26 junio, 2008

El Barquet en Tarragona


Yo llegué a Tarragona (hablo de la edad adulta) allá por 1986. Me costó adaptarme a los ritmos de la ciudad, encontrar sitios donde sentirme cómodo. Pasé malos ratos, la verdad. Pero estos quedaron atrás y los seis años en que estuve trabajando allí se acabaron convirtiendo en un gran aprendizaje para la "buena vida". Descubrí un determinado ritmo de hacer las cosas, descubrí zonas de vida al aire libre espléndidas, playas hermosas y grandes bares de comidas y restaurantes. De todos los de aquella época, el único que, no sólo se mantiene sino que ha ido lenta pero inexorablemente mejorando, es El Barquet. La primera vez que fui (C/ Gasòmetre, 16, telf. 977240023) no era todavía un restaurante como el que véis en la foto: era un bar ilustrado, donde (me lo dió a conocer un estudiante pariente de la familia) uno pactaba un menú y unos platillos y podía cenar en grupo. Allí despedimos más de un curso y allí descubrí el maravilloso, sabroso, único romescu de ternera de la madre de los actuales propietarios.

Fidel y David Solé llevan ahora las riendas del local, ya convertido en amplio restaurante. Fidel atiende con cortesía y discreción la sala y la carta de vinos y espumosos. Me sorprenden algunos comentarios negativos que he leído sobre la atención en la sala porque jamás he tenido en ella una mala experiencia. David agrada a propios y extraños sobre todo con sus arroces y sus puntos de cocción. Miman la cocina marinera de la tierra (aunque el restaurante esté en un lugar tan poco marinero como la calle del Gasómetro) y ofrecen unos arroces, siempre un punto caldosos, extraordinarios: negro con sepia; de verduras (ambos compartiendo plato en la foto), de "espardenyes"...Las otras estrellas de la casa son, para mí, algunos de sus entrantes: los gambots, por ejemplo; los mejillones picantes; las frituras... Abundantes raciones (hay que tenerlo en cuenta a la hora de pedir) servidas a un precio muy razonable, junto con vinos sobre todo de las DOs de Tarragona (hay que dejarse aconsejar por Fidel, que conoce muy bien el asunto), que no cargan en exceso, conforman una oferta muy atractiva en Tarragona ciudad. Les sigo siendo fiel, por supuesto, y siempre que estoy en la ciudad, suelo ir y, si puedo, lo doy a conocer a la gente con la que estoy. Merece la pena.

La foto del local es de Chaschas.

20 comentarios:

Jose luis Louzan dijo...

Con tarragona me pasa como con tras capitales de provincia que no se muy bien a que ir alli. Barcelona, Valencia, Murcia o Avila incluso, hasta Huelva pero otros lugares como Tarragona o Soria o Badajoz... no se me ocurre.

Ahora al menos se donde comeria ... si fuese

amfortas dijo...

Me gusta El Barquet, pero es cierto que el servicio, en ocasiones, deja mucho que desear. La última vez que fui, estuvimos a punto de levantarnos de la mesa y abandonar el local, porque en media hora ni tan siquiera nos habían dado las cartas. Seguramente usted, como cliente habitual, no sufrirá esos inconvenientes (y obviamente, no lo digo como reproche, porque a mi me ocurre otro tanto en los restaurantes de los que soy cliente fijo). Otro resataurante que me encanta de Tarragona es El Llagut. ¿Lo conoce? Lugar con encanto y muy buena RCP.

J. Gómez Pallarès dijo...

Hombre, José Luis, te voy a dar algunas razones: Tarragona es CIUDAD PATRIMONIO MUNDIAL DE LA UNESCO, por sus increíbles monumentos romanos y museos. Sólo eso merece ya la pena. Pero es que además, tiene un casco antiguo espléndido, con una catedral y unos monumentos medievales importantes; tiene además una colección de playas muy bonitas,a lgunas de ellas integradas casi en la ciudad; tiene un clima benigno casi a lo largo de todo el año; tiene una serie de restaurantes y de bares ilustrados donde comer de maravilla: el Barquet, que ahora cito; miotro gran preferido, AQ; los del Serrallo (uno de los pocos barrios marineros de Catalunya integramente conservado); y además es puerta de entrada a dos de las DOs que más amo y que más satisfacciones suelen darme: Priorat y Montsant. Por si todo eso fuera poco, tiene la única facultad de Enología de catalunya, que pertenece a la URV, y donde yo he estudiado a ratos.
Un sitio para estar, querido José Luis, para estar en mayúsculas, para ver el tiempo pasar y para saborear los placeres de la tierra. Si es posible, claro, con amigos que te muestren las cosas.
Me apunto voluntario para mostrarte lo que haga falta cuando vayas.
saludos!
Joan

J. Gómez Pallarès dijo...

Hola, Amfortas, es cierto que me puedo considerar cliente del Barquet, pero también es cierto que cuando voy, soy muy observador y nunca he visto ni vivido situaciones de incomodidad. Pero si tú las has vivido en primera persona, pues chico, los propietarios tendrán que tomar nota y enmendarse allí donde haga falta.
Y sí, Amfortas, conozco El Llagut, que además está en un enclave absolutamente privilegiado, en la plaça del Rei y frente a la Torre del Pretorio, uno de mis lugares favoritos en la ciudad.
Muy buen apunte, sí señor: que la gente busque la información, que la encontrará con facilidad, pues El Llagut merece mucho la pena también.
Saludos
Joan

encantadisimo dijo...

Joan, te olvidas de que Tarragona tiene una de las ramblas más apetecibles que existen para pasear (la nova), que además, culmina en un balcón con espectaculares vistas sobre el Mediterráneo.

J. Gómez Pallarès dijo...

Pues sí, E., no lo he puesto todo. Lo que más me alucina de la Rambla Nova es que debe ser la única rambla del mundo (para los no habituados, nosotros designamos con esa palabra la vía urbana que encauza y da salida al mar a las aguas de la montaña) que termina en fuerte pendiente!!!
Un balcón, en efecto, espectacular, aunque a mí, por aquello de lo romano, quizás me guste más la parte izquierda (si se mira subiendo por la Rambla: "subir por la Rambla", casi parece una contradictio in terminis!!!), ya al final del balcón, desde donde se divisa también el mar y un rincón del amfiteatro romano, intacto!
Olvidé decir a José Luis, también, que como puerta a tantos otros lugares, dos de mis restaurantes preferidos en la provincia son accesibles desde la ciudad. El Pa Torrat, junto a Reus; y la Fonda Emilio, en Les Borges del Camp.
Saludos
Joan

Jose luis Louzan dijo...

Vale, vale, ire a Tarragona ala.
Como suele pasar mi ignorancia supera mi facilidad de palabra (jeje)

De todos modos suele pasar esto, que determinados lugares no entran en los mass media a la hora de que se valoren sus riquezas culturales.

Prometo no olvidar que Tarragona merece mas de una visita... y por terciar en lo de los servicios, uno de mis locales preferidos de los proximos a mi (Mar de Ardora. Cabana. A Coruña) fue durante bastante tiempo una de mis espinitas por lo deficiente del servicio, mas que por escaso o lento, por poco acojedor y en ocasiones incluso desagradable. Solo despues de un tiempo descubri que todo se debia a una cuestion de apreciaciones y, una vez conocido el particular estilo del alma mater y propietario del local uno descubrio a, valga el termino, un cachondo de primera división, muy preparado y profesional pero de caracter mas britanico que gallego.

Eso era lo que me resultaba poco agradable.

No se, no creo que venga al caso que citais mucho pero queria dejarlo aqui...

J. Gómez Pallarès dijo...

Nada, José Luis, tus próximas vacaciones en el litoral catalán serán inolvidables!!!
Por lo demás, comparto tu sensación: yo también la he tenido en lugares en los que he llegado a pensar "¿pero qué les habré hecho yo?". A veces llegas a entender el por qué; a veces no, pero vaya, un mínimo de profesionalidad exenta de heterodoxias tiene que imperar para que el servicio no sea demasiado ciclotímico, por así decir.
Saludos
Joan

Anónimo dijo...

I els calamanxins saltejadets , Madonna santa , son mega ultra extraordinaris !!!!
Yo no puedo opinar porque los quiero un montón y siempre que vamos estamos de pelicula .

ah! por cierto Joan , uno de mis alumnos a ganado el certamen
"nariz de oro"
Estoy muy contenta
besos
labibi

J. Gómez Pallarès dijo...

Estamos muy de acuerdo Bibi!!! Además se me olvidó destacar la vertiente artístca de Fidel que hace que entrar en su restaurante sea, siempre, una experiencia única. Me hubiera encantado encontrar alguna reproducción en la red de un cuadro suyo, pero no la he encontrado...
Y esto de la Nariz de oro es una pasada, ¿no?!!! ¿La versión nacional del concurso? Chica, sea lo que sea, felicitaciones mil!!! Lo que les has enseñado seguro que les ha ido de maravilla!!!
Un abrazo!
Joan

El cocinero fiel dijo...

La última vez que fui, el arroz estaba un poco salado, pero nos trataron muy bien. Creo que tienen un problema de éxito. Yo solía ir muy a menudo hace más de seis años y era otra cosa. Al arroz con bogavante le hago una ola de campeonato.

J. Gómez Pallarès dijo...

Bienvenido, Cocinero fiel, no creo haber leído antes comentarios tuyos aquí. Y si sí, mil perdones, pues no llevo la lista, la verdad.
Bien, yo siempre he detectado, desde hace años, un estilo muy constante y una línea muy regular en todo lo que he comido en El Barquet, y he tenido la suerte de no toparme jamás con un grano de arroz pasado o salado. Pero la perfección no existe, tampoco en cocina, y es posible que hayas pillado algún día de desbordamiento. Sobre lo del "problema" de éxito, nos abría decirte. Supongo que tendrían que ser los propietarios quienes dijeran cómo va el nivel de su negocio. Yo suelo ir entre semana y nunca he encontrado el restaurante lleno, por la noche. Al mediodía, con el menú y demás, ya es otra historia...
Y muy de acuerdo contigo con tu última apreciación, sobre ese arroz!!!
Saludos
Joan

Anónimo dijo...

he estado una vez en este establecimiento con la amiga Bibi y debo decir que la sensacion que tuve al probar los kalamanxins salteados perdurara en esa cajita que tenemos en el cerebro llamada memoria gastronomica durante años
Del servicio ni me acuerdo Por tanto imagino que OK
un saludo
enrique

J. Gómez Pallarès dijo...

Sí, Enrique, hay cosas muy ricas en este restaurante. Yo me quedo con el primer recuerdo de ese fascinante romesco de ternera, con sus "gambots" rebozados (mira, serán simples pero están llenos de un sabor...) y con sus arroces. Sé ahora, vaya creo, que van a mejorar su carta de vinos con algún riesling, que dará empaque y gran juego con alguno de sus platos marineros, estoy seguro, vaya.
Saludos!
Joan

Herr Direktor dijo...

Jó!

qué casualidad! este pasado jueves estuve allí comiendo!

Llegué tarde, la sala estaba a tope, pero la educación, amabilidad y buen servicio predominaron durante toda la comida. Yo no tengo ninguna queja al respecto.

Iba solo así que no me fué posible disfrutar de un buen arroz, pero lo hice con los gambots (cuidado que no es una gamba grande sino gamba pequeña rebozada) con los que disfruté muchísimo de su textura crujiente y de cabeza a cola de todo el crustáceo en general (se come entero, incluyendo los "bigotes").
De segundo disfruté con una lubina al horno con una picada donde predominaba el auténtico sabor de la avellana del Camp, acabé mojando pan en la salsa, lo confieso!
Y por último un flan de Chartreuse, dado que parece ser que los propietarios son auténticos fans de este licor (en la entrada podreis apreciar una buena colección del que se hacía en Tarragona).
Tomé una media botella de Privat Laietà que acompañó muy bien ambos platos.

Y respecto a los rieslings alemanes os confirmo que David ya hizo la apuesta el año pasado, este año repite referencias y creo que ampliará alguna, sin duda precios de vinos bastante comedidos y opción para comprar allí mismo los que te gusten con un 15% sobre el precio de carta (muy buena idea!).

En definitiva, que si estaba lleno hasta la bandera, como parece ser lo está prácticamente siempre (hay que hacer reserva previa) no es fruto de la casualidad.

Como indica Joan y Encantadísimo no olvideis aprovechar el día para pasear por la Rambla Nova y para culturizaros (aún más!) a lo largo de la ciudad.

J. Gómez Pallarès dijo...

Caramba, Herr, me encanta esta coincidencia!!! ya lo he comentado más arriba: el sabor y crujiente que consigue David con los gambots que, en efecto, se comen enteros, es una pasada. Es de los pica-pica / entrantes que más me gusta.
Y es cierto: no había comentado esa idea que llevan a la práctica desde hace relativamente poco: en la entrada del restaurante hay una selección de vinos que uno puede comprar como si en una vinoteca se encontrara.
Sin duda también, alguno de los rieslings que ya tienen y lo que se amplíe, garantiza un amplio abanico de ensamblajes con muchas de sus recetas: otro gran acierto.
Saludos!
Joan

Anónimo dijo...

gambots
lubina
algun rieslings
HERR!!!!!
como nos cuidamos
Rollo vas a llevar unpedido de 100 euros y te gastas 200 en la comida :-)
un saludo
enrique

J. Gómez Pallarès dijo...

Yo creo que el Herr hará la paz, Enrique! Y vaya, como que cuando vas por ahí y te topas con según qué rieslings en la carta de vinos, te entra una alegría en el cuerpo...más que nada porque es tan fácil y sabroso combinar una buena comida, sena cuales sean sus ingredientes básicos, con un buen riesling...
Es lo que tiene la riesling, tanta variedad, tanta diversidad, tanta peculiaridad y tanta calidad dan para comibar con todo y para dar alegrías en todo al buen aficionado!
Saludos
Joan

Dr. EMILIO dijo...

Soy de Argentina (Ciudad Autónoma de Buenos Aires) y tomé contacto con esta página. Desconocía la existencia del establecimiento y llamó mi atención su nombre "El Barquet", debido a que mi apellido es Barquet. Por las opiniones leídas, dos características son coincidentes, la bondad y la honestidad. Me agradó conocerlos. Respetuosamente. Emilio Barquet.

J. Gómez Pallarès dijo...

De hecho ya sabe, Emilio, que "barquet" en catalán es el diminutivo de "barco". Además, los propietarios jugaron desde siempre con las palabras en la idea de que su "bar" era algo pequeño...por fuera, pero grande por dentro!!! Ahora, hace ya años que tienen un nuevo local y, en efecto, es lugar de comida buena y cocina honesta y muy de la tierra.
Saludos a mi querida Argentina y gracias por pasarse por aquí!
Joan

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