20 agosto, 2007

En Roma, Il Gonfalone


Dejadme que os diga, en pocas palabras y para no aburriros, que Via Giulia, Via Monserrato y Via dei Banchi Vecchi, con todas sus callejuelas adyacentes entre el río y el Corso, forman uno de mis espacios mágicos en Roma. Desde una primera tarde, muy de juventud (en 1982), en que, al caer el sol, topé con el jardín del Palazzo Farnese que da a Via Giulia y el "tramonto" bañándolo todo con su luz, esta calle y toda la zona se han convertido en lugar permanente de peregrinaje. Una de las callejas que va de Via Giulia al río, ya en su tramo final (lejos de Campo dei Fiori), es la Via del Gonfalone, conocida sobre todo por una importante iglesia, el "oratorio dei Santi Pietro e Paolo ovvero Oratorio del Gonfalone", que véis en la foto (un edificio de 1544, hecho por el arquitecto Domenico Castelli, Il Fontanino). Si os plantáis ante el oratorio, no perdáis una ocasión espléndida, que os deparará dos horas de buen placer, tanto al mediodía como por la noche: girad 180 grados y comed en Il Gonfalone (Via del Gonfalone, 7, telf.06.68801269).


Se trata de un restaurante especializado en cocina napolitana, con mesas en la calle, a pie de oratorio, que goza además de las brisas del muy cercano Tevere; pura delicia en una noche de verano. El lugar, por si mismo, es ya una gozada, pero es que desde hace pocos meses, los mismos dueños han abierto, puerta con puerta, un "wine bar", Lato b (misma dirección y teléfono). Uno puede tomar un montón de vinos interesantes por copas, pero sobre todo, uno puede comer eligiendo cualquiera de las referencias que la enoteca tiene. Ambas cosas, junto con la situación del sitio, dibujan una oferta muy atractiva. Tomamos, en nuestra noche de estreno (collage con fotos) un antipasto vegetal, de verduras a la brasa y otras suculencias, delicioso, fresquísimo todo: nadie como los italianos para mimar las verduras. Los calabacines merecerían un monumento junto al de Giordano Bruno en Campo dei Fiori. Y junto a ellos, un pastel de espinacas y aceitunas negras y una "parmigiana di melanzane", que casi me hace llorar (vedla en la foto).

De segundos, una dorada con aceitunas y "sugo" de tomate, sabrosa y con todos los sabores de la bahía de Nápoles en el plato; y junto a ella, una "grillata" variada de pescado: comer pescado fresco y de gran calidad a precio moderado no es fácil en Roma, os lo aseguro, y aquí estaba todo (un 10 para el filete de pez espada y la gamba) de bandera. De postres, cayó un semifreddo de naranja y un tiramisu casero: buscadlo en la foto y ya me diréis (con unos biscotti a medio deshacer, hum...): pienso en él y tomaría el primer vueling sólo para repetir.


Con las viandas, propuse un pequeño contraste y elegí un vino muy de perfil norteño: un soave classico de una de las más reputadas casas de la DOC, Pieropan, 2006. Se trata de un vino (90% garganega, 10% trebbiano di Soave) que no ha conocido más que la fermentación en acero y un pequeño reposo de tres meses en botella (entró en ella el 7 de marzo de 2007). Se trata del básico de la casa, con 12ºC (a servir sobre los 9-10ºC), pero es ideal para hacerse una idea clara de qué es un soave classico, aunque quizás le hubieran ido bien unos pocos meses más de reposo, lo confieso. Pero el vino estaba sabroso e hizo de muy buen compañero de la cena: de color amarillo pajizo bastante pálido, empieza con suaves aromas de campo segado y notas de manzana algo ácida. Acompañan a estas sensaciones las de la corteza del limón y, ya en boca, las de la pera conference madura. En boca es donde quizás se nota más que falta algo de reposo y de ensamblaje de todos los elementos del vino, pues se mostró algo deslabazado y cayendo con cierta rapidez. Llena, es sabroso, pero dura poquísimo. Coronó el asunto un buen café y un mejor amaro siciliano de los hermanos Averna (mi preferido, obsequio del patrón del restaurante). Si os digo que por todo ello pagamos 85 euros (dos personas), quienes conozcáis Roma, sabréis enseguida que hay que tener a Il Gonfalone en la agenda, si uno piensa viajar a la capital del mundo.

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