02 diciembre, 2007

Rosita, la rubia de Tarragona


El jueves tenía cosas que hacer en Tarragona y a la vista de las fechas, me acerqué a la cooperativa de la Selva del Camp que, con el paso de los años, se ha convertido en un auténtico "antro" de las maravillas: las mejores avellanas y almendras tostadas de la zona (las que utilizan, por ejemplo, en la Fonda Emilio, de les Borges del Camp: su "menjar blanc" es antológico y la materia primera procede de aquí) y unos aceites de lujo, multipremiados y reconocidos. En esta época sale el aceite de la primera prensada, que no es filtrado y que viene con unos perfumes y un verdor que enamoran: con una simple rebanada de pan tostado, está.... Dando vueltas por la tienda, topé con unas "rubias" que me miraban insinuando "llévame a casa"...

Y les hice caso. Vaya que sí. Resulta que en Tarragona es ya fama (no hay más que pasear por el casco viejo de la ciudad) que Rosita, que llegó de Cuba, arrasa, enamora a todo el mundo. Rosita es una cerveza absolutamente artesanal que se hace con agua de un manantial de Santes Creus (el de Aiguaviva), con maltas de cebada y con levaduras. La fermentación tiene lugar dentro de la botella y a lo largo de seis semanas. El resultado del proceso es una cerveza de 5,5%, densa pero muy fresca, turbia y con posos de levadura en la copa, de un color rubio intenso, casi ámbar, con una espuma sabrosa pero liviana. Tiene aromas profundos de la cebada, de cereal (a ratos, casi me recuerda en EKO que tomaba de pequeño en casa) y de avellanas tostadas, tiene una boca generosa y amplia, bien estructurada, con cuerpo y un largo y algo amargoso posgusto. Sin duda, lo que domina es su frescor sublime junto con los aromas del cereal tostado.


Éste ha sido un secreto bastante bien guardado en Tarragona y alrededores, pero la voluntad de la empresa Cerveses La Gardènia, propietaria de la marca, de llegar a todo el mundo, hará que pronto dispongan de una nueva planta cerca de la ciudad y que, desde ya, se pueda comprar el producto en la red. Por si los detalles apuntados no hicieran suficientemente apetecible esta cerveza, confieso que el diseño corporativo, desde el cartón que recoge las tres botellas, pasando por sus pósters anunciadores y terminando por la botella misma y su etiqueta (obra todo ello de Indaleci Sales) me tienen subyugado por completo.

Ya saben los que me conocen que esto no es un comentario machista, pero a la vista de las bondades de esta "rubia" de Tarragona, me parece claro que "¡¡¡los caballeros (y creo que también las damas) las prefieren rubias"!!!

2 comentarios:

Adictos a la Lujuria dijo...

Cuanto bueno en tan poco.

Buen aceite ( un tema que me apasiona), un buen restaurante para las salidas del club y una gran cerveza a la que precede su fama ( espero que merecida).

Un saludo y hasta pronto.

J. Gómez Pallarès dijo...

El aceite Antara de la cooperativa de la Selva del Camp, es de los buenos de veras, pero el oli del "primer raig" (el primero que sale) es delicioso y fresco, algo sabroso de veras. La zona, ciertamente, merece visita detallada, por estas y por otras muchas cosas.
Sobre la cerveza, a mí me gusta mucho y he intentado describirla tal y como la siento. Pero, por ejemplo, estos días que andamos en comparaciones de cervezas blancas en casa, a mi mujer le gustan más afrutadas, con dejes de manzana madura (tipo Ardeche). Esta es muy cerealera y turbia. A mí me encanta, vaya.
Saludos!
Joan

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