17 julio, 2007

Crozes-Hermitages Domaine des Lises 2004


Que el río Ródano es uno de los grandes ríos vinícolas del mundo es algo que todos los lectores de este blog saben: de la norteña Côte-Rôtie hasta la sureña Châteauneuf Du Pape, se trata de una zona que no tiene desperdicio alguno. Quizás de todas las denominaciones de origen que mima este río providencial, algunas de las "menos" conocidas por el gran público (puede que lleguen menos botellas de ellas aquí, que se hable menos de ellas y, además, peresentan una variación de calidades muy notable) sean las de Saint-Joseph y Crozes-L'Hermitage. En el mapa las tenéis situadas en el tercio norte.
Andaba el otro día husmeando yo por Vila Viniteca cuanto topé con una botella (dos, de hecho) que me llamó la atención. Me vino a la memoria una de esas estupendas y muy instructivas crónicas de viajes enófilos de Luis Gutiérrez en El Mundo Vino, en que describía la feria de Côte-Rôtie y Condrieu, en Ampuis.

En ella hablaba de Alain Graillot (el mago de la syrah, con viñedos en Les Chênes Verts, afueras de Pont-de-l'Isère) y apuntaba que, desde 2004, su hijo Maxime, joven con muchas ganas, ideas claras y muy preparado, había empezado también a vinificar en las instalaciones del padre, bajo la marca "Domaine des Lises". "Un nombre a seguir" apostillaba Gutiérrez. La botella se me reveló y fue, de inmediato, hacia La Teca (¡ventajas de Vila!), donde la tomé al cabo de un rato (15 euros). A partir de suelos arcilloso-calcáreos, con escasos rendimientos de syrah (aunque Maxime tiene ideas propias sobre la densidad de plantación de cepas), con cosechas enteras sin despalillar y largas maceraciones (primero prefermentación en frío) en depósitos de hormigón, se nos presenta un vino de alcohol comedido (12,5%) y gran personalidad.

Tiene un color de profundo rubí, denso, de capa muy alta y homogénea (sin apenas distinción entre menisco y ribete). Sus primeros aromas, a copa parada, denotan la necesidad de una buena decantación, que no tuvo, pues empieza algo reducido. Es un vino que necesita algo de oxígeno y una temperatura de servicio de 16ºC. Cuando la copa adecuada le da esa posibilidad, empieza a ofrecer una panoplia notable de bondades: fruta intensamente madura (ciruela madura), especias (pimienta y nuez moscada) y fruta con maceración alcohólica son sus notas más destacadas. En boca es un vino muy redondo, pleno, con taninos de gran personalidad pero no duros. Se trata de un vino que opta por la expresión poderosa no exenta de una notable fineza. En cualquier caso, ofrece algo que los buenos aficionados agradecerán: un Crozes-Hermitages hecho de la manera más tradicional posible, a un precio muy interesante y un nuevo nombre a seguir en la familia de los Graillot, ahora ya Alain y Maxime.

8 comentarios:

Els vins de Pilar Vi i Jose Tinto dijo...

Buenas Joan,

Me ha llamado la atención el nombre de la zona de procedencia de este vino; L'Hermitage.
Conozco vagamente algunos vinos del Rhône, sobre todo desde que estuve en Nimes, Arles y Avignon, y también sabía que hay países en los que a la sirah se la conoce como hermitage, pero nunca me había preguntado por qué. Ahora ya me hago una idea del por qué de esta sinonimia.

Saludos,
Pilar.

J. Gómez Pallarès dijo...

Pues en efecto, Pilar, como bien dices a la syrah se la conoce también, en Francia, como "hermitage rouge", pero estamos ante uno de esos casos en que no se sabe (perdón, por lo menos yo no sé) qué fue antes si el huevo o la gallina: porque parece que el topónimo "hermitage" (la forma habitual en francés, hasta el siglo XIX, para lo que hoy escribimos "ermitage") existe ya antes de la implantación de la uva en esta zona de Francia. La zona se habría llamado "côteau de l'ermitage" porque en ella habitaban eremitas y la uva, sea procedente de Siracusa, sea procedente de oriente próximo (otra cosa es que en la zona ya existieran viñedos, que sí, desde el siglo III d.C., por lo menos), habría cogido probablemente el nombre de la zona: "ermitage" (después "hermitage") "rouge".
En cuanto al nombre posterior, syrah, parece que procedería de syrac, abreviatura de "syracusain": se nin è vero è ben trovato!!!"
Lo mejor: el vino y su implantación en zonas meridionales calurosas del planeta, empezando, claor está, por las francesas.
Saludos,
Joan

Els vins de Pilar Vi i Jose Tinto dijo...

Joan,

Qué interesantísima aportación has hecho a tu propio blog ;-)
Y qué satisfacción me ha producido haberte dado pie a ello (modestia a parte, jejeje).
Me interesesa muchísimo la etimología, y en los vinos, nos puede ayudar a entenderlos mejor.

Esto también me hace pensar en la "cariñena". Es una lástima que ahora la gente trate de apropiarse de las palabras cuando nunca han tenido dueño y han fluido en libertad.

Saludos,
Pilar.

J. Gómez Pallarès dijo...

A mí (será por deformación de mi formación primera) siempre me ha interesado la ampelonimia y la ampelografía. Y si no sé algo, que es bastante frecuentemente, ya procuro tener medios para resolver mis dudas.
Sobre la palabra "cariñena" para designar un tipo de uva, y derivaciones fonéticas al margen, no creo que nadie tenga ninguna duda sobre que se trata de otro topónimo que, por metonimia, ha psado a designar una uva procedente de esa zona. Como "hermitage" en el fondo para esa denominación de la syrah.
Gracias por tus palabras!
Joan

Els vins de Pilar Vi i Jose Tinto dijo...

Y a la vez, el nombre de syrah podría venir de la ciudad Siciliana de Siracusa, como decías tú.
Sólo creo que debería ser motivo de orgullo que una cepa que se ha extendido por el mundo lleve el nombre de una tierra, cariñena o hermitage, o de una persona, Müller Thurgau o Pedro Ximenez (aunque este último haya sufrido adaptaciones fonéticas).
Otra cosa son los métodos, vinificaciones y/o productos específicos que están ligados a un origen; Champagnes, Oportos, Coñacs...

Salut!!
Pilar.

J. Gómez Pallarès dijo...

Por supuesto, tienes razón. Yo, para nombres de uva, me quedo con la del "Incrocio Manzoni": ¡me encanta!
Joan

pisto dijo...

Joan,

buenos vinos los del hijo de Graillot. Pero les falta aún bastante para llegar a los del padre.

En un evento que organizó el importador para España (o, al menos, uno de ellos), los caté uno al lado del otro y me gustaron más los Alain Graillot.

J. Gómez Pallarès dijo...

Absolutamente de acuerdo, Pisto. No tengo la menor duda de que Maxime está en el buen camino, pero para llegar a las cotas de su padre, tiene un largo trecho todavía por recorrer. Pero, vaya, me apetecía resaltar que en la familia ya son dos a "firmar" vinos. Éste que comento es un vino correcto a un buen precio, con ciertos problemas iniciales de reducción, que acabaron desapareciendo. Pero estoy seguro de que es un buen primero paso.
Saludos!
Joan

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