01 octubre, 2007

El Balcó del Priorat

El Balcó del Priorat es el nombre de uno de los restaurantes del Priorat que más me gusta. Quizás no sea el de más exquisita gastronomía de la comarca, pues se dedica a preparar pocas cosas, muy de la tierra y con gran naturalidad. Quizás tampoco sea el que presente una carta de vinos más completa, pues desde hace unos años ofrece "tan sólo" los vinos cuya bodega se ubique en el término municipal del restaurante, La Morera de Montsant (entre las más destacadas Pasanau Germans i Mas Perinet). Pero si combinamos la bondad de sus platos, con la calidad de los pocos vinos que tiene y a todo ello le añadimos lo irresistible de su emplazamiento, la oferta se convierte, de pronto, en muy apetecible. En efecto, la Morera es el acceso ineludible a la sierra de Montsant y, además, es el pueblo más elevado de la comarca y de la DOQ. Ello hace que el comedor del restaurante sea como una especie de lujoso palco escénico que, por una parte, te asoma, casi vertiginosamente, a las paredes más verticales de la sierra y, por la otra, te abre la panóramica de la comarca de mis sueños, tanto hacia el este (en la foto), como hacia el oeste.

Justo antes de esta última vendimia, nos reencontramos con la comarca desde la Morera y su Balcó y comimos unas apetitosas ensaladas con jamón y queso, una delicada crema de avellanas y unas chuletas de cordero a la brasa, tan sabrosas como lo que véis en la foto. Con unas correctas tartas de chocolate Sacher de postre y el vino que ahora mismo comentaré, nos salió a 25 euros por persona, junto con varias bebidas sin alcohol. Por la calidad de las viandas y el resto de cosas ya comentadas, me parece un precio correcto en un emplazamiento sobresaliente (el restaurante dispone, también, de unas pocas habitaciones a precios muy recomendables, que pueden aliviar cualquier retiro, sea espiritual o no).

Acompañamos la comida con un La Morera de Montsant 2003, de Germans Pasanau. Se trata de un vino procedente de viñedos situados a más de 700 metros de altitud, los de más tardía maduración en la DOQ Priorat, con un aporte mayoritario de garnacha de entre 15 y 30 años y complementos, variables según añada, de cabernet sauvignon y, menos, merlot. Las variedades han fermentado por separado con una media de 20 y bastantes días, y han hecho la maloláctica en barricas (12 meses) de roble americano (70%) y francés (resto). Con 14%, conviene servirlo a sus 16ºC. Presenta una capa media tirando a alta, con un menisco del color de la granada y un ribete mínimamente atejado. Es un vino delicadamente prioratino, sin graves asaltos de alcohol ni de maderas, con aromas a copa parada de moras y romero, balsámico y restos de aromas secundarios de la fermentación. Sus taninos son algo ásperos, pero nada desagradables, son redondos y amables, aunque tengan todavía potencial para ser pulidos en botella durante un par de años más. La madera está presente pero de forma delicada, bien integrada, con evolución, tras aireación, a regaliz y un paso por boca que no es muy poderoso sino más bien relajado, casi sutil. Un vino recomendable que situa su precio en una gama media, entre los 16-18 euros.

2 comentarios:

Adictos a la Lujuria dijo...

Hola Joan .

Interesantísima entrada para los Adictos a la Lujuria ya que cada vez que vamos al Priorat tenemos muchísimas dudas a la hora de elegir un restaurante a la altura de sus vinos.

Por cierto espero poder ir a la segunda edición de los quesos, se me avecinan cambios y me falta tiempo.

Un saludo

J. Gómez Pallarès dijo...

Hola, David, no te preocupes por los quesos. Com tú dices, espero que haya otras opotunidades.
El Balcó es un sitio que no engaña: sencillo, con pocas cosas pero ricas y eso, los vinos que tienen bodega en La Morera, entre ellos, Pasanau y Mas Perinet. Por supuesto, también tienen vino de la casa, sin marca visible, que no he probado.
Saludos!
Joan

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