22 septiembre, 2007

WWW

Hace ya mucho tiempo que tengo claro que, en esto del vino, las mujeres tienen un papel relativamente menor que va a cambiar de forma radical en los próximos años. Algunas de las personas que mejor cuidan y conocen el trabajo en el campo son mujeres; algunos de los vinos con que más he disfrutado estos últimos años están hechos por mujeres; y algunos de los mejores enólogos (hagan o no vinos) que conozco son, evidentemente, mujeres.

Por supuesto, algunas de las más finas y mejor preparadas narices que conozco (en la foto By mikepirnat, en flickr.com), pertenecen a mujeres. Nada extraño, en resumen, si pensamos (algunos deseamos) en un mundo en que las personas sean reconocidas por sus méritos y saberes, no por su sexo, raza o religión, que las mujeres ocupen el lugar que les corresponde, también en el vino, en su producción, distribución, explicación y degustación.

Y claro, más de uno se estará ya preguntando, a estas alturas de la lectura, "¿A qué viene este comentario casi intempestivo?" Pues viene a que mi amigo Pablo Giménez Melo, de South American Wine Group, me ha hecho pasar en su blog, hace bien poco, un rato estupendo al descubrirme que las más famosas iniciales de finales del siglo XX e inicios de XXI, WWW, no significan en absoluto, como casi todos pensábamos, World Wide Web, sino World Wine Women!!! ¿Es una broma? En absoluto: resulta que uno de los grupos que está funcionando a todo trapo en el imprescindible Flickr.com, se llama así y agrupa a más de 500 mujeres que han reunido ya 1500 fotografías, en las que difunden su relación, su pasión o su lo que sea con el vino.

Crece cada día el grupo y la verdad es que, gracias a Pablo, he pasado un rato divertido viendo esas fotografías. Una muestra más de la que sacar conclusiones: venzamos los prejuicios (allí donde queden), unámonos y abandonemos las actitudes machistas, también en el mundo del vino. Será más divertido, por supuesto, y aprenderemos todos mucho más.

14 comentarios:

encantadisimo dijo...

Joan, reconozco que me has descolocado totalmente con este post. No quiero pensar de que se trata de una entrada oportunista pero no le acabo de ver la intención.

¿Qué significa eso de World Wide Women?, ¿tiene alguna importancia trascendental que las mujeres se unan?.

Yo pienso (y así actúo habitualmente), que si hay que rechazar el machismo (evidentemente, hay que hacerlo), lo mejor que uno puede hacer es no dar importancia al carácter masculino o femenino de cada individuo y sus actos. En ese contexto no entiendo la apología hacia las mujeres y mucho menos hacia el hecho de que se hayan agrupado, cualquiera que sea su finalidad.

En fin, no comulgo con este tipo de filosofías y tampoco acabo de entenderlo, ¿somos iguales o no?.

J. Gómez Pallarès dijo...

Amigo Encantadísimo,
no he querido mostrar filosofía alguna con este comentario, Es más, si lees su texto de nuevo, verás que en él, absolutamente a posta, sí está escrita mi ideología. Yo no soy proselitista ni apologeta de nada, ni pretendo que mi blog sea portavoz de ideología alguna, más allá de dar mis opiniones sobre comidas y vinos. Tampoco soy partidario, por muy poco correcto que esto sea, de discriminaciones positivas. Lo he dejado escrito, como comentaba, más arriba: "algunos deseamos...un mundo en que las personas sean reconocidas por sus méritos y saberes, no por su sexo, raza o religión". En esto creo yo, a pies juntillas.
Y el post no tiene más razón (por eso pido que no se le busquen tres pies a este gato) que el haber pasado un rato divertido con lo que leí en el blog de Pablo Giménez Melo y haberme divertido también mirando algunas fotos de esa WWW. Me gustan los juegos de palabras y me pareció divertida esa nueva versión de la WWW. Si miras las fotos que ahí se encuentran reunidas, verás, como yo, que esas mujeres no tienen ninguna intención concreta y esa "reunión" de fotos tampoco busca (que yo haya sabido ver) trascendencia alguna.
Es una entrada que quería compartir, como he hecho ya otras veces (con un chiste dibujado que me ha hecho gracia; con la presentación de un nuevo enlace; con la presentación de algún evento), un rato pasado por mí agradablemente, con los lectores de este blog.
Que a esto se le pueda llamar "un post oportunista", pues ya no sé. Si por "oportunista" entendemos aquello que, de "oportuno" nos dice el DRAE ("Actitud que consiste en aprovechar al máximo las circunstancias para obtener el mayor beneficio posible, sin tener en cuenta principios ni convicciones."), pues tengo que contestarte que no es una entrada oportunista. Porque si bien he aprovechado la ocasión del buen rato pasado en el blog de Pablo, no voy a obtener beneficio alguno con esta entrada, por una parte, y sigo teniendo mis principios e ideas claras, tal y como he mostrado antes, por la otra.
Si entendemos, simplemente, que he pasado ese buen rato y que me ha apetecido, sin más pretensión que eso, compartirlo con otros (como tantas otras veces he hecho), pues sí, entonces es una entrada oportunista. Aunque en las lenguas románicas, ese sufijo tiene un matiz peyorativo que creo que no conviene a la definición de esta entrada.
En fin...creo que he intentado explicarme con detalle y razonar un poco al hilo de tu desconcierto probablemente porque también éste me ha "descolocado" a mí. Perdona si me he alargado. Por lo demás, no tengo idea de si somos iguales o no, en esto o en otras cosas. Escribimos, conocemos retazos de las personas a través de lo que escriben, a ratos estamos de acuerdo, a ratos no. Y poco más.
Saludos!
Joan

encantadisimo dijo...

Joan, cuando al final de mi comentario preguntaba ¿somos iguales o no?, no me refería a tí y a mí (está claro que no lo somos:-))), sino a la pretensión de igualdad entre hombres y mujeres.

Después de tu epístola;-)) me queda clara la intención del post. No deseo añadir más leña al fuego, sólo matizar que aunque puedo respetar cualquier asociación restrictiva (sólo hombres, sólo mujeres) no me parecen estas dignas de aplauso. Lo mejor es mezclarse, eso sí que está claro:-))):

J. Gómez Pallarès dijo...

Incluso habiendo entendido yo mal tu última frase, creo que mi respuesta deja claro que, para mí, todos somos iguales y que lo que cuenta es la persona y su capacidad para lo que sea, no su sexo, su raza, etc.
No es menos cierto, pero esto ya es un tema de historia y de sociología, que en el mundo del campo (y el vino es eso, campo), las mujeres han tenido el papel quehan tenido. Yo constataba tan sólo (la historia pondrá a cada cual en su sitio, vaya) que es cuestión de tiempo que ellas ocupen el lugar que les corresponde. Lo mismo pasará, por supuesto, con ellos, y ojalá que todo funcione en virtud de lo que es capaz de hacer y aportar cada cual.
Y, vaya, que me has pillado!!! Lo mío es escribir cartas, sí señor. La epistolografía es uno de mis géneros literarios preferidos, lo reconozco, desde los tiempos de Cicerón y Plinio el Joven hasta hoy.
Saludos!
Joan

Calamar dijo...

Hola Joan, interesantes temas ultimamente por aquí...

De este asunto, ya sé que el post no habla de esto pero el tema me lo sugiere, lo que me suele molestar es que califiquen los vinos como: ahh, este vino es para mujeres, o , este si que es un vino para hombres. Ese tipo de comentarios siempre me ha molestado.

Además, es que de los de la primera frase, el vino de mujeres, siempre suele ser un vino aromático-frutal, con poco alcohol, ligero, un poco dulce quizás, un blanquito... y el de hombres, potente, alcohólico, emmaderado.. vamos mal. Qué clichés. No me gusta nada esa distinción.

He probado vinos blancos, con no más de 8%, ligeramente dulces, pero complejísimos, potentes, duros. ¿Son para hombres o para mujeres?. Qué tonteria..!!

Saludos,

J. Gómez Pallarès dijo...

Estoy completamente de acuerdo contigo, Calamar. No existen, tampoco para mí, vinos para hombres o vinos para mujeres. Existen vinos que gustan a las personas, sean del sexo que sean. Pero ya se sabe, en general nos movemos por estereotipos, clichés, etc., y éste es uno de ellos. Otro es el de los vinos tintos y los vinos blancos, qué sirve para qué. Y otro, que los tintos para los quesos y etc.
Un día podríamos preparar un comentario sobre los topicazos en el mundo del vino e irlos destruyendo, siempre que corresponda claro. A veces algún tópico esconde una realidad de base. Aunque en todo lo que llevamos comentado aquí, nada de nada.
Una cosa sobre la que tengo más dudas, aunque me falta campo de cata: los vinos hechos por mujeres enólogas, ¿tienen alguna característica que los una o no?
Una vez escribí que creía que sí, preo ya no lo tengo ni mucho menos claro. Los enoblogs franceses le decicaron uno de sus viernes monotemáticos, pero tampoco saqué conclusiones claras...
Seguirá!
Saludos!
Joan

Herr Direktor dijo...

¿Y qué opinais cuando algún sumiller nos dice que este vino es "femenino"?

Tampoco creo que haya vinos para hombres ni para mujeres, lo que suele haber desgraciadamente es "intolerancia" a probar diferentes tipos de vinos y digo probar, no necesariamente que te guste todo.

Que triste cuando tienes que oirte: "uff! si no es tinto no me gusta fijo!". Lo mismo me pasa cuando empiezas a intentar introducir el consumo de vinos como un amontillado o una manzanilla y te salen con: "eso no que marea!" y ni siquieran lo han probado o si lo han hecho en alguna ocasión ha sido de mala manera (manzanillas de sacas de hace 3 años: prometo haberlo visto en tienda!).

J. Gómez Pallarès dijo...

Pues que da mucha pereza, Herr, esto de los vinos masculinos y vinos femeninos, en efecto. Menuda sandez. Y tantas otras que no hacen más que arruinar a montones y montones de probables aficionados por culpa de alguna mala experiencia, tipo "vino inadecuado" o "vino mal escogido" o "vino mal conservado y peor vendido".
En fin, hagamos nosotros lo que podamos, como tantísimos otros, por intentar que la gente que tenemos cerca vea las cosas de forma más correcta, en general.
Saludos!
Joan

encantadisimo dijo...

Hombre, pues lo de masculino o femenino no me parece ninguna sandez como calificativo de un vino o cualquier otra cosa. Esta claro que las mujeres disponen de una condición (feminidad) más acusada que los hombres, cuyos rasgos -bastante evidentes- pueden ser aplicados a las sensaciones que produce un vino. Yo he encontrado vinos cuyo término femenino me ha parecido adecuado aplicar para describir algunas de las sensaciones que producen. No me parece ninguna aberración y, por supuesto, no tiene nada de machismo o feminismo. Más bien es un detalle más de una descripción. También se utilizan términos más o menos abstractos para describir un vino, como rudo, agresivo o elegante.

J. Gómez Pallarès dijo...

Que un vino sea femenino, amigo ncantadísimo, significa que tiene características o condiciones propias de mujer. Sería tanto como admitir, por seguir tu línea de comparación, que la mayor parte de mujeres son elegantes, finas, sedosas, atractivas, no sé cuantas cosas más, mientras que la mayoría de hombres son rudios, agresivos, etc. Definir, a través de un adjetivo, qué es propio de una mujer (es decir, qué es femenino) o propio de un hombre (es decir, masculino), me parece tan atrevido e imposible como definir qués es "francés" o "español" o "catalán". Ni me atrevo a planteármelo. Forma parte de un tipo de análisis y de visión de las cosas muy de "negro o blanco", de poca definición y contraste. Porque ¿qué define lo femenino? ¿Por qué dices tú que un vino es femenino? Y sin atreverme a decirlo yo por ti (faltaría más), esas mismas cualidades que te llenan de sentido el adjetivo "femenino", ¿no las podrías aplicar a un montón de hombres?
Para mí lo único indiscutible sería el tema físico, oara entendernos, y ahí no sabría cómo aplicar esas características a la definición de un vino.
Quizás haya empleado una palabra exagerada y excesiva ("sandez"), pero sigo pensando que ni ése es un adjetivo que yo utilizaría para hablar de vinos ni (y en el fondo, ése era la idea principal de lo que comentaba) creo que existan vinos más adecuados para unos que para otras o al revés (ésa sería la otra acepción del adjetivo: un vino apto para mujeres).
Joan

encantadisimo dijo...

Bien, sin duda se trata de una apreciación bastante subjetiva (o tal vez una anomalía personal) pero sí que distingo con bastante claridad el carácter “femenino“ que me aportan algunas personas o cosas . Está clarísimo para mí que hay determinados rasgos que, unidos, implican feminidad. Otra cosa es describir estos rasgos, algo que no voy a hacer ya que sería laborioso y posiblemente una tarea estéril. Dejémoslo así, para quien lo quiera entender.

En cualquier caso –tratándose de vinos- no tiene nada que ver con que estos sean o no aptos para mujeres.

J. Gómez Pallarès dijo...

Estoy de acuerdo contigo en que este "debate" superaría los límites de lo que pretendía con mi entrada y probablemente serviría para poco. Pero todos podemos hacer el ejercicio, aún a riesgo de banalizar un poco, de proponernos contenido semántico al adjetivo "femenino", entendido como "característico de la mujer", no como "adecuado para la mujer". Si lo hacemos (y no digo en voz alta qué propondría yo porque, como bien apuntas, eso es muy subjetivo de cada cual) y "aislamos" N características que consideremos propias de lo femenino, propongo yo a continuación, que busquemos esas mismas características en X varones que estén en nuestro entorno. Y seguro que descubrimos esas características femeninas en no pocos hombres (no hablo para nada de inclinaciones sexuales, quede claro), de la misma forma que encontraremos características masculinas en Y mujeres.
Vaya, que para mí es muy resbaladizo el tema, el adjetivo y su uso (hablamos de vinos aquí) como para que lo utilice sin más para describir ciertas características de un vino.
Joan

encantadisimo dijo...

Joan, las caracterísitcas femeninas son identificables y, efectivamente, también se dan en hombres (evidentemente, todos tenemos algo de femenino, sin que ello implique connotaciones sexuales). Eso conlleva a que también puedan ser utilizadas como complemento para la descripcion del carácter que transmite un vino, por ejemplo. Quizá no es muy concreto pero no veo nada de resbaladizo en su utilización más allá de los límites semánticos que quiera imponerse cada uno.

Soy partidario de este tipo de calificativos como complemento a una descripción. En un comentario anterior has dicho que tampoco te parecían apropiados calificativos como “francés”, “catalán”.., etc por la dificultad para definir lo que expresan. Pues bien, será difícil definirlo pero en determinados casos su utilización puede ser clarificadora para ayudar comprender al carácter de algo. Tengo muy claro lo que intenta decirme alguien cuando adicionalmente utiliza el término “británico” o “italiano” respecto a comportamientos en personas. Y no me negarás que el término “mediterráneo” define con bastante claridad un estilo de vino tinto. Todo es relativo y, por supuesto, válido.

Creo que definitivamente nos hemos salido del tema.

J. Gómez Pallarès dijo...

Había escrito un largo comentario sobre la mediterraneidad de los vinos y la aplicación de este adjetivo y mi estupidez informática ha hecho que lo perdiera.
Me sabe mal no poder seguir ahora pero me parecía bien, por cerrar el tema y volver al origen del asunto (adjetivos y vino, por así decir), decir algo sobre la aplicación del adjetivo "mediterráneo" y su carácter, para mí, también escurridizo. Otro rato será, si puedo.

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