30 septiembre, 2006

Roma ottobre-novembre 2006


A la izquierda de este puente, que cruza el Tíber a su paso por Roma (foto BY zaxdio), es decir, en el Trastevere, voy a vivir durante los dos próximos meses. Mi trabajo me lleva allí, pero mi familia se queda aquí (en Barcelona): no interpreto, describo.

Intentaré hacer todo lo que llevo en el zurrón (con excursiones, "obligadas" por mis quehaceres, a Florencia, Nápoles y Cagliari, por lo menos) durante este tiempo, pero voy a atender también el sabio consejo que da este esqueleto a los paseantes de la Via Giulia (al otro lado del puente, me topo de bruces con ella, ¡qué escalofrío de placer!):

el esqueleto, alado, sonriente aunque algo demacrado, pide una limosna para alimentar una lámpara permanente en el cementerio, y nos recuerda: HODIE . MIHI . CRAS . TIBI, es decir "Hoy me ha tocado a mí, mañana a tí".

¡Pasadlo lo mejor que podáis porque la Muerte nos puede visitar en cualquier momento! Yo, por supuesto, lo intentaré también y a poco que me lo permitan las circunstancias, seguiré escribiendo, aunque por razones obvias, quizás aparezcan por aquí más cosas italianas y romanas de lo habitual.

(foto de la inscripción BY antmoose)

Nita 2004 en el Palau del Baró de Tarragona

El jueves estuve trabajando en Tarragona y, como siempre, los colegas me reservaron una pequeña sorpresa para la comida: el Palau del Baró, en la C/ Santa Anna, 3 (en pleno casco antiguo, a un minuto de la plaza del Fòrum y a tres de la catedral). Se trata de un lujo de edificio, un palacio de 1867, en cuya primera planta está el restaurante. Bella decoración, conservación de los frescos originales de mi admirado Mariano Fortuny, una terraza al aire libre de auténtico lujo y una bodega en el lugar más fresco y mejor de la casa: ¡la capilla! (con el espíritu santo velando por las botellas, para que todos estemos tranquilos). Ofrecen varios menús (de mediodía y de noche) y una buena carta, con una amplia selección de vinos españoles: especial atención para las DOs vecinas a Tarragona. En mi opinión (y lo comenté) tendrían que mejorar los apartados de rosados y cavas, no ampliando la carta, sino seleccionando mejor. La persona que nos atendió me habló de las dificultades que tiene para presentar cosas nuevas, por muy buenas e interesantes que sean, al cliente que no tiene especial sensibilidad hacia los vinos. Yo comí de maravilla, con un tártaro de bacalao y tomate, un entrecot al punto y un tiramisú casero. Y por supuesto que pienso volver: sentirse en esos salones como el barón de Maldà, pagar un precio razonable por ello y disfrutar del entorno privilegiado del casco antiguo de Tarragona (de muralla a muralla), son cosas que me encantan y que repito de vez en cuando.
www.palaudelbaro.com


Para acompañar, elegimos un Nita 2004, de la DOQ Priorat. Se trata de una pequeña bodega de Gratallops, de la que no he encontrado página web para ofreceros, de Meritxell Pallejà, que ha sorprendido a propios y extraños, con un vino digamos especial para la zona de la que procede y las cosas a las que nos tiene acostumbrados: es un vino que no ha tocado la madera y que se vende a un precio alrededor de los 10 euros (en restaurante, pues ya sabéis: éste fue el único detalle que no me gustó de los precios). Ofrece 14% (ideal servirlo algo fresco) y un ensamblaje de garnacha (mayoritaria), cariñena y cabernet sauvignon (minoritarias) y syrah (simbólica).


El vino, en atención a sus características de vinificación, ofrece un color de capa media (la prueba del dedo sobre tapiz blanco), de una preciosa mora en envero. La mora que véis a la derecha en su parte superior: ése es el color de este fantático vino, con un ribete que se va "diluyendo" hacia la transparencia, sin otros matices ni colores.

En nariz aquello que más destaca es ese estupendo aroma de la uva madura que cuesta bastante encontrar. Si algo destaca en esta nariz es la grosella negra, muy franca y generosa, espléndida.




Cuando tomas el primer trago, ofrece algo de sequedad en boca, pero muy poca. Enseguida se abren paso su acidez perfecta, su alcohol equilibrado (pese a los 14% y la juventud del vino), sus taninos agradables, amables, y un largo posgusto, con tonos de regaliz, que invita a seguir bebiendo.

Al final, un ligerísimo gusto, muy agradable, del olor vegetal de la zarza donde crece la mora (es decir, la zarzamora), domina la boca. A pesar de no tener madera, su evolución en copa fue franca y bonita. Aguantó muy bien, vivo y sugerente, hasta el final de la comida. Se trata de un vino redondo, muy bien hecho, sin grandes aparatosidades, que ofrece un buen producto a un precio razonable. No es poco para los tiempos que corren. Muy recomendable. Y la bodega: ¡a seguirle la pista!


Suum unicuique: Mora en envero BY DCWashDC; grosella negra BY mwri; dulce de regaliz BY Luca Zappa; hojas de zarzamora BY zigari44.

28 septiembre, 2006

Mas d'en Just 2005, revisitado


Hoy hemos abierto una segunda botella de Mas d'en Just, cuya descripción básica ofrecí hace poco. Mi nariz y mi cabeza debían estar más despejadas hoy que el otro día porque han percibido con mucha mayor nitidez dos aromas dominantes, que confundí en un marasmo de frutas y almíbares:



en primer lugar, ha vuelto, y de forma apabullante a pesar de no ser un vino que tenga este varietal en su ensamblaje (es un monovarietal, vaya), el aroma claro y rotundo de la muscat.



En segundo lugar, más que pera en almíbar, está claro que el fresco dulzor de este vino existe, pero está más cerca de un melocotón muy maduro, de un melocotón en almíbar quizás, que de otras frutas.


Hoy me ha parecido un vino todavía más recomendable de lo que escribí el otro día, un vino no habitual en la DOQ Priorat y que merece ser consumido no muy frío (quizás 10-11ºC). No sé si estaréis de acuerdo conmigo, pero con los quesos que se dejan querer por una buena uva moscatel o por un dulce de membrillo (un mahón semicurado, por ejemplo), casa de maravilla.



PS.: Muscat BY catavino; Melocotón en almíbar BY Maryszka; Quesos BY neilransom.

NOTA BENE: me han escrito los responsables de la bodega, a quienes mandé por deferencia, este comentario, para decirme que este vino saldrà a 6 euros màs IVA al mercado. Me parece un precio muy adecuado porque ofrece una muy buena relacion calidad-precio.

27 septiembre, 2006

Hisenda Miret Garnacha 2003

Hisenda Miret es una etiqueta de Parés Baltà, bodega de amplia tradición en la DO Penedès, que produce todo tipo de vinos y cavas. La "divisa" Miret debe corresponder (aunque en su página web no se dice) a la Finca Miret, con una historia de producción de casi 500 años. Se trata de un monovarietal de garnacha que sale al mercado con 14,5% y que conviene tomar a 16-17 grados.

Tiene el color del rubí, capa media,


con un ribete color teja, que denota cierta oxidación, que es excesiva para la fecha de consumo (septiembre de 2006), en relación con la vendimia (2003) .



Ofrece aromas de fruta roja madura, frambuesa,




y de su mermelada .



Tras una breve estancia en el paladar, surgen aromas de ciruela madura,


de hinojo y de romero.

















En boca ofrece una astringencia importante, sequedad de la tierra, taninos ásperos, así como un posgusto bastante largo, con recuerdos a la hoja del tabajo madura y al cuero viejo.

Al final, un leve recuerdo de pastel o de pan de higos amortigua algo su astringencia, pero su evolución en copa sigue siendo difícil y sigue transmitiendo sequedad, dureza y cierta aspereza. Algunos llamarían a esto "carácter tánico". Es un vino realmente interesante, no precisamente barato (alrededor de 20 euros) y que requiere unas buenas dosis de paciencia para ser comprendido y bebido.


Nota bene: todas las fotos que ilustran este intento de describir con imágenes un vino han sido tomadas de Flickr.com. Las restricciones de este increíble repositorio de fotos exigen, en todos estos casos, que especifique el nombre de su autor, cosa que hago con sumo gusto: rubí by afternoon sunlight; teja by Esther P.V.; frambuesa by elementalPau; mermelada de frambuesa by Bruggeling; ciruela madura by Caught on Film...2's Photos; hinojo by psd; romero by CocteauBoy; tierra seca by JTerry1; cuero viejo by Auntie P ; hojas de tabaco by azredheadedb; pastel de higos by Lilianika.

26 septiembre, 2006

Apostilla gráfica a "Tiempo de vendimia con vendimia"


¡Dos mil kilos de uva a nuestras espaldas, vendimiadas a mano, racimo a racimo,
y con qué alegría posamos los vendimiadores del siglo XXI!


25 septiembre, 2006

Mas d'en Just viognier 2005 y "bacalhau" dorado

Una de las cenas con que nos regalamos en los días de vendimia consistió en intentar reproducir una receta que yo había comido varias veces en casa de unos amigos sevillanos (¡gracias, Concha!): el bacalao dorado, una de las grandes recetas portuguesas. La verdad es que nos salió muy en su punto y por eso me animo a comentar la receta: la penca de bacalao salado se deshilacha por la mañana o, mejor, la noche anterior. Se pone en agua en el frigorífico y se le cambia dos veces dicha agua. Se pocha abundante cebolla (éramos 5: 6 cebollas medianas) hasta que tome un tono entre transparente y un poco dorado. A la cebolla se le añade el bacalao ya rehidratado y desalado y se trabaja unos minutos todo junto. Se añaden 6 huevos desleídos y, al mismo tiempo, media bolsa de patatas paja especiales para este tipo de bacalao (Concha nos había regalado una bolsa): se trabaja el conjunto hasta que el huevo quede perfectamente cuajado pero en un punto todavía mínimante líquido.

A este estupendo bacalao, le dimos un vino blanco a su altura, un Celler Mas d'en Just viognier 2005. Se trata de una joven bodega afincada entre Poboleda y Torroja del Priorat, que produce un blanco, monovarietal de viognier (sí, sí, en la DOQ Priorat, tal y como suena), que me sorprendió muy agradablemente durante el fin de semana de la fiesta de la vendimia. La uva procede de la Finca les Myriams, es de cepas de alrededor de 10 años y viene con 14 %. Es interesante destacar el trabajo que han hecho con la vinificación pues, casi seguro, es lo que le confiere interés y peculiaridad al vino: 50 % se ha vinificado como un blanco de añada, con maceración pelicular y sin madera. 25% ha estado, tras la alcohólica, 5 meses sobre sus lías en barricas de roble americano y 25% ha hecho lo propio, pero en barricas de acacia.

Tiene el color del oro pálido, sin matices. Presenta una punta de carbónico visual que, en boca, no se nota. En nariz ofrece matices de flor blanca (tilo), de miel, de melón cantaloup, de albaricoque y, al final, unas notas herbáceas y de pera en almibar. Tiene la madera bien integrada, es untuoso, pleno en boca, aunque quizás algo plano, con un posgusto más bien breve, por debajo de la brillantez de sus aromas.

El carácter opulento, casi graso, de este bacalao con huevo y patata, casó a la perfección con el tono algo untuoso y glicérico de este viognier. Pronto saldrá a la venta y creo que a un precio muy razonable, por debajo de los 10 euros. Valdrá la pena que lo probéis.

Tiempo de vendimia con vendimia (iii y final)

Se trata de uno de los momentos culminantes de todo el proceso: el mosto y las pieles de la uva entran en la tina. Según las directrices de cada bodega y de sus enólogos, se realiza el proceso con tinas de uno u otro formato (hay muchas variedades y formas y materiales) y a la temperatura que los expertos dictaminan. Los grupos de frío, interiores o exteriores, ayudan a mantener bajo control la increíble reacción térmica que se produce cuando empieza la fermentación alcohólica


Y al cabo de un cierto tiempo, empieza la gran aventura y metamorfosis: los azúcares de la uva se van convirtiendo en alcohol, y la fermentación y los periódicos remontados, en un auténtico espectáculo de la sabia combinación que se establece entre naturaleza y técnica humana.




Y el derrengado vendimiador volverá a casa, con esa mezcla que os comentaba ayer por la noche, entre cansancio y nostalgia, pensando que el año que viene el milagro del trabajo conjunto de personas y naturaleza, volverá a suceder y volveremos a vivir hechos extraordinarios como los de esta semana (en la foto, la viña de Ullastres, en una ladera de impresión, que jamás había vendimiado: ¡700 kg de trabajo!).

Tiempo de vendimia con vendimia (ii)


La mesa de selección está directamente conectada a la derrapadora, que es la máquina que separa la uva de su raspón y la abre para que comience a soltar su zumo, el mosto. En la foto, veís la derrapadora en un alto de su trabajo.









El raspón pasa también a unas cajas porque es imprescindible conocer su peso: sólo así los expertos podrán calcular la pasta real que va a entrar en tinas, tras la selección y el derrapado.

De la derrapadora y con un proceso de remontado mecánico, mosto y hollejos pasan a la tina, donde empezará la maceración y fermentación alcohólica del mosto.

Tiempo de vendimia con vendimia (i)

La cosa empezó francamente mal: llegamos el viernes con una ligera llovizna, pero el sábado amaneció con una lluvia ya tenaz y persistente. Por mucho que las laderas de llicorella drenen a la perfección, no se podía proseguir la vendimia. Había que esperar, ¡de nuevo!

La foto está tomada en Les Salanques, el domingo por la mañana: finalmente salió el sol, pero hay que decir que en la tarde de sábado ya se vendimió, en laderas como las que véis, pero con lluvia. Jamás había vivido esa experiencia y la verdad es que fue algo durilla. Pero se vendimió por fin una parte de la finca que da nombre a uno de los vinos de Celler Mas Doix y de esa parte, en la tarde del sábado, salieron más de 1000 kg de uva, que fueron rápidamente transportados a la bodega. Desde que la uva fue vendimiada hasta que llegó a la mesa de selección no pasaron más de dos horas, aunque en esta ocasión no había mucha prisa, ¡porque no hacía precisamente calor!
Cuando las cajas llegan a bodega, se pesan en bruto para las estadísticas y para calcular la cantidad de sulfuroso que hay que poner tras el derrapado. Inmediatamente van pasando a la mesa de selección, tal y como véis en la foto. En estos dos días, hemos tenido mucha suerte: la uva ha entrado sanísima, con un poco de agua de la lluvia, que se quedaba en la mesa. Ha habido mínimos descartes y todo lo entrado de Les Salanques ha ido ya a la derrapadora.


Eso sí, siempre hay alguna pequeña "sorpresa": los viticultores de toda la vida siempre plantaban, entre cepas de la vieja garnacha o de la cariñena, varietales blancos ( pansal blanco, macabeo, garnacha blanca, moscatel), para que en las largas, normalmente calurosas y duras jornadas de vendimia, los vendimiadores tuvieran una agradable sorpresa de vez en cuando, pudieran hacer un pequeño alto en el trabajo y comer un poco de refrescante uva blanca. Ésta, claro está, no va a la derrapadora y se reserva para el consumo personal.

24 septiembre, 2006

Vuelta del Priorat en otoño


El Priorat es un sitio muy especial. Nosotros, que nos movemos entre Poboleda, Scala Dei y la Morera del Montsant, sabemos de su magia especial, de la tirada que tiene y de por qué los primeros monjes escogieron precisamente ese lugar, bajo el espadado del Montsant, para plantar sus primeras viñas.

Cuando para la lluvia por la tarde, cuando el sol empieza a iluminar de nuevo el valle (como pasa en la foto), se te hace un nudo en la garganta. Cuando ves cómo, al fondo, las casas y sus chimeneas humean, piensas que Virgilio, hace más de dos mil años, describía exactamente la misma escena, a la caída de la tarde, en la entrada del otoño. Y te sientes privilegiado, único en la tierra por poder disfrutar de esos momentos.

Cuando te vas del Priorat y enfilas el Coll de l'Alforja y sabes que no volverás en tiempo, se te hace un nudo en la garganta. Dejas a un montón de amigos queridos y de compañeros de trabajo y de vendimia: los abuelos Joan y Celestino (ellos saben como nadie qué hacer, cómo y cuándo en la viña: junto a ellos no hay más que callar y aprender), Maite y Josep María, Sònia y Sandra (con sus novios), Òscar y Ton, Mario (con ellos en la viña y en el celler no hay problema que no pueda resolverse). Una ventaja nos queda: cuando abramos una botella de su vino, estaremos con ellos y sabremos que ellos están con nosotros.

Cuando te vas del Priorat, tras haber acabado la vendimia (mañana os explicaré algunas de las cosas que hemos hecho), se te hace un nudo en la garganta, pero en tu cabeza y en tu corazón, dos imágenes se repiten y alivian un poco esa nostalgia (la alivian porque sabes que, si los dioses lo quieren, ¡volverás a vivirlas!): el Priorat cuando el estío cede sus ligeras ropas al poderoso otoño, ofrece una de sus imágenes más bellas. Por otra parte, aquello por lo que hemos venido, aquello por lo que ha trabajado tanto tanta gente durante un año entero, empieza a ser ya una realidad, que se puede oler: amigos míos, el olor del mosto, cuando empieza a perder su frutosidad azucarada y avanza en su metamorfosis alcohólica, es algo incomparable, imparable. Cuando entras en la bodega y todas sus tinas, todas sus paredes huelen y rezuman fermentación alcohólica, te llevas una impresión casi sápida que es imposible olvidar y borrar de tu mente.


Vivimos, también, para renovarla año tras año. Que así sea y vosotros lo veáis para beberlo.

22 septiembre, 2006

Vendimia de nuevo


Los vendimiadores amateurs de fin de semana se ponen en marcha de nuevo. Si el tiempo lo permite y las espaldas y riñones nos respetan, tocan laderas prioratinas de cepas en vaso, centenarias, de garnacha: las que véis en la foto de la derecha. Aquí no hay espalderas, aquí no hay calles ni hileras: cepas en ladera de un 15% de inclinación, racimos a ras de suelo y listos.
Vendimia por la mañana, selección de uva por la tarde, buena cena por la noche. Un plan atractivo, ¿eh? ¡Ya os contaré!

Traductor automático de webs y blogs


Como filólogo de formación que soy, hace ya bastante tiempo que me preocupa el tema de poder añadir un sistema fiable de traducción automática a este blog. Pero confieso que no he sido capaz de encontrar ni uno que proporcione traducciones (¡gratis!) realmente coherentes con lo que he escrito en español. Tras darle muchas vueltas, quizás el que más se acerca sea el que, finalmente, incorporo como enlace en la columna de la derecha.
Tan sólo hay que pinchar en el enlace, elegir la traducción al idioma que se desea y poner la dirección URL de este blog. Es el único que he encontrado, además, que no discrimina descaradamente el idioma en que escribo y se pueden escoger traducciones del español al inglés, francés, alemán, italiano, portugués y neerlandés, es decir, a los idiomas en que se comunica mayoritariamente el mundo del vino. No existe nada parecido para mi idioma materno, el catalán.
Por supuesto, he podido comprobar que el vocabulario especializado sobre el vino no forma parte de los léxicos de este traductor automático. Así es que, amigos lectores, me ofrezco a ayudar en lo que buenamente pueda, si alguien hace una traducción a los idiomas citados y lo que lee le resulta incomprensible. Yo no concibo la escritura y la lectura sin una adecuada comprensión y hay que trabajar para que podamos entendernos, lingüísticamente hablando, cada día mejor.

21 septiembre, 2006

2006



Diréis que es una tontería, pensaréis "de qué se vanagloria éste, si yo llevo varios miles", pero hace hoy exactamente dos meses (21 de julio de 2006) decidí poner un contador a este blog. No por prurito de subir en el número de lectores ni por ponerme marcas (no escribo estos comentarios para eso). Lo hice para saber de dónde se conectaba la gente y a qué horas lo hacía. Bien, el caso es que hoy me han mandado un mensaje en que me dicen que he superado la visita 2000, en concreto ya 2006.

No sé si es un gran número, no sé si alcanzo nada en concreto con él, pero sí sé que me hace ilusión saber que hay tanta gente que ha leído, una o varias veces, este blog. Yo escribo estas notas porque me apetece, en primer lugar, y porque en esta fase de mi vida dispongo de un tiempo que en otros momentos no he tenido. En tercer lugar, lo hago porque el mundo del vino y de la tierra donde se cultiva la vid se ha convertido en una pasión para mí. Y me apetece compartir las cosas que me gustan con quienes tienen ganas de compartirlas conmigo.

Pensar que en dos meses dos mil personas (o las que sean,dos mil veces, vaya) han decidido pasar por aquí, me gusta, me ilusiona y me hace pensar que, en alguna ocasión, algo habré escrito que ha gustado, que ha satisfecho, que ha informado (por supuesto, estoy seguro que también han existido las partes negativas) sobre el mundo del vino y de las comidas a las que acompaña. Yo escribo sobre otros temas, radicalmente distintos, y estoy seguro de que jamás (en casi 25 años de carrera) me había leído tanta gente. Además, haber iniciado esta actividad, me ha hecho ganar amigos en personas que, antes, ni sospechaba que existían. Y eso vale también mucho, muchísimo.

No sé vosotros, pero mi experiencia ha sido satisfactoria y me encuentro a gusto haciéndolo, intentando encontrar un estilo de contar las cosas que agrade y dé, también, a los lectores, satisfacción e información. Desde la libertad que me da beber lo que me apetece, comer lo que se me antoja, hacerlo con quien me ilusiona y escribir sobre todo ello, con libertad y sinceridad, os digo que intentaré seguir.


¡Muchas gracias a todos por la confianza y la atención que habéis puesto en este "escritor de vinos" novel!

Finca Flichman Malbec roble 2005 y Chimbote

Hoy, en pleno ataque de nostalgia hacia la tierra argentina y los amigos que allí tengo (va ya para dos años que no estoy), he decidido acercarme al consulado de la República Argentina en Barcelona (paseo de Gracia, 11), donde tienen una pequeña tienda, sabiamente llamada "Rayuela" (¡qué nostalgia, también, la de las primeras lecturas de Cortázar!). Y he decidido suministrarme dos de los productos emblemáticos de la República Argentina: un buen monovarietal de malbec y un tarro de dulce de leche.

Finca Flichman es una de las firmas importantes en Argentina, con viñedos en Barrancas (región de Maipú, Mendoza) y una tradición que arranca en 1873 aunque con ese nombre, en 1910. Casi nada. En 1998, el grupo portugués Sogrape compra la Finca y relanza todas sus líneas (http://www.flichman.com.ar).

Una de las que me interesa es la de los monovarietales. Puede que ni ellos mismos la consideren como la de más prestigio (parecen preferir los ensamblajes en las mejores añadas), pero a mí me encanta probar los monovarietales de las distintas partes del mundo: sólo así puedo percibir las diferencias y cualidades de una uva aquí y allá. Y hoy ha caído el monovarietal de malbec, la uva que, en Argentina, "nació" precisamente en Maipú. Un lujo este vino (¡comprado a menos de 10 euros!), cuya uva crece en cepas sobre pie franco, es prensada casi por gravedad y pasea sus 13,5% tan sólo por tres meses de barrica de roble. Aunque sea de la cosecha de 2005, no se puede decir que sea un "vino de añada". Es más que eso.

Tiene un color rojo brillante, de cereza en sazón: la guinda de un pastel. Capa media, ribete en degradado del mismo color. Huele a fruta madura, a ciruela, a mermelada de fresas, al cabo de un rato en la copa, a tabaco, a pimienta y a hinojo. Presenta una extraordinaria maloláctica: huele al dulce del roscón de Reyes. En boca es pleno, con unos taninos suaves, suaves, redondo, con un largo posgusto, con la madera justa. Se presenta vibrante, terso, joven, fresco. No dura mucho su evolución en copa, pero mientras está vivo, es un gran vino.


El vino me lo he tomado con unas estupendas y caseras croquetas de pollo (la receta, para otra ocasión). Pero con los postres (macedonia de fruta también casera), ha caído la otra "guinda" del pastel: unas cucharadas (¡tanta tentación!) de uno de los dulces de leche de toda la vida en Argentina, Chimbote. La primera vez que estuve allí, en Buenos Aires, en un restaurantito de barrio, familiar, dignísimo (en Rivadavia, creo recordar), me sirvieron un helado de postres y me preguntaron si lo quería con un poco de dulce de leche. ¡Yo no lo había probado jamás! Desde aquel momento, mi enamoramiento de ese manjar (soy muy goloso) no ha cedido y cada vez que tomo un poco, me siento como besando tierra argentina. En la pura gloria, vamos.

20 septiembre, 2006

Mas Doix 2004 Costers de Vinyes Velles

Mas Doix 2004 es un vino que me hace especial ilusión: participé en su vendimia, ayudé en la mesa de selección de la uva, he vivido su evolución en barrica, he anotado en mi mente los aromas de los varietales que componen su ensamblaje y este fin de semana pude, por primera vez, probar una botella. No siendo, por así decir, de la profesión, el hecho de tener todas estas posibilidades en la mano es un lujo, un privilegio, que agradezco muy sinceramente. Es un vino de 15 %, con muy mayoritarias garnacha y cariñena y un toque de petit verdot, con su madera nueva de roble francés (variedades de marcas y de tostados, pero siempre alrededor de un valor medio), alrededor de 12 meses.
Color rojo cárdeno, regio, con un fondo profundo de grosella negra, ribetes violáceos. Fruta madura, bosque mediterráneo, matorral, hoja del geranio, tomillo, zarzamora. Corpulento, taninos a medio domar, rotundo, pero de paso suave, amable. Posgusto con clavo de especia, pimienta roja recién cogida del árbol.
Sin duda, se trata de un vino que necesita todavía algunos años de botella para dar sus mejores notas. No pudimos aguantar y lo probamos, pero hay que comprarlo y dejar que guarde, en condiciones, el sueño de algunos años. Cuando despierte y muestre la feliz combinación de las uvas centenarias con la joven petit verdot, será espectacular.

Vinos de Argentina


Hoy he conseguido encontrar un blog, que me parece excelente, que presenta y comenta las novedades de los vinos en Argentina. Lo incorporo de inmediato, al tiempo que declaro mi amor absoluto, desde hace ya muchos años, por la tierra Argentina. He tenido la suerte de viajar varias veces allí, tengo amigos, hermanos, en Buenos Aires, en La Plata, en Mar del Plata, en Bahía Blanca, en Mendoza, y he disfrutado tanto como he podido (¡poco para mi gusto!) de sus vinos. He redescubierto allí la torrontés y su potencial, la malbec y sus increíbles aromas y he valorado el enorme crecimiento, en cantidad y calidad, del mundo vitivinícola argentino. Lo tienen todo: conocimiento, empuje, varietales, tierras increíbles para el cultivo de la vid, calidad... Prometo estar atento a sus cosas y comentar cuanto vino argentino pase por una copa cercana a mí.

19 septiembre, 2006

Y ahora, las tiendas de vinos, en Nueva York y aquí

Dr. Vino me ha "pisado" la idea: bien pisada, con uno de los mapas frappr que tanto me gustan y con toda la información adecuada de las mejores tiendas de vinos de la ciudad. ¡Merece la pena echar una ojeada!

www.drvino.com/newyorkwineshops.php

En cualquier caso, los compañeros que habían apuntado alguna dirección de interés y los lectores de este blog, aquí tienen el primer listado que he recogido gracias a ellos (el mapa de Dr. Vino no es cooperativo, que era lo que yo pretendía con esta idea, ni desinteresado) :

El Celler del Cava, en c/Galileu, 238 de Terrassa (937892988). Propuesto por “Encantadísimo” de Terrassa.

La Lionesa, en c/ Ample, 21 (frente a la iglesia de la Mercè), de Barcelona. Propuesto por “Encantadísimo” de Terrassa.

Aqua terrae, en c/ Velazquez Moreno; Arjeriz (charcutería), c/Carral esquina Marques de Valladares a escasos metros de la anterior; La Gula en la Av. Hispanidad, de Vigo. Propuestos por Carlosgrm, de Bayona / Vigo.

Vins i Licors Grau, c/ Torroella, 163, de Palafrugell. http://www.vinsilicorsgrau.es. Propuesto por “Calamar” de Cruïlles.

Enotecum: Avda. Isidor Macabich, 43- 07800- Ibiza. Tel: 971 399167. Propuesto por Tiriti de Barcelona.

Licors Figueras: Muralla de Sant Antoni, 41-43800-Valls (Tarragona) Tel: 977 601261. Propuesto por Tiriti de Barcelona.

Espinaler: Avda. Progrés 47- Pol. Indust. Els Garrofers. Vilassar de Mar (Barcelona) Tel: 93 7502521. La tienda está en Camí Ral, 1 93 7591589. Propuesto por Tiriti de Barcelona.


Celler Can Pujol, en c/ Casanova de Barcelona, n.76 (934533078). Propuesto por J. Gómez Pallarès de Barcelona.

¡Muchas gracias a todos y pronto intentaré una ampliación del listado!

Olvena Chardonnay F.B. 2005

El pueblo de Olvena, en la DO Somontano, sobre el rio Esera, da nombre a este proyecto de bodega familiar, de gente joven y emprendedora, que echó a andar justo con el cambio de siglo.
Se trata de un monovarietal de chardonnay del que se aprovecha, según la información que da la bodega (¡la página web es de las que se hacen decir "sí señor"!), tan sólo el mosto flor. Tras una maceración en frío y la fermentación (no especifican cómo la hacen, pero entiendo que será a baja temperatura también), pasa el vino a barricas nuevas de roble francés y americano (tampoco cuentan en qué proporción, ni he conseguido yo deducirlo con mi nariz), por un período de seis meses, con sus lías y un bâtonnage regular. Sale a botella con 13,5%.


Amarillo de capa media con reflejos verdosos. Brillante, intenso. Manzana, la fruta de la uva cuando empieza a fermentar, heno cortado, piña, flor de acacia. Posgusto breve, delgadez en boca. Acidez total algo descompensada. Madera exagerada.


Creo que la asignatura pendiente de este vino es el trabajo con la madera: cuánto tiempo, con qué propósito, qué tipo de bâtonnage, cuántas veces a la semana. Cuando consigan dar con la medida justa, el vino será mucho más redondo en boca y la fruta quedará resaltada.

El servicio del vino en Nueva York

¿Pensabais que se había inventado todo en el mundo del vino?
¿Teníais la sensación de que los blogs eran lo último para compartir noticias y comentarios alrededor del vino en la red?
¡Os equivocabais! Cuando nosotros estamos en un punto del camino, en Estados Unidos de América (como nunca me canso de aprender en el blog Vinography de Alder Yarrow: enlace aquí mismo) ya están de vuelta, pero no una, sino dos veces. No sé si es bueno o es malo. Personalmente me siento muy cómodo con el status quo que conozco de los restaurantes que miman y cuidan el servicio del vino y su carta, por lo menos en en Sur de Europa (mi territorio natural: España, Portugal, Francia e Italia).

Pero...

En los EUA acaba de nacer un wiki (es decir, una página web autogestionada por cuantos quieren contribuir a ella: sí, sí, como la famosa enciclopedia, pero con cualquier tema que se os ocurra), exclusivamente dedicado a analizar y dar información de primera mano sobre el servicio de descorche de botellas en los restaurantes de Nueva York. Si quieres ir a comer en un día determinado (el descorche y servicio de tus propias botellas no suele estar permitido todos los días de la semana) a ese restaurante, ya sabes que puedes mirar en ese wiki y ver si vale la pena lo que te harán pagar por el servicio. ¡¡¡Entrad y husmead!!!


Por supuesto, nosotros también hemos hecho cosas parecidas, pero en mis experiencias (¡por ahora!) jamás me han cuantificado ese servicio: quedas con colegas, pactas un buen menú que haga "cuadrar" las cuentas del restaurante y llevas tus botellas. Puede que vaya con el "lirio en la mano", pero me gusta más este sistema. Y claro, como se puede ver en el cartel promocional que encabeza este comentario, al haber dado la segunda vuelta de su camino, ya hay restaurantes que se promocionan anunciando que no cobran por ese servicio, eso sí, si vas en domingo.


En conjunto, da como para pensar un rato largo, ¿eh?