22 mayo, 2008

Clos Dominic vinyes baixes 2004


Cuando mi pasión por el viñedo, por la cepa y el vino, por el ciclo de la naturaleza que, año tras año, se reencarna en la copa, se hizo "blog", no tenía la menor idea de por qué caminos acabaría transitando. Uní mis ganas de escribir sobre vinos y comidas con las de hacerlo para quien quisiera leerme y desde ese momento, un mundo fascinante de relaciones y de nuevas amistades ha abierto sus ventanas y ha llenado mi cuerpo y mi cabeza de sensaciones bondadosas.

Una de ellas sucedió la semana pasada: un primer encuentro con Ryan y Gabriella Opaz, de Catavino, junto con Eduardo J. Benito y Edgar Mendoza, de Vinus TV, que intuía más bien formal y de aproximación discreta, se acabó convirtiendo casi en una comida entre amigos. Bromas, chanzas, complicidades, mil comentarios sobre experiencias en comidas, vinos y zonas de España, de Portugal, de los EUA y de México, se fueron tejiendo en dos horas y media de conversación en la imprescindible La Teca. Delicioso pan con tomate, surtido de quesos, embutidos catalanes e ibéricos y la delirante coca del horno Vilamala, sirvieron casi de atrezzo para lo que se convirtió en auténtico protagonista del encuentro, el vino.

Gabriella y yo elegimos un Clos Dominic vinyes baixes 2004 de la DOQ Priorat, que distribuye Vila Viniteca. La bodega (Celler F. Castillo, en Porrera), familiar y gestionada por Paco y Dominic, tiene también un blog donde encontraréis la información básica. Dejadme que me concentre en el vino, por favor: poderosa concentración de color, cárdeno brillante con una lágrima que acompaña pero no tiñe la copa. Cereza madura, compota de frutos negros en que destaca la grosella, impacto olfativo de aromas de la garnacha madura y de la fermentación. Taninos muy redondos, sabrosos, largos, muy largos, para un trago sedoso, amable y rico. Aires de hogar, intensidad sin contundencia, delicadeza, pimienta roja y café torrefacto. Mucha fruta que no decae con el tiempo, se mantiene y sigue por horas. Me viene a la cabeza la vendimia, el grano de garnacha madura que tomas, que estrujas, que comes directamente de la cepa, que hueles en tu mano y en el paladar. Esa sensación de plenitud, de riqueza, de aromas y sabores que te ofrece la fruta en sazón: así es este vino (ahora mismo en un momento óptimo).

La foto de la etiqueta, indicada por Dominic, procede de Foliowine, su importador norteamericano.

8 comentarios:

CarlosGonzalez dijo...

Eso es disfrutar de lo lindo, por Dios!. Podría ser este un post sobre los placeres de la vida, como continuación de aquel en que vagabas por la Rambla.
Tenía la esperanza que hablaras del vinyes altes, del que guardo una botella en casa, de 2004. Este VB no he tenido oportunidad de disfrutarlo. ¿Cómo combinó con la comida?.
Salut

J. Gómez Pallarès dijo...

Pues casi lo hice adrede, Carlos, porque el si el vinyes baixes ya sale así, el resto, creo, para arriba!!!
Combinó de maravilla con el pan con tomate y embutido: un priorat de este tipo, si no está muy marcado por la madera (y éste a fe que no lo está) y aporta buenas dosis de fruta y algo de complejidad, junto con tacto más bien sedoso, ofrece una combinación muy buena con un jamón Joselito (no digo más) o una longaniza de Vic. Si el jamón te lotomas solo igual no pegara tan bien y servidor, entonces, se iba directamente a unamanzanilla pasada de las de verdad (¡ahora ya tenemos!) o un amontillado de raza. Pero con el pan con tomate, el conjunto es redondo.

CarlosGonzalez dijo...

Deduzco de tus palabras que no va a ser el último vino de la bodega que vas a probar. Algo tienes pensado, seguro.
Tu opinión sentará cátedra, y yo de oyente!!!
Saludos y tienes un requerimiento en otro lado por contestar, ;).

cuatro especias dijo...

Realmente una de las grandes ventajas de los blogs, es irse conociendo y tener la suerte de acabar disfrutando de una buena comida, bebida y charla, con personas distintas, ajenas a uno, pero cercanas en gustos y afinidades.
También sospecho que no será el último vino de la bodega que vas a probar. Además ese pan con tomat...alarga tanto los dientes como un buen pulpo a "feira".
Algún día coincidiremos en una comida, seguro, vive Dios!!!!!!
Un abrazo
4E

CarlosGonzalez dijo...

ME da que cuatro especias es gallego. Esa expresión final es muy de por allá, mi mujer creo que alguna vez la ha soltado ;)))
Saludos!

J. Gómez Pallarès dijo...

Carlos, Paco y Dominic ya saben, porque se lo comenté in situ en la penúltima cata de añada de las DOs Montsant y Priorat (un resfriado y una alergia trenendas me apartaron de la última) que su catálogo de botellas fue de lo que más me gustó de todo lo presente en 2007 (añada 2006): ojo, pues, a sus botellas!!!
He probado otras cosas, además, pero es cierto que es la primera vez que escribo sobre sus vinos. Estoy convencido, además, que no será la última porque lo que he leído por ahí de sus ensamblajes bautizados con nombres, creo, de la familia, prometen un montón.
Seguirá, vaya!
Saludos
Joan

J. Gómez Pallarès dijo...

Bueno, 4E, en el fondo (o no tanto) esto no deja de ser una especie de banquete, de simposio virtual, en que al hilo de nuestras comidas y bebidas, intercambiamos experiencias, sensaciones, consejos, recomendaciones...
Y claro, la albariño y la riesling tienen ciertos puntos de afinidad, sin duda, y se me da que esa combinación casaría de miedo. Yo no la he probado nunca, pero ya me prerararé para hacerlo, seguro.
Y ojalá que algún día coincidamos y rompamos la virtualidad: cuando eso puede suceder, y con Carlos ya nos ha pasado, por ejemplo, suele ser una gozada!
Saludos
Joan

J. Gómez Pallarès dijo...

No sé, Carlos, si 4E es gallego o no, pero el vive Dios es gallego, claro, pero también muy castellano, leonés y manchego, muy de la literatura del siglo de oro, vaya.
Voy a ver de qué se trata, eso del requerimiento que comentas...
Saludos
Joan

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