07 marzo, 2008

Vinos naturales en España: pasión por descubrir



Gilles Vergé, en Le vin naturel, ofrecía una buena definición de qué es un "vino natural". Superemos la fase de sorpresa de los que piensan que cualquier vino, por el hecho mismo de serlo, ya es "natural", y vayamos a la tradición francesa del "vin naturel", que viene de muy lejos y que busca la más pura expresión del fruto de la vid en su terruño. ¿Cómo? 1. Los vinos naturales son lo más alejado que os podáis imaginar de la homogeneidad y la estandarización. No exagero: en el último año habré probado no menos de cuatro botellas del Blancas Nobles de Manuel Valenzuela, pionero del asunto en España, y os aseguro que no salen dos botellas iguales (misma añada, por supuesto). 2. Los vinos naturales proceden de viñedos donde se respeta a la naturaleza y su trabajo. No hay pesticidas aquí, ni insecticidas ni productos químicos. 3. Los vinos naturales se hacen tan sólo con levaduras autóctonas y sin ayudas externas. Por ello, sus fermentaciones suelen ser lentas y bastante impredecibles. 4. Los vinos naturales no llevan sulfitado inicial añadido. Si se les pone, siempre es en la mínima expresión posible. A veces se malinterpretan los aromas producto de esta decisión: si no hay sulfitado inicial, la fermentación alcohólica es bastante más lenta al inicio y aumenta el nivel de SO2 combinado, que se produce de forma natural en ella. Los vinos naturales pueden tener sulfitos, pero estos suelen son propios de la fermentación, naturales, no añadidos: esto ya se está reflejando en sus etiquetas. Este echo hace que las características organolépticas de estos vinos sean muy especiales y no siempre asumibles: hay que tener la mente abierta, aquí, e intentar entender lo que el viticultor te está proponiendo porque, en mi opinión, este SO2 huele de forma especial y tiene efectos antioxidantes sobre el vino distintos.

Los vinos naturales son hechos por personas entusiastas, por personas que creen ciegamente en lo que hacen, por personas que trabajan a diario el viñedo y que intuyen cómo pueden ir las cosas en la bodega. Sus vinos están vivos y nunca salen igual. Ellos asumen este riesgo, por supuesto, no siempre con alegría porque viven de ello. A veces la técnica les funciona y aquello que buscaban sale a la perfección. A veces la suerte les sonríe y aquello que perseguían no se consigue, pero el vino sale por otro sitio y éste todavía les gusta más. Hay emoción, aquí, descubrimiento y riesgo y no todo se puede o se quiere controlar. A veces hay que mandar a la vinagrera barricas enteras...y entonces llega la desesperación y el cabreo. La gente de los vinos naturales tiene un brillo especial en los ojos, la piel quemada por el trabajo al aire libre y las manos rotas. Transmiten entusiasmo y amor por lo que hacen y hay que acercarse a ellos y a sus productos sin complejos y, sobre todo, sin apriorismos en la cabeza. Sólo así se apreciará el esfuerzo hecho y, sin duda, se encontrarán un montón de cosas dignas de ser conocidas y bebidas con las mismas ganas y pasión que sus creadores han puesto en su trabajo. Las características de estas vinificaciones hacen que cuando encuentras una botella buena y que te gusta (y eso pasa con mucha más frecuencia de lo que la gente cree), casi puedes pensar que es una botella única porque nadie te garantiza aquí que todas las botellas saldrán clónicamente iguales.

Todo esto que acabo de describir se reunió, en una tarde explosiva, de grandes sensaciones y vibraciones, en L'Ànima del Vi, donde Benoît Valée invita a reencontrar el sentido de beber vinos naturales (sobre todo de España y Francia) y donde concentró, en Naturala Vinis, a una buena selección de este tipo de producción. Manuel Valenzuela de Barranco Oscuro; Laureano Serres, de L. Serres Montagut; Joan Ramon Escoda, del Celler Escoda-Sanahuja; Jordi Sanfeliu, de Ecosetrill; Ramon Saavedra, de Bodega Cauzón y Antonio Vílchez, de Naranjuez: apasionante diálogo entre Andalucía y Catalunya que dio momentos de gran esplendor. De entre mis notas, os pido tan sólo que prestéis atención a algunos de estos vinos: no puedo hablar de todo lo probado y hay que dejar margen, también, a que cada cual descubra sus cosas. De Joan Ramon Escoda destacaría su La Llopetera 2005, un monovarietal de pinot noir, con un cuerpo redondo y unos aromas discretos pero que enamoran. Me impresionó. Como lo hizo la pureza expresiva de la tempranillo del Casa Pardet tempranillo 2007 de Jordi Sanfeliu, de una fragancia que atrapa (Manuel alucinaba con esa fruta). De Laureano Serres destacaría su maceración carbónica Mendall 2007, de cabernet sauvignon, y su impagable Txanaguer bateana dolç 2006, hecho con garnacha peluda (pensad en un amarone della Valpolicella hecho en el Montsant: no os digo más). De Ramón Saavedra me impactó de veras su Cauzón Blanco 2006, un ensamblaje de chardonnay, viognier, sauvignon blanc y torrontés que me deslumbró, en nariz y en boca. De Antonio Víchez me gustó mucho el trago y los taninos de su Naranjuez 2005, un vino que casi parecía borgoñón. ¿Y qué decir de Manuel Valenzuela? De su Blancas Nobles ya he hablado aquí y su Xarab 2005 es un vino que hay que probar, sin más. Su 1368 2002 es un vinazo, ensamblaje de garnacha, CS, syrah, merlot y CF, amplio, carnoso, adecuado para grandes platos de caza.

Para suerte de los que viven en Barcelona o pasen por ella, algunos de estos vinos se encuentran en la tienda de Benoît Valée: como se diría en su tierra, "ça mérite un détour!" y hay que hacer el esfuerzo de conocer este tipo de vinos y disfrutarlos tanto como los surgidos de cualquier otro tipo de bodega y de planteamiento. Los vinos, hay que probarlos y, después, hablar de ellos. Estos, también.

Las dos primeras fotos son de viñedos de Barranco Oscuro (de su página web); la tercera, de Ramón Saavedra (de la web de Vinos Singulares).

14 comentarios:

Adictos a la Lujuria dijo...

La pasión de Adictos por vinos y viticultores renació con fuerza tras visitar bodegas como Barranco Oscuro o tiempo más tarde Cauzón y Naranjuez y a buen seguro que se potenciara con la próxima salida del Club Gastronomico a Laureano.

En nuestra sección Vino Noticias tenia intención de comentar el encuentro Catalano-andaluz de vinos naturales, pero entre la pequeña introducción que realizamos al hablar de " L´Anima del Vi" y lo que has publicado la verdad es que queda todo dicho, solo apuntar que poco a poco intentaremos dar a conocer algunos de los vinos que allí se presentaban aunque algunos de los que vinieron de Granada ya fueron analizados tras la visita a las bodegas.

Un saludo

Laureano Serres dijo...

Pues lo he leido esta mañana, lo he impreso, y solamente puedo decir que Joan, está perfectamente expresado. En poco rato has definido el espíritu que nos anima y la filosofía de nuestro trabajo.

Gracias, creo que este post es una referencia indispensable cuando se habla de vinos naturales.

Salut.

laure

J. Gómez Pallarès dijo...

David, vuestro entusiasmo y ganas de descubrir vinos de este tipo en Andalucía y donde sea es algo que siempre he admirado y no siempre comprendí. Siempre habéis hablado de los Vinos Singulares y he seguido esa pasión por naranjuez, por Barranco Oscuro, etc.
Es fantástico que estemos juntos en esto pero tengo claro que vosotros vais muy por delante en experiencia y conocimiento de estos vinos.
No nos prives de vuestros comentarios sobre Naturala Vinis y lo que conocéis del sector porque son importantes para todos.
Un abrazo
Joan

J. Gómez Pallarès dijo...

Tus palabras me llenan de satisfacción y de orgullo, Laure. Lo pasé muy bien el lunes, me empapé de vuestras ideas y vuestra manera de hacer, probé muchas cosas que no conocía y salí encantado.
Espero poder seguir colaborando con vosotros en la difusión de las bondades que hacéis.
Salut!
Joan

manuel dijo...

Joan,

Esta es una entrega que te agradezco, creyendo como creo en los vinos naturales (algo que apoyo constantemente con mi billetera, y reseñando ejemplos a cada rato en La otra botella). Me alegra saber que pronto tendremos en barcelona un posible paralelo de la feria de vinos naturales de Deauville. Tendré que ponerla en calendario, porque parece haber más y más elaboradores entrándole al asunto. No he podido todavía probar los vinos de Barranco Oscuro, pero quiero hacerlo. Mi querido amigo Laureano Serres me dió a probar algo de lo suyo en Madrid, pero era--creo--de antes de su paso al naturalismo total. Luego le oí bajo la influencia de genios como Thierry Puzelat y pensé que eso no podía más que ser excelente.

Una costia: Escribes que "Los vinos naturales son hechos por personas entusiastas, por personas que creen ciegamente en lo que hacen". ¿No te parece que en el Big Business del vino hoy día hay gente aún más ciega en sus creencias que los naturalistas del vino? Nada, una para pensarla...

Hoy recibí una nota de mi amigo Alfredo Arribas que me puso a pensar. De verdad que esto de mi paternidad me ha paralizado demasiado. No me muevo de NY para nada que no sea trabajo desde hace más de año y medio. Creo que tengo que escapar y será a un lugar cuyo punto de entrada es Barcelona. A ver si me doy una vuelta esa tienda de Benoit.

Mientras tanto sigo insistiéndole a Laureano Serres que tiene que hacerme algo como aquel rancio 1975 de su padre que me dió a probar. Eso, natural, sí que es una conexión con algo místico.

M.

J. Gómez Pallarès dijo...

Me alegra que te interese la entrada, Manuel. No hay duda de que gente como Manuel, Laureano, Ramón, todos, vaya, le han entrado con muchas ganas al asunto, algunos desde hace muchos años, y que producen cada vez con más tino, quiero decir que sus vinificaciones tienen cada vez más éxito y sus resultados, siendo por completo naturales, son cada vez más cercanos a lo que ellos quieren. ESto, con el tipo de fermentación que plantean y, sobre todo, con su parada y estabilización, es muy complicado, sin duda, porque después cada vimo en cada botella es, literalmente, un mundo.
Mi idea es, y ya la he hablado con la presidenta de Slow Food en Barcelona (y le gusta mucho), es que el certamen que ayudo a organizar (Slow Vinis le llamamos) crezca un poc, tampoco mucho, pero sobre todo se potencia y alargue gracias al concpeto "vino natural" y al trabajo de estas y de otras bodegas que ya tengo en el radar!!! Es excittante, es interesante, Manuel, y abre perspectivas renovadoras y al margen de los grandes circuitos, grandes guías y grandes empresas. Trabajaré por eso, sin duda!
Por lo demás, que un próximo viaje tuyo tuviera su puerta de entrada en Europa por Barcelona, sería literalmente una pasada, una gozada y habría que montarla de las gordas.
Y sobre tu pregunta filosófica, por así decir, haay una máxima que le va al dedo: no hay peor sordo que el que no quiere escuchar ni peor ciego que el que no quiere ver.
Viene a cuento, también, de tu pregunta a Chus Madrazo (cuyo espíriu comparto por completo) sobre la capacidad de las maderas que albergan sus vinos. No les dejan hacer lo que, de bien seguro, mejoraría enormemente sus vinificaciones!!!
Pues aquí lo mismo: mucha gente se ciega ante la parkerización, ante las puntuaciones altas que exigen determinadas características a sus vinos, y no ve caminos como los que ya abrieron hace mucho los vins naturels en Francia y, aquí, gente como la que comentamos (en Italia, hay un camino tan largo por recorrer como en España y en Alemania, menos pero se conoce peor).
Y ya para terminar, un vino rancio, seguro que de la "bota del racó" de Laureano, que no he probado, tiene que ser algo casi místico. Procuraré probarlo en breve!!!
E insiste en empezar a salir de la paternidad, poquito, con la complicidad de Josie (ahora ella, ahora tú), pero sería fantástico tenerte por aquí, darnos un buen viajito de un par de días por la Conca de Barberà, por el Montsan, por el Priorat, para enseñarte algunas cosas de las que comentamos y para pisar terirrorio, caramba, que es lo mejor de este mundo del vino.
Un abrazo
Joan

Anónimo dijo...

Una pregunta: de dónde es la foto de la nieve?

Magnífico post.

Un saludo.

Letroncio (Aitor)

J. Gómez Pallarès dijo...

Hola, Aitor, pues la foto de la nieve, como la de la sierra de la Alpujarra más general, es de Manuel Valenzuela, de su página web de la bodega Barranco Oscuro. En la web encontrarás un apartado con fotos y allí hay algunas maravillas, entre ellas las dos que publico aquí, referenciadas a pie de "página" del post.
Muchas gracias por tu interés.
Saludos
Joan

javi... dijo...

un gran post, Joan, he aprendido mucho.

un saludo.
www.vinogusto.com/blog/es

J. Gómez Pallarès dijo...

Pues muchas gracias, Javi, da gusto sentirse útil y que lo que uno vive y describe y bebe agrada.
Saludos
Joan
PS. Ahora a ver cuando puedes probar alguno de los vinos que no conzocas de este tipo en España. Entonces seguro que te gustará más el post!

Anónimo dijo...

Eso sí que es una noticia!!! Ya cuesta que vayamos nosotros, y eso que nos sale más barato. Sería estupendo que te vinieras, Manuel. Estupendo. Yo por mi parte propongo abrir una de las botellas que quedan de lo de mi papá, para la degustación o encuentro que supongo se organizaría, a nivel público, o privado :-))).

Buena puntualización de la frase, Manuel, a mí, se me pasó en la euforia del disfrute de la crónica, quizás no creamos tan 'ciegamente'...quizás creemos, porque vemos, vemos lo que está pasando. Y de acuerdo con Joan, no hay más ciego que el que no quiere ver, uno se puede desgañitar hablando horas y horas y si lo que tiene delante es un ladrillo, pues ya ves.

Llegué anoche de Banyuls sur Mer, una pequeña feria o salón, al lado del mar. Planearemos algo con franceses también, hay receptividad en los vinos de aquí al otro lado de los Pirineos, y creo que la va a haber en el sentido contrario. Pero tenemos que hacerlo bien, y es complicado; sería interesante un mayor interés por parte de la restauración, y de los 'bar à vins', por supuesto que al final lo que se requiere es público.

Y quiero hacer una puntualización, en el sentido que comenta Manuel siempre en cuanto a la 'marketización de las revoluciones', o mejor dicho en cuanto a la asumpción de las revoluciones dentro del propio sistema, en donde ya todo lo 'natural' tiene su despacho, su ley y su tienda. Y luego vienen cuatro multinacionales y te absorben para su 'división natural'. Hay que estar alerta, se ha hecho un pequeño paso, pero hay que dar más, si no, nos quedaremos en el mismo sitio.

Lo del vino del futuro hay que empezar a trabajarlo ahora, y en eso estamos, preparando vino para el futuro, sin despistarnos un pelo, si puede ser!!!. Lamentablemente no puedo 'presumir' de vino, ni creo que esté hecho el vino para eso, ni creo que sea el mío el mejor del mundo(qué resaponsabilidad), ni aspiro ya a gustarle a todo el mundo(sospechoso); sólo me alegra conectar en ocasiones con personas, en el vino.

Salut.

Anónimo dijo...

Soy yo, Laure el de antes.

Laureano Serres

J. Gómez Pallarès dijo...

De lo mejor que he aprendido de estas charlas con vosotros, Laureano, y de vuestros vinos, es que uno tiene que trabajar en lo que cree. Tanto como pueda y con tantas ganas como pueda. El acierto y la inspiración ya son otro asunto.
Hay que seguir por este camino y llegarán los resultados (algunos ya están aquí, vaya que sí!!!) y, por supuesto, jamás hay que pretender agradar a todo el mundo. Eso es imposible y casi malsano!!!
Me alegra saber que tu estancia en Banyuls ha ido bien. Cualquier iniciativa conjunta entre Francia y España será buena, seguro.
Un abrazo
Joan

J. Gómez Pallarès dijo...

Y gracias por la puntualización: ya sabes que esto de los anónimos no me va...
Joan

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