08 mayo, 2007

Taberner syrah 2005 V.T. Cádiz


La Familia Taberner será familia de muchos posibles. Hace unos años ha decidido fundar, me parece que de la nada, una bodega en Arcos de la Frontera (Cádiz), llamada Huerta de Albalá. Los Taberner saben qué se llevan entre manos y, he leído en la prensa andaluza, que tienen previsto invertir 15 millones de euros en este proyecto. La Familia Taberner sería una más de las muchas que, en estos últimos tiempos en España, deciden invertir sus reales en el mundo del vino. Y sería una más, para mí, claro, si no fuera porque el otro día, en una de esas que, eufemísticamente, llamamos "comidas de trabajo", me topé por primera vez, cara a cara, con uno de sus vinos.


Lo del eufemismo lo digo porque la comida fue en Caldeni, restaurante del que ya he escrito en otras ocasiones y que sigue entusiasmándome. Allí va a disfrutar uno, más que a trabajar: entrantes de sardinas marinadas, tatakis de atún (en la foto) y patatas bravas y segundos de rabo de toro relleno de butifarra blanca y, en mi caso, el más afortunado mar y montaña que he probado en estos últimos años, unas vieiras salteadas al carbón en lecho de berenjena y boletus edulis (¡Dani, te quiero!). Impresionante. Invitaba a comer a unos alucinados (por el lugar y su calidad, claro) colegas de Alicante y Madrid y quería ofrecer algún buen vino catalán. Pero se me presentó, sabio y atento como siempre, Pep, con la recomendación de este Taberner syrah 2005, vino de la tierra de Cádiz.


Yo había ya leído alguna cosa en el blog de los amigos Pilar y Josep, pero la verdad, no pensaba que ni los elogios de Pep ni las palabras de estos amigos fueran para tanto: pensaba que una syrah tan al sur no podía dar más que una habitual percepción exagerada del alcohol y una gran sequedad y astringencia en boca. Me equivoqué. Tiene este vino una capa alta, de color cereza picota muy madura, intenso y brillante, con una lágrima bastante alegre (a pesar de sus 14,5%). Servido a una agradable temperatura (serían 16ºC, calculo), desbordan en nariz, a copa parada, los aromas de fruta fresca y madura, arándano negro en compota. Siguen aromas de pimienta verde en el árbol (nada de sequedad, aquí) y algo de cereza en alcohol. Lo mejor, sin duda, viene con su paso por boca y su poderoso retrogusto: es un vino increíblemente fresco, alegre, con un ph y una acidez insultantemente hiperbóreas (por venir de donde viene), sabroso, con unos taninos jugosos y nada astringentes. Una gran sorpresa y una feliz recomendación, sin duda, que se puede comprar en tienda sobre los 18 euros.

29 comentarios:

encantadisimo dijo...

Vaya, Joan, hemos coincidido en la publicación de un post sobre Caldeni. Bien, comparto tu entusiasmo por las vieiras.

Respecto al Taberner 2005, ese vino lo probé hace unos meses. Anoté que en la etiqueta indicaba 15º aunque yo diría que tenía más. Un vino curioso (sobretodo por la tierra de donde procede) pero que no me entusiasmó demasiado. Ya me van los vinos de corte mediterráneo (una copa de vez en cuando tiene su cosa) pero el Taberner lo encontré demasiado concentrado, voluptuoso y maduro, casi como un jarabe. Impresiona pero aturde.

Por cierto, por lo que yo sé -corrígeme si me equivoco- la producción de este vino en España se centra exclusivamente en la restauración y el resto va a la exportación.

J. Gómez Pallarès dijo...

Bien, amigo Encantadísimo, sobre las vieiras y su uso en Caldeni por parte de Dani, habría que escribir algún día un comengario específico: hacía tiempo que no disfrutaba tanto con una comida!
Sobre el Taberner, yo anoté esa graduación y tengo que decir que tomamos dos botellas y que, a su buena temperatura (por supuesto, no la pude tomar allí, pero era "fresquita"), no me dio en ningún momento ni sensación de jarabe (sé bien a qué te refieres, en cuanto a pesadez alcohólica, estructura demasiado madura). Estoy de acueroc ontigo en que es un vino que gusta mucho, pero no es un vino extraordinario: una "feliz recomendación", vaya, como digo, pero tampoco para tirar todos los cohetes de la verbena. Y tiene, eso sí, para mí, las características de esos variedades hiperbóreas cultivadas en el sur, concentración, furta madura y especias.
En cuanto a lo de la compra, yo lo he visto allí donde Pep Dalmau (sumiller y jefe de sala de Caldeni) me dijo que se lo suministraron: en la tienda de vinos de la Plaça Joanic, n.1, "Verema i collita" (antiga Bodega Batet), una tienda muy a a tener en cuenta y de la que pensaba hacer mención en un próximo comentario.
Saludos!
Joan

Pilar Vi-dal i Jose Blanco-tinto dijo...

Hola Joan y encantadisimo,
Comparto vuestras "discrepancias".

Yo sólo pude compartir una botella entre ocho personas, pero fue un vino que me sorprendió, aunque en un primer momento me pareciera algo rudo. Sin embargo tuve la paciencia de guardar el vino en la copa durante unas dos horas (algo más pude rellenar) y el placer fue "in crescendo".

Tengo pendiente adquirir una botella y encontrar un buen momento para probarla.

Conocí el vino gracias a "Verema i Collita", pero también lo he visto en "Vila Viniteca" (donde saqué la foto de mi post con el móvil) y como die Joan sale por unos 18€ (o casi).

Respecto al grado alcohólico yo también anoté 15º, tal como dice Encantadisimo.

Saludos,
Pilar.

J. Gómez Pallarès dijo...

Gracias por las precisiones, Pilar. La verdad es que mi primera noticia del vino fue gracias a vosotros y vuestro blog, como ya apuntaba, y fue Pep Dalmau quien me lo recomendó en Caldeni. Después lo vi en la plaça Joanic (vaya selección de buenas botellas tienen, aunque no sé si siempre en óptimo estado de coinservación; habrá que ir viéndolo), pero se me escapó en Vila.
Es una buena prueba a hacer, sin duda, aunque con muchos calores quizás apetezca algo menos un perfil así de vino. Por cierto, intento comprobar el dato técnico de la graduación el la página web de la bodega, pero el navegador me hace el tonto y no me permite la función "scroll" en esta página. Supongo que ahí lo pondrá.
Saludos!
Joan

Pilar Vi-dal i Jose Blanco-tinto dijo...

Hola Joan,

Dato comprobado. El Taberner 2005 tiene un 15%VOL. Aprovechando que tenía que salir del trabajo, me he acercado hasta Verema i Collita, de la que apenas me separa una distancia de 100 metros (La tentación vive abajo!!!), y lo he podido comprobar. Pero, creo que hay dos Taberner en el mercado y quizá el "tuyo" sea otro, sin embargo por el precio me temo que no.

Como no puedo salir con las manos de vacías de una bodaga, me he hecho con una recomendación de Pablo, el dueño de Verema i Collita. Tengo delante de mí un Ribeiro llamado Os Pasás de Viña de Martin Colleita 2005 (80% treixadura, 10% albariño, 10% lado e torrontés) del que sólo se embotellan 9000 botellas numeradas y 100 magnums. Otro dato más... el dueño es un filósofo que se dedica al vino.

Pues ya ves, tenías razón con lo de los calores. Hoy me apetecía más este blanco que el Taberner.

Saludos,
Pilar.

Barbiano dijo...

Voy a ir un poquito a contracorriente. No he probado el ampliamente publicitado vino de Taberner, pero sí que contamos con algunos datos que nos indican que, por mucho que sorprenda, los vinos tintos gaditanos no tienen porque convertirse en agrestes vinos alcohólicos de tanino rasposo y carentes de acidez. De hecho, y esto es una opinión personal, todo va a depender mucho de lo que quiera hacer cada elaborador. Taberner va descaradamente en la línea de hacer un vino moderno imponente. Pero otros podrían, y de hecho pueden, no ir necesariamente por ahí.

Y es que los vinos tintos no son nuevos en la zona. Hace ya unos cuantos años Paez Morilla elabora un tinto sin muchas pretensiones -Viña Lucía- en el propio Arcos de la Frontera. No es gran cosa, pero desde luego no es una bomba alcohólica de fruta confitada. No muy lejos de allí, en la sierra de Gibalbín -extremo noreste del marco jerezano- Barbadillo elabora su tinto. Evidentemente, lo de Barbadillo tiene una orientación comercial clara: ser la versión tinta de su superventas, el Castillo de San Diego. Nos encontramos un vino de buena expresión frutal, de más que correcta acidez, taninos justitos, y con unos nada exagerados 13º. A ciegas, podría pasar perfectamente por unos de esos vinos comerciales del Nuevo Mundo que se venden por millones de botellas en Inglaterra.

Y no solo eso. Luis Caballero (Lustau) lleva desde hace algún tiempo trabajando en la elaboración de un tinto de gama alta el Marco de Jerez propiamente dicho. Para ello ha plantado variedades internacionales -con predominio de la syrah- en un terreno arenoso no muy lejos de Chipiona, lugar donde la variedad predominante era la uva moscatel (y de ahí, Toneles...). El resultado es un vino de buena nariz -cuando la viña tenga más edad desarrollará más profundidad-,con correctísima acidez, potencia frutal, y, ojo al dato, 12.5º sin ningún atisbo de verdores.

¿Qué indica todo esto? Pues que hay una variedad muy importante de microclimas y suelos con los que jugar, con lo que dificilmente se puede decir que la latitud sea tan determinante como parece. Lo de Luis Caballero, por ejemplo, está situado a tiro de piedra del mar. Las rociadas nocturnas -algunas veces en forma de nieblas incluso en verano- son tan espectaculares allí, que las cifras "oficiales" de precipitación hay que cogerlas con pinzas. Por otro lado, es una de las zonas donde difícilmente se asientan los cálidos vientos de levante, que son los que convierten al resto de la provincia en un horno.

Lo de Arcos -y aquí podríamos englobar lo de Taberner- es distinto. Se trata de una zona donde la influencia del atlántico se ve más atenuada y las temperaturas veraniegas diurnas pueden superar en 4 o 5 grados de media a las normales en la costa. Ahora bien, aquí hay que tener en cuenta unos factores que normalmente se olvidan. El término de Arcos se encuentra entre la campiña y la sierra, con lo que aquí se puede jugar con la altura y, por tanto, con las mínimas nocturnas. Por otro lado, aunque la humedad relativa es sustancialmente menor a la que se puede encontrar en los pagos costeros del Marco de Jerez, las precipitaciones son más abundantes: no hay que olvidar que las isoyetas se van apretando en dirección E-W desde los 500 y pico milímetros de San Fernando hasta los sobrados 2000 de Grazalema. En un año normal se superan sobradamente los 700 litros. Por otro lado, si uno se fija en la página web de huerta albalá, verá que el viñedo se encuentra no muy lejos de una masa de agua como es el pantano de Arcos:
http://www.huertadealbala.com/

Además de las cuestiones climáticas hay que tener en cuenta la cultura local. Piensese que lo de Taberner está orientado al exterior, pero no parece que sea el caso -al menos mayoritario- de los bodegueros que están experimentando con variedades tintas. No pocos piensan en un mercado más que local. Bueno, pues por allí gustan mas bien poco, por no decir nada, los vinos rudos subidos de madera. Jerezanos, sanluqueños, y gaditanos en general, están más en la onda del "vino fino" que en exageraciones musculares. Tiene una lógica aplastante cuando se piensa en la gastronomía, tradiciones y clima de esa bendita península tartessica.

Todo indica, pues, que lejos de seguir un patrón predeterminado supuestamente por la latitud, los tintos gaditanos van a ser muy variados en función de los distintos microclimas y la orientación que el bodeguero en cuestión -mercado nacional o exportación- quiera dar al producto. Ahora, que de ahí vayan a salir vinos de rompe y rasga, es cuestión que nadie a ciencia cierta sabe.

Mientras tanto, mientras saboreo mi copa de NPI, me pregunto si no habría que centrarse en lo que uno ya sabe hacer...

J. Gómez Pallarès dijo...

Estos de Taberner, amiga Pilar, hacen en efecto, un Taberner a precio "moderado" (18 euros) y un Taberner1,a precio de semiparker, que no he probado.
Dicho queda, pues, y se agradece, tu precisión sobre los grados, tema que enlazará directamente con alguna de las cosas que comenta Barbiano y de las que diré algo a continuación.
Saludos y a ver cómo sale este ribeiro que te han recomendado!
Joan

J. Gómez Pallarès dijo...

Amigo Barbiano,
no creo que vayas muy contracorriente, de veras. Enprimer lugar, la degustación de esta botella de syrah gaditano respondió, en mi caso, a una recomendación de mi amigo del restaurante. A su buena temperatura y con un rabo de toro relleno de butifarra blanca hizo un papel estupendo. Creo que es conveniente partir de ahí.
En segundo lugar, al hilo de tu estupenda copa de NPI (la mía saldrá bien pronto de su reposo viajero), estoy plenamente de acuerdo contigo en que "zapatero a tus zapatos".
Ya empezaba mi apunte diciendo que estos Taberner deben ser gente de muchos posibles por querer hacer un vino tinto tan parkerizado en un lugar donde no se dan, culturalmente, las condiciones para ello.
Los ejemplos de tintos cercanos que has puesto demuestran que hay variedad de climas, de tierras, de variedades de uva, de viticultores y enólogos y, por lo tanto, de tipos de vino. Y lo menos habitual es, probablemente, este syrah de Taberner.
Yo comentaba ayer mismo en la cata-presentación de prioratos y montsants de 2005, que algún "visionario" empezará a darse cuenta más pronto que tarde, que el tinte de las encías y los taninos atacados al paladar, en compota más o menos densa, acaban cansando; y que la madera hay que usarla con tino y que, a lo mejor, tras un tiempo adecuado (que sólo la cata periódica de barricas acaba determinando) en madera, una finalización de la polimerización en inoxidable o en barricas no bordelesas, de más de 4000 litros, o etc., acaba siendo agradecida por el vino y por los ocnsumidores.
Dicho esto, que creo que también va bastante en sintonía de tu comentario sobre los vinos "musculados" y de recio esqueleto, mis recuerdos y notas del Taberner no iban exactamente en el patrón de los vinos con raspón, agrestes, faltos de acidez y de tanino rasposo. Más bien encontré, sí, unos taninos amables, muy amplios y agradables, bastante redondos, con una buena acidez que compensó el elevado grado alcohólico del vino.
Dicho todo esto, y por terminar con la referencia a la masa de agua cercana a estos viñedos o a la bodega de Tabwerner (no conozco la zona como para saber exactamente cómo cae la cosa), he podido comprobar (y no diré si para bien o para mal, pues ése ya sería tema de otro comentario) en algunas bodegas del priorato y en Pago del Vicario (por citar mis más recientes visitas) que el clima, las masas de agua y, casi (esto es una exageración, eh!, no lo toméis en serio!) los vientos, pueden ser modificados por las nuevas teconologías que algunos usan, tanto de alimentación de las cepas, como de riego subterráneo y conducción de las raíces, como de control milimétrico de grado de maduración de la planta.
Ello viene al caso porque me gustaría saber cuánto y en qué han invertido estos Taberner en la tecnología de su bodega, en cuanto a viña y viticultura se refiere.
No tengo datos sobre eso.
Saludos,
Joan

Barbiano dijo...

Se habla de una inversión de más de quince millones de euros en la finca en cuestión. Lo que no queda claro -no conozco la finca, pero vengo oyendo hablar del proyecto desde hace por lo menos dos años- es si hay riego o no, conducción de viñas, etc. Por lo demás, parece que no son los únicos que han apostado por Arcos. Parece ser que el nuevo tinto de González Byass -el cabernet Finca Moncloa- también asienta sus reales por aquí. Éste sale a unos algo menos intimidatorios 14º.

Dicho esto, habría que añadir que hay una fiebre por los proyectos "tintos" en la zona. La principal razón es obvia: diversificar para intentar paliar en algo la larga crisis en las cuentas de resultado de las bodegas jerezanas. Así que podría decirse, con algo de coña marinera, que los tintos son otro recurso más entre la ya larga lista de "atípicos" que van desde meterse en el negocio de los jamones, a las aguas minerales, pasando por las bebidas energéticas. Como señuelo, las quinientasmil cajas que vende al año Barbadillo del famoso Castillo, del que todo el mundo despotrica, pero que, -bendito sea-es el que permite que podamos echarnos al coleto lujazos como la manzanilla en rama o las Reliquias. Además, hay que tener en cuenta que los grandes grupos bodegueros jerezanos poseen viña en la Rioja y en la Ribera del Duero, con lo que eso de hacer tintos -y venderlos- no les es nada ajeno.

Lo ideal sería zapateros a tus zapatos, pero cualquiera les cuenta esa salmodia a quien tiene el agua al cuello. Y mas teniendo en cuenta que una vez hecha la inversión inicial, el coste de producir un tinto o un blanco es sustancialmente menor que el de un fino que puede estar perfectamente cinco o más años de media en las botas antes de salir al mercado. Y encima, hay primos que no pagarían ni jartos de Red Bull 10 euros por un vinazo como el Tio Pepe, y sí se tirarían en plancha por el enésimo tinto de "alta sustracción" a 50.

Volviendo a lo que más interesa, la sensación que tengo es que los que están metiendo la nariz en este asunto tienen actitudes muy diversas. Taberner, y en cierta medida y con fines diferentes Barbadillo, ha optado por las inversiones millonarias. No es descabellado pensar que aquí estaríamos hablando, a falta de un análisis basados en la realidad a pie de viña, de vinos "tecnológicos" en los que el peso de microclimas y otras gaitas se vería necesariamente distorsionado. Pero claro, frente a esto hay un número no pequeño de bodegueros que se limitan a plantar unas pocas hectáreas de viña, o incluso -cosa nada infrecuente- a injertar con syrah, cabernet, tintilla, etc. viejas cepas de palomino. Y luego pedir consejo a la hora de vinificar a alguien que sepa de verdad algo de tintos. Éstos son los que para mí representan un mayor interés, no tanto por pensar que vayan a salir de aquí grandes vinos, sino por la curiosidad de ver hacia donde "tiran" de verdad los tintos en las viejas tierras de albarizas. Y constatar si hay diferencias entre los pagos continentales y los costeros.

Espero poder reportar algo al respecto pronto.

J. Gómez Pallarès dijo...

Yo precisamente, como bien apuntas, intentaba poner el énfasis en lo de los vinos "tecnológicos" (como tú les llamas), es decir controlados hasta el más mínimo detalle, desde el sistema de riego (normalmente subterráneo, en las últimas inversiones), pasando por un sistema de conducción no de cepas sino de raíces!!!, después las cepas, y su control, no ya por hilera, sino por dendrometría, es decir por zonas, para saber en qué punto exacto hay que vendimiar, las máquinas para vendimiar y varios etc. He leído, en efecto, en los recortes de prensa andaluza lo de los 15 millones. Tengo una gran curiosidad por cómo lo han hecho los Taberner porque las cifras que conozco de las bodegas más tecnológicas (no hablo de edificios y de arquitectura de firma, sino de viticultura y de vinificación) son más bajas que estos 15 millones. Así es que creo que tendrá que ser la pera lo que hayan hecho para llegar hasta este vino.
Por lo demás, comparto contigo, aunque beba poco de ese Barbadillo "castellano" (pero lo he probado también), que bienvenida sea esa venta que les permite seguir con sus Reliquias.
Y por supuesto, este Taberner lo tomé muy a gusto, pero mi alma y mi interés están en los vinos y viticultores que describes en tu último párrafo, que son los que menos "mediatizan" el diálogo entre la planta y el consumidor. Pero estos difícilmente salen de sus zonas más habituales de consumo y llegan lejos de su casa.
A ver si puedes comentar, en efecto, algo sobre las características técnicas de la viticultura de esta bodega: a ver si nos sale por ahí Richard Smart!!!
Saludos!
Joan

La Guarda de Navarra dijo...

Despues de semejantes comentarios y llegado ya mi turno, voy a decir lo quetenía previsto.
Vengo de Encantadisimo y su post de Caldeni, y aquí más de lo mismo. ¿Que pensáis amargarme la tarde hasta la hora de la cena o que?
Entre las suculentas viandas y los excelentes vinos mi próxima visita a Barcelona tiene dos visitas ineludibles, El Caldeni y la enoteca d`Italia.
Saludos.

Barbiano dijo...

Joan,

Creo que lo que tengo más a mano no es tanto lo de Taberner, como lo de algún que otro bodeguero jerezano/sanluqueño que ha metido la nariz en esta historia más por afición que por otra cosa. No se cuando podré hacer la prospección -yo también estoy amarrado al duro banco de una galera académica en la mismísima BCN-, pero no creo que pueda aguantar muchas semanas más sin ver la broa del Guadalquivir.

J. Gómez Pallarès dijo...

No te preocupes, amigo mío, no hay ni prisa ni nada por el estilo. La curiosidad es algo que se satisface cuando se puede.
Con perdón por meter las narices donde no me llaman (ya contestarás si te apetece por otro canal) ¿"duro banco de una galera académica en la mismísima BCN"? Bufff... qué mal suena eso??? ¿No pertenecerás a la academia, tu quoeque!!!???
Ánimos, sea lo que sea que te "entretiene" en Barcelona (la verdad es que esto de "hablar" e intercambiar informaciones con gentes de las que no conoces ni el oficio ni el beneficio, sólo su amor y sapiencia por los vinos, tiene su gracia y también su intríngulis y "suspense".
Joan

J. Gómez Pallarès dijo...

La Guarda: tu cuerpo y tu espíritu te lo agradecerán, si de dejas caer por ambos sitios!!!
Saludos!
Joan

Barbiano dijo...

Joan,

Estoy en galeras académicas -Institución Milá y Fontanals- de manera permanente. De vez en cuando engaño sobre mis verdaderos propósitos y aficiones, y hasta publico algo sobre Historia de la Ciencia. Pero lo mio es el sherry (y la pesca, claro).

J. Gómez Pallarès dijo...

Genial: CSIC y Milà i Fontanals!!!??? Historia de la Ciencia??? No me lo puedo creer. Daré sólo un nombre por el que sentía un sincero aprecio: Luis García Ballester, epd, intentó con algún otro amigo común, no pocas veces que me metiera en el asunto de la edición latina de Arnau de Vilanova!!! Yo soy latinista, chico!!!
Genial, perdona el exabrupto literal pues aquí estamos para disfrutar de la parte oscura y salvaje de nuestra luna, pero me ha hecho mucha gracia!!!

currupipi dijo...

hola bona tarda.
ante todo felicitar a joan por su trabajo (en el blog).
mi experiencia con taberner ha sido del todo satisfactoria, vino mineral (piedra quemada, sylex), complejo, fresco, especiado (clavo, pimienta), muy buena carga frutal(frutos negros). paso en boca fino y elegante, que gana peso y amplitud a medida que pasan los minutos. y explosivo retronasal que le deja a uno aturdido.
tema aparte son los taninos, imagino que deben haber hecho la malolactica en barrica, lo que explicaria que se encuentren fundidos (polisacaridos largos), y sean de paso sedoso.
no estoy deacuerdo con lo de zapatero a tus zapatos, siento disentir, pero si así fuera, los prioratos serian al granel, los jumillas los tomariamos con cuchillo y tenedor, los riojas seguirian recordando a pegarle un lametazo a pinoccio y todos los rosados serian de garnacha. etc...
no quiero sembrar polémica, y menos con un antiguo profesor mio (estudié en el milà), pero creo que el taberner como cualquier otro buen vino puede convertirse en un vino pesado si no se toma en las condiciones optimas.
lo que no me atrvo a tocar es si es un vino de laboratorio... el otro dia carlos pastrana me dijo que los mondavi le dijeron que ellos intentaban que sus vinos fueran cada añada iguales, ante lo que les respondió "entonces por que colocan la añada en la etiqueta", je, je, je. aplastante sentido común (seny). creo que esto sera aplicable a la tecnologia del taberner. saludos i salut

J. Gómez Pallarès dijo...

¡Gracias, Currupipi, y bienvenido a este blog! Creo que no habías intervenido antes, vaya, y si sñi, pues disculpa.
Sobre la apreciación en este Taberner, veo que coincidimos básicamente. No está la nota puesta en su página web (o yo no la he podido leer) pero me parece claro, por ese paso en boca y alguna otra característica que ya no he puesto (últimamente, y ayer volviendo de Falset lo comentábamos con unos queridos amigos, tiendo a ser un poco más breve en mis descripciones de vinos: no siempre lo consigo!), pero yo estoy seguro de que hacen la maloláctica en barrica.
"Mi parte" de lo de "zapateroa tus zapatos" iba más por el tipo de cosas que se tiende a hacer en cada zona y con qué uvas se hace: en el Priorato siempre ha habido garnachas y cariñenas y lo que se ha depurado es su sistema de vinificación. Pero las vides que yo conozco mejor son de 90 años!!!
La syrah y este sistema de vinificación, en cambio, más bien no son de la tierra de Cádiz ni nada tienen que ver con su historia vitivinícola y su cultura. Lo del Priorat es una evolución de su historia natural; esto de los Taberner en Cádiz, creo que no. Y ello no es impedimento, por supusto, para que haya gozado también de ese vino. Y tampoco digo con ello que se tengan que poner barreras o trabas a la innovación y a la renovación, pero es un vino "impropio" (en el sentido etimológico) de esa tierra...que acabe adquiriendo carta de naturaleza allí, sólo el tiempo lo dirá!
Sobre lo del Milà, ya te comentará Barbiano!
saludos,
Joan

Barbiano dijo...

Bueno, pues sí, formo parte de la tripulación de la Institución Milá y Fontanals-CSIC, aunque lo del proyecto Arnau se lo dejo a manos más doctas (Jon Arrizabalaga, el mejor continuador de las enseñanzas de Luis García-Ballester). Lo de Arnau sigo viento en popa. Yo me dedico a asuntos algo más aburridos, como las polémicas postdarwinianas. En todo caso, Joan, sabes de sobra que en la Milá tienes tu casa.

Y sin aburriros más, voy a decir algo sobre zapatero a tus zapatos. En un sentido estricto, no sería novedad absoluta que en Jerez y aledaños se hicieran tintos. Durante siglos se hicieron, al menos hasta que lo que hoy conocemos como "jereces" definieron sus distintos tipos. E incluso, aún hoy se hace un peculiar tinto dulce a partir de la variedad Tintilla de Rota (lo hacen dos bodegas en realidad). Pero lo cierto es que hace mucho, mucho tiempo que no se elaboran tintos de mesa con una deliberada intención comercial(experimentos, que siempre ha habido, aparte)

La diferencia con el Priorat es que, en Jerez-Sanlúcar-El Puerto -desde al menos 200-250 años- se vienen elaborando algunos de los vinos con más personalidad y calidad del orbe. Y se siguen elaborando. Es decir, no se parte de un pasado poco glorioso o poco relevante. Es dudoso, que los nuevos tintos de Jerez y los aledaños del Marco puedan rayar a altura parecida de las maravillas que se hacen con tres variedades blancas. Por otra parte, estos "nuevos tintos" se basarían en variedades que, con la excepción de la Tintilla, habría que aclimatar. Serían vinos basados bien en variedades internacionales, bien en la omnipresente tempranillo. Es difícil saber, en estas condiciones, si se acabarían haciendo vinos con personalidad propia, que expresen lo específico del lugar como así hacen -y de qué manera, manzanillas, finos, amontillados, palos cortados y olorosos-. Aunque tengo la sospecha, y por eso tengo cierto interés, que el "terroir" se acabaría imponiendo de alguna manera. Yo veo esta aventura con los tintos como una curiosidad. Pero el desafio del Marco de Jerez no es hacer vino, sino en saber vender las maravillas que se vienen haciendo allí desde hace muuuchos años. Y en esto, desgraciadamente, hay muchísimo que mejorar, si no cambiar de arriba a abajo.

En fin, que todo tiene sus matices. La zona de Arcos-Sierra de Cádiz (no hablo aquí del Marco de Jerez) es un antiguo territorio de viñedos donde se elaboraban hoy tipos de vinos -como los pajaretes de Prado del Rey- hoy desaparecidos. De hecho, incluso se hacían tintos por allí. Hoy la viña ha perdido el protagonismo. Que vuelva, aunque sea vestidoa de tinto, es una buenísima noticia.

J. Gómez Pallarès dijo...

Absolutamente de acuerdo: ya lo hemos comentado varias veces y hay que ayudar siempre en lo que se pueda. El reto es saber vender las maravillas que ya se hacen y hacer que la gente las conozca y las compre. Yo siempre empiezo en casa con algñun buen fino, manzanilla y tengo siempre preparado algún dulce natural de la Axarquía y algún px. Y todos pasan por "el tubo", por la explicación y por la degustación.
Y vaya que Andalucía, no sólo Jerez, es y será tierra de grandes tintos, lo sabemos y lo sabremos todavía más con los años. Y todolo que se plante, bienvenido sea también!
Y ya puestos, que viva la República de Jerez!!!
Joan
PS. Vaya: hoy estoy contento. Acabo de enterarme de que tengo un colega en la C/ Egipcíaques de Barcelona (Jon y algunos otros aparte), que comparte mi parte "oscura" también. Hay que preparar un encuentro en la "cumbre". Ya puestos; me comenta un amigo que la NPI hay que abrirla unos días antes de degustar: ¿cómo lo haces tú?

Barbiano dijo...

Yo creo que NPI es bastante expresivo desde el principio -cosa no tan frecuente en los vinos viejos de Jerez- Pero como todos, crece mucho con la oxigenación. Abrirlo algunos días antes y beberlo muy poquito a poco sería mi recomendación.

Lo del encuentro "en la cumbre", cuando quieras.

J. Gómez Pallarès dijo...

Muchas gracias por el consejo, plenamente coincidente con el de mi amigo. Así será!!!
Joan

currupipi dijo...

esta claro barbiano que eres acerrimo defensor y conocedor de los vinos de san lucar y jerez, lo cual admiro profundamente, y respeto.
aclarado esto continuo pensando que no es desacabellado que los vinos tintos lleguen a grandes cotas en esos lares, que no creo que eso sea en perjuicio de la calidad, ni glorioso pasado de amontillados, finos, manzanillas, etc...
durante la época colonial bien valia el vino del norte de africa para dar color y graduación a los burdeos, y lo mismo se hacia con el priorat.
simplemente digo que no se deberia descartar, ni minusvalorar el trabajo de esos bodegeros comparandolos con los vinos clasicos de la zona, me parece que no es bueno para ninguna de las dos partes. y lo que es indudable es la calidad de taberner... creo que hay mucho trabajo detrás, pasion, y dinero (por supuesto) como para que no se le de un voto de confianza, y automaticamente se diga que no va a dar la talla, cuando "al cesar lo que es del cesar", esta pisando fuerte.

Barbiano dijo...

El caso de Taberner es la excepción, en el sentido de que lo normal es que sean bodegas asentadas de antiguo en el Marco de Jerez las que están experimentando con el tinto. En cuanto a "que no den la talla" no es algo que haya dicho yo. He dicho que será difícil que rayen a la grandísima altura que lo hacen, por ejemplo, lo más granado de los jereces viejos, que son vinos de clase mundial. Para ello, de aquí a unos años, tendríamos que estar viendo desfilar un potente grupo de vinos tintos que debieran estar, más o menos, a la altura de los Vega Sicilias, DRCS, y los grandes del Medoc. Y es que es esa la liga donde juegan los grandes jereces. Es muy difícil llegar allí.

Ahora bien, no he dicho que no sean capaces de hacer muy buenos tintos allí. Más bien pienso lo contrario: que son muchos siglos de hacer buen vino como para que las bodegas jerezanas se permitan el lujo de caer en la mediocridad. Sin duda lo harán de bien a muy bien. Ahora bien, hay un mar de buenísimos tintos en el mundo, con lo que no es tarea fácil destacarse no sólo por calidad, sino por personalidad propia. Eso último lo hacen fácilmente los jereces -y los vinos de Montilla y Málaga- porque son únicos, y los intentos de fotocopiarlos -en California, Sudáfrica, Australia- han dado, salvo honrosas excepciones, resultados más bien tristes. Otra cosa son los grandes vinos del Jura, con los que hay similitudes pero también notables diferencias.

Por tanto mi duda, por si no la había formulado bien antes, es saber si en el Marco de Jerez se puede pasar la delgada barrera que va del tinto excelente al de clase mundial. Y la duda no se basa en una manía irracional de apegarse a la tradición, sino por factores objetivos. Hay dudas, por ejemplo, de si el clima es el más adecuado para este tipo de vinos. Y la duda no viene del calor/latitud, sino de que la amplitud térmica -la diferencias entre las temperaturas nocturnas y diurnas- no es comparable a la que pueda haber en otras grandes zonas productoras de tintos. Y como sabes éste es un factor crítico en la acidez. Esa puede ser una buena razón para elegir el más continental Arcos en vez de los pagos costeros del Marco, pero uno se pregunta si esto será suficiente. Por otro lado, todavía es muy pronto para saber si las variedades internacionales van a aclimatarse bien, y, sobre todo, si van a saber expresar lo distintivo del terruño (más que nada, porque buen syrah/shiraz hay a patadas en el orbe)

En todo caso, yo tengo mis sentidos alerta porque aquí hay que introducir matices. Creo que todavía tenemos que darle una vuelta de tuerca al tema de los muy peculiares microclimas de la zona (los 12.5º del excelente vino chipionero de Lustau me tienen todavía dando vueltas). Y, sobre todo, tenemos que saber mucho más sobre esos maravillosos suelos "frios" de albariza que tan buen resultado dan con la palomino ¿Será igual con la syrah? No lo sabemos.

En fin, que bien está que se experimente, se tengan iniciativas, etc. Pero también me gustaría que la mitad del entusiasmo e inversión que se emplea en la elaboración y promoción de los tintos, se destinara también a una mejor venta y visibilidad de los grandes amontillados, palos cortados, olorosos, etc. que siguen siendo unos grandes desconocidos en su propio país.

J. Gómez Pallarès dijo...

Estos días los estoy pasando en Las Palmas de Gran Canaria y además de mi trabajo habitual, con este clima (vaya, un montón de microclimas) y tipos de suelos (desde volcánico puro hasta arcilloso / arenisco puro), estoy haciendo un máster literal en listán negro, listán blanco, malvasía, negramoll y moscatel de Alejandría. Y con estas temperaturas, en los lugares donde soplan bien los alisios no hay vino tinto (mucho listán negro) que supere los 13 grados. Ojo al dato.
Dicho esto, yo creo que Barbiano se ha expresado con gran claridad: para que un tinto de Cádiz llegue a Clos Mogador, a un Chatoneuf-du-Pape, a un Opus One o a un Ausone,tendrán que pasar todavía muchos años. Mientras que en el lado de las vinificaciones por velo, hace ya muchísimos años que están en la cima del mundo, aunque la crítica americana no se haya enterado todavía.
Dicho lo cual, no hay, sin duda, como tener muy afiladas las papilas gustatorias y las fosas nasales para ir catando y cayendo de sorpresa en sorpresa. Estoy muy de acuerdo en que hay que mandar a paseo a los apriorismos y hay que catar a ciegas, cuando se quiere encontrar calidad y punto. Muchos más juicios de Paris habría que realiza. Y estos días en que he estado entrando a fondo en cómo pasan la barrera de la DO Las Palmas y, por lo tanto, pueden comercializarse, los vinos de esta isla, veo que hay mucho que reformar en este tema, mucho.
Seguiremos...
Joan

currupipi dijo...

creo que tienes razón en todos los aspectos comentados en tu ultimo escrito, es mas me he releido el anterior comentario para descubrir que realmente no lo habia entendido, si no que lo habia malinterpretado... creo que me dejé llevar por la visceralidad, ya que el taberner me produjo, como a Joan, una muy grata sorpresa. ojalá lleguen a alcanzar las cotas de los sherrys, por que como bien comentas los convertiria en vinos de proyección internacional.
siento la demora en responder... pero mi trabajo me impide poder conectarme con asiduidad, y no tengo conexión en casa... y bueno dicen que quien calla otorga, je, je, je.

J. Gómez Pallarès dijo...

No te preocupes, Currupipi, por la demora. Todos hacemos lo que podemos y día llegará en que yo iré mucho más de cráneo y me costará mantener el ritmo actual en el blog. Pero mientres dure...
Y, vaya, quien calla no es que otorgue, es que no dice nada!!!
Saludos,
Joan

encantadisimo dijo...

Debo matizar mi opinión sobre este vino ya que mi primer contacto fue en una cata compartida de varios vinos y ya se sabe que eso distorsiona su apreciación.

Ahora, con una botella tomada en la tranquilidad del hogar encuentro el vino concentrado y voluptuoso pero en sus inicios sorprendentemente fresco y con una ajustada acidez. Es al cabo de unas horas -contrariamente a algunas impresiones vertidas aquí- cuando ha perdido gran parte de su chispa mostrándose más pastoso y con sensación de jarabe. En cualquier caso está bien conseguido.

J. Gómez Pallarès dijo...

Gracias por tu matización, amigo Encantadísimo. La verdad es que el recuerdo que tengo de las botellas que probé dió para un inicio de gran deslumbre y un aguante de condiciones, con ligeras evoluciones favorables, durante por lo menos una hora. Más ya no aguantó la botella.
Saludos!
Joan

Publicar un comentario