30 septiembre, 2007

Tiempos y costumbres



Tentado he estado, esta mañana, de proponeros aquel juego de Forges tipo "adivinad en menos de segundos cinco semblanzas y cinco diferencias entre las dos fotos de vendimia". No lo propongo. Me quedo con deciros que se trata de dos de mis fotos preferidas y con la voluntad de cerrar con ellas este activo septiembre en mi cuaderno de notas. Han pasado más de cincuenta años entre una vendimia y la otra, se trata de gentes y paises distintos, de uva distinta, pero la cara de satisfacción de los vendimiadores ante el fruto cogido, los gestos de complicidad entre ellos, el cansancio patente en sus rostros son exactamente los mismos. Empieza ahora el momento de la verdad, ya en la bodega...

6 comentarios:

Els vins de Pilar Vi i Jose Tinto dijo...

Hola Joan,

Además de desear tus conocimientos y tu capacidad de percepción, ahora tengo que sentir envidia de tu espalda!!!!!
Pensaba yo, cuánto habrá sufrido Joan, con lo alto que es, doblando su espalda para vendimiar en vaso!! Pues nada de eso, allí lo tienes con una sonrisa de oreja a oreja.

Sí, eres mi envidia. A poco de cumplirse una año de mi acidente con la vespa (malditos infractores!), todavía tengo la espalda peor que la de mi abuela.

Bueno, sobre las imágenes. Yo sí aprecio una diferencia bastante significativa. A los vendimiadores actuales (al menos a los del Priorat) se os ve mejor alimentados (no más) que a los 50 años atrás.

Salut!
Pilar.

J. Gómez Pallarès dijo...

Vaya, no sabía que estuvieras convaleciente de un accidente de moto. Lo siento, mal asunto pero espero que se resuelva bien y que algún día puedas volver a curvarte sobre las cepas en vaso, viejas, del Priorat!!!
Y sin duda, que la diferencia que aprecias debía de ser real: poca proteína debían consumir estos vendimiadores italianos. Los prioratinos, ni te cuento...
Saludos!
Joan

Parafarmacia dijo...

Aunque es cierto que al final del día uno siente satisfacción, lavendimia es un trabajo duro y agotador.

J. Gómez Pallarès dijo...

En efecto lo es, sobre todo para los que tiene que ir por obligación día sí y día también. En el fondo, yo voy porque me lo paso bien, no porque tenga que ganarme las lentejas con ello. Pero está claro que es un trabajo físicamente muy duro (en el Priorato, por descontado) y mentalmente agotador.

Eucerin dijo...

Aunque los años pasan el fondo permanece. La vendimia sigue siendo muy parecida aunque ahora se llega a la viña motorizado.
También es cierto que dentro de otros 50 años podremos ver muy pocos vendimiadores, pues actualmente se está imponiendo la vendimia a máquina.

J. Gómez Pallarès dijo...

Mientras las distiancias entre cepas sigan, en tantos viñedos, como están, lás máquinas no podrán entrar donde quieran!
Pero parece probable, como dices, que la mecanización avance más o menos imparable, como ha sucedido, en general, en la indistria agroalimentaria.
Gracias por el comentario,
Joan

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