16 enero, 2008

Predicador 2005


Productor lanzado al "estrellato" por las guías de los gurús de este mundo vínico, Benjamín Romeo, por razones quizás más comerciales y de técnicas de mercado que de producción, ha puesto unos precios a sus vinos más "importantes" que lo han convertido en algo fuera de mi alcance. Su vino básico, Predicador (DOC Rioja) es el único al alcance de mi bolsillo (sobre los 20 euros en su edición 2005, que ha salido al mercado recientemente, mientras que el que más me apetece, su blanco Qué bonito cacareaba, está a precios casi amorales) y le dediqué unos ratos el pasado fin de semana. Polakia había escrito sobre su versión 2004 y su meticulosidad, como ha sucedido otras veces, me ahorra a mí ese trabajo ahora.

Con 14% y una temperatura de servicio de 16ºC, conviene abrir la botella un buen rato antes del servicio. De hecho, y ya avanzo una de mis conclusiones, lo menor es NO abrir la botella del 2005 hasta dentro de por lo menos seis meses.

Con una buena oxigenación (yo, por falta de tiempo, usé el vinoglobe que tenéis a vuestra derecha, pero sin duda hay que decantar media hora antes, por lo menos), el vino (sin filtrar) se presenta con una capa media entre el carmesí y el cárdeno y un ribete en degradado del mismo color. Es brillante y muestra juventud por todos sus poros. Asoman aromas de fruta roja madura (mora sobre todo) y de pimienta roja, muy dominante. Siguen guindas en alcohol y una boca placentera, con taninos algo astringentes y secantes. Su posgusto sigue dominado, en primera instancia, por la pimienta, también por el laurel y, algo excesivo para mi gusto, por la madera. Tras media hora con el vino en la mesa, los aromas de ebanistería no se van y a pesar de lo que he leído ya por ahí ("buen equilibrio entre fruta y madera"), una cierta sensación de serrín (repito, en posgusto) queda y me dice que hay que darle una segunda oportunidad, con meses de botella, y entonces volver a opinar. El vino es placentero y agradable pero se me antoja que, en este momento, sus 20 euros son algo excesivos para lo que éste me ha dado. Por menos de la mitad, encuentra uno muchos riojas con menos problemas y, también, con menos "tonterías".

18 comentarios:

Jose-Luis dijo...

No sé, el concepto del señor Romeo me parece amoral de principio. Así, según llegas abrochar esos precios... Saludos, Jose

J. Gómez Pallarès dijo...

Yo no conozco personalmente al personaje pero sí su política de precios, claro; y cuando uno lee (en Polakia) cómo llega a poner los precios a los vinos, piensa "pues ojalá decidiera que su calidad llegue a más gente". Porque llegar a la exclusividad a través de según qué métodos de mercadotecnia, pues no me parece del todo bien.
Saludos
Joan

manuel dijo...

¿Pero no se han enterado? la calidad real no importa. Si el vino es caro y sabemos el precio, por disposición natural vamos a encontrárnoslo más sabroso. Y los mercadeadores de vino tendrían que pensárselo dos veces antes de bajar los precios, blablabla, bullshit-bullshit, y otras cosas más que he estado tratando en mi blog en torno a cierto estudio científico.

Dicho esto, Joan, me parece curioso como estos vinos modernos siempre nos merecen "una segunda oportunidad" y "hay que dejarlos esto o aquello". Yo mismo caigo en eso a cada rato, incluso al punto de dar no una, sino seis oportunidades adicionales.

Esto viene a que recuerdo, como veterano de muchos foros del vino en por lo menos tres idiomas, como tanta gente, siguiendo los pasos de ciertos gurús y aspirantes a gurús descalificaba de plano ciertos vinos tradicionales tras haberlos probado una sola vez, si eso.

Trato de sopesar mi dedicación a la defensa de vinos como los de López de Heredia (recordemos que, aunque ahora están muy de moda y es muy chic andar tondoniando o bosconiando por ahí, no hace mucho eran auténticos parias; y si no que Jose o alguien que se acuerde de mis tiempos en Verema y Elmundovino te diga lo que tuve yo que leer) y la paciencia que he tenido que tenerles a muchso de estos elaboradores de hipervinos hiperalcohólicos e hiperenmaderados a precios obscenos... No te niego que, en un mundo más equitativo, ambas cosas andarían parejas. Pero creo que la paciencia con los spooflators ahora mismo pesa más.

Por cierto, compañero, ¡mira que te gustan los gadgets del vino! Está muy guapo el globo. La verdad es que me tienta hacerme con uno.

M.

J. Gómez Pallarès dijo...

Manuel, llevas toda la razón, compañero, y aunque escribí la nota en la primera degustación de la botella, quedó como un cuarto de la misma, guardada en las debidas condiciones. Las sensaciones fueron las mismas con este 2005 y, en efecto, ya decidió que no hay segunda oportunidad. Conste, con todo, que mis sensaciones maderiles con éste nada tienen que ver con las seis oportunidades que le has dado para los próximos años al Pétalos!!!
Es una pena, además, que no puedas tener acceso al Carles Andreu trepat de la Conca de Barberà (a ver si te lo pudieran mandar: en mi comentario puse los datos de la bodega y ellos venden mucho por correo), porque recuperarías esa "tondonización" pero con poca madera y mucho vino de verdad.
Y por supuesto, llevas razón en que primero (aunque yo no lo leyera, me lo han contado) fuiste "ahorcado" y, ahora y como consecuencia de lo primero, has sido elevado a los cielos, como evangelista literal de Tondonia, Bosconia, etc.!!!
Ese artilugio tiene su miga: lo he estado comentando con algún amigo que lo tiene también y no le ven tanta utilidad como yo, pero creo que, en ocasiones en que no ha sido posible una decantación en condiciones (llegué a casa con mi hijo pequeño muy tarde y no había recordado decirle a mi santa, que tiene mucha mano en la apertura de botellas, que hiciera lo propio con éste), este trasto le pega un buen jarreo al vino, no tanto cuando sale sino, más, cuando entra de nuevo en la botella tras pasar por el globo!
Y, sí, me gustan estas cosas, amigo: acaban de caer, ayer mismo, dos copas de Breathable Glass, del que hablaba hace poco, y pronto las sometré a un "banco de pruebas".
Ya contaré!
saludos
Joan

La Guarda de Navarra dijo...

DEl vino no comment, pero de la etiqueta...¡Es que cada vez que la miro veo a Clint Eastwood! Y eso dueleeee.
Saludos.

J. Gómez Pallarès dijo...

Hombre, La Guarda, no me seas así!!! Precisamente una persona como tú que lleva al rioja en la sangre, ¿no va a opinar sobre este tipo de producto...? Bromas y provocaciones al margen, sería muy interesante que los que conocéis muchísimo más a fondo que yo el mercado y las vinificaciones riojanasm dijerais cómo véis este vino y esta historia.
A mi lo del gallo que cacarea bonito me lleva distraído, la verdad, sobre todo por el precio. Por el contenido, no puedo opinar, claro.
Saludos
Joan
PS. Sobre la etiqueta, ya sabes: de gustibus nil disputandum!!!

Olaf dijo...

A mi de esta bodega, el único que no me disgustó fue la cueva (y sin mirar el precio, una vez supe el precio,me gustó menos). Creo que su forma de hacer vinos no tiene absolutamente nada que ver con mis gustos. El predicador no me gustó, y mucho menos por los 20€ que cuesta me parecen completamente fuera de lugar (debería estar en los de menos de 10€ y aun así seguiría sin comprarlo). Pero será eso que dice Manuel, que con esos precios "estan mas buenos". Me quedo con el Trepat que comentas (me da para 2 botellas por el mismo precio).
Un saludo
Olaf

manuel dijo...

Joan,

Habría que ver lo del trepat. Indagaré.

En realidad mi comentario no iba por lo de mi "misión evangélica" con los riojas tradicionales (los de LdH no fueron los únicos denostados ignorante- e injustamente en aquella época), sino más bien a la paciencia que siempre se nos ha pedido con esas bombas de madera y alcohol que emite el olimpo modernista riojano. Olvídate de que muchos de esos vinos, a veces de tempranillo 100% (lo que no ayuda particularmente en términos de viveza y estructura) andan con alcohol quemante y madera nueva que te lacera la boca. "Hay que esperar diez años a que integre" era un sonsonete común. Y yo, que ya llevaba demasiado tiempo viendo tempranillo sucumbir bajo roble nuevo, sencillamente me encogía de hombros y decía: "Bueno, okey, dentro de diez años me invitas y probamos una de las botellas que compres".

Al Pétalos le doy la oportunidad, pues me parece que sus "issues" son leves y quizás sí haya cabida a una feliz evolución. Pero es un vinito de US$18. Si llega a costar más...

El artilugio está hasta interesante a la vista. Daría un cierto aire de ciencia decimonónica entre mi colección de cristalería, en la que hay alguna que otra curiosidad. Claro, yo para lograr un efecto más o menos similar al que dices sencillamente uso un decantador talla mágnum.

Olaf,

Eso, eso, que ten´ân que haberte usado a ti como sujeto de control en el estudio carista. :-)

M.

Anónimo dijo...

Es curioso como "redoblan las campanas" cunado un caldo se hace vino-mediático.
Está claro que Benjamín Romeo no esta "solo ante el peligro" y se ha rodeado de todo un sequito de acerrimos seguidores de "La carabana" de sus productos. He podido catar todos sus vinos y todos me han parecido al menos, elegantes y personales. Pero con este Predicador estoy de acuerdo al cien por cien en todo lo expuesto.
Se vende el sello "Benjamín Romeo" para bolsillos menos pudientes.

Un saludo a copa alzada

Lysios dijo...

Hola Joan, del predicador no te diré demasiado, sólo que Benjamín Romeo sabe hacer negocio y punto. El vino está bastante normalito y si alguien le encuentra algo más es por la sugestión de los 20€. En cuanto a Qué bonito cacareaba, tengo que decir que a mí personalmente me pareció un blanco de bandera, muy interesante. No obstante es poco económico y casi por la mitad de lo que cuesta, que son unos 40€(depende donde compres), encuentras vinos blancos de la talla de As Sortes e incluso más baratos, sobre unos 15, vinos blancos en mi opinión estupendos también como Chardonnay FB de Abadal o el también Chardonnay FB de Monjardín a 6,5-7€.
La política del señor Romeo la definió él mejor que nadie en una entrevista que dio al Dominical de El Periódico: "Estos vinos son de unas calidades y unos precios para elegidos. Es mi apuesta".
La humildad no va con el hombre, a la vista está. Con menos pretensiones y a unos 12€ está Artadi Viñas de Gain un vino elegante, expresivo y equilibrado como pocos riojas y que le da un repaso en todo al Predicador, pero claro no es vino de garaje...

En fin, un saludo a todos.

PD: Joan, cada volta que prenc La Perlara li trobo alguna cosa nova, és espectacular. Gràcies per la teva recomanació aquell dia a l´Enoteca.

Un abraç

Roger

J. Gómez Pallarès dijo...

Olaf, muy de acuerdo contigo, dos botellas del trepat de Andreu compensan mucho más que una de este vino, aunque en mi opinión, bueno es conocerlo toso para saber donde estamos!
Y reconozco que me gustaría opinar con mayor fundamento de causa pero, por ahora, éste es el único vino del Sr. Romeo que he probado.
Saludos
Joan

J. Gómez Pallarès dijo...

Pues yo reconozco que a ratos, cuando me pillan con según qué estado de ánimo, hasta me gustan algunos de estos de nuevo corte riojano, por llamarles de alguna forma y no iniciar ese debate, ya superado a efectos de cata, cual es el de rioja de viejo estilo vs. rioja de nuevo estilo.
Manuel, un Sierra Cantabria colección privada 2003, por ejemplo, o un Mirto 2004, me han pillado a ratos en un momento bueno y los he encontrado, en su madera y alcohol casi desmedidos, incluso buenos (sobre todo el primero: me gustan no pocas cosas de los Eguren).
Y qué decir ante un decantador mágnum...??? maravilla de las maravillas, artilugio mágico donde los haya, por si mismo y porque contiene el tipod e botella que más me gusta y que menos tomo.
Pero ponle un detallazo de estos al lado y tendrás, en efecto, un pedazo del laboratorio de Marie Curie y Pierre al lado!!!
Sobre Pétalos, sinceramente creo que no son vinos homologables con éste. A mí Pétalos me satisfizo (por aquí ya sabes que los euros lo convierten en algo más asequible), éste no tanto, la verdad.
Joan

J. Gómez Pallarès dijo...

Hola, Roger, encantado de volver a saber de ti!!! He visto activo les Foes de nuevo y se me había pasado incoporarlo al cuadro de enlaces. Ahora mismo repararé el olvido!!!
por lo demás, te diré que me encantaría probar y opinar sobre Qué bonito cacareaba...pero o alguien me lo pone o yo no pagaré esos euros (por aquí casi llegan a los 50 esa botella). Me gusta saber tu opinión positiva pero, al mismo tiempo, hay que tener claro, como apuntas, que hay un montón de enormes y variados vinos blancos en este país, con mayor o menor o ninguna madera, que son soberbios y a unos precios infinitamente más razonables. Tú citas algunos, y yo añadiría otros dos, por lo menos, radicalmente distintos pero, al mismo tiempo, unidos por una enorme calidad: el Do Ferreiro cepas vellas y el Can Ràfols dels Caus blanc (no hablo de Rocallís, que es superior, pero que ya sube algo más). Y así hasta el infinito...y si me meto en Francia (tanto en Loire, como en Borgoña), como en Italia (Veneto, Alto Adige, etc.), lo del gallo se convierte en concierto en sordina y a capella...
Hace bien Romeo en ser selectivo, sin duda (no había leído esta entrevista), pero haría mucho mejor en serlo en poner grandes vinos al alcance de la gente, no pocos vinos (alguno, a lo que parece, bueno) al alcance de menos personas. Digamos que el proselitismo y la filantropía en términos vínicos son bienes que me apetecen, mientras que la actitud y opción de Romeo está en las antípodas de lo que yo pienso. Pero no lo critico: no me gusta a mí, pero si le saca las botellas de la bodega... Sí le criticoq ue me haga pagar un vino de 2o pico euros que tiene las características del descrito.
Un saludo muy cordial!
Joan
PS. Por cierto, si te gusta tanto La Perlara (como a mí!!!), no sé si has probado el otro recioto, de la Valpolicella, L'Eremita: para llorar de placer, también!

J. Gómez Pallarès dijo...

Pues "Anónimo", te doy toda la razón en aquello que puedo. El diagnóstico es claro: saco una gama de superlujo (a lo que parece, para los que la habéis probado, satisfactoria) a precios al alcance de unos pocos, se habla mucho de ella, se saca uno una fama y después, saca un Predicador para satisfacer las ganas de los que no podemos pagar según qué cantidades. Yo piqué, sin duda, y tenía ganas de comprobar por mí mismo qué daba de sí este señor. Escrito queda y redondeado, además, por el perfil que entre todos habéis ayudado a hacer de él y de sus ideas, de las que conocía bien poco.
saludos
Joan

encantadisimo dijo...

Joan, Benjamín Romeo es un tipo que lo tiene muy claro. Vende sus vinos muy caros porque los dirige a un tipo de comprador muy específico, el que presume de beber lo mejor al precio que sea. No pongo en duda que sean buenos pero, igual que tú, no seré yo quien pague lo que piden por ellos ni quien haga colas en una feria de vinos para probarlos. Tú y yo pertenecemos a un sector de consumo mucho más racional y bastante más inteligente en cuanto a aplicar una correcta relación entre coste y satisfacción.

J. Gómez Pallarès dijo...

El que presume de beber lo mejor a un altísimo precio y bebe Romeo...bien, amigo mío, no quiero calificarlo, pero muy amplio de luces no es. Estamos de acuerdo, sin duda, y ahora, además, ya puedo decir que tras probar otra botella cond ecantación y Breathable Glass, la madera tostada de este Predicador 2005 arrasa con todo.
Yo soy capaz de pagar dinero y sentirme satisfecho, pero tengo que recibir calidad a raudales. Si no, me cabreo, vaya. Y ahora mismo, éste es el caso con el Sr. Romeo que, como tú dices, lo tendrá claro pero, para nosotros, además, equivocado lo tiene. Si alguien me hace la oferta, cataré el resto de su gama, pero si no, en tu línea, no voy a pagar un euro más por él, ni a recomendar que nadie lo pague. Hay montones de consumo racional ahí fuera, que no pagan ni mercadotecnia ni megalomanías, a buenos precios y con calidad y satisfacción. A por ellos y olvidémonos de este tipo de proyectos.
Joan

manuel dijo...

Joan,

Te recomeindo de todoc corazón que le des una leidita a este libro de Dana Thomas que me acabo de terminar yo:

http://www.amazon.co.uk/Deluxe-How-Luxury-Lost-Lustre/dp/0713998237/ref=sr_1_1?ie=UTF8&s=books&qid=1200605408&sr=1-1

Nada muy literario, pero interesantísimo en cuanto a lo que ilumina sobre el mercado actual de artículos de lujo. Aunque las referencias a vio son más bien marginales, las conexiones son obvias. Creo que te gustará.

En cuanto a los Eguren, yo todavía no he probado nada de ellos que ni de lejitos justifique todo el blablabla que se les dedica. Y vamos, si hablamos del Termitanthia, pues, ya ahí tenemos un vino que, en las tristes instancias en que me ha tocado catarlo, ha ofendido muy activamente mis sensibilidades.

Yo sigo diciendo que de los modernos me quedo con muy, muy poco--es más, con casi nada. Lo de Chus Madrazo en Contino, quizás el Barón de Chirel 2001 del que ya hemos hablado y nada más...

M.

J. Gómez Pallarès dijo...

Pues muchas gracias por la recomendación, Manuel, intentaré hacerme con el libro!
De los Eguren confieso que su vino que más satisfacciones me da es su más sencillo maceración carbónica, Murmurón, del que no he probado todavía con un mínimo reposo de botella su 2007. pero de hace por lo menos un par de años creo que es uno de los mejores maceraciones carbónicas de la Rioja. Y a un buen precio de 6-7 euros.
Termanthia lo he probado una sola vez y siempre he pensado que para nada justifica la inversión. Numantia me ha dado más satisfacciones, pero estas son harinas de otro costal, más "taurino"!!!
Coincido contigo en Chirel aunque tengo poca experiencia con ellos desde que han vuelto a la primera línea de calidaa (1999). De Chus Madrazo y sus continos, pues sólo te diré que aquí en Barcelona tiene una buena peña de admiradores entre los que me cuento. ya se está preparando lo que por aquí se llama una "continada", es decir una presentación y degustación de sus vinos a cargo del propio Chus. Pronto podré contrastar el estado de la cuestión donde Madrazo.
Saludos
Joan

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