09 abril, 2008

Brunellopoli


Con esta palabreja, quiero recordar que Italia es un país que vive en una zozobra casi permanente. Uno diría casi que Italia, a la que todos sabéis que llevo en el corazón, sobrevive a pesar de sus políticos y de no pocos empresarios ligados a Dios sabe qué oscuros intereses. Hace años los escándalos relacionados con el pago de comisiones para realizar obras públicas o para conseguir contratos con el estado o las regiones autónomas, hicieron añicos la credibilidad del sistema público. Todos tenemos ejemplos en la cabeza sobre sucesos de este tipo, ciertamente no sólo en Italia. Todo esto viene a cuento porque quienes amamos a este país, a sus gentes, a su cultura y, claro, también a sus vinos, no salimos de la consternación y del asombro por lo que se ha bautizado ya como "Brunellopoli". Franco Ziliani, en una serie importante de artículos aparecida en los últimos días en su blog, pero también otros colegas italianos (Aristide, Roberto Giuliani, VinoPigro entre los más destacados) o americanos, han reflexionado y puesto encima de la mesa, el escándalo destapado por L'Espresso. Dicho en pocas palabras: el reglamento de la DOCG Brunello di Montalcino dice con meridiana claridad, entre otras cosas, que este vino sólo puede aparecer con este nombre como monovarietal de Sangiovese,

mientras que algunas de las más importantes bodegas de la DOCG fueron "pilladas" con variedades no permitidas en un producto final que NO puede ser un ensamblaje. No existen ensamblajes (léase "coupages") en la DOCG Brunello di Montalcino, por decirlo claro. Podéis preguntaros sin más que qué importancia tiene esto. Y yo os contestaré que ninguna, siempre que se respeten las reglas del juego. Si una bodega de Montalcino quiere poner merlot o cabernet sauvignon a su sangiovese, que se salga de la DOCG Brunello di Montalcino y venda su vino bajo otra etiqueta. Lo grave para mí es que, una vez más, se está defraudando al consumidor que compra algo en la confianza de que no se le engaña, cuando la realidad es bien otra. Franco y Roberto dan, en mi opinión, en el clavo. Lo que se está persiguiendo es montar un escándalo público que permita argumentar una modificación del reglamento de la DOCG. La particularidad de la sangiovese y del Brunello di Montalcino es que depende, y mucho, del terruño donde se cultiva y de la habilidad del viticultor y del enólogo. Es la uva más plantada en Italia (un 11% de los viñedos) y conseguir darle un toque distintivo a base de monovarietal no es sencillo. ¿Estrategia? Se monta un gran escándalo público a base de falsificaciones pilladas in fraganti, se airea convenientemente justo antes (¡qué casualidad!) de Vinitaly (la feria más importante del vino en Italia) y los voceros de turno (ya desenmascarados por Franco) salen de inmediato para defender que el camino es cambiar el reglamento y permitir la presencia de otras cepas en los vinos de la DOCG. Es evidente que no quieren perder el nombre de la marca y del prestigio del Brunello di Montalcino. ¡Pero lo quieren para vender vinos que no son Brunello di Montalcino! En mi opinión, éste es el camino más equivocado posible. Es el camino, sin más, que lleva (Roberto dixit) a la aparición de la DO Italia. Un puro desastre para un país que se puede enorgullecer de haber sabido preservar más variedades de uva auctóctonas que ningún otro en el mundo.

24 comentarios:

José Luis Giménez dijo...

Y a añadir al asunto del clorhídrico y al reciente de la mozzarella... Lo que cuesta ganar un cliente y ahora por una serie de desaprensivos en un caso y de malnacidos en otros casos, ¿cuánto tardarán en recuperar la confianza del consumidor?
Saludos. Jose.

Franco dijo...

muchas gracias Joan por tu sostegno. No es Brunello si el Sangiovese no es el unico Rey, el Imperador! Que viva Sangiovese, que Viva Brunello di Montalcino!

RoVino dijo...

Caro Juan,
riesco a capire lo spagnolo ma non a scriverlo. Apprezzo molto il lavoro che hai fatto e ti ringrazio per la citazione.
Roberto

Carlos Rodriguez dijo...

Joan, has dado en el clavo, además tenia cierto tufillo que entre las "pilladas" estén bodegas de peso, ¿que casualidad, no?
Yo opino como tú, el objetivo de este digamos movimiento tiene la finalidad de intentar, como bien indicas de abrir el abanico de las variedades.
Saludos
Carlos

Olaf dijo...

Turbio asunto. Aqui se ve que nos preocupamos bastante menos por la "calidad" de nuestras DO, ya que en muchas se usan variedades no permitidas y no se montan escándalos. O se etiqueta con un % de alcohol que difiere del real en mas del 0.5. Si el Brunello es Sangiovese y ha sido Sangiovese toda la vida, a que viene ahora querer cambiarlo? Que justificación quieren dar para mostrar la necesidad de añadir otras uvas? Y a quien no le gusten las normas de ese juego, que juegue a otra cosa.
Es que parece que antes nadie sabía hacer nada bien en esto del vino y que hay que cambiarlo todo!
Saludos

Olaf

J. Gómez Pallarès dijo...

Pues sí, Jose, está la cosa complicada en Italia (y en otras partes). Si a ello le añadimos el tema de las próximas elecciones, en que se juega mucho más de lo que la gente piensa, da como para temblar un poco.
Yo quiero mucho a Italia y me duele en el alma ver que con tanta gente que hace las cosas bien, sólo acaba sobresaliendo los desaprensivos.
Hay que seguir trabajando para que los que lo hacen bien, sea en la mozzarella o en el vino, aquí y allá, salgan también y sean conocidos por todos.
Supongo que por eso no me he ni atrevido a poner los nombres de las bodegas pilladas.
Saludos
Joan

J. Gómez Pallarès dijo...

Pues si, querido Franco, entre el sangiovese y nebbiolo anda el juego de la corona en Italia!!! Aunque yo, como tú y tantos, no me privo de beber lo que me apetezca. Es una de las mejores cosas de Italia: la gran variedad y calidad de uvas autóctonas.
Ya sabes que aquíe stamos para lo que haga falta, con tal de defender y difundir la calidad de los vinos, sean italianos o de donde sean.
Que viva el Brunello y que viva la gente que ama el brunello y hace bien las cosas.
Un abrazo
Joan

J. Gómez Pallarès dijo...

Ciao, Roberto, pure per scrivere su un tema così grave come questo, è un piacere leggerti ed ospitarti qui!
Sai bene come apprezzo anche il vostro lavoro e parlare di questo problema, e dei furvi pigliati mi sembra doveroso per restituire il nome al Brunello e per fare uscire anche alla luce spagnola la manovra!
Stammi bene, caro!
Joan

José Luis Giménez dijo...

Y el otro día vi que entrevistaban a S.Berlusconi en relación a las elecciones (o al menos ese aspecto tenía por el fondo que había detrás) y la periodista no se le ocurre otra cosa que preguntar si el Milan iba a fichar a un pollo del FC Barca ¿¿ ?? ¿no hay problemas más acuciantes en Italia que esoooo? En ocasiones pienso que a Italia y España sólo nos separa un idioma #-( Saludos. Jose.

J. Gómez Pallarès dijo...

Bueno, Carlos, de hecho yo no he hecho más que sacar conclusiones de lo que he leído en los blogs de los periodistas italianos Franco Ziliani y Roberto Giuliani, más añadidos de Elisabetta Tosi y de Giampiero Nadali, más un poco de comentario de Eric Asimov. Pero es lo que tú dices: esto huele a maniobra muy bien orquestada...
Si quieren más variedades que no utilicen el nombre de esta DOCG quasi-sagrada. Pero lo hacen porque saben que lo que vende, en no pocos casos, es el nombre no el vino que se esconde detrás.
Saludos!
Joan

J. Gómez Pallarès dijo...

Llevas toda la razón, Olaf. Todos sabemos los trapicheos que se montan en las bodegas de las DO que conocemos mejor. Aquí pasa todo y también me parece mal: de hecho más de una vez, he defendido a quienes deciden pasar de las DOs para hacer, sin más, el vino que más les gusta de la forma que consideran más apropiada.
Salía en una conversación con Chus Madrazo: si los riojas pudieran utilizar la madera de otra forma a la que marca su reglamento...Y pensaba yo "quién será el valiente que en esa zona, se salga de la DO y del nombre DOC Rioja para vender un tempranillo?".
En Italia lo mismo pero multiplicado por 4, porque tienen muchísimas más DO que nosotros, por una parte, y porque tienen las IGT, que nadie sabe para qué sirven.
Acabas pensando que todo lo que encorsete perjudica. Pero, claro, nadie querrá salirse de la DOCG Brunello di Montalcino, porque ese solo nombre vale muchísimo. Pero querrán, eso también, adaptarse a aquél toque que a la sangiovese le da el merlot o el CS...
La "justificación" (si se puede usar esa palabra) va por ahí, Olaf, porque se quieren adaptar a algo que su reglamento no les permite. Pues montemos una maniobra que nos permita cambiar el reglamento...Por no hablar de la superficie de sangiovese plantada en la Toscana, que no da ni loco para los millones de botellas de Brunello di Montalcino que salen cada año. ¿De dónde vendrá la sangiovese que hace falta para tanta botella...? Otra trampa, amigo.
Saludos
Joan

J. Gómez Pallarès dijo...

A Italia y a España, aunque no lo parezca, nos separan muchas más cosas, amigo Jose. Cuando hablas con la gente joven de allí, ven España como un paraíso, ven a Zapatero como a un político serio que cumple con sus compromisos. Yo no quiero hablar aquí de política, pero te aseguro que el nivel en Italia ha caído tan bajo (la penúltima, el caso de las basuras en Nápoles: clamoroso!!!), que ven España como la séptima maravilla.
Joan

José Luis Giménez dijo...

Ay... pues menudo panorama que tienen en Italia. Suelo pensar que es un pueblo que, por nuestro pasado común, seguimos unidos en nuestras miserias y hermanados tras cruzar cuatro palabras sin que los idiomas nos lleguen a separar.
Saludos.
Jose

La Guarda de Navarra dijo...

Dos apuntes Joan.
Primera. Había leído la noticia y como amante del vino sentí asco por la indefensión en la que nos encontramos. Como puedes ver catamos a ciegas ya que muchas veces no sabemos lo que pasa por nuestro gaznate, y en cima engañados pues bebemos una cosa cuando creemos que es otra.
Y segunda. Pobres italianos como nos vean como la septima maravilla y vean a nuestro presidente lleno de virtudes cuando solo tiene una.
Saludos.

J. Gómez Pallarès dijo...

La verdad, Jose, es que cuando uno stá allí se siente realmente como en casa. Será que, en efecto y a pesar de las diferencias, tenemos un pasado común con el que nos identificamos. Yo, por lo menos, seguro que me siento así.
Joan

Roger dijo...

Una historia bien triste. Siempre hay alguién que traza planes sórdidos coon tal de lucrarse de algún modo aunque sea a costa una tradición vitivinícola respetable y del duro trabajo de quienes la intentan preservar. Me ha recordado un poco a aquel pillaje que se hacía cuando Marqués de Riscal empezó a ser archiconocido(en sus inicios)y los viticultores compraban sus botella, se las bebían, las rellenaban con sus caldos de cualquier manera y a vender. Hasta que el Marqués se dio cuenta e introdujo la malla dorada para que el consumidor pudiera distinguir el fraude. En todas partes se cuecen habas.

Una pena para el Brunello, sin duda.

Un abraç

Roger

J. Gómez Pallarès dijo...

Pues me gustaría conocer alguna estadística seria, la Guarda, pero me parece que hay un montón de jóvenes italianos que ven y encuentran oportunidades en España y no en Italia. Y por lo tanto, hay un buen cupo de emigración, seguro, aunque no se considere así dentro del espacio de Schengen.
Sobre la percepción de Zapatero, creo que ellos han estado tan mal y apenas han salido ahora mismo del hoyo (a punto de care de nuevo en él), que cualquier político español les parecería bien o, por lo menos, mejor que lo que tienen allí.
Y sobre las catas a ciegas o no, ya queda claro que incluso a botella destapada te la pegan...
Saludos
Joan

J. Gómez Pallarès dijo...

Esto que comentas, Roger, da para mucho, en efecto. ¿Cómo se protegen las bodegas cotizadas ante el fraude del tipo que señalas? Es un engaño bien distinto del que ahora comentamos, pero al final acabas ante una botella que no lleva aquello que esperas encontrar en ella. El penúltimo número que he leído de WFW habla de ello, de las subastas, de los etiquetajes nuevos y de los sistemas de seguridad que se encuentran ya en todas las sunastas que en el mundo son.
Pero en fin...que te plantas ante un brunello y vete a saber tú si le han metido CS o merlot o qué y que tú lo detecqtes. O lo que para mí es peor todavía, sangiovese procedente de la Puglia, por ejemplo...
Lo que hay que hacer ahora es ofrecer buenos comentarios de grandes Brunelli que ofrezcan todas las garantías y que el consumidor tampoco piense que todo es trampa.
Como decía Franco Ziliani, que viva el brunello di Montalcino de verdad!!!
Joan

Pilarvi dijo...

Hola Joan,
Últimamente ando un poco desconectada (aunque no he dejado de leerte) y tengo que agradecerte que me hayas puesto al día en esta cuestión tan delicada.

De las cosas que he leído, no ahora sino en los últimos meses, sobre la DOCG Brunello di Montalcino (por ejemplo este artículo de Juancho Asenjo Añada grande; vinos no tan grandes, 08.11.2007, El Mundovino y alguna que otra fuente más), me he llevado la impresión de que esta zona vivió una eclosión demasiado súbita. En un periodo de tiempo muy corto y reciente, se multiplicaron las bodegas (a veces creadas por inversores que nada tienen que ver con el vino), como consecuencia también aumentó vertiginosamente el número de hectáreas plantadas, incluso se ha plantado en parcelas donde nunca había crecido la vid y donde no se dan las mejores condiciones.
Así que ahora, ante estos precedentes, no me extraña nada lo que ha pasado.
Y muy lejos me quedan ahora las palabras de un amante del vino que regentaba una “vinoteca” en Roma (al lado del Maccheroni, lo conoces, ¿verdad?) y que me hizo descubrir esta DOCG, diciéndome de ella que es la región que mejor trasmite la personalidad de la sangiovese (¿o de la sangiovese grosso?) o brunello como la conocen también en el común de Montalcino.

En fin, que habrá que andarse con un poco más de cuidado, pero mantengo mi interés (no tan intacto quizá) por seguir descubriendo los vinos de esta región. Seguramente, a partir de ahora sólo tendré en cuentas las recomendaciones más solventes.

Salut!
Pilar.

angel dijo...

Uno de los efectos colaterales de este tipo de escándalos, es el miedo que te entra a probar referencias nuevas que no vengan perfectamente avaladas. En mi caso, que no soy conocedor de los vinos italianos, me limito enormemente cuando quiero probar algo nuevo...

Maurizio di Enotria dijo...

El echo mas triste es que mucha gente que trabaja, y duro, y tal vez con resultados economicos que no son los esperados, al final estan adentro junto a aquellos que siguen nada mas que el interes financiario.

Hay muchos productores de Brunello "verdadero".
Un dia u otro hiba a salir la "merlotizacion" del Brunello.
A las catas de los anos pasados, el Brunello parecia un liquido obscuro, dulce y pronto.

Me ha pasado de abrir botellas del 1997 de Brunello, de esas, y estaba para cocinar nada mas.
Era un vino muerto, y despues de 10 anos !

Entonces, por curiosidad vinicola, abrimos una botella del 1990, de un productor pequeno (pero grande !).
El vino tenia sabor de Brunello, tenia sabor de 17 anos pasados. Nada que ver con los Brunellos modernos.
Que lastima. Tenemos siempre que arrancar de nuevo.
PS
hace tiempo que no escribia en espanol. Espero que sea comprensible !

J. Gómez Pallarès dijo...

Hola, Pilar, alegría leerte por aquí de nuevo: se te echa de menos!!! Pero ya supongo que la saturación en tu trabajo será notable...
Sobre lo que comentas, te diré que la saturación ha venido por la sobreproducción, un problema habitual en Italia en algunas DOCG. Recuerdo ahora el tremendo, subversivo, discurso de Carlo Petrini (fundador de Slow Food) ante los bodegueros del amarone della Valpolicella, describiendo los efectos apocalípticos de la sobreproducción. Pues aquí lo mismo, pero corregido y aumentado.
La tradición viene de muy lejos, tanto como finales del siglo XVIII, así es que no se puede decir que no se sepa qué hacer y cómo hacerlo. El problema es el que tú indicas: todos se quieren apuntar al carro de la venta fácil, y eso no puede ser...la tierra no da para tanto.
Y claro que recuerdo la enoteca que está junto al Maccheroni!!! Qué recuerdos por todos los dioses y cómo hecho de menos la tranquilidad y "dolce far niente" en Roma!!!
San Zoveto, Prugnolo, Prunello y Brunello son los nombres e la uva, también, en la zona.
Sobre el final de tu mensaje y ligando cona lgo que comentaré ahora mismo: en efecto, JAMÁS hay que dejar de beber brunello di Montalcino, pero eso sí, hay que fiarse de la gente que te dice si el brunello funciona o no. En eso estamos y pronto espro poder hablar, y muy bien, de alguno de ellos!
Cúidate mucho y hasta pronto
Joan

J. Gómez Pallarès dijo...

Ángel, y relacionandoe sto con lo último que le comentaba a Pilar: por favor no dejes jamás de probar cosas nuevas, cosas o regiones, DOs que te interesen de donde sea. Eso sí, si es posible, déjate aconsejar por los buenos profesionales, que hay muchos, en el mundo del vino. Ellos te dirán qué merece la pena y qué no. Y, muy modestamente, los que estamos en la red con una idea parecida, intentaremos contribuir también. Nada de lo que se diga o escriba en estos blogs es con finalidades comerciales: tan sólo por intentar comentar, informar y ayudar sobre los vinso que nos gustan y probamos.
Saludos y a por los buenos vinos!
Joan

J. Gómez Pallarès dijo...

Maurizio, cuánta razón tienes, cuánta!!!
Esto que describes pasa no sólo en la DOCG Brunello di Montalcino, sino en muchas otras zonas, en España también. Se tiende, se quiere, homogeneizar el sabor de un vino con los paladares de los lugares donde residen los mayores importadores y se pierde de vista que la mayor riqueza de un vino es que sepa transmitir sus características propias, de su zona, de su variedad, de su bodega, y no las de St.Émilion en Tosxana, por ejemplo.
Por suerte, como dices, hay también muchos y buenos productores, pequeños o no, que hacen muy bien las cosas, y hay que hablar de ellos para que la gente siga pidiendo y consumiendo Brunello del de veras.
Saludos
Joan

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