03 marzo, 2007

Capacidad sensorial


Desde siempre me ha ocupado el tema de la capacidad sensorial: ¿qué somos capaces de reconocer degustando? ¿Cual es nuestro límite en la percepción olfativa? ¿Hasta dónde llega mi memoria gustativa y olfativa y, por lo tanto, mi capacidad de identificar gustos y olores? Reconozco que es una manía que, sin llegar a los límites de El Perfumista de P. Süskind, me entretiene, pero desde que me dedico más en serio a cultivar mi pasión por los vinos y, sobre todo, a hablar de ella, he intentado mejorar mi conocimiento, entrenar más mi memoria y degustar y, por lo tanto, oler más.


Pero en este mundo de las capacidades sensoriales de cada cual, topamos, como nos habrá pasado a todos, con un problema subjetivo: qué huele cada cual, qué reconoce degustando cada cuál o, el más habitual, "¿ah sí? Pues yo no huelo a pomelo sino a piel de mandarina!", y etc. Hace cierto tiempo, leí un comentario de Jancis Robinson en que destacaba una prueba desarrollada por una universidad norteamericana, según la cual era posible detectar, por lo menos, la capacidad sensorial gustativa de una persona. Me quedé con la "mosca tras la oreja" por ver cómo podría, algún día, proponerme como conejillo de Indias para tal prueba.


Hasta que hace bien poco, el blog de Aristide proponía una manera sencilla, insípida, inodora e inocua de someternos a una prueba de este tipo. Se trata de comprar en la farmacia el colorante "azul de metileno", que se puede aplicar con un bastoncillo de algodón sobre una área acotada de la lengua (con un pedazo de papel agujereado por un círculo de 7 mm de diámetro). El colorante pone en evidencia las papilas gustativas (sobresalen en la foto como puntitos blancos) que, una vez contadas (mejor con un espejo de aumento o con una lupa y un espejo, o que alguien os las cuente), arrojan el balance de tu "estatus" fisiológico como degustador:

menos de 15 papilas, no eres un degustador, déjalo correr.

de 15 a 35 papilas, tienes condiciones de degustador.

más de 35 papilas, eres un superdegustador.

Por supuesto, esto no tiene nada que ver con el tema del olfato, que es un elemento, para mí, más clave todavía en el mundo del vino. A ver cuándo alguien se inventa un método...

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