09 noviembre, 2007

Diario piemontés (v)

Acaba de terminar la tercera sesiòn preliminar de degustaciones. Hoy han caìdo màs de 45 muestras y mi lengua, como ya os avanzaba ayer, ha quedado asì. Tras amplias dudas sobre la conveniencia o no de la publicaciòn de algo tan ìntimo, me decido a hacerlo para que valorèis el poder de los antocianos como materia colorante. Si uno quiere contar sus papilas gustativas, basta con una sesiòn como la de hoy: todo acaba oscuro, oscuro y las papilas superexcitadas y a flor de "piel". Hemos analizado y valorado màs de 300 muestras los 21 responsables de la cata, a lo largo de tres sesiones, y ahora, los lectores de còdigos de barras y de lectura òptica, haràn su labor para saber, manyana, qué vinos tenemos que valorar en la fase final. Segùn las estadìsticas, suelen pasar a la fase final entre el 25-30% de las muestras presentadas.


No quiero terminar este comentario sin recordar a los locos de la trufa que en el mundo son y leen esto, que el domingo 11 de noviembre, Alessandria festeja a su santo patròn, San Baudolino. Y lo hace de la mejor forma posible: todo el mundo se echa a la calle, pasea y disfruta con cuantos productores (organizados a la perfecciòn por la Camera di Commercio y el Comune di Alessandria, a través de Asperia) muestran y ofrecen sus productos. Hay degustaciòn de vinos vencedores de los concursos que organiza la Càmara de Comercio, hay una calle dedicada tan sòlo a los productos biològicos, hay degustaciones de todos los productos tìpicos del Piemonte (tartufi, ceci della Merella, filetto baciato -de éste ya he comprado!-, embutidos, quesos, mieles) y hay, sobre todo, una pacìfica, festiva y gozosa ocupaciòn de todas las calles céntricas de esta bella y acogedora ciudad, que tiene al tartufo como (asì lo definen ellos) "la più luminosa stella della provincia di Alessandria". Dejaos guiar por esta estrella. Puede que no lleguéis a Belén, pero seguro que descubrìs lo mejor y màs sabroso de esta tierra.

6 comentarios:

albertobilbao dijo...

Buenas tardes, Joan después de probar tantos vinos puede haber alguno que de repente te emocione o al final se convierte la cata en una rutina, falta de emoción?
Saludos

La Guarda de Navarra dijo...

Voy a evitar hacer comentario alguno de tu lengua. Solo quiero animarte a seguir informandonos como hasta ahora y a publicar un gran artículo a tu regreso.
un saludo.

J. Gómez Pallarès dijo...

No se trata de falta de emociòn, Alberto, al contrario. He descubierto que se vuelve en algo adictivo, en el sentido de que quieres probar màs y màs (y para ello cada vez necesitas menos: casi con un golpe de nariz basta para una primera impresiòn cuando estàs muy entrenado) para acabar encontrando aquella sorpresa, aquello que te va a gustar màs, o descubrir aqule defecto. Es adictivo en el sentido de que no hay dos muestras iguales y cda una de ellas te pone a prueba.
Cansa mucho, pero me gusta esa sensaciòn.
Saludos!
Joan

J. Gómez Pallarès dijo...

En estoe stamos, la Guarda, en eso. A ver si tuviera la gran suerte de poder tener alguna botella, comprada o no, de lo que salga premiado hoy al mediodàia. Me gustarìa terminar esta serie con un comentario sobre el vencedor.
Saludos
Joan

Isiah T. dijo...

Disgusting...

J. Gómez Pallarès dijo...

Distasting...

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