03 noviembre, 2007

Otoño en el viñedo


La tierra está a punto de completar de nuevo su ciclo. El invierno llegará pronto y hará palidecer y desnudarse a cepas y viñedos. Entrarán en el imprescindible reposo que hará posible el inicio de un nuevo ciclo. Haste que eso pase, el otoño enciende de rojo y ocre nuestros campos. Es un espectáculo que no os podéis perder, sea en la Rioja (muy bonita foto de la Guarda) o donde os encontréis. Es tiempo de empezar a notar lor primeros fríos, tiempo de potes, cazuelas, guisos lentos, castañas, vinos tintos de más poderosa presencia, que presiden las mesas de otoño e invierno y señorean conversaciones y sueños. ¿A quiñen no le gusta el otoño? ¿A quién no sentirse arropado por un buen guiso de cuchara y una delicada copa de buen tinto? Disfrutad de todo ello mientras podáis porque, como advertía Horacio hace ya mucho, no hay que creer en el futuro. Sólo existe el presente y éste se llama "otoño".

6 comentarios:

albertobilbao dijo...

Buenas tardes Joan, hace quince días pasé por La Rioja y era emocionate ver las tonalidades de la tierra, era como tener delante la paleta de un pintor, es una estación preciosa el otoño, pasear por nuestros montes y bosques y comer esos fantásticos guisos que comentas como puede ser en mi caso los últimos marmitakos de la temporada o saborear la caza y las setas
Saludos

J. Gómez Pallarès dijo...

En efecto, tú describes lo más bonito de la estación: el contacto con la naturaleza y con sus productos, entre ellos un buen vino y un buen guisote. Y vaya con los marmitakos, qué maravilla!!!
Afortunado tú que pasaste por la Rioja. Mis caminos me llevaron a otros lugares no tan vitivinícolas, aunque bueno, el Camp de Tarragona también tiene lo suyo!
Saludos
Joan

IGLegorburu dijo...

La verdad es que en esta época las tonalidades que adquiere la vid son preciosas. Pronto llegará el invierno y las reservas habrán de acumularse para estar listas el año que viene. El ciclo no para. Bonito.

Un saludo

J. Gómez Pallarès dijo...

Pues sí, amigo iglegorburu, parece increíble que haya a quien no le guste el otoño, ¿verdad? A mí estas tonalidades, sobre todo en el monte (Navarra es paradigma de eso en España, con sus bosques y gargantas impresionantes) y en el viñedo me parecen de lo más hermoso. Y la idea de que el discurrir de la naturaleza y de sus ciclos sigue imparable, a pesar de todos los pesares y problemas que le ponemos los humanos, me reconforta. Bonito de veras, sí.
Saludos!
Joan

La Guarda de Navarra dijo...

Muchas gracias por utilizar la fotografía con tal buen fín.
Veo que imaginas lo maravilloso que es el paisaje en esta epoca añadido a la luz tan especial que rodea semejante varidad de colores y los amplifica.
Un saludo y gracias.

Евгения dijo...

ha sido un placer, La Guarda, y la foto es bellìsima (perdon por los acentos: ya estoy en Italia y con teclado italiano)
Saludos
Joan

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