca
mayor de 4.500 kilogramos/hectárea. En los viñedos que no son propios,
se realiza un estricto control y una óptima selección. Al mismo
tiempo, se asesora constantemente a los viticultores para mejorar la
calidad en el cultivo.
Las uvas recogidas en los viñedos de la zona, se elaboran en las nuevas instalaciones, inauguradas en el año 2007 dentro del entorno del Monasterio de San Juan Bautista de Corias. La inauguración de la nueva bodega supone un radical cambio en el concepto de calidad, pues se
cultiva, se recoge y se vinifica todo por separado para después ensamblar los diferentes vinos según criterios de cata. Las perfectas condiciones ambientales naturales del lugar se complementan con un moderno
equipamiento que permite una cuidadosa y mimada elaboración de los vinos que de ella salen.
Para la nave de crianza de los vinos, se utiliza la vieja bodega del Monasterio que después de un abandono de muchos años, recupera
las funciones para la que fue concebida gracias a las obras acometidas en el año 2001.

Corias Guilfa 2005
Vino de la Tierra de Cangas
Carrasquín, Verdejo Tinto y Mencía.
Un año excepcional en la climatología asturiana favoreció para
elaborar, solamente, 1.500 Botellas de un vino que pasó una
crianza de 6 Meses en barricas de roble francés de Aquitania de
2º vino. La marcada acidez, característica de los vinos de la zona,
se diluye y se muestra fresca y sutil junto a recuerdos de torrefactos
y guindas en licor.

J. Gómez Pallarès dijo...

Muchas gracias por el complemento, Nopisto. Tanto el responsable (o uno de ellos, vaya, que tampoco he preguntado cuantos son) de esta nueva empresa (es el primer año, el 2005, con el que salen al mercado), como su enólogo han tenido la amabilidad de ponerse en contacto conmigo y de darme más datos.
La cosa promete, sin duda, tanto por el empeño que han puesto en la mejora de la vinificación, como porque la materia primera, autóctona, es de gran nivel. Es curioso que tengan más esperanzas teóricas (en práctico todavía nada, me comentan) puestas en la variedad blanca por excelencia de la zona, la albarín blanca, que en las tintas que forman parte de este ensamblaje. Yo no he probado nunca la albarín blanca como a tal, pero he leído algunas cosas de ella y estoy seguro de que, si pueden proseguir con esta parte del proyecto, nos darán grandes alegrías porque se puede jugar mucho con la maceración y la extracción con el poderoso hollejo de esa uva. Pero creo que las tintas, en esta bodega (siempre que el clima lo permita, que no es tema facil en la zona), van por muy buen camino.
Ayer, por cierto, comentábamos con unos amigos cómo, al rebufo del amarone della Valpolicella, surgen vinos como el Sfursat (Sforzati di Valtellina) o el Refolà. Y me preguntaba para mia dentros: en zonas frías y húmedas como ésta de Cangas, por mucha insolación que reciban y orientación sur que tengan, algún día podrían plantearse hacer con la carrasquín y la verdejo tinta lo mismo que han hecho con la nebbiolo en la Valtellina.
Saludos
Joan

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