20 noviembre, 2007

¿Navidades? Bufff...(i)


Me vais a permitir que me ponga un poco "gamberro" (por las caricaturas que ilustrarán estos comentarios lo digo), pero es que ha sido el primer fin de semana que, en Barcelona, se ha notado de veras la histeria prenavideña. Yo vivo muy en el centro de la ciudad y las principales calles andaban ya abarrotadas de coches y de gente inquieta com bolsas arriba y abajo. Muy mala señal. El furor consumista, que parece ser lo que más motiva a la gente en estas señaladas fiestas, se ha desatado a más de un mes del "pistoletazo"inicial. Y me he dicho "bufff... qué pereza". Para uno que no vive religiosamente estas fiestas (conste que respeto muy mucho cualquier acercamiento a las mismas), como es mi caso, uno de los mayores alicientes está en la confección de menues y en pensar con qué pequeñas maravillas del mundo del vino obsequiaré a la gente que comparta mesa conmigo. Y a mí, claro.

Así que he pensado que, en vez de hacer un solo listado, con las cosas que voy a ir poniendo en la rampa de lanzamiento, os las iré contando en algunas entregas. Si, de paso, sirven de inspiración o guía a alguno de mis amables lectores, pues mejor que mejor. No voy a explicar mucho de ellos porque su calidad contrastada les avala. Y seguro que alguna nota caerá tras las degustaciones...

En cuanto a vinos de aperitivo, me he apuntado al experimento que propuso más de un colega, de dejar reposar alguna botella de la serie "La Bota de...", sin duda una de las experiencias más excitantes e innovadoras en el mundo del vino en Andalucía. Sus variantes de fino y de manzanilla, que se pueden comprar donde los amigos de Coalla Gourmet, serán las que reciban a la gente en casa: ¡creo que no se quejarán! Si alguien, en cambio, se quiere apuntar a un aperitivo con burbujas, mis ofertas serán dos: el Colet blanc de blancs extra brut o el Elisabet Raventós 2001, de Raventós i Blanc. Ambos tienen una buena distribución, por lo menos en Barcelona, pero si alguien tiene dificultades en encontrarlos, que no dude en consultarme. Para un blanco sin madera, tengo dos celebridades a punto. La primera es el Gran Caus Blanc 2003, de Can Ràfols dels Caus; la segunda: me temo (porque debiera reposar más) que caerá alguna botella de uno de los más celebrados albariños, el Cepas Vellas 2006 de Do Ferreiro. Ambos son distribuidos en Barcelona por Cuvée 3000.

Seguiré pronto con blancos con madera, con tintos de varia catadura, con cavas y champagnes de más larga crianza y con vinos dulces...

El Papa Noel acongojado y protegido ante la que está a punto de caerle, procede de vapdermont95120.m6blog.fr; su colega, que adquiere el tinte rojizo adecuado a base de vino, de www.oenoline.com.

15 comentarios:

VadeBacus dijo...

Hola Joan:
En tus espumosas recomendaciones está el blanc de blancs de Colet. Después de probar su assemblage, que fue como encontrar una estrella en el cielo, conseguí este que tú citas. La verdad, me decepcionó, le encontré muy cargado de carbónico y éso no me acaba de convencer en los espumosos. Lo que sí me gustaría remarcar es ese amargor que si recuerdo bien también estaba presente en el rosado.
Para gustos colores ;).
Un saludo
CarlosGonzalez

VadeBacus dijo...

Ah!, se me olvidaba. Ese doblete de "La bota..." también será la estrella en mi casa, aunque no pienso esperar a que llegue el 24 por la noche para admirarlos.
Carlos

encantadisimo dijo...

Joan, Carlos, cuando mencionáis el blanc de blancs de Colet ¿a cuál os referís?, ¿al Tradicional o al Grand Cuvee?. Hay grandes diferencias entre ambos.

VadeBacus dijo...

Hola encantadisimo:
Yo al Colet Blanc de Blancs Extra Brut Traditionelle.
No me convenció.
¿?
Saludos
Carlos

J. Gómez Pallarès dijo...

Bueno, hola a ambos. Sobre el tema del blanc de blancs de Colet, me refiero al grande cuvee (perdonad los acentos pero ando fuera de Barcelona).
Sobre la concentracion de carbonico, en efecto se trata de espumosos que agradecen un reposo en botella antes de ser descorchados, tanto el A posteriori como este. El Assemblage, del que tambien tengo botellas, me gusta mucho tambien pero este gusto es menos compartido por mi clientela casera habitual.

J. Gómez Pallarès dijo...

Ah, y me alegra saber que ese doblete tambi'en presidira tu mesa y, quizas, alguno de los platos. Encantadisimo ha escrito una serie muy bonita, describiendo todos los productos de la imprescindible La bota de... Y que bien que se puedan encontrar, tambine, en comercios.
Saludos
Joan

encantadisimo dijo...

Con los espumosos suele haber diferencias de apreciación entre diferentes consumidores/catadores. Suelo consumir los de Colet habitualmente y particularmente me parece mucho más interesante el Tradicional (fino y equilibrado) que el Grand Cuvee (más voluptuoso y agreste).

También hay que tener en cuenta que el tiempo de crianza en rima en este tipo de productos incide directamente en la integración del carbónico. Cuando se anuncian 24 meses de promedio quiere decir que las primeras partidas de una añada pueden ser degolladas con 18 meses y las últimas con 30. Eso, sin duda, provoca que en las últimas el carbónico esté más integrado. Lamentablemente esto no se puede deducir con la botella vista. Aunque la fecha de degüelle viene impresa en el corcho (hay que abrirla para averiguarlo), la añada tampoco se indica en la etiqueta.

En fin, todo este rollo para advertir que hay factores que pueden producir diferencias entre el contenido de diferentes botellas de un mismo producto.

Para acabar, una anécdota que quizá ya conozcais: es el resultado de una cata a ciegas efectuada por Verema en el 2003. Prestad atención al resultado.

VadeBacus dijo...

Pues el celler batlle, EMHO, le da 40 vueltas a todos los de la cata. Tal vez sea mas contundente en aromas, menos sensible y elegante pero es un lujazo en cuanto a variedad de aromas.
Un saludo a los dos
Carlos

encantadisimo dijo...

Carlos, comparto tu opinión, Celler Batlle es el más complejo de todos los de la cata.

En cualquier caso, eso no hace más que confirmar dos cuestiones que defiendo desde hace muchos años:

-El mejor vino no es el más caro ni el más rotundo ni el más complejo.

-Las catas a ciegas entre varios vinos son un mero divertimento cuyos resultados no hay que tomarse demasiado en serio.

J. Gómez Pallarès dijo...

Encantadísimo, llevas toda la razón con el tema de cómo se percibe el carbónico en función del proceso que ha seguido cada botella. Yo soy consumidor, como tú, de toda la gama de Colet, y reconozco que mi preferiod, en los últimos tiempos, es el Assemblage, pero no lo puse en el listado porque n a todo el mundo agrada lo que representa. No me preguntes por qué pero me ha sucedido ya dos veces.
Sobre esa cata a ciegas, no sabía su resultado. Ya sabes que, aunque sea socio de verema, no entre en sus foros: con lo que genera el blog ya tengo más que suficiente para mi "tiempo libre".
Es muy revelador el resultado, como ya hemos comentado otras veces, de que las catas a ciegas no sirven para nada y, además, desorientan, si se pone en un mismo capazo probatorio, un Celler Batlle y ese Colet y el resultado es el que es.
Yo quiero a ambos cavas (bien, Colet no es cava ya), pero no son, sencillamente, términos comparables.
Y en términos absolutos, para mí Celler Batlle es uno de los grandes de la DO, sin duda, y comparable con algunos de los grandes de Champagne y la montaña de Reims.
Saludos
Joan

J. Gómez Pallarès dijo...

Por cierto, que en la siguiente entreba de este adviento mío tan irreverente para con las navidades, propondré mi cava de crianza para las mismas, a ver qué os parece.
Por lo demás. estamos los tres de acuerdo en que 1. no son términso comparabñes. 2. Las catas a ciegas sçolo son buenas para concursos de monovarietales (aunque sea por secciones: como el Int. Wine Challenge) o para tipos de vinos homologables (cavas con crianza y fecha de añada 1998, por ejemplo).
Seguimos!
Joan

encantadisimo dijo...

No estoy completamente de acuerdo con el punto 2, Joan. Yo matizaría que las catas a ciegas de varios vinos (aunque teóricamente sean comparables)sólo son buenas para divertirse, no para sacar conclusiones. Pero bueno, eso es otra historia.

J. Gómez Pallarès dijo...

Lo del punto 2, por supuesto sujeto a comentario y debate, lo digo sobre todo, por mi última experiencia en Piemonte. Una cata a ciegas de 300 muestras de Barbera te da una amplísima experiencia y capacidad crítica sobre esa variedad, como para poder acabar discirniendo qué cosas están por encima de qué otras, después de haber pautado los baremos, claro. Te aseguro que esa cata no fue por divertimento (aunque yo, por ser mi primera vez en unc oncurso, lo pasara muy bien) sino para intentar, entre todos los catadores, sacar a los mejores de cata categoría. A ese tipo de catas monovarietales (o casi, eso depende también de las especificaciones de las DOs, etc.) sí le veo un sentido, que no es el del divertimento, sino el de intentar encontrar a los mejores y, claro, uns entido comercial, también.
saludos
Joan

encantadisimo dijo...

Bien, Joan, dispongo de decenas de argumentos para cuestionar los resultados de las catas de varios vinos a ciegas (ojo!, no dudo de la buena voluntad de los catadores sino del proceso en sí), pero tranquilo, sería una exposición demasiado extensa como para transcribirla aquí.

Mi propia experiencia me confirma que cuando se trata de un consumo ordinario y normalizado de vinos, en la mayoría de los casos los tiros van por otro lado. En cualquier caso te voy a dar parte de razón: los resultados de tu megacata de vinos italianos sin duda muestran los que tú has considerado los mejores entre una ristra de tropecientos vinos (factor distorsionador), en dosis ínfimas (claramente insuficientes para valorarlos en una dimensión razonable) y posiblemente sin comida (lejos de su hábitat natural).

J. Gómez Pallarès dijo...

Sí, claro, Encantadísimo, sin comida y sólo con grisini, eso es bien cierto. El mayor factor distorsionador en este tipo de ctasa a ciegas que, veo que por lo menos en parte, valoramos ambos, es el cansancio físico y mental del catador. Un vino catado a las 9 no recibirá la misma valoración que uno catado a las 12. Eso es un problema para la "objetividad" (entre muchas comillas!!!). El segundo problema distorsionador es el horario: si hay una sesión de cata por la tarda, tras comida y ha habido una por la mañana, malo para los vinos catados por la tarde.
Grupos de cata en estas sesiones más restringidos, en que se pudieran valorar al alimón los vinos, en horarios más homogéneos, ayudarían a mejorar esta técnica.
Y por supuesto, también estamos de acuerdo en que el hábitat natural es el que es y un vino sabe comos abe también gracias a la comida. Por eso mi blog se llama como se llama!
saludos
Joan

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