27 febrero, 2007

ABISSÍNIA


Hace un cierto tiempo, propuse a unos queridos amigos, una aventura peculiar, asociada a los placeres del descubrimiento pero sin salir de Barcelona. ¡Aceptaron! Se trataba de dar la vuelta al mundo alrededor de 80 restaurantes sin salir de la ciudad. Paseando por ella, leyendo aquí y allá, viendo los extraordinarios reportajes de un programa de TV3 llamado "Karakía", me he dado cuenta de la enorme variedad de culturas presentes en la ciudad. Y he comprobado que todas ellas te acaban ofreciendo un lugar donde comer, un lugar donde conocerlas a través de sus guisos y costumbres culinarias, sin duda uno de los elementos más íntimamente ligados a la persona, al clima y a su relación con la tierra y el resto de sus habitantes. Ni corto ni perezoso, me lancé a la propuesta, y decidimos empezar allí donde TODO sucedió por primera vez, es decir, en el Paraíso terrenal, donde Adán y Eva pusieron los "cimientos" de lo que hoy somos. Todo el mundo sabe que esto sucedió entre los ríos Tigris y Eufrates, en ese fértil valle (antaño) que, genéricamente, ocupó la antigua Mesopotamia. Y allí iniciamos, no hace mucho, nuestro periplo por el mundo, en el restaurante Mesopotamia.


Como guionista de esta aventura fundacional a la búsqueda de nuestras raíces como seres humanos, propuse (y se aceptó) que el hilo argumental fuera, por ahora, el de los "ríos de la vida", los ríos alrededor de los cuales las personas buscamos agua, sustento, madera y lumbre para cocinar. Empezamos por el Tigris y el Eufrates y la siguiente etapa tenía que ser la "río de la vida" por excelencia, el Nilo. Remontando sus aguas hasta los orígenes, teníamos que parar en Nubia o en Abisinia y aunque había una posibilidad nubia en Barcelona, al final, por lo atractivo de la oferta gastronómica, nos hemos detenido en Abisinia.


Hasta donde yo sé, ABISSÍNIA (C/ Torrent de les Flors, 55. 932130785) es el único restaurante en España con auténtica cocina etíope. Regentado por una família, cuyas amables y atentas cabezas visibes son Abraham y Biruk, entrar en el local es, casi, como hacerlo en su propia casa: mesas bajas con plataformas vegetales (como la que véis en la foto inferior, donde se sirve el plato principal de su cocina, la "injera") y taburetes acogen al sorprendido visitante. La atmósfera es cálida y el trato, muy cercano y agradable.

Su carta es breve, pero uno tiene que saber a qué va: la cocina etíope es sencilla pero suculenta, especiada y algo picante. Se basa en el pollo, el cordero y la ternera, cocina como pocas las verduras, pero ante todo, te lo presenta todo a través de mucha "injera". Se trata de su pan (muy parecido a una esponjosa crepe), sobre el que se dispone aquello que te sirven: segawoot (carne de ternera estofada con confitura de cebolla), dorowot (pollo y huevo duro, con especias etíopes), alecha (verduras, patata, zanahorias, col), lentejas y guisantes con cilantro y jenjibre...todo se toma cortando trocitos de injera (¡siempre con la mano derecha!) y poniendo en su interior lo que te quieres llevar a la boca. Por supuesto, sin cubiertos. Todo estaba muy sabroso y rico, a ratos moderadamente picante y servido con agilidad y prontitud. Y siempre con una sonrisa en la boca y una explicación a flor de labios. Todos los viajeros disfrutamos de lo lindo con esta cena "en el corazón de África." La única concesión con el espírito occidental (en Etiopía no hay viñas) la hicimos con la bebida: tiene el restaurante un agradable Coto de Hayas (DO Campo de Borja) 2005 (sólo les recomendaría que lo sirvieran algo más frío y no a temperatura ambiente), con 13%, de un color cereza picota bastante cubierto y aromas básicos de frutillos rojos en sazón y un paso por boca amable y ligero. Se trata de la etiqueta más sencilla de la casa, pero fue un digno acompañante para esta excitante cocina. De postre, tomamos unas macedonias de frutas con zumo y especias y unos riquísimos, muy sabrosos yogurts caseros y un té.



Salimos al fresco de la noche haciendo cábalas sobre dónde nos llevará la siguiente etapa de este viaje por el mundo (¡sin movernos de Barcelona!). Pero la niña que asoma tras estos desgarradores ojos y que esconde el alma de un anciano astrónomo etíope, sabe ya, en su interior, dónde será...

Foto de niña etíope BY foto morgana

14 comentarios:

JA_Dianes dijo...

Toda una suerte poder realizar semejante vuelta al mundo gastronómica. Sin duda Barcelona es un estupendo sitio para vivir si te gusta el vino y la gastronomía...

J. Gómez Pallarès dijo...

Pues sí, amigo mío, lo es. Para según qué cosas deja mucho que desear, pero para comer y beber en condiciones, de todo y bueno, es un buen sitio. Aunque yo prefiero extender lo del buen comer y beber a toda España, Barcelona es un buen punto de partida y, sin duda, uno de los lugares donde creo que podremos cumplir con esta "vuelta al mundo" que, a diferencia de la de Ph. Fogg, no tiene fecha de caducidad!
Saludos cordiales,
Joan

Nuno de Oliveira Garcia dijo...

Amigo Joan,

Conheces las bodegas climatizadas de Frai-vin? Qual es tu opinion?

Un saludo muy grande,

Nuno

Camille dijo...

Suena muy bonita esa vuelta al mundo, sobre todo que no tenga fecha de caducidad. Y yo también creo que Barcelona es un buen lugar para comenzar. Has pensado ya en cual será el siguiente destino?

Buen viaje !

J. Gómez Pallarès dijo...

Amigo Nuno,
sólo conozco esta marca a través de su página web. No tengo ningún amigo ni conocido que tenga un armario climatizado de la marca.
Las especicifaciones técnicas que leo de sus productos en la web me parecen bien y son correctas.
Lamento no poder ayudarte más.
Un abrazo,
Joan

J. Gómez Pallarès dijo...

Hola, Camille, ¡bienvenida a este blog!
Sí tengo algunas ideas. No puedo dar detalles hasta que no haga una propuesta a los miembros de la expedición, pero digamos que quisiera unir mi pasión por la literatura, con la de los descubrimientos en el mundo del vino y de la gastronomía. Si buscamos todo ello en un eje / coordenadas alrededor de un río, ¡¡¡surgen algunas posibilidades interesantes!!!
Una pista: los miembros de la expedición estaban de acuerdo en intentar saltar a otro continente, a América. No digo más. Premio a quien dé pistas consistentes que reúnan estos tres ingredientes: literatura + decubrimiento enogastronómico + río.
Un saludo cordial,
Joan

Nuno de Oliveira Garcia dijo...

Amigo Joan,

Muchas gracias.

N.

J. Gómez Pallarès dijo...

Ha sido bien poco, amigo Nuno. En cualquier caso, la páguna web de la empresa es generosa en detalles técnicos y eso te puede servir sin duda. Otra cosa es ya el precio con que comercialicen en Portugal.
Un saludo!
Joan

Nuno de Oliveira Garcia dijo...

Es verdad. Lo precio es muy bueno. Y lo transporte para Portugal tambien tiene bueno precio.

N.

J. Gómez Pallarès dijo...

Pues nada, a comprar! Y si no, ya sabes que todos los electrodomésticos tienen una garantía de 24 meses.
Saludos,
Joan

Calamar dijo...

Joan, muy interesante esta iniciativa tuya: eso de viajar sin moverse de BCN y a través de restaurantes es de las mejores propuestas que he oido ultimamente.

Por cierto, yo también era seguidor incansable de Karakia...

Saludos,

J. Gómez Pallarès dijo...

Era un programa realmente estupendo, amigo Calamar, y algunas de las propuestas de restaurante que caerán seguro que vienen de esa "base de datos" gastronómica. Lo de Mesopotàmia, salía allí, pero lo conocía porque tuve relación, durante la invesaión de Irak, con Pius Halibek, su dueño, que es persona extraordinaria y que merece la pena conocer. Además, importa él algún vino de libanés muy interesante!
Seguiremos, porque la gente está con ganas. ¡Y gracias por tus palabras!
Joan

ignacio dijo...

Muy interesante y original la idea.
Habrá que irla siguiendo, eso me dará la posibilidad de conocer cocinas como la Abisinia.
Próxima parada?. En América hay muchos ríos, mucha buena literatura y también descubrimientos enogastronómicos. Difícil acertar.
Pero me lanzo a la piscina, supongamos que es en Sudamérica y entonces yo apostaría por Argentina; (Borges etc), sus maravillosos vinos y carnes y sus ríos (el de la Plata aunque no sea propiamente un río del todo), su continuación en el Paraná....

J. Gómez Pallarès dijo...

Muchas gracias por tus palabras, Ignacio. Digamos que no vas desencaminado, no: una de las posibilidades con las que trabajo es la del Paraná, en efecto, pero hay otras dos americanas, muy literarias por distintos motivos y con grandes alicientes grastronómicos también, ¿verdad? Pongamos que una sea el Orinico y la otra el Mississipí?
A ver por donde acabamos.
Un saludo!
Joan

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