08 septiembre, 2008

Trabajar el lenguaje para sacarle vino



En mi entrada anterior, al amparo de los comentarios en el blog de Manuel Camblor y de las reacciones que tuvieron su redacción y la mía, me propuse ensayar una descripción del vino que atendiera más a las emociones del encuentro que a los detalles de la preparación, más a los intríngulis de su "alma" que a los listados de alacena o a los detalles de vinificación. No renuncio a combinar estilos, ni tan siquiera a volver a anteriores formas (me gusta hablar de antecedentes, de tierras, de historia, de vinificaciones, de detalles técnicos), pero aquí van tres intentos, con lo que considero tres buenos vinos, cuya valoración matizada anoto al final. Los elegí en una cena que preparé para alguien que sabe qué es el vino (Filippo Ronco, de Tigullio Vino, y su esposa Elena), así que no me anduve por las ramas. Vino n.1, para el aperitivo (aceitunas rotas mallorquinas y negras de Aragón, muertas) y el primer plato (ensalada de judías verdes al dente con tomate "corazón de buey", queso de cabra y vinagreta ad hoc): Equipo Navazos, La bota de...n.10, manzanilla pasada de la solera 1/15 de la Guita, en Sanlúcar de Barrameda. Saca de enero de 2008. 15,4%, servida a 11ºC.

El cronista observa la copa al trasluz y se asoma a la inmensidad del sol en el océano. Oro viejo bruñido y trabajado por el paso de los años, por siglos de tradición. Tradición de todos los sures concentrada en una sola copa. Penumbra de la bodega, humedad cercana al mar, necesario silencio. Puerto y sol en cubierta. Brisa en el rostro, suave salinidad templada por el paso de los años. Cuchillo, sí, acero, también, pero envuelto en mil algodones, amable, noble. Larga persistencia de una tarde que no quiere ceder su lugar junto al sol. Óxido y almendras amargas. El cronista recuerda un taller de ebanista en su pueblo, puertas abiertas a la calle, olores de cola inundando el aire. Madera vieja, reposada. Nueces algo verdes. Abejas zumbando bajo el sol de septiembre.

Vino n.2., para el segundo plato, que consistió en un guiso con denominación de origen Son Vaqué, en Felanitx: calamares "a la sucia", con sofrito de aceite, ajos y pulpa de tomate rallada, calamares con todo su aparato y reposada cocción. Elegí una de las probables sorpresas que había traído de Mallorca: Vinya Sa Cudia, VT de la Isla de Menorca, monovarietal de malvasía vinificada en seco, 2004. Procedente de viñedos plantados en el parque natural de S'Albufera d'es Grau, suelo de pizarra, agua de lluvia y sol, no hace falta más. 11,5%, servido a 10-11ºC. No lo hice, pero una decantación de media hora le hubiera sentado bien.

El cronista y sus acompañantes no salen de su asombro: ¡las mariposas de Heymann-Löwenstein han migrado a s'Albufera d'es Grau! Profunda mineralidad, pizarra azul desmoronada en estado puro. ¡Un vino digno del hogar de un hobbit! De impactante sequedad en boca recuerda, al mismo tiempo, el contacto de la mano sobre una pizarra caliente al sol, caricia dorada, temple bien domado. El cronista revive sus tardes de niño al sol de la Catalunya interior, caminas junto al campo de trigo al atardecer, sí, tocas un poco de romero, otro poco de tomillo y hueles tus manos. Así es este vino. Flor de camomila. Miel y acacias. El campo en mayo o junio: éxtasis de la polinización. Largos paseos por la playa, el cronista recoge un pedazo de madera, seco tras larga travesía, quemado por el sol y el salitre. Lo huele. Así es este vino.


Vino n.3, para los postres, con una tarta tatin de la Pastelería Mauri de Barcelona (francamente, muy mejorable, con un incomprensible y anodino bizcocho en la base y almendras fileteadas adornando el conjunto) y unos deliciosos bombones variados de Fargas. De la DO Málaga, del pueblo de Almáchar en la Axarquía malagueña, este VND de Jorge Ordóñez & Co, selección especial n.1, 2006, se hace con uva moscatel de Alejandría que ha pasificado en la planta. Con 13%, fue servido a 10ºC.

Al cronista le llegan como centellas a la memoria los paseos por Sevilla bajo los naranjos en flor. Aromas de azahar en el ambiente, densidad y, al mismo tiempo, transparencia azul del aire. Perfume limpio y casi embriagador. Vino amable, vino goloso, vino, al mismo tiempo, ligero. Humedad del monte al amanecer. Después, sol y alegría de un perezoso septiembre, siempre a la sombra, con frescor. En esa hondonada umbría, en el tronco de un árbol, asoma el musgo. El cronista huele sus primeras mermeladas inglesas de frutos antaño exóticos: ¿es eso mango, la parte más fibrosa, ligera y sabrosa de la fruta que roza casi su corazón de madera? Bien pudiera ser.

Creo que el primer vino tendría que ser conocido y disfrutado por cualquier persona que ame la vida buena, sin más. Es uno de los grandes de este país, del Marco de Jerez y, por lo tanto, del mundo. Su precio en relación con lo que da, es ridículo, la mejor, la única (con casi 20 años a cuestas), manzanilla pasada que he probado. No tiene precio, en realidad. El segundo vino es algo especial, caro para lo que uno esperaría del lugar y de su tradición (sobre los 25 euros), pero satisfactorio tras una buena ventilación. Con todo, hay malvasías secas que me gustan más, sobre todo del macizo del Garraf y alguna de Lanzarote. Es un vino con personalidad marcada del que me queda la duda sobre qué pasaría si lo tomara más joven. El tercer vino es un vino amable, casi de meditación, que preparó e ideó para Ordóñez A. Kracher Jr., q.e.p.d. Es más amplio y menos concentrado que un Ariyanas, por ejemplo, menos atrevido y profundo que un Molino Real, también, pero es un vino muy agradable. Sin duda es el que conectó mejor con el paladar de los invitados italianos. Me gustaría probar otros números de sus selecciones pero son difíciles de encontrar por aquí.

El título de este comentario es de la cosecha de Manuel Camblor, extraído de su post de 28 de agosto de 2008.

39 comentarios:

Vins i més dijo...

Tanto el del equipo Navazos como el Ordóñez, son fijos en mis apuestas cuando quieres sorprender a alguien que aprecie los vinos singulares, y si el malvasía apunta por esos fueros habría que probarlo.

Y la comida... joé con la hora que es y el hambre que tengo...

Jose luis Louzan dijo...

Bravo Joan, este es el camino...

Voy con algo de prisa pero quería adelantarte esto, fabulosas descripciones. Me ha quedado mas claro que nunca... (ademas en el Nº1 de J. Ordoñez coincidimos plenamente, aunque donde tu ves Sevilla yo veía la plaza de los Naranjos de Marbella jejeje. Que importante es el azahar en la vida ¿verdad?)

Un abrazo y gracias.

Iesus dijo...

Uno no está preparado para discernir las sutiles variaciones de una copa de vino, pero sí que es amante de la sinestesia. Y estas descripciones (teorizadas en el anterior post de manera ejemplar) me dan mucho más que otras: placer literario que augura placeres al paladar.
Un abrazo.

J. Gómez Pallarès dijo...

Tú eres alma sensibe, ViM, y sabes bien cómo sacar partido de las bondades de la madre tierra: ¡no hay más que ver tus notas, encuentros y viajes!
Me alegra coincidir en tus preferencias y me sabe mal haberte despertado al PAVLOV que llevabas dentro! Aunque a decir verdad, no he sacado fotos de comida adrede!!!
Saludos!
Joan

J. Gómez Pallarès dijo...

Hace mucho que no estoy en Marbella, a pesar de que un querido amigo tiene casa allí y siempre dice que lugar, tiene.
Llevas toda la razón, Jose, los naranjos y, añado, los limoneros son muy importantes, también en mi vida. Algunos de mis más impactantes recuerdos sápidos y aromáticos están asociados a ellos.
Y la flor de azahar...pues es punto y aparte, vaya.
Gracias por tu lectura!
Joan

J. Gómez Pallarès dijo...

Querido Jesús, si un lector voraz, contumaz y avisado como tú encuentra siquiera un poco de placer en la lectura de estas notas, ya me doy por pagado, y mucho!!! Del vino, como siempre, ya me encargo yo!!!
A ver si, pasados unos días, encuentro un ratillo para decir algo de esa urta a la roteña con su Matarromera 2005: ¡menudo encuentro nos dimos, querido! Título del post, sólo para iniciados: "Del Heidelberg al Jamaica: historias de un grumete doctor"!!!
Un abrazo fuerte y a recuperarse!
Joan

Iesus dijo...

¡Me emocionas, como siempre, Joan! Esperaré (cuanto sea) impaciente

Vins i més dijo...

Por eso Joan salivaba más que el perro del amigo tuyo del este ese... porque sabes que tengo imaginación para ver esas olivas tanto las muertas, como las rotas, como las chafadas, las aliñaaas, las arbequinas del priorat, esa manzanilla de carne gruesa, jeje vamos que solo de encurtidos me pondría morao hasta que se acabara esa manzanilla que Dios nos ha dado...

J. Gómez Pallarès dijo...

A ver si encuentro el tiempo para eso, querido Jesús. Las fotos, bonitas aunque no como las tuyas, tomadas están, y publicables son. La urta y su acompañamiento estaban de lujo; la compañía, mejor; Heliópolis, un sitio para vivir. ¿No encontraré yo motivos y un ratillo para escribir sobre esa jornada?
Vamos!!!
Un abrazo
Joan

J. Gómez Pallarès dijo...

Oye, ViM, qué fantástica descripción esa de "manzanilla de carne gruesa"!!!
La verdad es que esas aceitunas rotas mallorquinas, con su hinojo marino, son algo muy especial. Probar, habré probado a montones, pero las del mercado de Sineu (en la plaza de la iglesia hay una sola parada, atendida por un mallorquín y uno de Granollers), son realmente superiores.
Por cierto. Guardé una botella de manzanilla y la probé junto a la pasada, pero al ser en rama, tal y como anunciaban sus descubridores, no estaba como para guardar muchos meses. El experimento no salió bien. La manzanilla pasada seguro que aguanta más fuera de su bodega y casco protectores.
Saludos!
Joan

VINITERRANEUM dijo...

Cenar con tres blanco, que cosa más rica... No conozco esa malvasia mallorquina pero me la apunto aunque no creo que sea fácil encontrarla. Excelente la cena y la descripción de la manzanilla así como lo del "vino digno del hogar de un hobbit".

Me ha encantado el post. Un saludo y suerte,

Viniterraneum

Oscar Gallifa dijo...

Joan , bonitas descripciones has decidido dar ya (ojo, soy del parecer que antes también eran totalmente correctas y satisfactorias) con estos vinos, aplicando la orden concisa y milimetrada de tus registros y sensaciones. Chapeau!

Dos veces he podido probar esa malvasía (por cierto, creo que se trata de una variedad reintroducida en cierta parte de la isla, no?). La primera delante de una caldereta más que decente en cierto restaurante de Terrassa -que dudo no conozcas- y, la segunda, por la generosidad de un buen amigo que visitó la isla y decidió complacer a un servidor con ella.
Pues bien, mis sensaciones con ese vino son de pura indiferencia, como si no fuese capaz de sacar conclusiones sobre él (por tanto, la RCP se me tambalea). Seguiré probando, añadas, momentos (juro volver al restaurante comentado)y sobretodo, siguiendo tu guia y seña.

De la manzanilla mejor no digo nada, con las lágrimas que corren por mis ojos lo digo todo... y, el Ordoñez, no lo dejaré pasar la próxima vez que se cruce en mi camino.

Muchos saludos desde Sant Cugat!


OG

J. Gómez Pallarès dijo...

Como diría el amigo Olaf, de Uno +, "blancos juegan y ganan!!!". En esta época y a pesar de que Paco Berciano diga que los tintos también son para el verano (y los hay, claro que sí), yo prefiero blancos de todos los tipos y rosados.
Se me antojó que ese vino, servido a una temperatura más ambiente de la habitual (sobre los 14 ºC, porque ya se sabe que los hobbits son seres sensibles), hubiera sido del agrado de los Bolsón...
En fin, que muchas gracias por tus palabras!
Saludos
Joan

J. Gómez Pallarès dijo...

Hombre, Oscar, ya me extrañaba que no saliera ningún enochalado que hubiera probado este Vinya Sa Cudia que me dejó descolocado. En el comentario lo digo literariamente, vaya, pero el vino me sorprendió y no supe muy bien a qué atribuir esas notas que introduzco. Es evidente que la pizarra y el clima jugarán un papel importante. Temo que es un vino que no aguante muy bien el paso de los años y por eso me gustaría que me dijeras si los que probaste tú eran más jóvenes o viejos en relación con este 2004 tomado en 2008.
Sobre esas cepas en s'Albufera d'es Grau, la página web de la bodega no habla (o no lo he sabido encontrar, vaya) de antigüedad, pero de la redacción y del tipo de espaldera se deduce que muchas de las plantas serán de más o menos reciente plantación.
Por lo probado, también yo he querido ser honesto sobre la RCP: no será fácil que compre otra botella por ese precio. Hay otros muchos blancos peninsulares, también de malvasía, de un rango entre 10 y 20 euros, que me satisfacen más que éste.
Pero vaya, la cosa estuvo curiosa y esta botella por lo menos, tuvo su miga.
Saludos, reencontrado: se hablará por los siglos de los siglos de vuestra gesta inverosímil!!!
Joan

Oscar Gallifa dijo...

Haciendo memoria... la primera ocasión era 2003 tomado en 2006 (bendito bogavante el de aquella ocasión...) y pagado bastante caro para lo que se hizo disfrutar, unos 35€ (en restaurante, claro).
Y la segunda es más actual, cosecha de 2004 tomada en Septimbre de 2007 (el mismo que tu citas pero engullido justo un año antes).

Sobre lo de la plantación de malvasía, el dato de que sea una variedad reintroducida me lo dio el visitante de la zona, el cual pudo platicar con la dueña de una tienda de la isla referente a ello. Recuerdo, entre otras cosillas, que se trata de una albufera o algo parecido, no?? mejor me doy una vuelta ahora mismo por la web y me informo.

Un saludo.


OG

Anónimo dijo...

Siempre es difícil introducir cambios, y hacerlo en la descripción de algo tan vinculado al sistema límbico como la degustación de vinos todavía más; menos mal que nos abres vereda...!
Gracias por el esfuerzo y por tu aportación.

Recuerdos, Pedro Barrio.

J. Gómez Pallarès dijo...

Sí, Óscar, en el centro de la costa norte, orientación este y por lo tanto con mucho viento. Da la sensación, por lo que comentan, que se eligió la varieda en función de su adaptación y capacidad de supervivencia a los fuertes vientos: su fruto, cuando nace, no es arrastrada tan facilmente por el viento.
Y s'albufera d'es Grau, en efecto, es un parque natural dentro de esa reserva de la biosfera.
Algún día sería bonito hacer un reportaje de viñedos que se encuentran dentro de espacios protegidos como éste. Me viene alguno a la cabeza ahora mismo, en la sierra norte de Sevilla, por ejemplo.
Saludos
Joan

J. Gómez Pallarès dijo...

Un placer, Pedro, como siempre. Ya sabes que en la variedad está el gusto e ir encontrando fórmulas diversas para dar a conocer los vinos que uno prueba, pues es algo que me apetece.
Un abrazo
Joan

José Luis Giménez dijo...

El firmante de 'Blancos juegan y ganan' era yo Joan ;))
Saludotes,
Jose

J. Gómez Pallarès dijo...

Tienes toda la razón, Jose: mil disculpas. No siempre consigo salir del estadio inicial de Uno+ donde sólo firmaba Olaf.
Un abrazo y disculpas de nuevo.
Joan

José Luis Giménez dijo...

No te preocupes, no tiene importancia, es únicamente para evitar que nadie le pida cuentas a Olaf por opiniones que haya vertido yo ;)
Abrazotes.
Jose

J. Gómez Pallarès dijo...

En cualquier caso, Jose, en mis "cuentas" de este verano, a pesar de algún buen tinto y de algún gran rosado que ya ha salido o que saldrá próximamente a pasear por este blog, también los blancos "juegan y ganan".
Saludos!
Joan

José Luis Giménez dijo...

Creo que en mi caso los tintos han aparecido en los saraos terraceros con Los Sarmientos :)
En cualquier caso aprovechando la bajada de temperaturas de esta semana he aprovechado para descorchar una botella de Côte de Py 2004 de Piron... para beber y beber y no parar. Fresco, ágil, ligero, vivo. Con sus doce grados de alcohol daba gusto ver como se movía en la copa.
Saludotes,
Jose

J. Gómez Pallarès dijo...

No sé por qué pero no es fácil encontrar por aquí Morgon dignos o buenos como éste, Jose. Nos hemos quedado con el cliché de la gamay maltratada y hay grandes cosas por ahí, normalmente a buen precio, que se disfrutan mucho en estos entretiempos estacionales. Saldrá la tuya de Coalla, quizás.
Saludos!
Joan

José Luis Giménez dijo...

Es complicado encontrar según qué vinos Joan. Si buscas vinos muchipuntuados o meganombrados en los habituales medios de difusión vínica estandar ¿lo encontramos? ¿a que sí? :) Por otro lado lo que llega de vino de fuera de España ya llega con la hipoteca de los intermediarios puesta de oficio... sigh. Supongo y me temo merced a lo anteriomente comentado de qué vinos llegan o no a España ¡Vida esta amigo Joan!
Me temo que el mercado detallista del vino en España es un mercado poco profundo, ¡pero aun menos ancho! Sigo sin encontrarle absolutamente ninguna razón a que los vinos franceses estén igual o más baratos en NYC que en España.

Este Morgon llegó gracias a la generosidad de un enoamigo (enoamistad-> La amistad que surge y forja con el vino como lubricante relacional ;) que en un viaje por Francia se trajo un cargamento.
Saludos,
Jose

J. Gómez Pallarès dijo...

Amigos así son los que hay que cuidar!!! Piron creo que está donde Coalla, por eso lo comenté. Pero llevas toda la razón en el fondo de tu comentario: se habla demasiado de loc onocido caro, multipuntuado y poco de lo bueno y bonito que está por conocer para el gran público. Aquí, por ejemplo, es donde nosotros tenemos algo que decir y ofrecer. Aunque creo que una de las condiciones (entre miles de comillas, eh), que nosotros mismos tendríamos que intentar cumplir, es que los vinos de los que hablemos sean accesibles a través de algún medio fácil para quienes nos leen.
La Bota de..., como algunos vinos de Piron se pueden comprar, por ejemplo, en Coalla (enlace en la columna de la derecha de mi blog, pongamos por caso). El Vinya Sa Cudia ya es más complicado y yo, la verdad, la primera vez que lo veía era en la tienda donde lo compré, en Felanitx, especializada en productos mallorquines.
Y las selecciones de Ordóñez pues no suelo verlas en Barcelona. Yo las compro en una tienda de Tarragona que las trae regularmente.
En fin...que se lancen al Piron y a la manzanilla pasada!!!
Saludos
Joan

José Luis Giménez dijo...

Estimado Joan, ese que indicas es uno de los puntos que me llevaron a colaborar con Olaf en el blog. El que todo aquel que llegara por ahí, ya fuera por enlaces en otros sitios o por búsquedas en Internet, pudieran ver que para beber razonablemente bien no hace falta gastarse mucho dinero y que hay vinos a precios moderadamente asequibles y que el encontrarlos no es una tarea en la que haga falta ser experto en nada. Hay alguna excepción en los vinos de los que suelo hablar, pero intento que estas sean las casi-epsilon ;)
Saludotes,
Jose

J. Gómez Pallarès dijo...

Sin duda, Jose, creo que ésa es una gran "política editorial" para un blog. No basta con hablar de vinos accesibles en precio, ceo que es necesario tambien que sean accesibles para su compra. Por supuesto que cada cual puede hacer en su blog lo que le parezca más oportuno, pero a mí me gusta servir / ser útil de esa manera también.
Reconozco que no siempre pongo donde he comprado el vino o cómo puede hacerse fácilmente, pero es más por olvido que por otra cosa. Los lectores de este blog saben que estoy a su disposición para hablar / resolver cualquier duda en este sentido.
A todos nos gusta hablar de los vinos que nos gustan y aquí no hay restricciones, ni de precio ni de procedencia ni de nada. Pero me gusta esa idea de que si la gente pasa por este blog o por el vuestro, pongamos por caso, puede encontrar muchos ejemplos de vinos buenos y bastante o muy baratos en relación con lo que ofrecen, sean del Beaujolais o de la Terra Alta o del Mosela.
Saludos!
Joan

José Luis Giménez dijo...

En esa misma línea que apuntas tampoco suelo indicar en los posts dónde he comprado el vino, no obstante siendo los blogs algo dinámico y que se nutre de la participación de los que caen en él siempre que alguien pregunta respecto al origen de las botellas lo indico sin problema alguno.

Cambiando de tema. Te escribí un correo, pero en ese momento tuve un problema de conexión y ya no sé si se remitió o no. ¿Te llegó algún correo mio?

Saludos,

Jose

eldiletante dijo...

Primero quería felicitarte por el blog. Desgraciadamente ando escaso de tiempo y lo frecuento mucho menos de lo que quisiera. Comparto tu última deriva , que ya voy practicando hace algún tiempo. También con esta cosa más prosaica de las comidas. Pero creo que , por lo general , se trata de buscar un equilibrio, sin duda difícil. Como con las personas. De poco sirve cuando empezamos diciendo si alguien es alto o bajo, rubio o moreno, pero nos cuesta empezar a imaginarnos a alguien sin saberlo. Buscar lo más íntimo tampoco es fácil. Corremos el riesgo de hablar solo para uno mismo. Y el lenguaje metafórico es enrevesado, se hace malo de de entender y fácilmente, para el que lo lee, sobrevuela el concepto sin caer en él. Removerse adentro y luego buscar la mejor forma de decirlo no es fácil. Pero tú lo vas consiguiendo, trasluciendo una razón sensitiva, o una sensibilidad razonada razón . Intentaré pasarme más a menudo.

Tengo un Ariyanas 2006 en la bodega , y le tengo unas ganas...Pero voy a esperar a que me entre la morriña de la moscatel.

J. Gómez Pallarès dijo...

Muchas gracias, Diletante, eres muy amable. Pero, por favor, no hace falta que te disculpes: con la de tiempo que tendrás que dedicar a los comentarios en tu blog, no es raro que te falte para pasarte por otros y comentar cosas que te interesen. A una escala muy inferior ya me pasa a mí...me he pasado medio día dando tumbos por Madrid, hoy, y por eso he tardado en contestarte.
Estoy de acuerdo contigo, pero en parte. Aunque en este caso me haya concentrado en los vinos, ya sabes que no concibo a estos sin sus comidas. Y suelo describir mis recetas o algunos lugares donde como también. En todos los casos la metáfora es peligrosa, sí, pero cuando consigues plasmar (entre comillas) un valor, una idea, un sabor, un olor "universal", compartido por bastantes lectores a partir de tu experiencia personal, pues tienes la sensación de que has llegado a algo positivo.
Seguramente, en estos tres intentos he sido demasiado literario o metafórico, pero quería intentar algo más, una vuelta más a la tuerca.
Lo que más me preocupa, lo que intento evitar de todas todas, es parecer forzado, darle unas vueltas al lenguaje que hagan que no parezca natural. Digamos que a años luz mi modelo sería algo parecido al Vázquez Montalbán periodista escribiendo crónicas y, en catalán, al mejor Josep Pla de dietarios y memorias gástricas. Si algún día escribo algo vagamente dignod e su memoria, me daré con un canto en todos los dientes! Desde la sensibilidad de la experiencia personal, en efecto, como tú haces, porque es única e intransferible y porque es lo que le da valor al blog, cuando la gente percibe independencia de criterio y puede compartir contigo alguna cosa.
Lo del Ariyanas 2006 es para que le reserves un buen rato, casi a solas. Le tengo gran cariño a este vino, conseguí que lo trajeran expresamente a Barcelona, pues nadie lo distribuia y es, para mí, uan buena experiencia. He escrito un par de veces sobre él aunque no estoy muy seguro de haber aprehendido y descrito lo que representó para mí. Lo bueno empieza ya por el tapón...tengo yo también una botella en la rampa de lanzamiento, esperando algún invitado que la merezca...
Saludos
Joan

J. Gómez Pallarès dijo...

Estamos de acuerdo, Jose. Si tú te olvidas de poner alguna información, siempre habrá algún lector interesado que te la acabará pidiendo.
Y no, ya comentaba con Diletante que he estado hoy en Madrid y algo desconectado, pero no me ha entrado nada tuyo. Ahora vuelvo a revisar el correo.
Saludos
Joan

J. Gómez Pallarès dijo...

Jose, acabo de comprobar que no me ha entrado nada tuyo por vía hotmail.
Try it again, Joe!
Joan

Anónimo dijo...

Te felicito Joan, ha sido un placer leer la maravillosa descripción de estos vinos. Su degustación va a tener que esperar, pero no importa, me llegó todo su aroma y sabor.
IsabelYaiza

manuel dijo...

¡Hombre, Joan, qué proustiano te me pusiste!:-)

Pero, la verdad y fuera de relajo, tus descripciones son elocuentes y vibran con emoción, que creo que dice mucho más sobre el vino que ninguna otra cosa.

En cuanto a azahar en Sevilla o en Marbella, resulta que el jueves 11, en Manhattan, discutía yo con un gran amigo en torno a una magnífica botella grande de un magnífico burdeos del 71 sobre la diferencia entre violetas y lilas. Siendo del Caribe, mi conciencia las intercambiaba unas con otras y, al parecer, confundía dos flores completamente distintas. Luego resultó que, en realidad, mi idea de "violetas" o "lilas" correspondía más a las aguas de colonia que me ponían de niño que a ningún referente botánico verdadero, pues, al ahondar en las asociaciones olfativas, describía como "violetas" conjuntos aromáticos con notas complementarias imposibles de encontrar juntas en la naturaleza. Total, que al final el Latour 71 lo que da es lilas y no violetas...

M.

J. Gómez Pallarès dijo...

Muchas gracias, Isabel. De hecho se trata de "otra manera" de opinar y de señalar vinos que me han gustado: aromas y sensaciones a través de palabras. Sí, de eso se trataba!
Saludos!
Joan

J. Gómez Pallarès dijo...

Manuel, se te echaba de menos por aquí! Muchas gracias por tus palabras porque entiendo que te han gustado estas descripciones. Al hilo de lo que comentábamos en tu blog, lo que he intentado, em efecto, es desayunarme a base de unas "buenas madalenas": emoción, pues, y sentimiento que despierta el vino y que nace en las "madalenas" que cada cual lleva almacenadas en su alacena.
Intentaré ir combinando este tipo de descripciones con otras "mas convencionales", eso sí, procurando reducir un poco los listados de alacena, haciéndolos más cortos y más descriptivos de los rasgos que más sobresalen en mi percepción de un vino cuando lo pruebo.
En mi memoria olfativa, por lo demás, tengo muy vivas las violetas y mucho menos las lilas. Pocas me he cruzado y en cambio cuando llegan las violetas en este hemisferio norte, es una flor que compro de vez en cuando. Las violetas suelen ser una marca distintiva de la mencía bastante jove, la del Pétalos del Bierzo de que tanto hemos hablado en el pasado.
En cambio no tengo presentes a las lilas en los burdeos que he probado.
Otra cosa interesante que sacas es: ¿de dónde proceden los aromas que almacenamos? Porque yo he hecho muchas veces la prueba, y seguro que todos lo hemps experimentado alguna vez: no es lo mismo, por poner un ejemplo, el aroma de violetas naturales que el de violetas sintetizadas en un perfume. No es lo mismo el aroma de la violeta del perfume que la de unos caramelos que comía yo de pequeño, que llevaban esencia de esa flor.
El mundo de los aromas es apasionante, sin duda, y extremadamente complejo. Reconozco que, aplicado al vino, es una de las cosas que más me apasiona: "almacenar" en la memoria aromas, perfumes (no mentemos a Süskind!!!), que algún día acaban convirtiéndote en mínimos "prousts"!!!
Saludos y espero que hayas encontrado placer a raudales en tu rentrée neoyorquina!
Joan

manuel dijo...

Joan,

Cuando comenzamos a considerar a qué corresponde el aroma que llamamos "violeta" (hay un montón de posibles sub-fuentes dentro de las tres que describes), o "canela" (que mira que eso puede ser cosas, porque va desde chicles de "canela" de la infancia hasta la canela vetusta que vendían en los supermercados de mi Caribe hasta la primera rama que me llevé a las narices, con la cual entendí...), o "chocolate" (¿Cadbury's Dairy Milk o Valrhona de 90%?)

Vamos, que da para todo un tratado y veinte millones de pleitos sobre lo que es "auténtico" y lo que no.

Sigo trasteando e intentando encontrar una solución a los problemas técnicos de mi blog. No he puesto nada en una semana esperando a ver si los de Lomejordelvinoderioja.com introducen las mejoras necesarias. Claro, como tal parecería que no van a hacerlo, puede que "La otra botella" tenga nueva casa o en Blogger o en Wordpress la semana que viene.

Te mantendré informado.

Ah, "lilas" no es un descriptor común en referencia a casi ningún pauillac, en mi experiencia, y mucho menos Latour... Pero este 71... Ya contaré...

M.

J. Gómez Pallarès dijo...

Querido Manuel,
la verdad es que podemos llevar a la extenuación (técnicamente "ad nauseam"!) un descriptor como "chocolate", pero estarás de acuerdo conmigo en que cuando lees "frutillos del bosque" en una guía, nos ponemos un poco de los nervios, ¿no? ¿Qué frutillos? ¿De qué aroma? Por lo menos eso. Como en todo, uno puede buscar el equilibrio (meden agan, nada en exceso) o intentar afinar por lo menos un poco. Nosotros, aunque no lleguemos a los extremos de los perfumistas, "coleccionamos" en cierta forma aromas, aromas de vinos que no sgustan, que nos emocionan y que nos recuerdan a...Como esas lilas de este Latour del 71, ahí es nada. Creo que en bastantes casos es bueno precisar, es bueno distinguir y es bonito que la gente tenga un poco ese prurito de poner a las cosas el nombre que les corresponde.
Sobre el blog, en efecto ya leí de tus esfuerzos, pero como te intuyo (casi te sé) expeditivo, me parece que pronto nos darás la alegría de una "mudanza" a otro sitio. No te desanimes, puede que no sea fácil por lo que comentan algunos (Sobrevino, cuando pasó a Wordpress, hablaba del trabajo que le costó), pero seguro que merece la pena. Por lo menos a nosotros!
Saludos!
Joan

Publicar un comentario en la entrada