28 mayo, 2008

Abadengo y Gran Abadengo 2004


Arribes son las pendientes escarpadas que se encuentran a ambos lados de los ríos Duero, Tormes, Huebra, Camaces y Águeda. La comarca que toma su nombre, Arribes del Duero, está situada al oeste de la comunidad de Castilla-León, en el ángulo NO de la provincia de Salamanca y se extiende a lo largo de las orillas izquierdas del Tormes y del Duero, hasta la entrada de éste en Portugal por el término de Fregeneda: es la frontera natural entre España y Portugal. De larguísima y posteriormente olvidada tradición vitivinícola, la comarca y el Parque Natural que alberga, poseen ahora una DO con el mismo nombre, Arribes. Los materiales que alimentan las cepas del entorno son, sobre todo, pizarras que alternan con areniscas silíceas y con gneis. Los viñedos que están cerca del Duero gozan de un clima especial, atenuado por la masa de agua del río, con inviernos más cortos, suaves y húmedos que los de la llanura del altiplano que corona las Arribes, y con veranos más largos y calurosos. En los viñedos de las Arribes la precipitación media anual es de 600-700 mm/año (en la llanura superior, 400-500 mm/año!). Todo ello configura un espacio casi único en España, con unas características que están a medio camino entre las escarpadas laderas naturales y pizarrosas del Priorat o del Bierzo y las no menos duras de trabajar, pero mucho más húmedas y aptas para otras variedades, de las viñas del Mosela y el Ruwer, sobre todo.

Un espacio que emociona, donde algunas bodegas han querido y sabido preservar cepas muy viejas (entre 60 y 100 años, ni más ni menos: ¡la edad media de la DO está en los 65 años!) de variedades autóctonas. Emociona porque uno ve a la planta luchando contra la pizarra para adentrarse en las profundidades de la tierra. Emociona porque uno sabe de la dificultad enorme del laboreo en este tipo de terrenos (¡me he paseado por las tres zonas antes citadas y en alguna de ellas, he trabajado!). Y emociona porque quien sepa trabajar bien las uvas que han crecido y se han adaptado de siempre a esta tierra y a un clima así, acabará produciendo algo único, distinto y con particularidades muy difíciles de encontrar en otras partes. Todo esto, como amante del vino, sin más me emociona. Protagonistas de la DO Arribes, a la que hay que estar muy atentos desde ya, tienen que ser las variedades autóctonas: entre las tintas, la bruñal, la rufete y la juan garcía; entre las blancas, la puesta en cruz y la albillo. Todas comparten territorio en Castilla y León y en Portugal (no conoce la agricultura de fronteras políticas), pero todas tienen un espacio idóneo en esta DO. Especial protagonismo ha tomado, quizás, la juan garcía (junto con la rufete) porque se han preservado cepas suyas muy viejas. Es una planta de brotación tardía, más bien rastrera y de escasa vegetación, de racimos compactos, de uva gruesa y con buena maduración que se complica si las lluvias llegan cerca de la vendimia: sus hollejos son finos (lo que le dará un carácter especial a los vinos) y se abren con facilidad.
Las Bodegas Ribera de Pelazas, en Pereña de la Ribera (Salamanca), son atrevidas, valientes y han entendido que el camino a seguir era tratar con mimo esas cepas de juan garcía, hacer grandes selecciones en planta y en mesa y darles casi una vinificación de vino de guarda. Hay que tener presente que la juan garcía es una variedad muy apta para hacer vinos jóvenes, de trago fácil y con maceración carbónica. Atreverse a darle 12 meses (Abadengo, con cepas de 60 años) ó 18 meses de roble frances y rumano (Gran Abadengo, con cepas de 100 años) de tostado medio bajo y grano fino, no habrá sido una decisión sencilla. Están donde deben, tienen la fruta que desean pero quieren avanzar: hacen bien y lo que yo he probado, creo que les da la razón con creces. ¿A qué sabe la juan garcía de estas dos marcas? ¿Cómo es? Son vinos de capa media, que presentan una ligera evolución de color, aunque domina en ambos el color del zumo del granado que va hacia la violeta. Ambos presentan, no en nariz sino en boca, un leve (muy leve en Gran Abadengo) recuerdo de carbónico, que hace que su paso por boca, junto con lo que es propio de la juan garcía, sea ligero, suave y discreto, agradable y de cuerpo medio: jamás se hace pesado. Aromas de fruta roja madura, aires de menta silvestre, puntas de regaliz roja y, con más temperatura, de regaliz de palo, adornan ese paso, que se complementa con un matiz muy especial que se mueve entre la piel de la cereza madura cuando la retienes en la boca y la ciruela casi pasa. En posgusto, que es bastante largo, ofrece recuerdos de cacao en polvo (también en boca se nota eso: es algo astringente, como el buen y puro cacao) y de las almendras verdes que uno encuentra en los amaretti. Son, además, bastante alcohólicos (recuerdos de guindas en alcohol): la juan garcía es una variedad de baja graduación normalmente y aquí los vinos llegan a los 14,5-15% fácilmente.

Son dos vinos únicos (por supuesto, hay otras bodegas en la zona que también vinifican esta variedad y otras, auctóctonas), por todo lo que representan, me han gustado y recomiendo que los buenos aficionados intenten pasar por ellos alguna vez. Esta bodega tiene, además, un monovarietal de bruñal: no digo más. Joaquín Charco (fastuska@hotmail.com) lo distribuye en la zona de Barcelona. Él me ofreció estas muestras y a él le quiero agradecer públicamente los buenos ratos que me ha hecho pasar: tomé el Gran Abadengo 2004 con un filete ruso (no industrial), a la plancha y la increíble Mostaza Tradicional de El Tupí de la Cerdanya de Joan Sangenís, y la combinación fue impresionante.

Cuando me pregunto por qué me está apeteciendo tanto en los últimos tiempos probar más y más monovarietales de uvas autóctonas (sean de la zona que sean), me viene a la cabeza una declaración de John Radford, que comparto por completo desde hace mucho: "un vino tiene que decirnos de dónde viene" (revista Vino&Gastronomía, n.223, p.8). No tengo la menor duda, tras haber probado estos Abadengo y Gran Abadengo 2004 y tras haber conocido y estudiado la historia y características de la DO Arribes y del Parque Natural de Las Arribes del Duero y de sus variedades autóctonas, que ya sé a qué sabe la juan garcía de verdad y en pureza, ya sé de dónde viene y ya intuyo, además, que en esta DO se seguirán haciendo grandes y particulares cosas. ¡Y me gusta que esto siga sucediendo en España!

La foto del Duero a su paso por sus Arribes es de Paisajes Digitales, una página web con fotos de impacto, bellísimas.

28 comentarios:

javi... dijo...

Cada vez me dan más ganas de probar esta clase de vinos, de gente que cuida su tierra y que se preocupa por hacer algo distinto. Es una pena porque son vinos que son difíciles de encontrar (sobre todo, fuera de España).
Algo así me pasa con los vinos de Vinos Cambronero, sus Franchete. Hablé con Francisco Cambronero Jiménez para el blog, y si sus vino hasta a la altura de lo que transmite cuando habla, tienen que ser muy buenos. La entrevista anda por el blog de Vinogusto.

Ya me he apuntado estos Arribes que nos presentas. Tengo ganas de ir a España y pillar alguna botella.

Un saludo

pd: leí tu post anterior. Completamente de acuerdo. En mi opinión, tienen miedo de ser desbancados de sus pedestales.

javi... dijo...

Quería decir "si sus vinos están a la altura..." Tengo que releer antes de apretar el botón.. ;)

José Luis Giménez dijo...

La madera indicada ¿es toda nueva? Saludos. Jose.

J. Gómez Pallarès dijo...

A mí me pasa lo mismo, Javi, si no releo loq ue escribo en las respuestas, seguro que meto la pata!!!
Sí quería puntualizar, para que nadie se lleve a engaño sobre lo que pienso, que no soy de los que hacen la ecuación "autóctono = calidad". Los vinos, sean de donde sean y con las uvas que sean, hay que probarlos y después, opinar. Pero, vaya, que puede que en este momento me emocione algo más un bruñal o un juan garcía bien hecho en Las Arribes, que un cabernet bien hecho en la misma DO (¡si existiera!), por decirlo claramente.
Sobre la dificultad de la comercialización, es lo que hay y llevas razón. Tiene que ser muy complicado llegar a todas partes: puede que Joaquín Charco, su distribuidor para el área de Barcelona, nos pueda ampliar la información de los canales de distribución de estos vinos.
Saludos!
Joan

J. Gómez Pallarès dijo...

Hola, Jose,
ellos hablan de roble francés de medio uso, así es que supongo que la rotación será de por lo menos tres o cuatro años, con el % equivalente de madera nueva.
Saludos!
Joan

Anónimo dijo...

Las barricas como bien dice Joan, son de segundo y cuarto año en Roble Francés para Abadengo y un partida nueva y segundo año de Roble Rumano para con el Gran Abadengo.

J. Gómez Pallarès dijo...

Pues muchas gracias, Anónimo, por el dato preciso, que no tenía.
Me atrevo a decir, a la vista de lo catado, que estas barricas de segundo año le han sentado de maravilla al Gran Abadengo.
Saludos
Joan

José Luis Giménez dijo...

Gracias Joan & Anónimo por la aclaración.
Saludos,
Jose

J. Gómez Pallarès dijo...

De nada, un placer.
Joan

La Guarda de Navarra dijo...

No solo han de mostrar de donde vienen sino que además tienen que tener un caracter propio. Y es difícil. Por eso los buenos vinos son eso, buenos. Para complacer, aburrir, gustar sin emocionar, etc ya estan los demás. ¿o no?
Saludos.

Oscar Gallifa dijo...

Buenas a todos,

Recuerdo estos dos vinos a la perfección, incluso guardo dos botellas de cada uno de ellos debajo de los escalones. Cuanto los guardo Joan?? dime que no los guarde y esta tarde empiezo a decapitar botellas..... :))

Lo descubrí en una pequeña muestra donde un "negociant" de Sant Cugat -que algo de relación con la Fastuska guarda- me lo ofreció sin duda sabiendo que sería de mi agrado. Acertó plenamente, esa capa media y esos aromas finos me gustan.

Me parece recordar, y lo dejaré como una afirmación a medias, que la variedad juan garcía también hay quien la llama malvasía negra.

Una pregunta Joan... que tipo de mineral es el gneis?? Lo veo en repetidas ocasiones, sobretodo en el famoso vino de Domaine de l´Ecu y no acabo de situarlo...


Gracias mil!


OG

el pingüe gourmet dijo...

Hace casi doce años, cuando yo trabajaba en un asador de Valladolid, el distribuidor de vinos traía, de regalo por la compra de cajas, unas botellas de vino de los Arribes del Duero. Recuerdo que a mí me gustaba y que lo utilizabamos para hacer peras al vino. Como suena.

Después del vino de los Arribes, pasamos a hacerlas con tinto de Rueda, Vacceos, que también me gustaba.

Así que como han pasado los años, he llegado a la conclusión que a veces es mejor no mirar la etiqueta ni la procedencia. Si gusta pues está perfecto.

Yo tomé, de la casa La Setera, que hacen un grandísimo y famos queso del mismo nombre, una botella de Juan García 2003 con 7 meses de barrica. Me pareció muy alcohólico pero decantándolo mejoró mucho. Te hablo de él porque lo recuerdo perfectamente. Creo que lo tengo referenciado en el blog.
Un saludo.

P.D: ¡Cómo te lo pasas, rey!

J. Gómez Pallarès dijo...

Pues sí, La Guarda, creo que lo que quiere decir Radford es que los vinos tienen que demostrar características propias, personalidad propia y, además, decirnos de dónde vienen. Y conste que no excluyo, ni mucho menos, las variedades internacionales, como ahora se vienen en llamar: también son autóctonas de un territorio, como a veces olvidamos, y también ofrecen particularidades.
A mí me causa entre frustración y tristeza, y no voy a dar ahora nombres, no saber, no ser capaz de distinguir una tinta del país de una tempranillo, hechos con sistemas muy similares de vinificación, en dos zonas muy distintas, geológicamente, de nuestro país. Creo que hay que ir por otro camino, y estos vinos de juan garcía me satisfacenm porque, además, están bien hechos.
Saludos
Joan

J. Gómez Pallarès dijo...

No hay quien te pille a ti en una cosa nueva, Óscar, puñetero!!! Tu fondo de escalera, a estas alturas, debe ser ya como la cueva de Alí Babá, sección vínica: cuántas maravillas tendrá!!!
Gneis es lo mismo que el granito, es decir, una roca metamórfica compuesta por cuazro, feldespato y mica, pero dispuesta en capas claroscuras. Te sonará, por supuesto, por el Domainee de l'Ecu (alta mineralidad, claro!!!) porque uno de los orígenes del gneis se llama ortogneis y es el que procede de las rocas formadas en erupciones.
Ahora que me doy cuenta!!! De niño y joven, me encantaba la geología!!! Creo que voy a retomar ese placer inmenso que es ir chupando minerales para saber a qué saben: quien no lo haya probado, no sabe el mundo de sensaciones que se pierde!!!
Yo el Abadengo me lo tomaría YA; y el Gran Abadengo lo dejaría reposar como mucho un año, pero creo que esta variedad, a pesar de la vinificación, no es como pata guardarla mucho tiempo: date un homenaje y abre las botellas, hombre!!!
Un abrazo
Joan

J. Gómez Pallarès dijo...

Muchas gracias por el complemento, PG: la verdad es que, como ya apuntaba en el comentario, hay varias casas que en la zona ofrecen juanes garcías en monovarietal y como túu bien apuntas, no hay que mirar etiquetas, sino probar y conocer los vinos!
De todas formas, esto me suena un poco a la mencía de cuando yo era joven: servía para desatascar y para macerar, peras o jabalíes, pero para beber, poco. Se ha avanzado mucho, y ahora, si uno quiere preparar unas buenas peras al vino (qué gran postre en tu zona, caramba, pero también en Lleida, por ejemplo, o en el Priorat con una buena garnacha), puede elegir sin tener que pensar "ha de ser con este vino porque no me sirve para otra cosa".
Sobre lo último, amigo mío, ¿si no nos cuidamos nosotros, quién lo hará...?
Un abrazo
Joan

Jose luis Louzan dijo...

Joe, cada vez que te leo me doy mas cuenta de lo ignorante que soy macho.

Quien estuviese forrado para probar todo lo que enseñas aqui. Me quedo alelado... ni p... de que existiese una uva de nombre Juan Garcia...

Estas clases maestras deberian costar dinero (jeje, es broma ¿eh?)

Un abrazo y a seguir asi. Hare lo posible por probar el Gran Abadengo (me puede la madera, que le vamos a hacer)

José Luis Giménez dijo...

A mi también me puede la madera, pero me temo que en sentido contrario al que indicas José Luis. Por eso pregunté qué tipo de idem usaban ;)
Saludos,
Jose

Jose luis Louzan dijo...

Tengo dias pero cuando me acerco a un vino nuevo, una zona mas o menos desconocida para mi, algo diferente o que se dice diferente, trato de agarrarme a cosas conocidas como los sabores tostados, la vainilla, el cedro, la regaliz, etc.

Si estan bien y sino tambien. Pero reconforta empezar por algo en nuevos vinos.

De natural soy bastante sencillo que no simple. O me gusta o no me gusta, con multitud de matices en medio. Ahora bien, la madera nueva me ayuda mucho a definir. La barrica usada tambien pero le encuentro alguna pega, algun pico que no me acaba de gustar, como mas humedad, no se explicarme...

J. Gómez Pallarès dijo...

José Luis, yo aquí, más que enseñar (pues nada pretendo ene se sentido), lo que busco es compartir.
Es curioso que ejerciendo donde lo haces no hayas tenido acceso a la juan garcía jamás, tampoco quedan las Arribes tan lejos de Galicia.
En cualquier caso, y aunque no lo pretenda, si alguien aprende algo aquí o recoge datos que no tenía, pues tanto mejor!
Y por supuesto, es completamente gratis!
Sobre la madera, no quiero que te frustres: si lo que buscas es madera, Gran Abadendo (tampoco Abadengo) no es tu vino, porque la buena combinación de maderas nuevas y usadas, junto con un tostado bajo, hacen que la presencia de la madera y de sus taninos sea muy discreta. Eso sí, creo que si lo pruebas, te gustará igualmente.
Saludos!
Joan

J. Gómez Pallarès dijo...

Estamos de acuerdo, Jose: nuestra aproximación a la madera creo que es más bien la contraria a la de José Luis.
En cualquier caso, lo dicho: aquí la madera es muy discreta y está bien puesta.
Joan

J. Gómez Pallarès dijo...

Creo que te explicas bastante bien, José Luis, y la barrica usada tiene sólo un "problema": la higiene y su lavado. Si se hacen bien las cosas, no tiene por qué trasladar una barrica usada nada negativo al vino. Si no se hace bien, los efectos pueden ser terribles, sin duda.
Pero la madera nueva sólo, y los tostados que dan fuertes notas al vino, acaban desconfigurando un poco, por lo general, las características originales de un vino, sus rasgos distintivos, su trazo autóctono y distintivo.
Es un peligro que muchos corren (entre comillas lo de peligro) precisamente por lo que comentas: hay muchos consumidores que se sienten muy cómodos con los matices de la madera nueva.
Conste que no lo critico (ya se sabe, de gustibus...), sólo digo que aunque pueda disfrutrar un vino de estas características (recuerdo ahora mismo un Mirto 2004 que me encantó), normalmente mi paladar y mis sentidos van hacia otros tipos de equilibrio.
Saludos
Joan

Anónimo dijo...

Tengo escuchado que para pulir las maderas de varios usos, se ha ideado una técnica para limpiarlas con pequeñas esporas de cristal. Con ello se consigue "raspar" en el poro y dicen que quedan como nuevas.
Los costes son los costes.....

J. Gómez Pallarès dijo...

Pues, Anónimo, a ver si te identificas, que en este blog suelo tener por norma no contestar si lagente no firma su intervención.
Pero me puede más el interés de tu comentario, caramba. En efecto, he leído yo también que a las barricas de cinco años. en Burdeos, se les aplica un sistema que ahora se ha implantado también en la Rioja, y que consiste en proceder a una especie de decapado bestial del interior de la barrica, para que queden como nuevas. Este decapado se consigue con la inyección de cristales de cuarzo junto con aire, que eliminan la parte más externa de las duelas. Después se limpia con agua a presión y con vapor.
El sistema está ampliamente descrito aquí:
http://www.elcorreodigital.com/vizcaya/20080420/la-rioja/nueva-vida-para-barricas-20080420.html
Parece que será económico, claro, porque en Burdeos son ya miles las barricas que han pasado por él. Y claro, más barato que renovar el parque, pues es. Habrá que ver los resultados, claro, si sabemos qué bodegas lo usan, cosa que se me antoja ya más difícil...
Saludos
Joan

José Luis Giménez dijo...

Mal tiene que estar para que no empiecen a proliferar aquí y allá unas cuantas 'Cuvée Quartz' :) Ay, si no suelto la tontería me da algo...
Saludos,
Jose

J. Gómez Pallarès dijo...

Qué te voy a yo a decir que tú no sepas, Jose: premio para qel que diga en menos de 10 segundos (desde ya), qué vino tiene EXACTAMENTE esa denominación: QUARZIT!!!
Saludos
Joan

J. Gómez Pallarès dijo...

la ocasión la pintaron CALVA!!! Pasó el tiempo, pasó el premio: Peter Jakob Kühn!!! Claro.
Joan

José Luis Giménez dijo...

Aaaargh! que me has pillado cenando (y lavando los cacharros claro ;)
Saludotes.
Jose.

J. Gómez Pallarès dijo...

Otra vez será, Jose!!! Una vez se hizo un concurso aquí, que ganó Encantadísimo, al que debo un risotto que tengo que perpetrar pronto, pues tiene que ser de primavera.
Te hubiera caído un Kühn, claro... Pero habrá más oportunidades y a la que te dejes caer por Barcelona, algo del Rheingau caerá, o del Palatinado o del Mosela...
Saludos!
Joan

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