07 marzo, 2007

Mi amigo Quim


A ratos tiene uno que escribir sobre cosas que nada tienen que ver con el contenido de este blog. Mi amigo Quim me enseñó, entre otras muchas cosas, la insobornable fuerza que requiere hacer y decir lo que uno piensa. Mi amigo Quim murió ayer, maldita sea, a la edad de 56 años. Nos veíamos poco últimamente pero compartimos mucho durante algunos años y cada vez que nos encontrábamos, el abrazo era cálido y sincero, de amigos reencontrados. Todo cuanto he leído hoy (fue periodista de relumbrón, miembro de la redacción fundacional de El Periódico, hacedor de mil periódicos y revistas desde Cases i Associats) ha girado alrededor de su profesión, su pasión por la información y por cómo los periódicos se hacían y comunicaban. Bien está, era su oficio.
Pero yo tuve la suerte de conocerle en su vertiente más estrictamente privada, de vacaciones, compartiendo muchos ratos a la sombra o a la luz de las estrellas del Gironès o de l'Empordà, fumando siempre él, bebiendo ambos, comentando, criticando, conociendo el mundo a través de sus viajes y de sus experiencias. A ambos nos gustaba viajar, meternos en la piel de los demás, ser curiosos, a ambos nos gustaba comprar aquello que cocinábamos y comíamos con nuestros amigos. Le encantaba ir a las pescaderías y pegar la hebra con las dependientas y, casi siempre, darles alguna lección de anatomía ictiológica. Todavía más le gustaba comprar algo que le apetecía, cuando sabía que ibas a ir a comer a su casa y, al llegar tú, decirte "mira no sé bién cómo hacerlo. ¿Por qué no te pones tú a cocinar?" Fumaba lo que quería, decía lo que pensaba, era apasionado, jamás comedido, aunque casi siempre callara en público. Era mi amigo y ayer, maldita sea, a la edad de 56 años, ha muerto. Yo acabo de enterarme y entre lágrimas escribo esto. Me las sorberé rápido porque a Quim, Quim Regàs, aunque era emotivo hasta el tuétano, no le gustaban los números en público. Me las sorberé y me iré a guisar un buen pescado y a comérmelo con un mejor vino, pensando en él y en los buenos ratos que pasamos juntos, nuestras familias, él y yo. Maldita sea.

La foto de Quim es del Archivo de El Periódico

17 comentarios:

Víctor Franco dijo...

Joan, ànims.

No coneixia en Quim, pero ahir vaig sentir molts amics de la professió, i les seves paraules denotaven una gran estima.

Descansi en pau.

Carlosgrm dijo...

Joan, mi más sincero y fuerte abrazo, mucho ánimo y fuerza.
Lo siento.
Carlos

Herr Direktor dijo...

Joan,

hoy lo he visto en La Vanguardia, no le conocía personalmente aunque le seguía.

Te transmito mi más sincero pésame.

J. Gómez Pallarès dijo...

Gracias a todos por vuestras palabras y apoyo. La verdad es que he hecho lo que a él le hubiera gustado: echar para adelante con una buena merluza y un extraordinario blanco italiano, del que escribiré en su nombre y recuerdo, que se llama Ronco dei Tassi, 2005.
Como decían los Epicúreos de pro en la antigua Roma (y eran muchos):
es bibe lude veni, que desde la tumbra serí aalgo así como "come, bebe, pasátelo bien, que acabarás muriendo". Pues eso.
Un abrazo a todos.

SobreVino dijo...

Joan,

Mi más sinceras condolencias.

Ánimo.

J. Gómez Pallarès dijo...

¡Gracias, amigo Sobrevino!
Joan

Gourmet de provincias dijo...

Un abrazo y mi apoyo. Pérdidas como esta son las que más se sienten.

Ánimo.

J. Gómez Pallarès dijo...

Gracias por tus palabras, amigo GdP.
Un abrazo,
Joan

Adictos a la Lujuria dijo...

Un abrazo, animo y adelante .

J. Gómez Pallarès dijo...

Gracias, Adictos, eso haremos, aunque ni mi mujer ni yo nos quitamos a Quim de la cabeza.
En fin...intentaré que estos valencianos, donde ahora mismo estoy (en la capital) me alegren la jornada.
Un abrazo,
Joan

La Guarda de Navarra dijo...

Mi pesame mas sincero. Hasta hoy no había pensado en el uso del blog para estos casos y me has conmovido. Gran detalle por tu parte y valentia por escribir en esos momentos.

J. Gómez Pallarès dijo...

Amigo La Guarda, gracias! Por lo demás, suelo ser muy cuidadoso con no mezclar demasiados temas en mi blog, lo sabes bien porque tengo la suerte de contarte entre mis lectores. Pero es mi blog al fin y al cabo y aunque tienda a la homogeneidad (hay quien opta por otras cosas, y todas las opciones me parecen respetables), cuando siento (porque esto va de sentimientos) que tengo que escribir sobre otras cosas, pues lo hago. He criticado y zurrado (por usar el verbo preferido de Encantadísimo) a algunos políticos, he hablado de artistas y de arquitectos preferidos cuando estaba en Roma, y ayer mi mujer y yo sentíamos la necesidad de hablar de nuestro amigo muerto. Yo, además, tengo la fortuna de poder explayarme en este medio. Creo, sinceramente, que es una suerte: le libera pero lo hace de una forma creativa, no destructiva. Eso es muy bueno, en mi opinión, y me hace sentir, aún en la desgracia, cómodo.
Saludos,
Joan

Calamar dijo...

Endavant Joan!

J. Gómez Pallarès dijo...

Gràcies, Calamar, una abraçada!
Joan

Anónimo dijo...

Caro Joan,
perdere una persona che si ama equivale per me a morire un po' con lei. però è anche vero che nessuno muore finché vive nei nostri pensieri e nei nostri gesti sinceri.
alla salute tua e di Quim,
Alberto S.

elisabetta dijo...

Lo siento mucho, querido Joan...
mi condolencias.

Lizzy

J. Gómez Pallarès dijo...

Grazie, carissimi Alberto e Lizzy. Io ho imparato tante cose leggendo i testi del passato per riflettere la loro realtà nel presente. È in questo caso servono tanto gli Stoici (nel senso che la morte non finisce nulla, è solo un'interruzzione) quanto gli Epicurei (non c'è dolore nella morte, ci siamo e viviamo; non ci siamo, non viviamo, il dolore è finito).
E come ci consigliano: ES BIBE LVDE VENI.
Tante belle cose,
Joan

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